El Proyecto Dominga: Un Debate sobre Desarrollo, Sostenibilidad y la Necesidad de Diálogo Abierto

El proyecto minero-portuario Dominga, ubicado en la comuna de La Higuera, al norte de la Región de Coquimbo, ha generado un intenso debate en Chile. Concebido bajo altos estándares internacionales y buscando contribuir al desarrollo del país, el proyecto ha enfrentado múltiples reveses judiciales y una profunda controversia pública, lo que pone de manifiesto la necesidad de procesos más accesibles y transparentes en la evaluación de intervenciones territoriales.

Mapa de ubicación del Proyecto Dominga en la Región de Coquimbo, Chile

Controversia Judicial y Desafíos Legales

El proyecto Dominga ha recorrido un camino marcado por el compromiso técnico, la participación comunitaria y la convicción de aportar al desarrollo sostenible del país. Sin embargo, el proyecto minero ha enfrentado un nuevo revés judicial tras la anulación del fallo del Primer Tribunal Ambiental por la Corte de Apelaciones de Antofagasta. La empresa titular, Andes Iron, evalúa sus opciones legales, que podrían incluir volver al Tribunal Ambiental o enfrentarse a un nuevo Comité de Ministros. Expertos advierten que las posibilidades son limitadas, ya que se agotaron muchas impugnaciones técnicas y ambientales en disputas anteriores.

En el pasado, el proyecto había sido rechazado por el Comité de Ministros tras una sentencia del Tribunal Ambiental de Antofagasta, con la cual se buscaba forzar una nueva aprobación. El 20 de febrero se registró una importante derrota para el Archipiélago de Humboldt. El 9 de marzo de 2017, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, presidida por el entonces intendente, rechazó el proyecto por primera vez. Esta decisión fue respaldada por el comité de ministros de la expresidenta Michelle Bachelet, liderados por Marcelo Mena, ministro del Medio Ambiente durante ese período.

El pasado 20 de febrero, en una buena noticia para el Archipiélago de Humboldt, el proyecto minero portuario Dominga sufrió una importante derrota. Tras la publicación de la resolución final, Andes Iron afirmó que seguiría adelante con los intentos por revivir este proyecto minero portuario, pese a los tres rechazos consecutivos de su historial. El proyecto lleva en tramitación más de ocho años, siendo presentado a tramitación medioambiental en 2013 y consideraba una inversión de US$2.500 millones. Hasta este miércoles, organizaciones sociales que se oponen a la instalación del proyecto minero Dominga podían presentar recursos de casación, y finalmente acudieron a la Corte Suprema para buscar frenar la iniciativa de la empresa Andes Iron.

En el documento, firmado por el abogado Diego Lillo, representante de la ONG Fima, se establece que la decisión del Primer Tribunal Ambiental, con sede en Antofagasta, se tomó “con infracción manifiesta de las normas sobre apreciación de la prueba, conforme a las reglas de la sana crítica y en contra de otra sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada”. Con esto se busca revertir el fallo del 16 de abril del Primer Tribunal Ambiental, que ordenaba a la comisión de evaluación (Coeva) realizar una nueva votación.

Impacto Ambiental y Biodiversidad Única

El caso Dominga muestra con claridad la necesidad imperiosa de conjugar el desarrollo con la protección decidida de la biodiversidad que nos rodea y sustenta. El proyecto minero portuario se ubica en una zona de biodiversidad única. El tránsito de embarcaciones mayores probablemente superará la capacidad de carga, alterando las rutas de navegación de las ballenas e impactando negativamente a numerosos cetáceos, poblaciones de pingüinos de Humboldt y chungungos. La opinión pública y los medios de comunicación desconocen el real riesgo de implementar este megaproyecto.

Infografía sobre las especies marinas en el Archipiélago de Humboldt

Conexión con la Crisis Climática

Es relevante enfatizar el vínculo entre conservación de la biodiversidad y cambio climático, toda vez que el conflicto actual coincide con la publicación de un nuevo informe del IPCC, el que es categórico en señalar no solo que el rol humano en la crisis planetaria que enfrentamos es inequívoco, sino también que estamos ante el mayor nivel de CO2 en la historia. El proyecto -que incluye una mina a cielo abierto, una planta de procesos, botaderos de estéril y depósito de relaves, además de un ducto para transportar el concentrado desde Dominga a Totoralillo y un acueducto para transportar agua desalinizada, más la operación portuaria ya mencionada- afectaría la capacidad de los ecosistemas marinos y terrestres que facilitan la captura de carbono, agravando la actual situación climática.

Riesgos Marinos y Desalinización

Un quinto problema de fondo es la importancia que ha pretendido atribuírsele a este mega puerto. La profundidad que poseen los principales puertos del mundo oscilan entre los 16 y 18 metros. El megapuerto considerado se proyecta emplazar en Totoralillo Norte, que posee uno de los calados más profundos conocidos, de más de 70 metros de calado natural. Dicha profundidad se ha gestado tras millones de años de evolución geológica, proceso en el que se ha asentado en esa zona una biodiversidad biológica marina tan nutrida que hoy la ha transformado en un punto caliente o “hot spot” mundial. No han sido considerados los efectos que generarán las descargas de sal que caen al mar producto del funcionamiento de una planta desaladora junto al puerto.

Días posteriores a la votación de rechazo, se supo que habían existido discrepancias dentro del equipo que estudió las descargas de sal al mar, sin acuerdo aparente sobre la corrección de los cálculos. Es evidente que el incremento significativo de la salinidad generará un efecto de acidificación de esa zona marina, una de las más sensibles y vulnerables del país. Según los antecedentes proporcionados por el Centro de Estudios de Zonas Áridas (CEAZA), se trata de un área donde se dan choques de corrientes locales con la gran corriente de Humboldt. Por ello, se habla de zonas de “surgencias”, que es lo que permite producir masivamente alimentos, razón por la que llegan tantas especies a alimentarse a esa bahía. La instalación de un puerto allí generará perturbación y ahuyentará el tránsito natural de cetáceos y reducirá su población mundial como efecto de las colisiones de diversas especies marinas, dando fin a su hábitat de millones de años atrás. La corriente de Humboldt circula en dirección sur a norte y el puerto de Dominga está a pocos kilómetros al sur de esa Reserva. Surge la interrogante sobre las acciones en caso de un derrame de petróleo, o si las descargas de sal aceleran la acidez y deterioro de las condiciones del Océano.

Cuestionamientos a la Evaluación Ambiental (SEA)

El primer problema de este proyecto es el irresponsable actuar del SEA (Servicio de Evaluación Ambiental), institución encargada de consolidar dicha información, relevar las cuestiones más importantes y, finalmente, recomendar su aprobación o rechazo. El SEA -extrañamente- recomendó aprobar Dominga, omitiendo todas las conclusiones desfavorables al proyecto arrojadas en los informes tanto de CONAF como de los mismos funcionarios del SEA de la Región de Coquimbo. La pregunta es ¿por qué el SEA invisibilizó toda argumentación técnica que fuese desfavorable al proyecto? Detalles de esta trama son expuestas profundamente en artículos publicados en El Mostrador y CIPER.

¿Por qué el SEA aceptó excluir la posibilidad de realizar un estudio que mida los efectos que el megaproyecto podría generar en uno de los ecosistemas marinos más delicados del planeta? Por alguna desconocida razón, la autoridad temporal del SEA emitió un informe favorable, en circunstancias que debería haber sido rechazado. Para mayor abundamiento, la evidencia publicada en los medios demuestra que fueron los propios funcionarios del SEA quienes acusaron que sus recomendaciones fueron invisibilizadas y que estas fueron alteradas desde Santiago, conclusiones que fueron arbitrariamente intervenidas de los reportes técnicos elaborados por sus profesionales. El informe del SEA excluyó de sus conclusiones finales el lapidario reporte elaborado por la CONAF y se sumó la expulsión -tras un sumario administrativo- del profesional que denunció todas estas irregularidades. Se suma la supervigilancia ejercida desde el Ministerio de Economía en materias y competencias del SEA. Todas estas irregularidades fueron denunciadas -también- por las Asociaciones Gremiales de Fiscalizadores Pesqueros y la Federación de Trabajadores del Medio Ambiente. En conclusión, es evidente que se intervino el informe del SEA para lograr que la recomendación de la calificación del proyecto fuera de «aprobación favorable», lo que obstaculizó la accesibilidad a una evaluación objetiva.

Deficiencias en la Evaluación de Impactos

Un segundo problema de fondo es que la ley chilena es permisiva respecto de que los informes emitidos por el SEA solo evalúen lo que el titular proponga. La empresa, en este caso, tuvo la libertad de determinar qué debía incluir el proyecto y qué no. De tal forma logró excluir del proceso de evaluación medioambiental la posibilidad de que la empresa midiera los efectos del proyecto minero portuario sobre estas reservas marinas. El tercer problema es la sub-evaluación de los efectos adversos que provocará el megaproyecto. Al no existir ningún estudio científico y serio del impacto, significa que no existe una línea base que permita adoptar medidas de mitigación serias y responsables; se desconocen las adversidades o efectos negativos ya que -mañosa y unilateralmente- Andes Iron logró excluir la posibilidad de evaluar su impacto y efectos adversos que el proyecto generaría específicamente sobre la Reserva Nacional de Pingüino de Humboldt, la Reserva Marina Islas Choros-Damas y los Sitios Prioritarios de Conservación de la Biodiversidad Reserva Marina Punta Choros y Punta Teatinos hasta Quebrada Honda (donde incluye la Isla Pájaros).

La normativa señala que un Estudio de Evaluación Ambiental (EIA) debe ser aprobado solo si cumple tres requisitos copulativos: 1) Cumplir con la legislación ambiental; 2) Hacerse cargo de los efectos, características o circunstancias establecidas en el art. 11 de la ley, cuestión que no cumple ya que la empresa excluyó hacerse cargo de estudiar una zona importante y protegida que sería afectada y 3) Proponer medidas de mitigación, compensación o reparación apropiadas. La pregunta entonces es ¿cómo, si en el estudio del ICE se advierte que hay zonas relevantes de afectación que han sido excluidas, resulta evidente que las medidas no son las apropiadas ni suficientes para hacerse cargo de los impactos?

Críticas al Tribunal Ambiental

Un cuarto problema de fondo es que se cuenta con un Tribunal Ambiental de Antofagasta centrado, de manera incomprensible, en cuestiones de forma pero ninguna de fondo. ¿Cómo es posible que dicho Tribunal no haya cuestionado ninguno de los puntos planteados precedentemente? Es preocupante y desprestigia el funcionamiento de la institucionalidad ambiental. El Tribunal Ambiental y sus miembros temporales están al debe con Chile. También ha generado dudas la postulación del ex Presidente de ese Tribunal, Daniel Guevara, como candidato a Senador por Antofagasta, región minera, en cupo de Evópoli, luego de fallar en favor de mineras como Dominga.

La Visión de Andes Iron: Sustentabilidad y Generación de Oportunidades

Andes Iron se mantiene firme en la convicción de la calidad del proyecto Dominga y su total compatibilidad con el cuidado del patrimonio ambiental de la zona, que para la empresa es prioridad. Dominga es un proyecto minero de clase mundial, ubicado en la comuna de La Higuera, y concebido bajo los más altos estándares internacionales. La empresa señala que en todo este tiempo han mantenido un trabajo serio, respaldado técnicamente y por una ciudadanía activa. Este esfuerzo fue respaldado por la sentencia del Tribunal Ambiental, que estableció que los antecedentes aportados por el titular del proyecto son suficientes y completos, y que Dominga cabalmente cumple con las normas ambientales vigentes que regulan la evaluación jurídica y técnica.

Liesbeth Van der Meer: "El proyecto Dominga es incompatible con la biodiversidad de la zona"

Diseño del Proyecto y Medidas de Mitigación

Dominga extraerá el mineral desde dos rajos a cielo abierto, Norte y Sur. Con más de 67% de hierro y casi sin impurezas, el concentrado que producirá Dominga requiere menos energía en la fundición, reduce emisiones y genera menos escoria. El mineral se destina sobre todo a la fabricación de acero, necesario para la construcción de puentes, edificios, ferrocarriles y equipos de energías renovables. La siderurgia mundial avanza hacia hornos eléctricos, uso de hidrógeno verde y mayor reciclaje para descarbonizar su producción. Dominga utilizará agua de mar desalinizada, relaves espesados con mayor seguridad, energías limpias y tendrá un Centro de Investigación Socioambiental. El terminal de embarque estará a más de 30 km de la Reserva. Las faenas mineras estarán a más de 12 km del borde costero, a un costado de la ruta 5 Norte, en una zona semiárida y tradicionalmente minera.

El fallo del Tribunal Ambiental destacó de manera especial varias medidas voluntarias propuestas por Andes Iron. Dominga es un proyecto moderno, diseñado bajo los más exigentes estándares mundiales en materia tecnológica y de sustentabilidad con su entorno. Dentro de las medidas voluntarias, el tribunal destacó la creación del Centro Científico, destinado a aportar conocimiento para proteger y resguardar el medio ambiente de la zona. El tribunal respalda esta iniciativa e incluso recomendó ampliarla a otras áreas de estudio. Otros compromisos incluyen que al menos un 30% de la energía que necesitará el proyecto provendrá de fuentes renovables, ojalá producidas en la misma comuna o en la región. Además, el agua que se va a utilizar en los procesos productivos de Dominga provendrá en un 100% del mar, mediante una planta desaladora, y se donará agua para el consumo humano en una de las zonas más afectadas por la sequía, tal como fue solicitado por las comunidades.

Refutación de Impactos y Relación con la Comunidad

Andes Iron refuta las afirmaciones de que la minera causará efectos al medio marino y en la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt. La empresa afirma que algunas organizaciones han intentado instalar la idea de que el proyecto está en la Reserva del Pingüino de Humboldt, lo que es completamente falso. El proyecto minero está a un costado de la carretera Ruta 5 Norte en el km 542, y el puerto de Dominga, a 30 kilómetros de distancia. Estos grupos minoritarios han señalado que la actividad naviera que generará el puerto destruirá la reserva, lo que resulta bastante paradójico y derechamente atenta contra el sentido común. Actualmente, frente a las costas de la Región de Coquimbo, se desplaza todo el tráfico naviero hacia los principales puertos de la zona central y sur del país, con una frecuencia aproximada de 2.000 barcos al año que transitan a 5 km de las reservas. Al puerto de Dominga, en tanto, irá solo un buque a la semana para embarcar el mineral, a una distancia seis veces mayor. Por lo tanto, plantear un apocalipsis ambiental por un incremento de 2% del tráfico naviero y generado con una serie de medidas de seguridad a una distancia de 30 kilómetros, es algo absolutamente desmedido y desproporcionado.

Andes Iron destaca su compromiso con el cuidado del patrimonio natural de la zona, señalando que el único camino es contar con mayor conocimiento científico, para lo cual hoy no existen recursos suficientes, y las opiniones que se dan son especulativas y pobres en antecedentes científicos relevantes. Por ello, la empresa cree que el Centro Científico que han planteado financiar, y al cual han invitado a toda la comunidad científica, es una opción real y concreta para cuidar y preservar el patrimonio ambiental y social, mejorando así la accesibilidad a datos fundados.

La inversión estipulada en 2013 era de US$2.500 millones y se mantiene. De ese total, los accionistas de Andes Iron han invertido más de 265.000 millones de pesos en el proyecto Dominga, destinando importantes recursos para contar con estudios científicos, técnicos y ambientales de primer nivel que aseguren la materialización de un proyecto sustentable, con la más moderna tecnología. Dominga generará 10.000 empleos directos y 20.000 indirectos en la construcción, priorizando la contratación local, lo que representa una mejora en la accesibilidad a oportunidades laborales para la región.

La empresa mantiene una relación cercana y colaborativa con la comunidad, particularmente con la gente de La Higuera. Así lo demuestra el importante respaldo que este proyecto tiene a nivel comunal y regional, lo cual quizá fuera de la zona es difícil de entender. Este es un territorio minero, es parte de su cultura, y las comunidades conocen el positivo impacto que genera la minería en su calidad de vida, por lo cual Dominga es sinónimo de esperanza. Aunque existen algunos grupos minoritarios en la comuna que han mantenido una oposición al proyecto, Andes Iron respeta su postura, manteniendo todos los canales de diálogo abiertos, lo que contribuye a la accesibilidad de la comunicación.

Hacia un Diálogo Integral y Modelo de Desarrollo Sostenible

Ante la crisis climática que enfrentamos, el conflicto en torno al proyecto Dominga es una invitación a cultivar una visión responsable, generosa y de largo plazo que evalúe de manera integral los elementos técnicos involucrados, con los aspectos sociales y ecológicos. En los últimos días se han hecho visibles una serie de problemas, tanto del proyecto en sí como de los procesos de planificación y evaluación a los que se someten las intervenciones territoriales, que son fundamentales de resolver frente a los desafíos que tenemos como país, región y planeta. Este caso también nos convoca a avanzar hacia una regulación ambiental que logre responder a los desafíos que enfrentamos.

Asimismo, la delicada situación socio ambiental que enfrentamos como planeta requiere una participación mucho más sustantiva de los y las habitantes directamente impactados por el diseño, construcción y operación de un proyecto con estas características. Las preocupaciones de la comunidad sobre los efectos que pueda tener el complejo industrial en el agua, la salud, el borde costero, los ecosistemas locales, la pesca artesanal y el turismo sustentable de la zona deben ser acogidas. El caso Dominga también pone a la luz la necesidad de abrir un diálogo plural y generoso sobre el modelo de desarrollo que queremos para el país, especialmente en momentos en que se escribe una nueva Carta Fundamental. En el frágil contexto socio ambiental que enfrentamos, debemos reflexionar sobre la potencial irreversibilidad de las intervenciones tecnológicas e industriales. Esta situación enfatiza la importancia de mejorar la accesibilidad a la información y participación ciudadana en los procesos de planificación y evaluación.

Esquema de un proceso de diálogo comunitario en torno a un proyecto minero

El proyecto Dominga, en su estado actual, trae sin duda beneficios económicos para el país y la región, pero a un costo que puede ser demasiado alto. Frente a la inminente crisis que vivimos, este caso nos pone ante una decisión difícil, que seguramente se nos volverá a presentar. Preocupa eso sí que dentro de la batería de alternativas para enfrentar el desarrollo futuro no contemplemos la posibilidad de ajustar nuestras prácticas a la luz de la huella ambiental -individual y colectiva- que dejamos. Preocupa asimismo que la respuesta a esta crisis no contemple transformaciones estructurales que promuevan un desarrollo verdaderamente sustentable. Esta crisis ofrece una oportunidad para crear una cultura ambiental de largo plazo, articular una visión del país sobre nuestra “casa común” que sea más cuidadosa e incentivar desarrollos tecnológicos sustentables, fomentando una mayor accesibilidad a soluciones innovadoras y responsables.

Preocupaciones Adicionales: El Impacto en la Astronomía

Una duda adicional, surgida posterior a la votación de rechazo, fue producto de la visita de representantes científicos de los principales observatorios astronómicos y científicos de la región de Coquimbo y de Chile. Luego de felicitar la votación, advirtieron que, de haberse aprobado el mega complejo industrial del proyecto Dominga, se hubiesen puesto en riesgo las cuantiosas inversiones avaluadas en miles de millones de dólares que la astronomía mundial ha invertido en Chile. La contaminación lumínica que afectaría directamente a los complejos astronómicos de La Silla y el Large Synoptic Survey Telescope (LSST) hubiese sido catastrófica, afectando la accesibilidad a cielos oscuros fundamentales para la investigación científica.

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