El envejecimiento es un proceso natural que debe ir acompañado de seguridad, dignidad y el disfrute de la vida, la salud, la integridad y la participación social. Sin embargo, con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato, un problema de salud pública de creciente preocupación a nivel mundial y, en particular, en América Latina.

¿Qué es el Abuso de Ancianos?
El abuso de ancianos se define como el maltrato físico o psicológico, la negligencia o la explotación financiera de esta población. Puede manifestarse de diversas formas, y la polivictimización, es decir, la ocurrencia simultánea de múltiples tipos de abuso, es común.
Tipos de Abuso de Ancianos
- Abuso físico: Es el uso de la fuerza para provocar una lesión o malestar físico o psicológico. Incluye agresiones, golpes, patadas, empujones, inmovilización, alimentación forzada y administración injustificada de medicamentos. Puede incluir agresión sexual (cualquier forma de intimidad sexual sin consentimiento, por la fuerza o bajo amenaza).
- Abuso psicológico: Es el uso de palabras, actos u otros métodos para provocar tensión emocional o angustia. Incluye amenazas, insultos, órdenes de mal modo, permanecer en silencio e ignorar al anciano. También puede incluir la infantilización, una forma de discriminación que trata a la persona mayor como si fuera un niño, estimulándola a depender del abusador.
- Negligencia: Es la falta de provisión de alimentos, medicamentos, cuidados personales u otras necesidades. La negligencia que genera un daño físico o psicológico se considera un abuso.
- Explotación financiera o material: Es el uso ilegal, inapropiado o no autorizado del dinero o propiedad de un adulto mayor para el beneficio o ganancia monetaria de alguien que no es el adulto mayor. Incluye estafas, presión para que un individuo distribuya sus posesiones, gestión irresponsable del dinero de otra persona, así como desatención a las posesiones o fondos de una persona dependiente.
Todos estos tipos pueden ser intencionales o no intencionales. Los abusadores con frecuencia son hijos adultos, aunque también puede ser otro miembro de la familia o un cuidador contratado o informal.
Incidencia y Consecuencias del Abuso de Ancianos
Aunque la incidencia verdadera no está clara, el abuso de adultos mayores parece ser un problema creciente de salud pública. Varios estudios informan que aproximadamente 1 de cada 10 adultos mayores de 65 años son víctimas de abuso físico, psicológico o sexual, explotación financiera y negligencia. En todo el mundo, hasta 1 de cada 6 personas que viven en la comunidad ≥ 60 años son víctimas de abuso, y las tasas son más altas en las instituciones de atención a largo plazo.
El abuso de ancianos se asocia con lesiones físicas, mala salud física, daño psicológico, hospitalización repetida, ruina financiera y mortalidad prematura. El abuso suele ser más frecuente y grave con el paso del tiempo. Los informes de abuso de adultos mayores aumentaron durante la pandemia de COVID-19; además, las tasas de abuso físico y emocional y los casos de múltiples tipos de abuso fueron significativamente mayores, posiblemente debido a la mayor vulnerabilidad de las víctimas y a la mayor cantidad de factores estresantes y/o desencadenantes que afectan a los abusadores debido al aislamiento social, las dificultades financieras y la mala salud mental.
Conferencia Más Salud: Maltrato infantil: su impacto en la salud mental y física
Factores de Riesgo
Para la víctima, los factores de riesgo para el abuso de adultos mayores incluyen:
- Deterioro debido a trastornos crónicos.
- Compromiso funcional.
- Deterioro cognitivo.
- Dificultad para comunicar.
- Aislamiento social.
Para el perpetrador, los factores de riesgo incluyen:
- Trastorno por consumo de sustancias o alcohol.
- Enfermedades psiquiátricas.
- Antecedentes de violencia.
- Estrés.
- Dependencia de la víctima (incluyendo arreglos de vivienda compartida).
La prevalencia del abuso de adultos mayores aumentó en forma significativa durante la pandemia de COVID-19, lo que sugiere la necesidad de evaluación del abuso potencial durante tiempos de crisis y desastre, cuando los factores de riesgo se exacerban.
Diagnóstico del Abuso en el Anciano
El abuso a adultos mayores es difícil de detectar porque muchos de los signos son sutiles, y la víctima no suele estar dispuesta o es incapaz de hablar sobre el tema. Las víctimas pueden esconder este hecho debido a vergüenza, miedo a la venganza o deseo de proteger al abusador. A veces, cuando una víctima de abuso solicita ayuda, encuentra respuestas discriminatorias en relación con la edad por parte del profesional de la salud, que puede, por ejemplo, restar importancia a denuncias de abuso adjudicándolas a confusión, paranoia o demencia. El aislamiento social de la víctima a menudo complica la detección del abuso de los adultos mayores.
Signos y Síntomas Sugestivos de Abuso
Los signos y los síntomas de abuso de los adultos mayores pueden atribuirse de manera errónea a una enfermedad crónica. No obstante, las siguientes situaciones clínicas sugieren un abuso:
- Retraso entre la aparición de una lesión o una enfermedad y la solicitud de atención médica.
- Diferencias entre el relato del paciente y el de su cuidador.
- Gravedad de la lesión incompatible con la explicación del cuidador.
- Explicación improbable o poco precisa de la lesión a cargo del paciente o un cuidador.
- Consultas frecuentes al departamento de emergencias a causa de exacerbaciones de enfermedades crónicas a pesar de un plan terapéutico apropiado y de recursos adecuados.
- Ausencia del cuidador cuando un paciente con deficiencia funcional consulta al médico.
- Hallazgos en las pruebas de laboratorio incompatibles con la anamnesis.
- Rechazo del cuidador a aceptar cuidados domiciliarios (p. ej., una enfermera) o a dejar al paciente solo con un profesional de la salud.
Se alienta a los médicos a considerar la indagación de rutina o la detección sistemática del abuso de los adultos mayores. Para el cribado de las poblaciones de habla hispana, se ha traducido el Weinberg Center Risk and Abuse Prevention Screen (WC-RAPS) y se ha validado en una población de adultos mayores de habla hispana de los Estados Unidos.
Anamnesis y Examen Físico
Si se sospecha abuso, el paciente debe ser entrevistado solo, al menos durante parte de la consulta. La entrevista puede comenzar con preguntas generales sobre su sensación de seguridad, pero también debe incluir preguntas directas acerca de posibles maltratos. Si se confirma el abuso, debe establecerse la naturaleza, la frecuencia y la gravedad de los eventos. También deben averiguarse las circunstancias que precipitaron el abuso y los recursos sociales y financieros del paciente.
En la entrevista con el familiar cuidador, debe evitarse la confrontación. El entrevistador debe determinar si las responsabilidades de cuidador abruman a este miembro de la familia. El paciente debe ser examinado en forma detallada para identificar signos de abuso. Se debe evaluar el estado cognitivo, el estado de ánimo y emocional, y el estado funcional.
Pruebas de Laboratorio y Documentación
Se deben solicitar los estudios necesarios para identificar y documentar el abuso, como estudios de diagnóstico por la imagen y pruebas de laboratorio (p. ej., electrolitos para determinar la hidratación, albúmina para establecer el estado nutricional, concentraciones de fármacos para documentar el cumplimiento de los regímenes prescritos). En la historia clínica debe registrarse un informe completo del abuso real o de la sospecha de este, si es posible con las propias palabras del paciente.
Tratamiento del Abuso de los Ancianos
Resulta fundamental un enfoque de equipo interdisciplinario (que incluye médicos, enfermeras, trabajadores sociales, abogados, oficiales de justicia, psiquiatras y otros profesionales). Deben investigarse las intervenciones previas y la razón de su incumplimiento, con el fin de evitar una repetición de los errores.
Intervención
Si el paciente se encuentra en peligro inmediato, el médico debe considerar junto con el paciente su hospitalización, la intervención policial o la mudanza a un hogar seguro. Si el paciente no está expuesto a un riesgo inmediato, deben implementarse los pasos necesarios para reducir el riesgo, aunque en forma menos urgente. La selección de la intervención depende de la intención de provocar daño del abusador.
En general, las intervenciones deben adaptarse a cada situación y pueden consistir en:
- Asistencia médica.
- Educación culturalmente sensible (p. ej., enseñar a las víctimas sobre el abuso y las opciones disponibles, ayudarlos a diseñar planes de seguridad).
- Apoyo psicológico relacionado con el trauma (p. ej., psicoterapia a corto plazo o a largo plazo).
Contexto Legal y Consecuencias del Maltrato
Aumento de Penas por Maltrato a Adultos Mayores
Se aumentará la pena a las personas condenadas por agredir a un adulto mayor o a una persona en situación de discapacidad. Ese incremento de la sanción se hará cuando la víctima sufra desde lesiones menos graves, castración o mutilación de un miembro importante. La pena que se aplicará en estos casos es de prisión en cualquiera de sus grados (de 1 a 60 días de prisión). El maltrato es un delito de acción penal pública, es decir, cualquiera puede presentar denuncia o querella para que sea investigado.
Mayor Pena para Cuidadores
La persona que tiene un deber especial de cuidado o protección respecto de una víctima adulto mayor o persona en situación de discapacidad, tiene mayor pena si la maltrata de manera relevante o no impide el maltrato que comete otro.
Inhabilitación para Trabajar con Poblaciones Vulnerables
Los condenados por maltratar a un adulto mayor o a una persona en situación de discapacidad pueden ser inhabilitados para trabajar con ese tipo de personas. El condenado perderá (a perpetuidad o temporalmente) cualquier cargo, empleo, oficio y profesiones que tenga, ejercidos en ámbitos educacionales, de la salud o que involucren una relación directa y habitual con adultos mayores y personas en situación de discapacidad. La inhabilitación se aplicará a los condenados por homicidios, auxilio al suicidio, lesiones o maltrato a adultos mayores o personas en situación de discapacidad. Primero, se aplicará la inhabilitación temporal.
Otras Penas Accesorias
También se podrá decretar la prohibición de acercarse a la víctima o a su domicilio, lugar de cuidado, trabajo o estudio, así como a cualquier otro lugar al que esta concurra o visite habitualmente.
Maltrato Infantil: Un Contexto Similar
Aunque el enfoque principal es el abuso de ancianos, es relevante mencionar que el maltrato infantil comparte similitudes en su naturaleza y consecuencias. Se reportan más de 80,000 casos al año de abuso sexual a niños, pero el número de casos no reportados es aún mayor, ya que los niños tienen miedo de revelar lo sucedido y el proceso legal es difícil. El abuso sexual a los niños puede ocurrir en la familia o fuera de ella. El niño que es víctima de abuso sexual prolongado, generalmente desarrolla una pérdida de autoestima, tiene la sensación de que no vale nada y adquiere una perspectiva anormal de la sexualidad.
Muchas veces no hay señales físicas de abuso sexual. Los abusadores pueden hacer que el niño se muestre extremadamente temeroso de revelar las acciones del agresor. Si un niño dice que ha sido molestado sexualmente, los padres deben tratar de mantenerse calmados y hacerle sentir que lo sucedido no fue culpa suya. Los niños que han sufrido abusos sexuales y sus familias necesitan evaluación y tratamiento profesional inmediato. Los psiquiatras de niños y adolescentes pueden ayudar a los niños que han sido abusados a recuperar su sentido de autoestima, a sobrellevar sus sentimientos de culpabilidad y a comenzar el proceso de superación del trauma.
Estadísticas de Maltrato en América Latina
Con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato. Algunas cifras derivadas de estudios nacionales, encuestas específicas o informes judiciales dan indicios de la magnitud de este problema en algunos países de América Latina.
Chile
- La Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 evaluó la exposición a eventos violentos y constató que en las personas de 65 años y más la prevalencia de maltrato era del 7,7%, siendo mayor el porcentaje de maltrato en las mujeres (8,7%) que en los hombres (6,4%).
- El Estudio Nacional de la Dependencia en las Personas Mayores de 2009 informó de una prevalencia de la discriminación del 14%.
- Para 2012, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) realizó un estudio en la región de Valparaíso, donde la prevalencia del maltrato fue del 35,5% para el maltrato psicológico, el 9,2% para la negligencia, el 8,3% para el maltrato económico, el 5,6% para el maltrato físico y el 5,0% para el maltrato sexual.
Colombia
- En 2007 se realizó en Bogotá una caracterización de los casos de maltrato contra adultos mayores denunciados, mostrando una prevalencia del maltrato psicológico del 35,2%.
- Un estudio de 2012 en Antioquia informó de una prevalencia de maltrato físico del 1,7%, económico del 1,3% y sexual del 0,4%.
- La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) de 2015, mostró que la prevalencia del maltrato a personas mayores era del 12,9%.
Ecuador
- La Encuesta de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) 2009-2010 mostró una prevalencia de la negligencia y el abandono del 14,9% en personas mayores.
- El 14% de las personas manifestaron haber sido insultadas, siendo mayor el porcentaje entre las mujeres (15,8%).
- El 7,2% de las personas mayores indicaron haber sido amenazadas con causarle daño, siendo mayor la cifra en las mujeres (7,3%).
México
- La primera encuesta nacional representativa sobre maltrato en 2006, mostró una prevalencia del maltrato del 16,2%, siendo mayor en las mujeres (18,4%) que en los hombres (12,6%).
- La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) en 2011, mostró una prevalencia del maltrato del 12,5%. El maltrato más prevalente fue el psicológico (9,4%), seguido del económico (4,9%).
- En 2016, los resultados mostraron un incremento del maltrato, con una prevalencia del 17,3%.
Maltrato en Entornos Institucionales
En cuanto al maltrato en entornos institucionales, la información es más escasa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que las cifras estimadas son de un 33,4% para el maltrato psicológico, un 14,1% para el físico, 13,8% el económico, el 11,6% la negligencia y el 1,9% el maltrato sexual (OMS, 2018).

Enfrentando el Problema en América Latina
En la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, se establecen los derechos fundamentales y se incluye la prohibición de discriminación. A partir de esta Declaración, se han promulgado normas internacionales y nacionales que buscan el desarrollo de las libertades en la vejez y la protección de los derechos humanos de las personas mayores. En este sentido, en 2015 se promulgó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015), que reafirma la obligación de eliminar todas las formas de discriminación, en particular la que se presenta en razón de la edad.
Iniciativas Nacionales en América Latina
Costa Rica
- La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley núm. 7.935 de 1999) garantiza igualdad de oportunidades, vida digna, protección y seguridad social en la vejez.
- En 2006 se promulgó el decreto ejecutivo núm. 33.158, que declara el 15 de junio como Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia contra las Personas Adultas Mayores.
- Cuenta con el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM), que adopta medidas para la prevención y erradicación de toda forma de violencia.
- Existe la Unidad de Gestión Social, que recibe denuncias y brinda orientación sobre maltrato.
Bolivia
- La Constitución Política del Estado de 2009 reconoce por primera vez los derechos, garantías y beneficios de las personas adultas mayores.
- En 2009, el decreto supremo núm. 0264 declaró el 26 de agosto Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores.
- En 2013 se promulgó la Ley núm. 369, Ley General de las Personas Adultas Mayores, que regula los derechos, garantías y deberes de esta población.
- En 2013 se creó el Consejo de Coordinación Sectorial Por una Vejez Digna.
- En 2016, la Asamblea Legislativa Plurinacional ratificó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Chile
- La Ley núm. 20.427 de 2010 modificó la Ley núm. 20.066 de 2005 de Violencia Intrafamiliar e incorporó el maltrato de personas mayores en la legislación nacional.
- El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) del Ministerio de Desarrollo Social de Chile, dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor, que busca proteger y atender a tiempo a las víctimas.
Colombia
- El artículo 46 de la Constitución Política Nacional ampara los derechos de las personas mayores.
- La Ley núm. 1.251 de 2008 dicta las normas para la protección, promoción y defensa de los derechos de las personas mayores.
- En 2017 se aprobó una ley que continúa fortaleciendo la protección de las personas mayores.
Perú
- La Ley núm. 28.803 de 2006 incluye la creación de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM), que ofrecen servicios básicos y talleres de prevención del maltrato.
- En 2016 se promulgó la Ley núm. 30.490, que enuncia como principio la promoción y protección de los derechos de las personas mayores.
Ecuador
- La Constitución de la República de 2008 establece que las personas mayores recibirán protección contra la violencia.
Brasil
- Cuenta desde 2003 con la Ley núm. 10.741 Estatuto do Idoso, que regula los derechos especiales de las personas mayores de 60 años.
El Salvador
- Su Ley contra la Violencia Intrafamiliar (decreto núm. 902 de 1996) establece mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia, incluyendo protección especial a personas mayores.
Ejemplos de Iniciativas en América Latina
Argentina
El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores, que comprende capacitación profesional, asesoramiento legal y psicológico, difusión de derechos y sensibilización a la comunidad. Los principales resultados de la estrategia fueron un mayor conocimiento de los derechos de las personas mayores y un aumento en el número de herramientas para detectar esas situaciones.
Chile - Programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado
El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) elaboró el programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente, en el Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) “El Copihue”. Este programa busca garantizar el respeto a la dignidad de las personas mayores, evitando situaciones de maltrato por medio de la prevención del síndrome de desgaste profesional. La población objetivo de la iniciativa está constituida por todas las personas mayores y cuidadores del ELEAM "El Copihue". Las estrategias de ejecución del programa se dividen en dos componentes: el primero consiste en generar y difundir conocimientos sobre maltrato a las personas mayores por medio de actividades de educación, capacitación, visibilización y sensibilización; el segundo componente se enfoca en la atención integral social y jurídica especializada a las personas mayores víctimas de maltrato, trabajando en conjunto con organismos que atienden casos de maltrato.
El programa se puso en marcha en 2012 y se lleva a cabo gracias a la coordinación interinstitucional a través de la Red de Prevención y Atención del Maltrato a las Personas Mayores, que brinda atención integral y patrocinio legal en casos de maltrato. Por medio de la Red las personas mayores reciben atención social y jurídica y se pone en práctica una estrategia de prevención, detección y atención del maltrato.
