El Crimen del Matrimonio Luchsinger-Mackay
En una peligrosa escalada de violencia que conmocionó a Chile, un empresario agrícola y su esposa murieron quemados en 2013 cuando un grupo de encapuchados atacó e incendió su vivienda en una zona rural del sur de Chile.
Las víctimas fueron Werner Luchsinger, de 75 años, y su esposa, Vivianne Mackay, miembros de una familia de origen suizo con larga presencia en la zona. Vivían de la explotación de su estancia cerca de Vilcún, en La Araucanía chilena, a unos 700 kilómetros de Santiago. Los cuerpos de ambos fueron encontrados calcinados en el interior de la casa, cuando los bomberos pudieron apagar las llamas.
El episodio ocurrió cerca de las 2 de la mañana y, antes de que la vivienda fuera incendiada, el matrimonio se defendió a los tiros de los atacantes. Uno de ellos, un joven de 26 años, resultó herido en el pecho y fue capturado por la policía minutos después, quien lo trasladó a un hospital de la zona.
El ataque incendiario se produjo en un nuevo aniversario del crimen del activista mapuche Matías Catrileo, quien murió a raíz del disparo de un carabinero durante un intento de toma del predio de otro integrante de la familia Luchsinger, en 2008.
Proceso Judicial y Condenas
Primeras Sentencias
Por este caso, ya había sido condenado el curandero mapuche Celestino Córdova, sentenciado a 18 años de presidio en 2014, tras determinarse su participación en el incendio que consumió por completo la vivienda.
En octubre del año pasado, el Tribunal de Temuco (sur) había decidido absolver a 11 mapuches, pero la Corte de Apelaciones acogió un recurso de nulidad del juicio y obligó a repetir la instancia.
Condenas a Cadena Perpetua y Absoluciones
La justicia de Chile condenó a cadena perpetua a dos mapuches y a cinco años de cárcel a un tercero, todos acusados por el asesinato de la pareja de ancianos en 2013. Los tres habían sido declarados culpables, en un primer juicio en mayo, de causar la muerte del matrimonio Luchsinger-Mckay tras haber incendiado la casa en la que vivía la pareja en una zona rural de la región de la Araucanía.
El Tribunal de la ciudad de Temuco "condenó a José Tralcal Coche y a Luis Tralcal Quidel a la pena de presidio perpetuo, en calidad de autores del delito consumado y de carácter terrorista de incendio con resultado de muerte del matrimonio Luchsinger Mackay", indicó el fallo difundido por el Poder Judicial.
José Manuel Peralino Huinca fue condenado a 5 años con el "beneficio de la libertad vigilada intensiva", en calidad de "delator compensado", ya que colaboró a identificar a los culpables.
El fallo también confirmó la absolución de la ‘machi’ o líder religiosa mapuche Francisca Linconao y de otros siete indígenas. "Soy persona inocente y por eso me absolvieron", comentó Linconao al canal 24Horas en las puertas del tribunal. Linconao rechazó que tres personas fueran condenadas.
La lectura del fallo fue seguida en las puertas del juzgado por decenas de personas que brindaron apoyo a los comuneros mapuches y que vitorearon la salida de la machi Francisca Linconao, una de las ocho personas absueltas.
Caso Luchsinger-Mackay: Hijo del matrimonio participó en segundo día de juicio
Tensión Social y Conflicto Mapuche
Este caso se transformó en uno de los más emblemáticos en el marco de la violencia desatada en la región de la Araucanía, donde grupos extremistas atacan e incendian predios privados y camiones en apoyo a la demanda mapuche por recuperar tierras que ellos reconocen como propias por derecho ancestral, y que están en manos de empresas forestales.
El gobierno chileno catalogó de terroristas a los agresores y anunció que aplicaría la severa ley vigente contra ese delito. El presidente Sebastián Piñera viajó de urgencia a la zona y anunció un aumento de la dotación policial, así como el establecimiento de una zona de vigilancia y la asignación de un fiscal especial en la región de La Araucanía. Sin embargo, el mandatario se negó a decretar el estado de sitio.
“Queremos reafirmar que este gobierno va a seguir trabajando para combatir la violencia y el terrorismo, y para eso vamos a utilizar todo el rigor de la ley”, dijo Piñera. Y agregó: “Esta lucha es contra una minoría de delincuentes y terroristas, que deben ser combatidos con todas las herramientas de las que dispone el Estado de Derecho. Esta lucha no es contra el pueblo mapuche, sino contra una minoría de delincuentes”.
Los mapuches -primeros habitantes de Chile y parte de Argentina- suman unos 700.000 miembros y reivindican sus derechos ancestrales por terrenos del sur chileno, en su mayoría explotados por forestales.
El conflicto se intensificó en los últimos años con decenas de ataques a diversas instalaciones y camiones madereros por parte de grupos de encapuchados armados. La tensión subió cuando empresarios del sector acusaron de inacción al gobierno y la justicia y amenazaron con actuar por su cuenta.
En la conflictiva zona de los empobrecidos indígenas se han registrado también acciones de violencia desmedida de la policía contra los mapuches, denunciados por el relator de la ONU para pueblos indígenas, James Anaya, y el chileno Instituto de Derechos Humanos. También la Justicia ordenó mesura a las fuerzas de seguridad y prohibió el uso de gases lacrimógenos contra mujeres y niños, que la policía usaba durante los allanamientos a esas comunidades.
Beneficios Carcelarios y Críticas
Pese a las condenas, en otro momento del proceso judicial, los primos Tralcal recibieron el beneficio carcelario de salida dominical, lo que ha sido duramente criticado por ciertos sectores políticos.
La salida dominical se dio luego de una huelga de hambre iniciada por parte de los condenados el 2 de marzo, “como única herramienta de lucha política desde prisión”, según José y Luis Tralcal, quienes en una declaración pública manifestaron que, a pesar de dar cumplimiento con el reglamento interno de Gendarmería para los beneficios de salida, “la institución ha puesto una serie de obstáculos para acceder a dichos beneficios”. Tras 21 días de huelga de hambre, se les otorgó la posibilidad de salir del Centro de Educación y Trabajo (CET) para ir a visitar a sus familias.
Los condenados hicieron uso del beneficio carcelario el domingo 27 de marzo, en la ciudad de Victoria en la región de La Araucanía, a 700 kilómetros de Santiago. Salieron a las siete de la mañana de prisión y tuvieron 15 horas para hacer uso de la salida dominical. Ambos retornaron al recinto penitenciario alrededor de las 22:00 horas.
El abogado de los primos Tralcal, Sebastián Saavedra, valoró la decisión y señaló que esperaba que “puedan disfrutar de su familia”. Muy por el contrario, el defensor de la familia Luchsinger Mackay criticó la decisión. El jurista Carlos Tenorio confirmó que la decisión de Gendarmería “genera molestias en las víctimas, en quienes somos operadores del sistema judicial, porque todo el trabajo que se hizo para obtener un margen de justicia queda en la absoluta burla”.
A estas críticas también se sumó el Gobernador de La Araucanía, Luciano Rivas, y parlamentarios de Chile Vamos como el diputado Miguel Mellado (Renovación Nacional) y Jorge Rtahgeb. El secretario general de Renovación Nacional, Diego Schalper, afirmó que “nos parece que las señales que está enviando el Gobierno en distintas frentes se está traduciendo en una especie de agenda proimpunidad”.
El abogado de la familia Luchsinger Mackay mencionó que estaban evaluando qué hacer y viendo las posibilidades de revertir las salidas dominicales, como un recurso administrativo o de protección.