Los Niños Primero: Análisis Crítico de la Transformación del SENAME en Chile

La infancia en Chile ha sido un tema de profunda preocupación y debate público, especialmente en relación con la institución del Servicio Nacional de Menores (SENAME) y las promesas de los gobiernos de priorizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes (NNA). La frase “Los niños primero en la fila”, acuñada durante la administración del expresidente Sebastián Piñera, buscaba simbolizar un cambio radical en la política de protección infantil. Sin embargo, su implementación y los resultados obtenidos han sido objeto de un análisis crítico por parte de especialistas, la sociedad civil y los propios jóvenes afectados.

Foto temática: Niños, niñas y adolescentes en un entorno de protección o jugando

La Promesa "Los Niños Primero" y la Reforma Institucional

Tanto en campaña como en sus primeros días de mandato, Sebastián Piñera afirmó que una de las prioridades de su gobierno sería la infancia. Pese a que inició su mandato en un centro del SENAME prometiendo que “ni uno más de nuestros niños sea abusado ni maltratado”, esta promesa se materializó con la presentación de un proyecto de ley en agosto de un año anterior para crear el Servicio de Protección de la Niñez y la Adolescencia, y el posterior cierre de Centros de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread).

El 13 de marzo del año pasado, el Presidente Sebastián Piñera visitó Valparaíso para concretar el cierre del ex Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread) de Playa Ancha. En esa ocasión, se destacó que “el plan de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera fue muy claro. La frase poner los niños primero en la fila no es una mera frase política o una mera declaración de voluntades. Se traducía en acciones muy concretas”. El Presidente cerró este Cread, el mismo que “nos causó dolor y vergüenza a toda la Región de Valparaíso. Dolor por lo que ocurrió con los niños, vergüenza por lo que no se pudo establecer. Hoy día todavía son objeto de investigaciones. Niños que eran tratados como delincuentes que vivían en un ambiente de cárcel y que no tenían ningún futuro”.

La Nueva Institucionalidad: Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez)

La reforma implicó la creación de una nueva institucionalidad compuesta por la Subsecretaría de la Niñez, cuya función es la promoción de los derechos de los niños y adolescentes; el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, que trata con adolescentes de entre 14 y 18 años que han cometido algún ilícito penal de una forma distinta; y el Servicio Nacional de Protección Especializada, conocido como Mejor Niñez, que busca la protección y restitución de derechos para niños, niñas y adolescentes vulnerados.

Dentro de los aspectos que destacó el Intendente sobre este nuevo trato, es que implica una mayor supervisión y capacitación de los cuidadores y de los profesionales a cargo de los niños, además de mayores recursos (un 40% más). En definitiva, se busca que todos aquellos niños que por alguna razón sus derechos han sido vulnerados, puedan estar dentro de ambientes familiares, “no en cárceles”.

Por su parte, el seremi de Desarrollo Social y Familia, Ricardo Figueroa, afirmó que “esto no sólo es un cambio de nombre, ya que estamos poniendo el foco de atención en nuestros niños, niñas y adolescentes cuyos derechos fueron vulnerados y en el marco de la Ley este nuevo servicio se hace responsable de la restitución de esos derechos y de la reparación del daño causado, cosa que antes no existía, ya que sólo era una mera entrega de oferta de servicios”. El seremi de Justicia y Derechos Humanos de la Región de Valparaíso, José Tomás Bartolucci, indicó que estaban “satisfechos, porque hemos dado muchos pasos para poder proteger a la infancia vulnerada de nuestro país que durante muchos años fue invisibilizada”. Tras el cierre del Cread de Playa Ancha, informó que existen hoy cuatro residencias familiares y están próximos a inaugurar una quinta, para “poder fortalecer la red de vida familiar de protección, porque nos interesa que esto sea mucho más que un cambio de nombre y que volvamos mucho más robusta la institucionalidad”.

Esquema: Estructura de la nueva institucionalidad de protección a la niñez en Chile

Voces Críticas: ¿Un Cambio de Fachada o Transformación Real?

A pesar de los anuncios y la implementación de la nueva institucionalidad, especialistas en niñez coinciden en que la labor del ex Presidente no estuvo a la altura del desafío. En palabras de Francis Valverde, directora ejecutiva de la Asociación Chilena Pro Naciones Unidas (Achnu), “para lograr un cambio se requería una voluntad política que este gobierno no tenía, asumir a les niñes como sujetos de derechos en todos los campos, y eso no ha sucedido”.

Por su parte, consultada por el legado de Piñera en materia de infancia, la defensora de la niñez mapuche Onésima Lienqueo pone el foco en las vulneraciones que sufrieron “principalmente los adolescentes que se manifestaron” y en aquellas situaciones de violencia que sufrieron NNA mapuche: “Se ejecutaron desnudos, torturas, tratos crueles y degradantes”. Agrega: “Sebastián Piñera dijo ´Los niños primero´, pero no habló de qué tipo de niños”.

Lienqueo es aún más crítica y apunta a que se trató simplemente de “un cambio de fachada que no basta para cambiar una institución altamente vulneradora”: “El ex Sename ha tenido acusaciones graves de violaciones de DDHH hacia los niños: se han dado a conocer casos de explotación sexual, tráfico de órganos, desapariciones de niños”. Añade que “las oficinas locales están siendo implementadas recientemente. Una práctica tan breve no da garantías”, y concluye que “todavía se focaliza el trabajo en una perspectiva de vulneración de derechos, sin darle importancia a la promoción y la garantía de los derechos en los territorios”.

Para David Órdenes, “es imposible que un servicio (como el de Mejor Niñez), por sí solo pueda responder realmente a las necesidades de niños y niñas vulnerados en sus derechos”. En ese sentido, Onésima Lienqueo pone sus esperanzas “en que en este nuevo gobierno la niñez se haga parte del proceso, pero de forma real, no a través de interlocutores. Que cuando hablemos del ´bien superior del niño´ se haga entregando herramientas que permitan a estos niños desarrollarse, desenvolverse, tener las mismas oportunidades que el resto”.

"No Más Sename": La Niñez en la Primera Línea del Estallido Social

La consigna «No más Sename» se leía en casi todas las murallas y monumentos del centro de Santiago, rayados que aparecieron desde los primeros días del estallido social ocurrido el 18 de octubre de 2019. La razón es que entre los cientos de jóvenes y adultos que formaban la columna vertebral de la llamada «Primera Línea» también estaban ellos: los niños y adolescentes que pasaron por un hogar colaborador o Cread del Sename y los que aún vivían en la calle después de fugarse. Algunos “camoteaban” (lanzaban objetos), otros eran “honderos”. Ellos decían que desde la Primera Línea devolvían la violencia que vivieron por años.

La Primera Línea y los movimientos juveniles

Testimonios desde la Primera Línea

Jonathan, de quince años, viene de la comuna de Renca y vive en una familia monoparental. Su adolescencia ha estado marcada por una temprana expulsión del colegio y por un historial que ya registra siete detenciones. Por eso, debe asistir a un Programa de Intervención Especializada (PIE) de veinticuatro horas del Sename y reconoce que estuvo a punto de «caer» a un Cread. Recuerda la amenaza: si no encontraban a ningún adulto, se iría al Cread Pudahuel. “A mí me da miedo, porque mis amigos que están en el Cread me cuentan que les pegan, que de repente no tienen qué comer, los tienen a todos encerrados y hay muertes. Puras cosas así”, confiesa. Reconoce que al principio participaba en las manifestaciones por diversión, pero luego se empezó a interesar más por ver las noticias y entender un poco sobre la desigualdad. Ha presenciado personas heridas con perdigones en los ojos y abusos policiales. En la Primera Línea, explica, los más chicos suelen ser del Sename o escapados de esos lugares.

Jason, de 16 años, junto a tres amigos, se mantienen unidos tras vivir en la caleta Los Héroes. Relata las experiencias de abuso policial: “Cuando vivíamos en los rucos de Manuel Rodríguez llegaban los pacos de la Tercera Comisaría con Seguridad Municipal de Santiago, nos quitaban las carpas, nos pegaban palos, sabiendo que éramos menores de edad. Nos esposaban, nos pegaban de nuevo. Nos discriminaban por ser de la calle, abuso de poder”. Cuando Jason empezó a ver los rayados contra el Sename, sintió alegría, encontrando un lugar de representación en la Primera Línea: “Cuando empecé a leer que decía «No más Sename» en las paredes me dio como una alegría porque había más gente que pensaba y sentía lo mismo que yo, entonces fue una forma de liberarme de esa rabia que tenía dentro”.

Andrés (36), padre de un niño pequeño, dirige uno de los grupos de escudos en la Primera Línea. Explica que desde el segundo día del estallido social, “hay niños de diez, once y doce años que se meten a pelear en la Primera Línea, tratamos de rescatarlos porque tengo un hijo de siete, me da lata ver que están al lado de nosotros arriesgando la vida, aún lo sienten como un juego contra los pacos, pero pueden perder los ojos, pueden morir y eso es lo que tratamos de cuidar. Gritarles que se pongan más atrás, mientras los escudos estamos más adelante”.

Juan (19) también forma parte de la Primera Línea. Agobiado, cuenta que “los pacos” se llevaron sus carpas, ropa y ocho pares de zapatillas que consideraba su mayor tesoro. Su grupo está apostado junto a la animita (altar conmemorativo), donde han juntado municiones y carteles improvisados pidiendo ayuda.

Byron (25), de apellido mapuche, vive hace tres años en Santiago, huyendo de la represión en su zona. Narra su experiencia en el Sename: “Una vez en el Sename a mi compañero le tiraron agua caliente, nos salvábamos adentro porque hacíamos grupos con los otros peñi”. En la Primera Línea, Byron lanza piedras con una boleadora mapuche (witruwe) y se posiciona lo más adelante posible, pese a los riesgos. “Me da pena, porque ya han sufrido harto, pero también están peleando por lo justo”, reflexiona.

Foto: Muro con rayados

El Fracaso Institucional y la Urgencia de un Enfoque de Derechos

El partido político Evópoli, fundado en 2012, se inspiró en el sueño de poner a los niños y niñas como primera prioridad nacional. Han denunciado “cada uno de estos hechos” y trabajado “sistemáticamente para que los niños sean la prioridad en Chile”, incluyendo el apoyo a casos de vulneración y el envío de una solicitud de medidas cautelares sobre el Sename a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La cruda realidad es que “olvidamos que nuestros niños sufrían sistemáticamente la vulneración de sus derechos humanos en los centros del Sename: 1.313 de ellos perdieron sus vidas esperando un tratamiento integral. Otros terminaron prostituyéndose, traficando y delinquiendo mientras esperaban una rehabilitación oportuna”. La Comisión de Infancia propuso como elemento central “promover el derecho de los niños a vivir en familia”.

Una Realidad de Violencia y Pobreza

En Chile, la relación con la infancia está marcada por la violencia y la pobreza. Según datos de UNICEF, el 71% de los niños y niñas en el país recibe algún tipo de violencia en su hogar. Respecto a datos de maltrato, en este tipo de delitos las más afectadas son las mujeres: niñas y adolescentes concentran un 62,7% de las denuncias por violencia intrafamiliar y un 79,2% por violencia sexual. Es indudable la crisis en torno a la protección infantil, tanto en el marco institucional como en la sociedad, y es hora de hacerse cargo.

Es significativo recordar que el Sename fue creado en el período de la dictadura cívico-militar, sin haber adscrito como país a la Convención de los Derechos del Niño. A pesar de los anuncios de reforma desde el año 2000 por los presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, “continuamos con niños, niñas y adolescentes sujetos de protección a cargo de Programas del Ministerio de Justicia, haciendo oídos sordos a organizaciones sociales, organismos internacionales y académicos que plantean una reestructuración institucional”.

Responsabilidad Colectiva

Hoy todos somos responsables por los delitos y crímenes que han sufrido los niños y niñas dependientes del Sename. El poder judicial es responsable por no administrar la protección acorde a lo comprometido en la ratificación de Convenciones Internacionales y por conducir la protección desde una lógica de administración que no responde al enfoque de Derechos Humanos. El poder legislativo es responsable por no favorecer cambios sustantivos o por realizar recortes al presupuesto de Sename. Los ciudadanos somos responsables por dar la espalda a estos menores e invisibilizar su existencia, dejándolos a su suerte en recintos del Sename o en sus hogares mientras sufren maltratos. Somos responsables por mantenernos inmóviles ante un sistema económico que condena a niños a la pobreza o al éxito por el lugar en el que nacen.

Reconfigurar las políticas de niñez en torno a un enfoque de Derechos es vital para enfrentarse a esta cruda realidad. Intentar solucionar el problema no pasa solamente por intervenir el Sename, es tiempo de repensar las políticas de niñez nacionales de manera integral, considerando las implicancias jurídicas, políticas, administrativas y técnicas, pero también los factores socioculturales que hasta hoy han sustentado la postergación de este segmento de la población.

El rol que deben jugar los movimientos sociales y las fuerzas políticas debe ser el que permita seguir construyendo colectivamente las respuestas a las interrogantes planteadas, de forma consistente en la cual se articulen todos los involucrados, en todos los niveles, a través por ejemplo de mesas donde participen actores políticos, sociales y ciudadanos que permitan construir un país mejor para todos en donde la base sea reconocer a niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos y en conjunto seamos co-garantes de ello.

tags: #los #ninos #primero #en #la #fila