La reciente epidemia del virus Zika ha hecho evidente el riesgo de introducción de arbovirosis en Europa, especialmente en la región mediterránea, donde el vector Aedes albopictus se ha establecido como especie invasora. En dicho contexto, se realizó una evaluación integral del riesgo de introducción y transmisión autóctona del virus Zika y otros arbovirus de importancia para la salud pública en Cataluña. La epidemia del virus Zika ha sido el ejemplo más reciente y la sorprendente velocidad de transmisión y expansión han llevado esta epidemia a la primera línea de importancia en salud global.
En Europa, el vector Aedes albopictus se ha establecido como especie invasora en las últimas tres décadas, especialmente en las costas del Mediterráneo y el litoral oriental del mar Negro. En España fue reportado por primera vez en el año 2004 en Cataluña y ha ido extendiéndose desde entonces por el litoral peninsular. Aunque no se han reportado casos de transmisión autóctona de virus Zika en Europa por picadura de mosquito, la transmisión ha ocurrido principalmente por importación y vía sexual o congénita. En los países de la Unión Europea se han notificado 1541 casos entre 2015 y 2017; en España se notificaron 320 casos, representando cerca del 21% del total de la UE y posicionándose como el segundo país en casos notificados.

En Cataluña se notificaron 236 casos importados de dengue entre 2014 y 2016, y el chikungunya se reportó por primera vez en 2014 con 203 casos hasta 2016. Es importante destacar que las arbovirosis no son un reto desconocido para la salud pública en España, como lo demuestran respuestas frente a otros virus como el West Nile. Este virus es transmitido por mosquitos del género Culex, y la infección puede ser grave en equinos y en humanos. La infección por West Nile se introdujo en Europa por Francia en 1962, y en España se reportan casos en caballos cada año, principalmente en Andalucía y Extremadura. Existen evidencias de transmisión autóctona de dengue y chikungunya en países vecinos, como brotes en Francia e Italia, subrayando la necesidad de vigilancia y preparación continuas.
La reunión de Barcelona, el 20 de junio de 2016, reunió a expertos para presentar y consensuar conclusiones sobre el riesgo de introducción y transmisión de Zika y otros arbovirus en Cataluña. La metodología buscó un abordaje integral transversal entre salud pública, ciencias sociales y diversas disciplinas: manejo clínico, diagnóstico de laboratorio, vigilancia epidemiológica, modelización y comunicación del riesgo. El informe conjunto “Riesgo de introducción del virus del Zika y otros arbovirus en Cataluña” se presentó el 1 de febrero de 2017 y se basó en la información de expertos y en literaturas técnicas.
- El número estimado de casos sintomáticos de arbovirosis emergentes capaz de transmitir en Cataluña es de alrededor de 250 por año.
- La presencia de Aedes albopictus está bien establecida en Cataluña, con reportes en casi el 50% del territorio desde 2004, mientras que Aedes aegypti no se ha reportado desde la implementación de la vigilancia entomológica moderna.
- Existe evidencia de infección por dengue y otros flavivirus en mosquitos salvajes en Cataluña, incluyendo Usutu (Culex pipiens).
La vulnerabilidad ante arbovirosis se aborda desde un marco multidisciplinario que integra vigilancia, diagnóstico, control de vectores y comunicación de riesgo. Se subraya la necesidad de mantener una adecuada comunicación y educación continua de profesionales de la salud y de la comunidad sobre el riesgo de infección por arbovirus en viajeros, así como la comunicación temprana a autoridades sanitarias. Aunque organismos como el ECDC y la OMS han analizado el riesgo de introducción de arbovirus emergentes en Europa, se recomienda que los países realicen ejercicios sistemáticos basados en evidencia para evaluar fortalezas, debilidades y áreas de mejora en la capacidad de respuesta.
La sostenibilidad de las políticas de salud frente a arbovirosis exige capacidades para detección precoz, confirmación de casos y comunicación fluida entre organismos. La capacidad de respuesta debe integrar todas las arbovirosis presentes en el territorio y adaptarse a posibles nuevos vectores. En este contexto, ISGlobal, ASPCAT, ECDC y OMS coordinaron un encuentro en mayo de 2017 en Barcelona para desarrollar una aproximación estratégica donde la investigación respalde los retos de las instituciones regionales y nacionales de salud pública en la región mediterránea.

La fase de análisis resalta la necesidad de redes de cooperación entre países para fortalecer la vigilancia, la investigación y la respuesta ante emergencias sanitarias vecinas. Se señala que la evaluación del riesgo debe permitir entender fortalezas y debilidades en la capacidad de respuesta y facilitar un diseño de políticas más sostenibles orientadas a la detección temprana y a la comunicación entre distintos actores de la salud pública.
El enfoque AVEO (Activos, Vulnerabilidad y Estructura de Oportunidades) se utiliza para analizar vulnerabilidad social y su relación con la capacidad de respuesta ante riesgos sanitarios. Este marco propone evaluar activos de los hogares y las estructuras de oportunidades a nivel macro para comprender la movilidad social, la desigualdad y la resiliencia de comunidades ante amenazas de salud pública. La vulnerabilidad social se ve como una configuración que emerge de la intersección entre recursos, estructura de oportunidades e instituciones, y se manifiesta en diferentes niveles micro y macro.
VULNERABILIDAD Y GESTIÓN DE RIESGOS
Para enfrentar las nuevas amenazas, se enfatiza la necesidad de mantener redes de colaboración entre salud pública, investigación y autoridades regionales, que permitan coordinar vigilancia, diagnóstico, control de vectores y comunicación. El análisis también recomienda el uso de modelos de reconocimiento de patrones y tecnologías de aprendizaje automático para identificar anomalías de acceso o transmisión en sistemas de salud. En particular, la incorporación de Inteligencia Artificial, Machine Learning y Deep Learning puede ayudar en el reconocimiento de patrones, clasificación de malware en contextos cibernéticos y la mejora de la detección de amenazas en redes de salud digital.

La síntesis de los hallazgos sugiere que la vulnerabilidad ante arbovirosis es multifacética y dinámicamente interconectada con factores ambientales, sociales, entomológicos y de salud pública. La planificación de políticas debe considerar indicadores de vulnerabilidad y capacidades de respuesta, así como mecanismos de coordinación entre autoridades sanitarias, laboratorios, servicios de vectores y comunidades. En última instancia, la evaluación de riesgo debe servir para guiar la preparación, la detección temprana y la respuesta rápida a futuros brotes y nuevas arbovirosis que compartan vectores competentes.
Datos y referencias clave
- Casos notificados y distribución de vectores en Europa y Cataluña.
- Vigilancia entomológica y presencia de A. albopictus en Cataluña.
- Informes de riesgo y recomendaciones de ASPCAT, ISGlobal, ECDC y OMS.
- Modelos teóricos AVEO y conceptos de vulnerabilidad social en América Latina.
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