Malú Gatica, cuyo nombre artístico fue una abreviatura de su nombre de pila María de la Luz Enriqueta Gatica Boisier, fue una destacada actriz y cantante chilena de ascendencia franco-alemana. Nació en Purén, provincia de Malleco, el 15 de enero de 1922, y falleció en Santiago el 10 de agosto de 1997. A lo largo de su vida, se convirtió en una de las actrices más populares de Chile, reconocida no solo por su atractivo físico, sino también por su elegancia, encanto y agudeza. Su trayectoria la llevó a actuar en su país natal y en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, México y Perú, trabajando con muchos actores del cine de Hollywood de su época.

Orígenes y Primeros Años
Malú Gatica fue hija de Agustín Roberto Gatica Rodríguez (n. 1891 - f. 1941), periodista, y de Leonie Boisier Besserer (n. 1896 - f. 1985). Tuvo una única hermana, Julia Paulina Leonie Gatica Boisier (n. 1919 - f. 2009). Su bisabuelo materno, Engelbert Besserer (n. 1850), de origen suizo-alemán, y su bisabuela, Therere Wacker (n. 1857), de origen alemán, llegaron a Chile en 1886 junto a sus hijos Pauline, Auguste, Albert y Robert Besserer Wacker. Recibieron un fundo de 60 hectáreas en Purén. En Chile, su abuela Pauline Besserer Wacker (n. 1871) contrajo matrimonio con Joseph Boisier Bourgeaux.
Sus primeros años, Malú residió en Santiago de Chile. Sin embargo, la relación conyugal de sus padres no era buena, debido a las constantes infidelidades de su padre Roberto y la pésima relación de sus abuelos paternos con su madre Leonie, quienes la tildaban como "la gringa del sur". Ante la frustración, en una ocasión, su madre Leonie, junto a sus dos hijas, decidió regresar a casa de sus padres en Purén, llegando a confesarle a Malú que ella era la hija no deseada.

Inicios en el Mundo del Espectáculo
En 1928, junto a sus padres y hermana, Malú se trasladó a Nueva York debido a compromisos laborales de su padre con la National Broadcasting Company (NBC), quien lo contrató como editor de noticias en español. La familia Gatica residió en un lujoso departamento de Manhattan. Allí, Malú cursó sus estudios primarios y secundarios en The New School for Social Research de Lower Manhattan, institución donde estudió música y dibujo. Recibió sus primeras influencias compositivas por parte de su madre y estuvo bajo la tutela de una institutriz de origen francés.
A los dieciséis años, Malú Gatica debutó como cantante en la NBC tras gestiones de su padre, logrando un contrato de un año. En 1939, conoció a Los Cuatro Huasos en la Feria Mundial de Nueva York, quienes le permitieron cantar junto a ellos en el Madison Square Garden y le enseñaron varias tonadas chilenas. Ante su interés por las artes escénicas, postuló a la prestigiosa Academia de Arte Dramático de Carnegie Hall, donde fue seleccionada entre seiscientos postulantes. Sin embargo, la negativa de su padre terminó por finalizar su estadía en Estados Unidos, lo que causó un quiebre en la relación de sus padres.

Regreso a Chile y Debut Cinematográfico
En 1940, Malú regresó a su país natal, junto a su madre Leonie y su hermana Paulina. Rápidamente, recibió una invitación de Radio Agricultura, que le ofreció un contrato para cantar bolero y blues en inglés, en parte debido a su prematura participación en la NBC y en la Feria Mundial de Nueva York. Gatica obtuvo reconocimiento radial junto a la orquesta de Vicente Bianchi y se transformó en una artista de proyección. Luego, ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, aunque abandonó sus estudios de arte.
Su padre, Roberto Gatica, retornó a Chile en 1941 y murió víctima de una neumonía ese mismo año. Bajo la supervisión de su madre, Malú aceptó la oferta del productor Pablo Petrowitsch para trabajar en la película Verdejo gasta un millón (1941), dirigida por el italiano Eugenio de Liguoro, que marcó su debut cinematográfico. En el filme, interpretó "La canción de la noche", que la RCA Victor grabó con Gatica en conjunto con una orquesta y vendió miles de copias. Su segundo filme, Verdejo gobierna en Villaflor (1942), junto a Eugenio Retes, alcanzó gran recepción en las salas de cine.
Expansión Internacional: Argentina, Brasil y México
Entre 1943 y 1944, Malú Gatica se estableció en Argentina junto a su madre, donde estudió en el Conservatorio de Música y Arte Escénico Cunill Cabanellas de Buenos Aires. Aunque "pospuso por mucho tiempo" su pasión por el teatro, logró estudiar durante un año y participar en dos filmes: Siete mujeres (1943) de Benito Perojo y Se abre el abismo (1944) de Pierre Chenal. También trabajó en dos compañías de teatro de comedia musical, junto a Pierre Chenal y Silvia Legrand, e incursionó en Radio El Mundo.
En 1943, el actor y director estadounidense Orson Welles, junto a un representante de RKO Pictures, visitó Santiago de Chile y se hospedó en la residencia de Gatica. Welles y Gatica asistieron a una obra de teatro de Ana González. Ambos se reencontrarían en México en 1949.
Sorpresivamente, en 1944, Gatica recibió un llamado desde Brasil, proveniente del director artístico de Casino Copacabana para reemplazar a la actriz estadounidense Carol Brune en una comedia musical que se presentaría ante las tropas estadounidenses que partirían a la Segunda Guerra Mundial. Gracias a su celebrada presentación, se estableció en Río de Janeiro y ejerció durante tres meses.
En 1945, recibió la invitación del propietario del exclusivo Hotel Reforma de México y residió en Ciudad de México, donde ejerció como cantante de espectáculos y de radiofonía hasta 1947. En 1946, Madeleine Ozeray, actriz francesa y esposa del actor francés Louis Jouvet, se radicó con su compañía de teatro en Ciudad de México y conoció a Gatica. Entusiasmada por el talento de Malú, Ozeray la invitó a reemplazar a una actriz en cuatro montajes franceses en el Teatro del Palacio de Bellas Artes, lo que le permitió debutar como actriz en teatro.
En el país mexicano, entre 1947 y 1949, Gatica comenzó a desarrollar sus primeras películas bajo la dirección de connotados cineastas. Fue parte de cintas como Ocho hombres y una mujer de Julián Soler, Amar es vivir de Juan José Ortega, Extraña obsesión de José Díaz, El príncipe del desierto de Fernando A. Rivero, Todo un caballero de Miguel M. Delgado, Los que volvieron de Alejandro Galindo y El casado casa quiere de Gilberto Martínez Solares.
Inolvidables, Malú Gatica Biografía, 13 Cable, 2002
La Conquista de Hollywood y Vida Personal
Fue en México donde Malú Gatica conoció a Eugene Fell, un agregado militar estadounidense en la embajada de México, con quien contrajo matrimonio en 1948 y tuvo a su único hijo, León. Desafiando a su esposo, se mudó por su cuenta y firmó un contrato en Hollywood. Los diarios estadounidenses de la época la catalogaban como "la sensación sudamericana", destacando que "Malú Gatica, cuya belleza y voz hacen siempre noticia en el campo artístico".
Sin embargo, su matrimonio con Fell no duró mucho y, tras el divorcio, la actriz perdió la custodia de su único hijo. En el programa "Humanamente Hablando", Malú Gatica confesó que "el divorcio fue bastante peleado y su abuela paterna me lo quitó (…) no tenía dinero para pelear con el bufete de cuatro abogados que tenían ellos". A comienzos de la década de los 50, la actriz volvió al cine y participó en tres largometrajes rodados en Hollywood: Target Unknown (Prisionero de guerra) (1951) de George Sherman, The lady and the bandit (1951) de Ralph Murphy y Captain Pirate (1951), también de Murphy. En Hollywood, se relacionó con artistas de la talla de Orson Welles, Marlene Dietrich, Gregory Peck y Zsa Zsa Gabor.
Regreso a Chile y Reconocimiento
Tras el fin de su matrimonio, Malú Gatica se refugió en su trabajo. Regresó a su país natal y trabajó junto a Miguel Frank en el Atelier y el Petit Rex. Luego partió a Europa, presentándose en boites en París y Madrid. En Chile, actuó en la comedia musical y fue parte de la película El gran circo Chamorro (1955) de José Bohr.
En su regreso a Chile, Gatica filmó con José Bohr, y posteriormente, en un viaje a México, actuó en la que para algunos es su mejor trabajo cinematográfico: Sábado negro, de Miguel M. Delgado. En 1960, partió a Europa, presentándose en Francia y España, y en 1962 retornó a Chile. Publicó dos libros autobiográficos: Memorias para olvidar (1989) y Lo que el tiempo se llevó (1993), y al momento de su muerte se encontraba trabajando en un tercer texto sin publicar.

Trabajo en Teatro y Televisión
Malú Gatica tuvo una prolífica carrera en el teatro, participando en 51 obras. Se la recuerda en montajes como Las preciosas ridículas, de Molière. También fue una figura destacada en la televisión chilena, formando parte de 24 telenovelas. A pesar de los años transcurridos, conservó en sus actuaciones el encanto y señorío de sus tiempos de dama joven.
Entre sus roles más recordados en teleseries chilenas se encuentran:
- La represa (1983), donde interpretó a "Misiá Felisa Echenique".
- La Torre 10, personificando a "Malva del Río".
También fue parte de recordadas telenovelas como La Quintrala (1986), Semidiós (1988), Volver a empezar (1991), Marrón glacé (1993), Top Secret (1994), Amor a domicilio (1995), y Marrón glacé, el regreso (1996), entre otras.
Reencuentro con su Hijo y Lucha contra la Enfermedad
Después de vivir durante años con la pena de perder a su hijo, en 1979, Malú Gatica vivió una especial sorpresa. Su hijo León, que por ese entonces ya tenía más de 30 años, reapareció en su vida. Su padre había enfermado y le contó la verdad sobre su madre, lo que permitió su reencuentro.
En 1988, la actriz fue diagnosticada con un cáncer gástrico. Aunque al principio le dieron tan solo 6 meses de vida, gracias a operaciones y quimioterapia, logró vencer la compleja enfermedad y continuó trabajando en la televisión. Malú Gatica expresó que "al principio no me asustó la idea de morir. Pensaba que uno debe vivir mientras se es útil. Pero todo cambió cuando volví de la operación y a mi lado me encontré con el rostro de mi hijo, que había corrido a mi lado, me dije: tengo que seguir viendo esa carita un tiempito más que sea".
Legado y Últimos Deseos
El 10 de agosto de 1997, Malú Gatica falleció a los 75 años en su residencia, debido al cáncer que la acompañó por casi una década. Fue velada el 11 de agosto de 1997 en la parroquia Santa María de Las Condes, donde recibió la compañía de sus familiares, amigos y círculo artístico más cercano. Su cuerpo fue cremado en el Cementerio General de Santiago de Chile. Su último deseo fue que sus cenizas pudiesen esparcirse en la plaza de su pueblo natal o en "El Fortín" (fuerte de defensa creado por españoles durante el siglo XIX), donde ella afirmaba haber sido muy feliz en su niñez. Su hijo León cumplió su deseo en las colinas del Fuerte.
A lo largo de su trayectoria, Malú Gatica fue reconocida con importantes premios. En 1987, recibió el Laurel de Oro Figura Prominente. En 1988, fue galardonada con el premio a la Mujer más destacada por la Asociación de Mujeres de Negocio y Profesionales de Chile, y en el mismo año recibió el premio a la Mejor actriz por Max Factor. En 1991, le fue otorgado el Premio a la Trayectoria APES. En 1993, recibió el Premio Orden al Mérito Institucional Consejo Mundial de Educación y en 1995, de manos del ministro de Educación, Sergio Molina, la Orden al Mérito "Gabriela Mistral" en el grado de Gran Oficial, por su destacada trayectoria artística en cine, teatro y televisión, tanto en Chile como en Buenos Aires, México y Hollywood.
Poseedora de una gran belleza, elegancia y sencillez, Malú Gatica fue catalogada por la prensa como "la gran dama del espectáculo". No solo destacó por su talento desde joven, sino que abrió puertas e inspiró a toda una generación de actores. Fue una figura icónica en la historia del cine chileno y la primera chilena en llegar a Hollywood.