La salud mental es un componente esencial del bienestar integral en todas las etapas de la vida, incluyendo la vejez. Aunque muchos asumen que esta etapa implica sabiduría y calma, para otras personas puede ser un periodo de soledad profunda, sentimiento de inutilidad o padecimiento crónico. La tasa de suicidio es desproporcionadamente alta en adultos mayores, especialmente en hombres, y es fundamental entender las situaciones particulares que enfrentan estos grupos para estar alerta a los problemas.

Prevalencia del Suicidio en Adultos Mayores
Las personas con edad igual o superior a 60 años constituyen el grupo etario con las mayores cifras de suicidios. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los mayores de 70 años tienen más probabilidad de morir por suicidio, principalmente en las Américas. En Chile, los mayores de 80 años tienen la tasa más alta de suicidio del país, con 17,7 suicidios por cada 100 mil habitantes. La prevalencia de ideación suicida en personas mayores de 45 años en Colombia fue del 6,5% (intervalo de confianza, 5,3%-7,8%), y la tasa de suicidio de varones es más alta entre los mayores de 60 años.
Un estudio analítico transversal realizado en Medellín, Barranquilla y Pasto (Colombia) con 1.463 adultos mayores, encontró que la prevalencia de ideación suicida fue del 6,4%. De estos, el 28,7% había hecho planes para terminar con su vida y el 66,7% lo había intentado al menos una vez. El porcentaje más alto de ideación suicida se registró en mujeres (66%), aunque el riesgo de morir por suicidio es mayor para los varones en una relación de 4:1, siendo los varones mayores de 75 años quienes presentan el mayor riesgo en Colombia.
Prevención del suicidio en la vejez: La importancia de poner discutir el tema | Sana Mente
Factores de Riesgo y Razones Específicas
El riesgo elevado de suicidio en la tercera edad no responde a una causa única, sino a una conjunción de múltiples factores que interactúan.
Pérdida y Soledad
- Mayor pérdida y soledad: Muchos de los cambios que vienen con la edad involucran alguna pérdida. Los adultos mayores pueden enfrentarse a la jubilación, la muerte de seres queridos y la pérdida de la independencia.
- Soledad y aislamiento social: La pérdida de la pareja, el alejamiento de hijos o amigos, y la disminución de la red social son factores frecuentes que acentúan la sensación de vacío. La soledad no deseada es un factor clave para el riesgo suicida en la vejez.
- Pérdidas continuas y duelo acumulado: La muerte de amigos o familiares, la jubilación, el alejamiento social, la pérdida de roles sociales vigentes (como trabajar) van generando un duelo prolongado. En algunos casos, estas pérdidas activan pensamientos de que “ya no hay razones para seguir”.
Salud Física y Mental
- Sobrellevar enfermedades y dolores: El dolor crónico, los problemas de salud y el miedo a condiciones como el Alzheimer pueden desencadenar una depresión. Las enfermedades crónicas, la pérdida funcional y la discapacidad son causa de ideación suicida.
- Pérdida de autonomía y funcionalidad: Las enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, artrosis, afecciones cardiovasculares, problemas de movilidad o visión, entre otras) limitan la independencia y pueden generar sentimientos de inutilidad o carga hacia otros. Esa frustración existencial puede agravar la desesperanza.
- Depresión y trastornos mentales no tratados: El diagnóstico considerado más común en individuos con ideación suicida es la depresión del adulto mayor. La depresión en personas mayores suele presentarse de forma atípica: fatiga persistente, insomnio, pérdida del apetito o quejas somáticas pueden enmascarar el diagnóstico (lo que se conoce como “depresión tardía”). La depresión es uno de los factores de riesgo más importantes, y el 90% de los casos de suicidio están vinculados a la depresión, la ansiedad y otros trastornos de salud mental.
- Abuso de sustancias: El abuso y la dependencia de drogas, alcohol y tabaco son factores de riesgo significativos de la ideación suicida.
Factores Demográficos y Sociales
- Maltrato: El maltrato sexual y económico, así como las malas relaciones personales entre los miembros de la familia del adulto mayor, aumentan la probabilidad de ideación suicida. En el estudio en Colombia, el maltrato sexual aumentó la probabilidad de pensamientos suicidas en 33,3 veces, y las malas relaciones personales en la familia en 3,0 veces. El maltrato físico, psicológico, por descuido y económico también se asociaron con un aumento significativo de la ideación suicida en otros estudios.
- Condiciones socioeconómicas: Pensiones precarias y un sistema económico insuficiente para vivir generan tensión y estrés. En condiciones de pobreza, la soledad y el abandono se vuelven aún más extremos, exacerbando los estados depresivos.
- Estigmas y barreras de acceso a atención: Los adultos mayores pueden sentirse reacios a buscar ayuda psicológica o psiquiátrica por vergüenza, por pensar que “es demasiado tarde” o por falta de recursos.
- Estado civil: Existe relación entre la ideación suicida y el estado civil. El 82,5% de los viudos o divorciados presentaban ideación suicida en un estudio, y el 68,8% de los que la presentaban estaban casados en otro.
- Falta de empleo y participación social: No participar en actividades sociales y la falta de empleo también son factores que explican la ideación suicida en esta población.

Identificación y Prevención
Detectar señales en adultos mayores puede ser más complejo que en personas más jóvenes, pero hay indicios que deben alertar:
- Expresiones verbales: Frases como “me gustaría no despertar”, “ya no tengo fuerzas para seguir”, “sería mejor para los demás si ya no estuviera”.
- Cambios marcados: Tristeza profunda, irritabilidad, apatía, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
- Aislamiento: Evitar contacto con familiares o amigos.
- Alteraciones físicas: Cambios en el sueño (insomnio, despertarse muy temprano) y en el apetito, deterioro en el cuidado personal, descuido en la higiene.
- Comportamientos específicos: Despedidas, regalar objetos valiosos, cerrar asuntos pendientes, aumento del uso de sustancias o medicamentos, acumulación peligrosa de fármacos.
- Quejas físicas persistentes: Dolores difusos sin explicación clara, que a veces son enmascaramientos de malestar psicológico.
Es fundamental no minimizar estas señales, especialmente si hay una combinación de varios síntomas o si existen situaciones recientes de pérdida, enfermedad o crisis. Es crucial prestar atención a la acumulación de píldoras o al interés en obtener un arma.
Estrategias de Intervención
Muchas personas que tratan de suicidarse hablan del tema antes de hacer el intento. A veces, simplemente hablar con alguien a quien le importe y que no haga juicios es suficiente para reducir el riesgo. Sin embargo, si usted es un amigo, miembro de la familia o conoce a alguien que cree que puede intentar suicidarse, nunca trate de manejar el problema por su cuenta.
- Fomentar la actividad y la vida social: Promover la participación en actividades y la conexión social.
- Atención profesional: Solicitar ayuda de un profesional (como un médico o un terapeuta) que pueda evaluar y tratar al adulto mayor. Se debe evaluar y tratar cualquier trastorno de salud mental que pueda haber llevado al intento de suicido.
- Conversaciones abiertas: Tratar de tener conversaciones sobre las emociones y los sentimientos.
- Creación de políticas públicas: Es urgente avanzar hacia el desarrollo de políticas públicas eficientes, reales y costosas que aborden el problema, incluyendo un sistema de pensiones digno.

Acciones Urgentes y Apoyo
Siempre tome en serio los intentos y amenazas de suicidio. Si usted o alguien que usted conoce está pensando en el suicidio, llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org (en Español). La Línea de Vida para Crisis y Suicidio 988 proporciona ayuda gratuita y confidencial las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en cualquier momento del día o de la noche. También puede llamar al 911 o al número local de emergencias o ir a la sala de emergencias del hospital. NO se demore.
Si alguien que usted conoce ha intentado suicidarse, llame de inmediato al 911 o al número local de emergencias. NO deje a la persona sola, ni siquiera después de haber pedido ayuda. La persona necesita atención de salud mental inmediata. NO piense que la persona solo está tratando de llamar la atención.
El hecho de evitar el alcohol y las drogas (diferentes a los medicamentos recetados) puede reducir el riesgo de suicidio. En hogares con adultos mayores, investigue a profundidad los sentimientos de desesperanza, de ser una carga y de no pertenecer.