La Cultura de las Mujeres Mayores en Japón: Un Tesoro para el Futuro

La irrupción de una sociedad superenvejecida ha propiciado la proliferación de negocios dirigidos a ciudadanos sénior en Japón. Bajo el lema "¡Las abuelas de pueblo salvarán Japón!", se fundó en 2019 Ukiha no Takara, una empresa que hoy adquiere fama como iniciativa rompedora para dinamizar la sociedad envejecida del país.

La preside Ōkuma Mitsuru, un diseñador de 44 años nacido y criado en Ukiha, una ciudad del sur de la prefectura de Fukuoka. Ōkuma decidió incluir la palabra takara ('tesoro') en el nombre de su proyecto con el deseo de legar la cultura gastronómica tradicional y la sabiduría vital de las mujeres mayores a los niños, considerados el tesoro del futuro. "Representa un modelo de éxito en que las abuelitas pueden experimentar la satisfacción de participar en la sociedad como trabajadoras. Si las personas mayores sanas siguen trabajando para hallar motivación para vivir y eso se convierte en algo necesario en la sociedad, seguro que la imagen negativa de la sociedad superenvejecida cambiará", afirma Ōkuma.

Diseñador Ōkuma Mitsuru presentando el proyecto Ukiha no Takara

El día a día de Ukiha no Takara

A las 9 de la mañana, el trío de mujeres mayores que forma el núcleo de Ukiha no Takara empieza su jornada en la cocina de una guardería que cerró por falta de niños. Después de fichar, comienzan a elaborar boniato seco. "Trabajar juntas, charlando y pasándolo bien, es lo que nos da salud", coinciden.

Naitō Miyako recuerda cuando empezó a trabajar: "Con el primer sueldo, le compré un regalo a mi marido, que no se opuso a que yo saliera a trabajar. También le di una propina a mis nietos. Como es un dinero que me gano yo, lo puedo gastar en lo que me apetezca". Uchiyama Keiko se trasladó de Osaka a Ukiha hace 23 años. Cuenta que la abuela de su marido, que gestionaba un gran negocio agrícola, era muy sabia y sus enseñanzas le calaron profundamente. Kunitake Tokie compaginaba un trabajo en el sector agrícola con actividades de turismo agrícola y participó en viajes de estudio a Europa para observar la independencia, la educación y los cuidados de las mujeres.

Dar con la receta final del boniato seco les costó tres años de prueba y error. Aunque al principio las mujeres se mostraban escépticas de que el producto se vendiera, resultó un gran éxito de ventas por internet. Después de recibir el premio del gobernador de la prefectura de Fukuoka, su popularidad creció y empezaron a recibir pedidos de todo el archipiélago.

Mujeres mayores elaborando boniato seco en la cocina de Ukiha no Takara

Reconocimiento y expansión del proyecto

Al mismo tiempo que fundaban la empresa y les llovían las entrevistas en televisiones y revistas, el profesor Ken Stern del Stanford Center on Longevity (Universidad de Stanford) les visitó como parte de sus investigaciones. Entrevistó a las trabajadoras entusiasmado y comentó: "Para vivir una vida larga y saludable, es importante tener un papel requerido por alguien".

Ukiha no Takara también se dedica al desarrollo de productos de uso cotidiano. Los Bāchan Original Mompe son unos pantalones elaborados con Kurume-gasuri, un tejido con 200 años de historia nombrado bien intangible de importancia cultural en Japón. Los desarrollaron conjuntamente las trabajadoras de Ukiha no Takara y Nomura Orimono, un negocio del distrito de Yame, en la prefectura de Fukuoka.

La publicación mensual Gekkan Bāchan Shimbun, que da voz a señoras activas de todo Japón, se fundó en noviembre de 2023. Cada número consta de 16 páginas de tamaño tabloide y se vende por 330 yenes. Su variado contenido incluye moda para mujeres de la tercera edad, recetas y consultas sobre problemas de la vida. Si bien las ventas flaquearon en los primeros tiempos, a partir del sexto número la publicación empezó a atraer patrocinadores, aumentaron las suscripciones de empresas, bancos y supermercados, y se llegó a la tirada actual de 5.000 unidades.

El origen de la inspiración de Ōkuma Mitsuru

Ōkuma Mitsuru entró en contacto con el mundo de las señoras mayores de una forma muy personal. De pequeño, no se llevaba bien con los profesores y le colgaron la etiqueta de "inadaptado social". Dejó los estudios antes de terminar el bachillerato. A los 18 años, se marchó de Ukiha y se instaló en Osaka con la intención de trabajar en el sector de las motocicletas, por las que tenía una gran afición. Sin embargo, las cosas no le salieron como esperaba y regresó a Kyūshū.

A los 25 años, sufrió un grave accidente de moto que lo dejó inconsciente y con múltiples fracturas. Tuvo que someterse a numerosas operaciones y pasó cuatro años en el hospital. Fueron mujeres mayores que también estaban ingresadas allí quienes lo rescataron del fondo de la desesperanza: "Yo era el único joven en aquel hospital rural y había señoras mayores que me hablaban. Me preguntaban: '¿De dónde eres? ¿A qué te dedicas? ¿Y tu familia?'. Por desgracia, un día una de aquellas abuelitas que tan pendientes habían estado de él murió de forma repentina. Ōkuma se replanteó el sentido de la vida.

Cuando le dieron el alta del hospital, fue probando distintas cosas hasta que logró fundar una empresa de diseño. Mientras estudiaba diseño social, empezó a plantearse convertirse en emprendedor en el sector social y, de forma vaga al principio, le nació la idea de centrar su proyecto en las mujeres mayores: "Quería honrar a aquellas abuelitas que de joven me devolvieron a la senda de la vida, cuando yo solo miraba hacia la muerte".

Ilustración de un joven Ōkuma Mitsuru siendo cuidado por mujeres mayores en un hospital

La sabiduría de las personas mayores y la demencia

Este año Ukiha no Takara cumple seis años desde su fundación. A finales de febrero se celebró el acto de preapertura de la Bāchan Kissa ('cafetería de abuelitas'), una cafetería situada en el barrio Umebayashi de Fukuoka que funciona con el apoyo de la empresa.

Las abuelitas con demencia también son un pozo de sabiduría. "Dicen que es peligroso dejar que una persona con demencia maneje un cuchillo, pero no es verdad. Aunque uno tenga la memoria reciente confusa, no olvida las habilidades que ha adquirido durante décadas de trabajo en la cocina", declara Miyagawa Shingo, director de la pequeña residencia geriátrica multifuncional Nagomi no Ie. Sumida Atsushi, de la División de Apoyo a la Demencia del Ayuntamiento de Fukuoka, tiene grandes expectativas respecto a Ōkuma: "En 2050 llegaremos al punto en que 1 de cada 10 personas ancianas sufrirá algún grado de demencia. Es un problema muy importante que debemos abordar para crear una sociedad en la que podamos convivir con este tipo de enfermedad".

El futuro de Ukiha no Takara

Ōkuma visualiza así el porvenir de su proyecto: "En lugar de que Ukiha no Takara contrate personal por horas, los propios establecimientos se cederán como franquicia a las abuelitas y las entidades de apoyo. Ese es el formato que quiero adoptar en adelante".

Fotografía de Tomoko Horino, asesora de belleza de 100 años

En abril de 2025, Ōkuma publicó el libro "Nenshō 1-oku en (mokuhyō): bāchan bijinesu (Ventas de cien millones de yenes anuales (como objetivo): los negocios de abuelitas; Shōgakukan), en el que explica que los negocios para las personas mayores encierran un mayor potencial de lo que imaginamos.

El envejecimiento de la población en Japón: Datos y Contexto

Japón se enfrenta a un desafío demográfico significativo: el envejecimiento de su población. En septiembre de 2025, el número de personas de 100 años o más alcanzó un récord de casi 100.000, lo que representa un nuevo hito por 55º año consecutivo. De este total, las mujeres constituyen un abrumador 88%.

Japón posee la esperanza de vida más alta del mundo y es conocido por ser a menudo el hogar de la persona viva más longeva. Sin embargo, también es una de las sociedades que envejece más rápidamente. La dieta saludable y una baja tasa de natalidad son factores clave en esta tendencia.

La persona de mayor edad en Japón es Shigeko Kagawa, de 114 años, y el hombre de mayor edad es Kiyotaka Mizuno, de 111 años. Las cifras de centenarios se publicaron con motivo del Día de las Personas Mayores de Japón, una festividad nacional dedicada al respeto a los ancianos.

Factores de la longevidad japonesa

En la década de 1960, Japón tenía la menor proporción de personas mayores de 100 años entre los países del G7. Sin embargo, esta cifra ha aumentado drásticamente, pasando de 153 en 1963 a 10.000 en 1998.

La alta esperanza de vida se atribuye a varios factores:

  • Bajas tasas de mortalidad por enfermedades cardíacas y cáncer: Esto se relaciona con la baja prevalencia de obesidad en el país.
  • Dieta saludable: Caracterizada por una baja ingesta de carne roja, alta ingesta de pescado, alimentos vegetales como la soya y bebidas no azucaradas como el té verde.
  • Menor consumo de sal: Los mensajes de salud pública han concienciado a la población sobre la reducción del consumo de sal, lo que ha contribuido a disminuir la presión arterial y el riesgo de enfermedades cerebrovasculares y cáncer de estómago.
  • Mantenerse activo en la vejez: Los japoneses tienden a mantenerse activos, caminando y utilizando el transporte público con frecuencia. Rutinas como Radio Taiso, una rutina grupal diaria de ejercicios, forman parte de la cultura japonesa desde 1928.
Infografía mostrando los factores clave de la longevidad en Japón

Okinawa: Una "zona azul" de longevidad

Okinawa, en Japón, es considerada una "zona azul", una región del mundo donde la gente vive más que el promedio y hay un alto número de centenarios. El Estudio de Centenarios de Okinawa (OCS), iniciado en 1975, ha analizado las dietas, hábitos de ejercicio, genética, prácticas espirituales y patrones de comportamiento de más de 3.000 personas.

Según el estudio, aproximadamente un tercio de los centenarios en Okinawa son funcionalmente independientes y han mantenido altos niveles de actividad física a lo largo de su vida.

Desafíos y precisiones en las cifras

A pesar de las impresionantes cifras de longevidad, varios estudios han puesto en duda la validez de las cifras globales de centenarios, sugiriendo errores en los datos y registros poco fiables. En 2010, una auditoría gubernamental reveló que más de 230.000 personas registradas como mayores de 100 años estaban desaparecidas, algunas fallecidas décadas antes. Este error se atribuyó a la falta de uniformidad en el registro y a la posible intención de algunas familias de ocultar fallecimientos para cobrar pensiones.

El rol de las mujeres mayores en la sociedad japonesa

La influencia de la moral y las costumbres del período Edo aún se mantiene vigente en el Japón actual. Durante ese período, el confucianismo definió a las personas como un grupo, y la familia como la base de la sociedad, asignando a la mujer el rol de esposa y madre, que debía acatarse sin cuestionamiento. Aunque el período Edo fue próspero económicamente, también se caracterizó por grandes desigualdades sociales.

Este ideal de la mujer relegada al ámbito doméstico, aunque se ha matizado, aún persiste. Muchas mujeres japonesas siguen renunciando a sus estudios y trabajo al casarse y tener hijos, considerándolo su deber. El respeto por la suegra y la educación diferenciada de los hijos son también vestigios de estas tradiciones.

En la era contemporánea, la salud de los ancianos es responsabilidad de la sociedad en su conjunto, pero la asistencia moral y material a los padres ancianos sigue considerándose un deber familiar, especialmente para las nueras. Sin embargo, en 2013 se contabilizaban casi dos millones de sexagenarios que vivían solos y apartados de la sociedad, y miles de muertes pasaban desapercibidas durante días o semanas, un fenómeno conocido como kodokushi (muerte en soledad).

Para combatir el envejecimiento de la población activa y la escasez de trabajadores jóvenes, Japón ha modificado las características de su mercado laboral, incluido el sistema nacional de pensiones. La edad de jubilación se ha ido elevando progresivamente, y muchas empresas han incentivado a sus empleados a continuar trabajando después de los 65 años.

La fuerte ética del trabajo, el sentido de pertenencia, la conciencia de ser importantes para la familia y la sociedad, junto con una dieta baja en calorías, son algunos de los secretos de la longevidad de los japoneses. La tercera edad se concibe idealmente como un momento para abandonar las obligaciones sociales, seguir participando en el negocio familiar, socializar y recibir atención de los seres queridos.

Japón - Okinawa. El secreto de una larga vida - consejos de los centenarios - Documental

El empleo de robots para el cuidado de ancianos a domicilio es otro campo por el que Japón apuesta decididamente, con una importante financiación gubernamental para su desarrollo.

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