La Trágica Muerte de Daniela Belén Vargas Vargas: Una Niña del Sename Esperando un Corazón

El caso de Daniela Belén Vargas Vargas, una menor de 13 años bajo la custodia del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chiloé, conmocionó al país tras su fallecimiento en 2015 a la espera de un trasplante de corazón que nunca llegó. Su muerte puso en relieve las vulnerabilidades del sistema de protección infantil y las implicaciones éticas en la toma de decisiones médicas.

Foto de Daniela Belén Vargas Vargas o ilustración representativa de una niña en un contexto sensible

El Caso de Daniela Belén Vargas Vargas

La Necesidad Urgente de un Trasplante

Daniela Belén Vargas Vargas, oriunda de Chiloé, tenía 13 años y sufría una grave condición cardíaca: una miocardiopatía dilatada, lo que le generaba accidentes vasculares constantes. La menor requería urgentemente un trasplante de corazón para sobrevivir. Debido a su condición, tuvo que viajar a Santiago de urgencia y fue derivada al Hospital Clínico de la Red de Salud UC Christus, de la Universidad Católica, donde fue hospitalizada.

La Controversial Decisión del Comité de Ética

A pesar de su ingreso hospitalario, Daniela fue dada de alta. Posteriormente, un Comité de Ética de la Red UC Christus determinó, a través de un documento avalado por el Ministerio de Salud, que la niña no podía acceder a la lista de espera para el trasplante debido a su “precariedad familiar, social y personal”. Esta decisión, tal como lo describió un reportaje del área matinal de CHV, fue calificada de “grave” por el diputado PPD Ramón Farías, quien fuera vicepresidente de la Comisión Investigadora del caso Sename II.

Las explicaciones emanadas desde el Comité de Ética aseguraban que la menor, pese a estar bajo el cuidado del Estado, requería un sistema preciso de cuidados que permitieran llevar adelante su determinación para ser trasplantada.

Esquema o diagrama de un corazón con miocardiopatía dilatada

La Vida de Daniela Bajo Custodia del Estado

Infancia y Antecedentes Familiares

La vida de Daniela estuvo marcada por una historia de vulnerabilidad. Antes de llegar a su último hogar, había vivido con una tía en Dalcahue y con su madre y abuela en Caguach. Sin embargo, luego de que se constataran abusos sexuales por parte de su entorno familiar, el Sename decidió trasladarla a la custodia de una guardadora.

Su Último Hogar en Castro

Daniela pasó sus últimos ocho meses de vida en Castro, la capital de Chiloé, en un domicilio ubicado en la población Salvador Allende. Allí se encontraba bajo el amparo de Ginette Fuentes, una guardadora que la cuidó. Fuentes la describió en un reportaje de La Estrella de Chiloé como "una niña muy carismática, cariñosa, amorosa, pero lo que más tenía ganas ella era de vivir".

Según La Tercera, la familia de la niña intentaba recuperar su tutela, la cual estaba "prácticamente lista para que su hermana se la llevara a Caguach". Sin embargo, debido a su enfermedad, prefirieron dejarla en Castro para que pudiera atenderse de mejor manera, ya que la única opción que tenía para vivir era el trasplante de corazón que, finalmente, no se le concedió por su situación "precaria", detallada en un informe del recinto que debía atenderla.

Mapa de Chiloé destacando Castro, Dalcahue y Caguach

Reacciones Oficiales y Políticas

Declaraciones del Gobierno y Parlamentarios

Tras la muerte de Daniela, el Gobierno, a través de la vocera Paula Narváez, aseguró estar recabando los primeros antecedentes del caso. El diputado Ramón Farías, por su parte, confirmó una solicitud de antecedentes realizada a través de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, calificando la situación como un posible nuevo caso de vulnerabilidad por parte del Estado.

La Postura del Ministerio de Salud

En junio de 2015, la entonces ministra de Salud, Carmen Castillo, salió a explicar que en el caso no hubo discriminación. Afirmó: “Nosotros no discriminamos a los niños por ser de Sename, pero sí tenemos que asegurar de que no hay riesgo después de la intervención.” Consultada sobre si el informe se refería a pobreza al considerar la “precariedad” de la menor, la autoridad respondió: “depende cómo uno lo vea. Porque si en este caso hay una persona que se hace cargo las 24 horas del día, supera esa fase.”

La ministra Castillo detalló que “cuando se dio el visto bueno por parte del Sename, que dijo que sí contaba con estos aspectos (de apoyo), fue el 1 de abril del año 2015. 12 días después se gestionó y autorizó el ingreso y cuando se evaluó estaba en una condición que no permitía ser incorporada al trasplante”. Un complemento de Rojas indicó que “en ese proceso fue que la chica lamentablemente se agrava y después fallece.”

Surgen nuevas aristas tras muerte de Daniela Vargas - CHV NOTICIAS

El Desenlace Fatal

El Regreso a Chiloé y Su Fallecimiento

Al ser dada de alta del hospital en Santiago, Daniela tuvo que regresar a Chiloé en un trayecto por tierra de más de 15 horas. Dos semanas después, el 13 de abril de 2015, Daniela Belén Vargas Vargas murió de un infarto cardíaco en el Hospital Augusto Riffart de Castro.

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