La muerte de Lissette Villa Poblete, ocurrida el 11 de abril de 2016 en el Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (CREAD) Galvarino, se convirtió en un punto de inflexión para la sociedad chilena. A sus 11 años, Lissette falleció bajo la tutela del Estado, un hecho que destapó una crisis estructural profunda en el Servicio Nacional de Menores (Sename).

El trágico suceso en el CREAD Galvarino
El 11 de abril de 2016, cerca de las 20:20 horas, la entonces directora del centro recibió un llamado informando que Lissette se había "descompensado". Al llegar al lugar, se encontró con un escenario caótico: la menor estaba extendida en el piso, siendo reanimada por personal del SAPU y Bomberos. A las 21:05 horas, se confirmó su fallecimiento.
Investigaciones posteriores, incluyendo informes forenses y el sumario de la Contraloría General de la República, determinaron que la causa de muerte fue una asfixia por sofocación producto de una compresión mecánica externa. Se constató que educadoras de trato directo se sentaron sobre la espalda de la niña, excediendo los márgenes de acción permitidos en los protocolos de contención física.
Deficiencias estructurales y precariedad
El caso de Lissette no fue un incidente aislado, sino el reflejo de un sistema marcado por omisiones sistemáticas:
- Sobrepoblación y hacinamiento: El aumento de plazas sin aumentar los recursos ni el personal técnico dificultó cualquier labor reparatoria.
- Falta de personal capacitado: Muchos funcionarios de trato directo carecían de formación especializada para atender a menores con traumas complejos o discapacidades.
- Ausencia de atención médica adecuada: El CREAD Galvarino carecía de pediatras y profesionales de la salud disponibles fuera del horario administrativo.
- Protocolos ineficaces: El Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode) mantuvo una gestión centralizada e impermeable a las sugerencias de los equipos que trabajaban directamente con los niños.

El impacto en las cifras nacionales
La conmoción causada por la muerte de Lissette obligó a las autoridades a revelar cifras ocultas durante años. Según datos oficiales, entre 2005 y 2016 fallecieron cerca de 865 niños y adolescentes bajo la red del servicio de asistencia infantil. De estos, al menos 210 menores vivían en recintos de protección debido a la inhabilitación de sus familias para cuidarlos.
| Categoría de menores | Estado de vulnerabilidad |
|---|---|
| Menores bajo custodia del Estado | Falta de adultos responsables y precariedad económica |
| Menores con discapacidad | Más de la mitad de los fallecidos presentaba alguna condición especial |
Consecuencias administrativas y judiciales
Tras años de investigación, la Contraloría determinó responsabilidades administrativas. Se propuso la destitución de las funcionarias involucradas directamente en el maltrato y suspensiones para directivos por no gestionar adecuadamente los protocolos y la sobrepoblación. Sin embargo, el debate persiste sobre la responsabilidad política y la necesidad de una transformación radical del sistema.
Hoy, el 11 de abril se recuerda como un día de reflexión sobre la deuda histórica del Estado chileno. La muerte de Lissette Villa no puede ser solo un recuerdo doloroso; debe ser el motor para pasar de la conmoción a la comprensión y, finalmente, a la construcción de políticas públicas que garanticen que ningún niño vuelva a ser "invisible" para el sistema.
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