Las rozaduras en personas mayores representan un desafío común, pero a menudo subestimado, en el cuidado de la salud cutánea. Con el envejecimiento, la piel se vuelve más fina, menos elástica y menos capaz de regenerarse, lo que la hace especialmente vulnerable a lesiones por fricción, presión o contacto con agentes irritantes.

Identificación y factores de riesgo
Las rozaduras son lesiones que aparecen por roce continuo entre la piel y una superficie, como ropa o sábanas, o debido a la presión constante en pacientes con movilidad reducida. Entre los factores que aumentan la susceptibilidad se encuentran:
- Pérdida de colágeno y elastina: Reduce la firmeza y capacidad de reparación de la piel.
- Disminución de glándulas sebáceas: Provoca sequedad y debilita la barrera protectora natural.
- Condiciones crónicas: Enfermedades como la diabetes o problemas de circulación pueden reducir la sensibilidad y la capacidad de cicatrización.
- Factores externos: Incontinencia urinaria o fecal, nutrición deficiente y falta de cambios posturales.
Tratamiento de las rozaduras y dermatitis del pañal
El tratamiento debe comenzar en cuanto se detecta cualquier signo de enrojecimiento. El objetivo principal es restaurar la integridad de la piel, aliviar el dolor y prevenir infecciones.
Pautas básicas de cuidado
- Higiene suave: Limpiar la zona con agua tibia y jabón neutro. Es fundamental secar la piel con delicadeza, dando pequeños toques con una toalla suave, sin frotar.
- Uso de pomadas barrera: Aplicar una capa de pomada de óxido de zinc o dexpantenol tras la higienización para proteger la piel contra la humedad excesiva.
- Evitar irritantes: No utilizar talco ni polvos, ya que pueden apelmazarse con la humedad. Evitar el uso de agua oxigenada o compuestos yodados, pues pueden dañar el tejido.
- Gestión de la humedad: Cambiar el pañal o absorbente en cuanto esté húmedo o sucio. Es recomendable permitir que el paciente pase un rato cada día sin absorbente para que la piel transpire.

Diferencias entre rozaduras, dermatitis y escaras
Es importante distinguir entre diversas lesiones cutáneas para aplicar el tratamiento correcto:
| Tipo de lesión | Características |
|---|---|
| Rozadura/Escocedura | Enrojecimiento superficial en zonas de contacto directo (nalgas, genitales). |
| Infección por hongos | Sarpullido rojo intenso, brillante, localizado frecuentemente en pliegues. |
| Dermatitis irritativa | Enrojecimiento con bordes difusos, descamación y alta sensibilidad. |
| Úlceras por presión (escaras) | Lesiones profundas causadas por presión mantenida sobre zonas óseas (sacro, talones). |
Prevención y recomendaciones profesionales
La prevención es la estrategia más eficaz para mantener la salud cutánea. Algunas medidas clave incluyen:
- Cambios posturales: Cambiar la posición cada 15 minutos en personas en silla de ruedas y cada dos horas en personas encamadas.
- Ropa adecuada: Utilizar tejidos naturales y transpirables, evitando costuras marcadas.
- Nutrición: Asegurar una dieta rica en proteínas, zinc y vitaminas C y B.
- Evaluación diaria: Observar la piel con frecuencia para detectar cambios sutiles antes de que evolucionen a heridas abiertas.
Cápsula Salud - Prevención de lesiones por presión
Cuándo buscar atención médica
Es necesario consultar con un profesional de la salud si se observan los siguientes signos:
- La rozadura no mejora en un periodo de 48 a 72 horas.
- Presencia de pus, mal olor o aumento del dolor.
- Fiebre o calor intenso en el área afectada.
- Aparición de heridas profundas o "cráteres" que afectan a músculos o huesos.