El San Bernardo es una de las razas de perros gigantes más reconocidas y queridas en todo el mundo. Con su tamaño imponente y su temperamento bonachón, estos perros han sido venerados por su valentía y su capacidad para rescatar a personas en situaciones extremas en los Alpes suizos. Es un can de imponente estampa que, sin embargo, resulta una excelente mascota si se le cuida como es debido. Su enorme tamaño contrasta con su semblante bonachón y un carácter tranquilo, amistoso y noble. Su imagen ha sido utilizada en campañas turísticas y como símbolo de la hospitalidad de Suiza.
Origen e Historia del San Bernardo
El origen del San Bernardo suele ser confuso, aunque la historia indica que provienen de la antigua Roma. Los San Bernardo, en términos de origen y evolución, a menudo se vinculan con los monasterios de los Alpes suizos del siglo XI. Desciende del extinto mastín de los Alpes, que se mezcló con otras razas como el Dogo del Tíbet, el Terranova y el Gran Danés para fortalecer sus cualidades. Se tienen referencias documentales del siglo XVII, por parte de monjes que habitaban el Hospicio de San Bernardo en Suiza, fundado por Bernardo de Menthon a principios del siglo XI. Este lugar, ubicado en un paso alpino cerca de la frontera entre Suiza e Italia, servía como refugio y daba cobijo a viajeros y peregrinos.
Los monjes iniciaron la cría de canes para labores de protección. Para el año 1000 d.C., comenzaron a ser entrenados para pastoreo, vigilancia, búsqueda y rescate, y para cumplir misiones de guerra. En el siglo XVII, los monjes agustinos del hospicio criaron grandes perros de montaña y los utilizaban como guardianes y para labores de vigilancia, defensa y rescate de personas en las peligrosas rutas de montaña. Pronto descubrieron que estos perros poseían un olfato excepcional y eran capaces de orientarse perfectamente en senderos montañosos, incluso los más nevados. Durante siglos, el San Bernardo salvó numerosas vidas en condiciones extremas de nieve y frío, ganándose su reputación de héroe de las montañas.
La raza originalmente se llamaba «Barry Hund» en honor a uno de los perros más famosos del hospicio, Barry, quien vivió a finales del siglo XVIII y ganó una gran reputación por haber salvado la vida de más de 40 personas. En esa época, el trabajo de salvamento de perros como Barry se volvió legendario. En el siglo XIX, la raza se hizo más conocida como «San Bernardo» en referencia al hospicio donde se desarrollaron. Su popularidad creció aún más cuando fueron llevados fuera de los Alpes para participar en exposiciones caninas en Europa, destacando no solo por sus habilidades de rescate, sino también por su asombrosa apariencia. La Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoció oficialmente al San Bernardo en 1954 y en 1887 fue reconocida como la raza nacional suiza.
San Bernardo en 2 Minutos - El Santo del Día - 20 de Agosto
Un estudio de la Universidad de Mánchester examinó 47 cráneos de San Bernardos que abarcan un período de 120 años, comprobando que los rasgos estipulados en el estándar de la raza se han vuelto más exagerados con el paso del tiempo, a medida que los criadores seleccionaban a los perros que tenían los atributos físicos deseados.
Características Físicas del San Bernardo
El San Bernardo es un enorme perro de montaña con un físico impresionante y unas características únicas que permiten identificarlo con mucha facilidad.
Aspecto General
- Origen: Suiza
- Tamaño: Grande/Gigante
- Altura: Machos de 70-90 cm (mínimo 70 cm según FCI); Hembras de 65-80 cm (mínimo 65 cm según FCI)
- Peso: Machos de 65-120 kg; Hembras de 55-90 kg
- Esperanza de vida: 8-10 años
Son perros de complexión robusta, apariencia muy poderosa, musculosa y bien equilibrada. Tienen una cabeza grande y ancha, y una expresión amable, tierna y alerta. Los ojos son de tamaño medio, marrones oscuros y expresivos, a veces un poco caídos. Las orejas son también de tamaño mediano, caídas a los lados de la cabeza y de inserción alta con punta redondeada. La cola es larga y pesada, con pelo abundante, y la lleva baja en reposo y levantada ligeramente cuando está atento. El cuello es fuerte, con algo de papada, lo que los hace propensos a babear.
La frente está bastante arrugada. La nariz es negra, ancha y cuadrada. En cuanto al cuerpo, posee una cruz bien definida, la espalda es fuerte y la grupa poco inclinada. En el pecho, las costillas están bien arqueadas. Las patas son rectas, con pies anchos de dedos fuertes, juntos y bien arqueados.
Pelaje y Colores
El San Bernardo puede tener dos variedades de pelo:
- Pelo corto: Este pelaje es denso y suave, con una capa externa lisa, gruesa y pegada al cuerpo, y una capa interna más espesa y abundante. El doble manto le proporciona un buen aislamiento en climas fríos. Además, el pelaje corto retiene menos nieve o hielo, siendo los más indicados para rescates en la montaña.
- Pelo largo: Tiene una lanilla interna abundante y una capa externa lisa, ligeramente ondulada. Puede ser más larga en la parte inferior del cuello, el pecho y la parte posterior de las piernas.
Los colores comunes son el rojo y el blanco, el rojo atigrado y blanco, y el rojo y blanco con manchas oscuras en la cara y el cuerpo. El color básico es el blanco con manchas de color marrón-rojizo más o menos grandes (perros manchados), hasta formar un manto continuo de color marrón-rojizo ininterrumpido sobre el lomo y los flancos (perros con manto). Algunos San Bernardos pueden tener una máscara oscura alrededor de los ojos.
Temperamento y Personalidad del San Bernardo

El San Bernardo tiene una forma de ser que está a la altura de sus inmensas proporciones. Es un perro amable, gentil, obediente, leal, social y paciente. Su imponente presencia contrasta con su semblante bonachón y un carácter tranquilo, amistoso y noble. Normalemente, estos perros llegan a ser tranquilos y no tan juguetones como otras razas. Son perros cariñosos, tranquilos y amistosos a pesar de su imponente tamaño. Su instintiva amabilidad probablemente compensará el miedo inicial de un extraño al acercarse a un perro tan grande.
Carácter y Comportamiento Típico
- Noble, cariñoso y dulce: De temperamento equilibrado, establece fuertes lazos con su familia. Son muy leales y devotos a sus amos.
- Tranquilo y juguetón: Los San Bernardos son alegres y les gusta jugar, pero también son calmados y adoran el relax y la tranquilidad.
- Protector y vigilante: Su apego a la familia los hace bastante protectores. En caso de notar algún peligro, son perros que actúan rápido con la finalidad de proteger. Su instinto protector, su sonoro ladrido y su corpulencia son capaces de disuadir a cualquiera con malas intenciones.
- Inteligente y reflexivo: Son perros que aprenden deprisa y son capaces de tomar decisiones rápidas cuando es necesario.
- Necesidad de complacer: Al San Bernardo le encanta agradar, siempre está dispuesto a ayudar y colaborar, pero posee un carácter algo terco. Sin embargo, una vez que un San Bernardo entiende lo que se espera de él, su instinto de complacer generalmente contrarrestará cualquier terquedad.
Relación con Niños y Otros Animales
El San Bernardo es un perro niñero. Es tolerante, protector, dócil y paciente. Suele ser consciente de su gran tamaño al estar con los más pequeños. Gracias a su amabilidad, gentileza y tolerancia, pueden ser especialmente buenos para familias con niños bien educados, cuidando de no lastimarlos. Con una socialización temprana, puede tener buenas relaciones con otros perros y otras mascotas en casa, aunque habrá que estar pendiente cuando interactúe con los que son más pequeños para evitar posibles sustos por la diferencia de proporciones.
Cuidados del San Bernardo

Para garantizarle una buena calidad de vida al perro San Bernardo, es indispensable prestar atención a varios aspectos de sus cuidados.
Aseo y Pelaje
El San Bernardo, tanto de pelo corto como largo, cuenta con abundante pelaje y necesita un aseo bastante profundo y cuidadoso. El pelaje es espeso y necesita ser cepillado regularmente para prevenir la formación de nudos y eliminar el pelo suelto. Se recomienda hacerlo al menos dos o tres veces por semana, aumentando la frecuencia durante las épocas de muda. Esto ayudará a conservar el pelaje sin suciedad y con un aspecto saludable, y reducirá la acumulación de pelo en casa. Si se es constante con el cepillado, los baños ocasionales bastarán para que el San Bernardo se mantenga limpio y con un pelaje lustroso. El baño debe realizarse al menos una vez al mes, seguido de un secado con ayuda de un secador para evitar que se acumule humedad. Para el baño, debe usarse un champú suave y específico para perros que no irrite su piel. Por sus dimensiones, es conveniente llevarlo a cabo en un área espaciosa, como un patio o en una bañera grande.
Higiene General
- Orejas, ojos y dientes: Deben revisarse y lavarse con frecuencia para evitar una acumulación de suciedad que pueda provocar infecciones. Las orejas se pueden limpiar con una gasa humedecida y una solución de limpieza de oídos, y los ojos con suero fisiológico. Los dientes con un cepillo y una pasta especial para canes; esta higiene dental es muy importante debido a que suelen depositar mucho sarro en los dientes.
- Uñas: Se tienen que cortar a menudo, porque, si le crecen demasiado, pueden provocarle daños y dolor al caminar o correr.
- Desparasitación: Es imprescindible mantener al día las desparasitaciones internas y externas con antiparasitarios para perros durante todo el año para prevenir enfermedades e infestaciones.
Cuidados Especiales
Por su abundante y denso pelaje, el San Bernardo no tolera muy bien el calor. En verano o en climas calurosos, hay que procurarle sombra, agua continua y evitar que haga ejercicio en las horas centrales del día. Los paseos son recomendables cuando las temperaturas son más frescas, al amanecer o al anochecer. Los San Bernardos suelen babear mucho y es necesario limpiarles el hocico muy a menudo. Por el hecho de que es un perro que babea mucho, no es conveniente acostumbrarlo a que se suba a los sillones o las camas, puesto que podría ensuciarlos con facilidad.
Ejercicio y Actividad Física

Aunque la raza no es excesivamente activa, el San Bernardo necesita ejercicio constante para mantenerse sano y prevenir la obesidad. Son esenciales los paseos diarios, que esté al aire libre o tumbado al sol, y que pueda disfrutar de tiempo de juego en una zona segura. Se aconseja salir con el animal tres veces al día por lo menos, en paseos de treinta minutos. En este sentido, los juegos de tira y afloja, los juegos de buscar en los que deba usar el olfato, y los rompecabezas y los juegos interactivos que supongan un desafío para su mente y su inteligencia, son excelentes opciones que puede practicar encantado.
Es importante tener en cuenta que, aunque el San Bernardo disfruta del ejercicio, también aprecia los periodos de descanso y de sueño. Es importante atender las señales del perro y adaptar el nivel de actividad a sus necesidades individuales. Con un equilibrio adecuado, el San Bernardo estará feliz. El ejercicio de alto impacto o en superficies duras aumenta el riesgo de lesiones articulares, especialmente durante los primeros 18 a 24 meses, cuando el desarrollo esquelético no está completo. Las actividades recomendadas incluyen caminatas en terreno blando, natación y juego libre en espacios amplios.
Alimentación del San Bernardo

Los San Bernardos son glotones y poco activos, una combinación explosiva que puede hacer que tengan sobrepeso con relativa facilidad. La dieta alimenticia que requiere un San Bernardo debe contener todos los nutrientes y vitaminas para su desarrollo saludable. Debido a su gran tamaño posee un amplio apetito, el cual debe ser controlado con la intención de evitar problemas en su peso. El pienso que elijas debe ser adecuado para perros grandes o gigantes y de la más alta calidad.
La alimentación debe ser equilibrada y específica para razas grandes o gigantes. Su formulación tiene que contener ingredientes de calidad y nutrientes esenciales como las proteínas, para mantener la energía que necesita y la salud de las articulaciones, el corazón y la piel. El San Bernardo es propenso a desarrollar problemas óseos como la displasia de codo y cadera. Por este motivo, es fundamental controlar la cantidad de calcio en su dieta y evitar un exceso de calorías, sobre todo durante su crecimiento, para prevenir que el aumento de peso pueda ejercer presión sobre sus huesos y articulaciones.
Alimentación por Etapas
- Cachorros: Durante esta etapa, es esencial ofrecerle un pienso específico para cachorros de razas gigantes, que ayude a un crecimiento sano de sus huesos y articulaciones. Los cachorros deben ser alimentados con mayor frecuencia (tres o cuatro comidas al día) porque crecen rápido. Controlar el crecimiento es esencial para prevenir problemas de salud.
- Adultos: Una vez alcanza la edad adulta, necesita un pienso para perros gigantes que mantenga su peso ideal y cuide su salud ósea y cardíaca. A los perros adultos se les puede reducir la frecuencia a dos veces al día.
La cantidad exacta de alimento necesaria puede variar según la marca del fabricante, la actividad del perro, su edad, y otros factores individuales. Llevar un control frecuente del peso permitirá ajustarla con buen criterio. Ante la duda, es recomendable consultar siempre con un veterinario. Las necesidades de alimento, libra por libra, para un San Bernardo pueden ser menores que para otras razas debido a su temperamento más tranquilo y a que necesita menos ejercicio que muchas otras razas.
Salud y Enfermedades Comunes

El San Bernardo puede tener una vida saludable, pero es propenso a padecer algunos problemas que son comunes en la raza. Algunos provocados por su enorme tamaño y otros por causas hereditarias. Es muy importante llevar a tu San Bernardo a revisiones veterinarias periódicas para detectar cualquier problema de salud a tiempo y seguir su desarrollo correctamente.
Enfermedades Frecuentes
- Displasia de cadera y codo: Esta enfermedad suele ser hereditaria, aunque también se puede desarrollar por deficiencia de calcio. Afecta al 46.7% de los San Bernardos evaluados, lo que sitúa a la raza entre las 10 con mayor prevalencia. La displasia de codo genera cojera progresiva y requiere diagnóstico radiológico antes de los 18 meses. Para ayudar a prevenir o ralentizar su avance, es fundamental mantener al San Bernardo en su peso ideal y asegurarle una actividad física moderada y regular. Además, el uso de condroprotectores para perros, siempre bajo supervisión veterinaria, puede ser muy beneficiosa para respaldar su salud articular.
- Torsión gástrica o de estómago (GDV): Es una condición potencialmente mortal en la que el estómago se tuerce y bloquea el flujo sanguíneo, causada principalmente por su morfología. Esta enfermedad puede ser prevenida y controlada con una buena alimentación y reposo del perro, y afecta de forma desproporcionada a razas de pecho profundo y peso elevado.
- Trastornos oculares: Como el entropión, que se manifiesta cuando el párpado se gira o se invierte hacia dentro, de tal manera que las pestañas y la piel rozan contra la superficie del ojo, causando irritación y dolor.
- Problemas cardíacos: Los San Bernardos también pueden sufrir afecciones cardiacas.
- Síndrome de Wobbler o del “tambaleo”: Una enfermedad neurológica degenerativa que afecta a las vértebras y discos de la columna cervical.
La longevidad del San Bernardo es relativamente corta, de 8 a 10 años, menor que la de razas medianas y pequeñas debido al mayor estrés metabólico sobre el sistema cardiovascular y locomotor.
Consejos para Posibles Propietarios

Adoptar un San Bernardo es un compromiso de amor a lo grande. Conviene tener presentes algunos datos para quienes estén considerando acoger a uno de estos gigantes bonachones.
Consideraciones Importantes
- Espacio: Su gran tamaño hace que necesite vivir en un espacio amplio. No es el mejor lugar un piso, se sentirá más feliz y podrá moverse más cómodamente en una casa grande, que disponga de una amplia terraza o un jardín.
- Educación y Socialización: Es fundamental empezar desde la etapa de cachorro con su socialización y educación, enseñándole a socializar y a tener permanente control de su tamaño y fuerza corporal. Mientras sea un cachorro hay que acostumbrarlo a que avance a nuestro lado, puesto que, por su gran tamaño, cuando sea mayor, será más complicado controlarlo al sacarlo de paseo. Su educación debe ser firme y paciente.
- Compromiso: Es adecuado como primer perro porque es muy familiar, noble, manso y disfruta con los niños. Sin embargo, sus dueños tienen que adquirir el compromiso de satisfacer su necesidad diaria de ejercicio y juegos.
- Atención y Compañía: Los San Bernardos son perros cariñosos y leales, y la atención humana es esencial para su bienestar emocional. No llevan bien la soledad; si se les deja solos demasiado tiempo, pueden tener algún problema de conducta.
- Mantenimiento: A diferencia de otras razas más pequeñas, los costes de mantenimiento de un San Bernardo son más elevados. Comen más y pueden requerir más cuidados veterinarios y de su pelaje.
- Higiene: Sueltan bastante pelo y babean, esto no los hace muy indicados para personas maniáticas de la limpieza.
- Vacunas: Hay que estar atento con las vacunas que se tienen que aplicar para este animal, especialmente con respecto a los microorganismos que pueden dañar gravemente su salud.
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Curiosidades del San Bernardo
- Mito del Barril: Aunque en el imaginario colectivo los San Bernardos portan alrededor de su cuello un pequeño barril con licor (supuestamente para reanimar alpinistas accidentados), en realidad se trata de un mito. Esta creencia se extendió culturalmente y, supuestamente, tiene su origen en un cuadro del siglo XIX del pintor inglés Edwin Landseer.
- Perros Famosos: Han tenido papeles protagonistas en el mundo de la animación y el cine. Son popularmente conocidos Niebla (Joseph en el idioma original), el perro del abuelo en la serie de anime japonesa Heidi, y Beethoven, el protagonista de la película de comedia de 1992 que ha tenido varias secuelas.
- Crecimiento Asombroso: Los cachorros de San Bernardo crecen a un ritmo impresionante. Tardan aproximadamente de 2 a 3 años en alcanzar su tamaño y madurez completos.