Disfrutar de una vida sexual saludable no es algo exclusivo de los jóvenes; personas de todas las edades pueden tener experiencias sexuales satisfactorias. A medida que envejecemos, se pueden experimentar algunos cambios físicos, pero las facetas emocionales e íntimas del sexo pueden seguir siendo gratificantes. Comprender estos cambios y saber cómo adaptarse a ellos es fundamental para mantener una vida sexual plena.

Cambios en la Salud Sexual Femenina Relacionados con la Edad
A medida que el cuerpo envejece, es natural que experimente transformaciones que pueden influir en la vida sexual y la intimidad. Según el Dr. Roshni Kundranda, especialista en medicina geriátrica, la disminución de la actividad sexual en adultos mayores puede deberse a factores como la mala salud, la depresión, la falta de deseo sexual y el propio proceso de envejecimiento. Incluso la falta de privacidad, como vivir con hijos adultos o en un centro de atención a largo plazo, puede afectar el deseo y la capacidad.
En el caso de las mujeres, los cambios sexuales comunes que pueden experimentar con la edad incluyen:
- Sequedad vaginal: Los bajos niveles de estrógeno durante la menopausia y los años posmenopáusicos pueden provocar sequedad vaginal, haciendo que las relaciones sexuales sean incómodas o dolorosas.
- Adelgazamiento y encogimiento del tejido vaginal (atrofia vaginal): El tejido de la vagina también puede volverse más delgado y pequeño, causando dolor durante las relaciones sexuales.
- Cambios en el deseo sexual (libido): La disminución del deseo sexual ocurre debido a factores psicológicos, cambios hormonales, enfermedades crónicas y medicamentos.
- Mayor tiempo para alcanzar el orgasmo: Puede requerir más tiempo y una estimulación prolongada del clítoris. La intensidad y duración de los orgasmos pueden no ser tan fuertes como antes.
- Cambios en el suelo pélvico: Los músculos del suelo pélvico pueden debilitarse con la edad, el embarazo y otros factores. Esto puede provocar problemas como dolor durante las relaciones sexuales, orgasmos menos intensos y menor satisfacción sexual.
El Masaje Perineal: Una Técnica Beneficiosa para el Bienestar Íntimo
El periné es el conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad pélvica en su parte inferior, tapizando la parte inferior de la pelvis. El aumento de peso y los cambios hormonales pueden generar laxitud en esta musculatura, lo que puede conllevar a padecer disfunciones como prolapsos o incontinencia urinaria de esfuerzo. Un suelo pélvico tonificado y elástico, pero no hipertónico, ayuda a prevenir estas disfunciones.
El masaje perineal es una técnica manual que se aplica en el suelo pélvico y, aunque suele asociarse a etapas como el embarazo y el parto, puede ser beneficioso para personas con diversas necesidades de cuidado perineal, incluyendo a las mujeres en la tercera edad. Esta técnica implica un suave masaje y estiramiento de la región perineal, ubicada entre el ano y la vagina.
Beneficios del Masaje Perineal
Realizado correctamente, el masaje perineal tiene múltiples beneficios:
- Mejora el riego sanguíneo y la elasticidad de los tejidos en la zona externa e interna.
- Contribuye a flexibilizar los tejidos del suelo pélvico.
- Ayuda a aliviar la tensión muscular y el dolor en la región perineal.
- En casos de recuperación post-traumática o post-quirúrgica, puede favorecer la cicatrización de la zona.
- Fomenta la conciencia del suelo pélvico, permitiendo sentir qué ocurre al contraer y relajar la musculatura.
Preparación y Realización del Masaje Perineal
La primera vez, es recomendable que un fisioterapeuta especialista realice el masaje para valorar el tejido, enseñar la presión adecuada, la dirección y la intensidad. Si se aplica la mujer a sí misma o la pareja, se deben seguir estas recomendaciones:
Preparación:
- Tener la vejiga vacía.
- Lavar las manos minuciosamente y asegurarse de que las uñas estén cortas y limpias para evitar infecciones.
- Adoptar una posición semisentada o semirecostada, cómoda para acceder al periné.
- Para el automasaje, se recomienda el uso de un espejo para visualizar la anatomía.
- Utilizar un lubricante de base acuosa o aceites específicos para masaje perineal (como aceite de germen de trigo o aceite de almendras dulces).
- Para el automasaje, se recomienda utilizar los dedos pulgares.
Técnica:
- Lubricar la zona de entrada de la vagina e introducir el dedo (o pulgar) unos 3-4 cm, haciendo una ligera presión hacia el ano. Tocar el núcleo fibroso central, el espacio entre la vagina y el ano, para sentir la tensión.
- Cuando la zona del periné esté más relajada, realizar un movimiento de balanceo en forma de “U”, primero a un lado y luego al otro, y finalmente la “U” completa. La presión debe ser ligera al inicio, notando cómo el tejido se relaja. Mantener este movimiento durante unos 3 minutos de manera firme y continua.
- Deslizar los dedos desde el centro de la vagina hacia abajo y hacia los laterales, aumentando un poco más la presión para alcanzar la musculatura profunda. Repetir la dinámica de la “U” (un lado, luego el otro, y la “U” completa). Este gesto debe durar otros 3 minutos, y es normal sentir una sensación de cierta quemazón o que un lado moleste más que el otro.
- Imaginar que la vagina es un reloj, con el punto de partida en las 6h. Realizar pases desde las 6h hasta las 9h con un pulgar, y con el otro dedo de 6h a 3h. Volver con los dedos a las 6h y repetir la presión en el periné en dirección al ano, cogiendo la zona como un gancho. Realizar un movimiento de vaivén durante 3-4 minutos.
- Durante el masaje, mantenerse siempre en el recorrido de las 3h a las 9h en el reloj imaginario, evitando la zona de las 12h (uretra y clítoris) para prevenir infecciones.
Nuestra recomendación es realizarlo en días alternos. La constancia es importante para mejorar la elasticidad de los tejidos. Si en algún punto se siente tensión o quemazón, se puede mantener la presión unos segundos.
Cuándo NO es Aconsejable Realizar el Masaje Perineal
Existen ciertos casos en los que no se recomienda realizar el masaje perineal:
- Infecciones vaginales.
- Infecciones urinarias.
- Presencia de varices vulvares.
- Cualquier otra condición médica que un profesional de la salud considere contraindicación.
Cómo realizar el masaje perineal
Ejercicios de Kegel para el Fortalecimiento del Suelo Pélvico
Los ejercicios de Kegel son fundamentales para fortalecer los músculos del suelo pélvico, que sostienen órganos como el útero, la vejiga y el recto. Muchos factores pueden debilitar estos músculos, incluyendo el envejecimiento, la cirugía, el esfuerzo excesivo debido al estreñimiento o la tos crónica, y el sobrepeso. Fortalecerlos puede ser beneficioso en varios casos:
- Pérdidas de orina al estornudar, reír o toser (incontinencia por esfuerzo).
- Urgencia repentina de orinar justo antes de perder una gran cantidad de orina (incontinencia urinaria por urgencia).
- Dificultad para contener las heces (incontinencia fecal).
Es importante saber que los ejercicios de Kegel son menos productivos para la incontinencia grave por esfuerzo o la incontinencia por rebosamiento (cuando se pierden pequeñas cantidades de orina inesperadamente con la vejiga llena).
Cómo Realizar Correctamente los Ejercicios de Kegel
La clave es identificar los músculos correctos. Para ello, la próxima vez que vaya a orinar, intente detener el flujo. Los músculos que se contraen y se desplazan hacia arriba son los del suelo pélvico. Una vez identificados:
- Asegúrese de que la vejiga esté vacía, luego siéntese o acuéstese.
- Apriete los músculos del suelo pélvico, como si estuviera conteniendo la orina o los gases.
- Manténgalos apretados y cuente hasta 3 a 5 segundos.
- Relaje los músculos y cuente hasta 3 a 5 segundos.
- Repita este ciclo 10 veces, 3 veces al día (mañana, tarde y noche).
Durante los ejercicios, respire profundamente y relaje el cuerpo, asegurándose de no apretar el estómago, los muslos, los glúteos ni los músculos del pecho. Después de 4 a 6 semanas, debería notar menos síntomas. Continúe realizando los ejercicios, pero no aumente la cantidad, ya que un exceso puede llevar a distensiones al orinar o defecar. Si tiene dudas sobre la técnica, consulte a su proveedor de atención médica o a un fisioterapeuta especializado.
Precauciones al Realizar Ejercicios de Kegel
- No practique los ejercicios de Kegel deteniendo el flujo de orina más de dos veces al mes. Hacerlo con frecuencia puede debilitar los músculos del suelo pélvico con el tiempo o causar daño a la vejiga y los riñones.
- En mujeres, realizar los ejercicios incorrectamente o con demasiada fuerza puede tensar excesivamente los músculos vaginales, lo que podría causar dolor durante las relaciones sexuales.
- La incontinencia puede reaparecer si se dejan de hacer estos ejercicios. Una vez que se inician, es posible que sea necesario mantenerlos de por vida.
- Pueden pasar varios meses hasta que la incontinencia disminuya.

Masaje Tántrico y Masaje Yoni: Explorando la Conexión y el Placer
El masaje tántrico es una práctica que busca despertar la energía sexual del cuerpo, aumentar la conciencia del placer sexual y profundizar la intimidad en pareja. Forma parte del neotantra, una práctica occidental derivada de creencias hindúes, que integra elementos espirituales como la atención plena, el contacto visual y técnicas de respiración. Es una forma de masaje sensual que puede aplicarse en zonas erógenas y en los genitales, si así se acuerda. El objetivo principal no es necesariamente el orgasmo, sino alcanzar la atención plena y la conexión con la propia energía sexual, que se considera liberadora y sanadora.
Beneficios del Masaje Tántrico
Entre los beneficios atribuidos al masaje tántrico para la salud y la vida sexual, se encuentran:
- Reconexión con la pareja: Practicarlo en pareja puede ser una experiencia gratificante, dedicando tiempo a la cercanía, la mirada y el tacto sin prisas.
- Salida de la rutina sexual: Ayuda a centrarse en algo más que el orgasmo, descubriendo nuevas formas de placer.
- Transformación de la intimidad: Puede convertir el "sexo normal" en una experiencia más amorosa, profunda y conectada.
- Alivio del estrés mental y emocional: Contribuye a despejar la mente y liberar pensamientos negativos.
- Aumento de la atención sexual: Incrementa la conciencia de las sensaciones corporales, emociones y placer sexual, lo que se ha vinculado a una mayor satisfacción en la relación y vida sexual.
- Mejora de la salud física y emocional: Puede reducir los niveles de estrés y aumentar la claridad mental, la circulación, la función inmunitaria, y aliviar dolores musculares. También puede mejorar la autoestima.
El Masaje Yoni para Mujeres
El masaje Yoni (palabra sánscrita para vulva) es un masaje consciente, realizado de forma tántrica para la curación sexual. Antes de una sesión, se establece una conversación detallada con el terapeuta para definir los límites y el contenido del masaje, asegurando que la persona se sienta cómoda y pueda elegir lo que desea o no incluir.
Este masaje consciente involucra el cuerpo completo, los senos, y específicamente los labios exteriores, el clítoris, la abertura vaginal, las paredes vaginales, los puntos G, A y K, y el cuello uterino. Los expertos afirman que la conexión de una mujer con su Yoni puede ser una experiencia transformadora para su vida sexual. El masaje Yoni puede ayudar a resolver problemas como dolores o falta de sensibilidad en los genitales, utilizando caricias extremadamente suaves, cuidadosas y profundamente cariñosas.

Elegir un Terapeuta Tántrico Adecuado
Es fundamental encontrar un terapeuta cualificado y profesional con quien establecer una buena conexión. Un buen terapeuta ofrecerá una consulta de valoración (teléfonica o presencial) para resolver dudas antes de la sesión. Desconfíe de ofertas gratuitas o excesivamente baratas, o de aquellos que destaquen la belleza de los masajistas sobre su cualificación, ya que esto podría indicar un servicio sin las implicaciones terapéuticas y espirituales del tantra.
Es importante ser consciente de las críticas a cierto tipo de masaje tántrico, donde se denuncia la posibilidad de abuso o manipulación. La elección de un profesional ético y cualificado es clave para una experiencia segura y beneficiosa.
Consejos Adicionales para una Vida Sexual Plena en la Madurez
El camino hacia la intimidad después de los 60 implica aceptar el cambio, comunicarse, explorar y adaptarse a la evolución natural del cuerpo. La edad es solo un número; se puede seguir disfrutando de una vida sexual vibrante y satisfactoria.
- Comunicación Abierta: Hable con su pareja sobre sus deseos, preocupaciones y los cambios en su cuerpo. Esto genera confianza y ayuda a comprender las necesidades del otro.
- Cuidado Personal Integral: Su salud general es clave para una vida sexual satisfactoria. El ejercicio regular, una dieta equilibrada y el control de enfermedades crónicas mejoran los niveles de energía y la salud cardiovascular, beneficiando su vida amorosa.
- Exploración y Adaptación: Pruebe nuevas posiciones sexuales o incorpore actividades sensuales como masajes o ayudas sexuales, incluyendo vibradores. Estos dispositivos pueden añadir una nueva dimensión a su vida íntima, ya que las parejas mayores a menudo necesitan más estimulación.
- Uso de Lubricantes: Si experimenta sequedad vaginal o relaciones sexuales dolorosas, un lubricante a base de agua puede ser de gran ayuda.
- Fomente la Conexión Emocional: La intimidad va más allá de lo físico. Comparta pasatiempos, mantenga conversaciones significativas, pase tiempo de calidad juntos o simplemente abrace y tómese de la mano para fortalecer su vínculo.
- Impacto de los Medicamentos: Tenga en cuenta que algunos medicamentos (antidepresivos, antipsicóticos, antiestrógenos, antiandrógenos o ciertos fármacos para la presión arterial alta) pueden afectar el deseo y el desempeño sexual. Consulte a su médico si sospecha que sus medicamentos están influyendo.
- Asesoramiento Profesional: Si los desafíos o cambios están afectando su intimidad, no dude en hablar con su proveedor de atención médica o con un especialista en salud conductual autorizado y experto en temas de intimidad en la vejez.
- Manténgase Segura: A menos que esté en una relación monógama y comprometida, use protección para salvaguardar su salud. Si es sexualmente activa y no está en una relación monógama, considere realizarse una prueba anual de detección de ETS. No hay límite de edad para estas pruebas.