América Latina y el Caribe experimentan un envejecimiento poblacional acelerado, con millones de personas alcanzando los 60 años cada año. Lo que apenas unas décadas parecía un triunfo del desarrollo -más años de vida, menos enfermedades infecciosas- hoy se convierte en un reto estructural para los sistemas de salud. La región enfrenta una transformación silenciosa pero profunda: una población que envejece aceleradamente y una transición epidemiológica que ha hecho de las enfermedades crónicas la nueva normalidad. Este doble cambio redefine la manera en que los países deben planificar, financiar y prestar servicios de salud.
A pesar de décadas de avances en cobertura y esperanza de vida, persisten brechas críticas en calidad, equidad y sostenibilidad financiera. La velocidad del envejecimiento y el peso creciente de las enfermedades no transmisibles están provocando un aumento del gasto sanitario sin precedentes: este crece más rápido que el propio PIB y, en muchos casos, recae desproporcionadamente sobre los hogares. Sin ajustes estructurales, los sistemas podrían enfrentarse a una triple amenaza: presión fiscal insostenible, exclusión de los más vulnerables y deterioro de la calidad del servicio. El momento de actuar es ahora.
El papel del liderazgo social: Cáritas y las personas mayores
Dentro de la estructura de servicio de Cáritas en la región, destaca la labor del Equipo Regional de Personas Mayores. Este equipo de trabajo está conformado actualmente por la representación de 9 Cáritas nacionales: Bolivia, Chile, Cuba, México, Panamá, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Perú. Entre los días 27 y 31 de octubre de 2025, miembros del equipo estuvieron reunidos en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para reflexionar acerca de su misión y hacer un intercambio de experiencias, a partir de lo que vienen trabajando en sus respectivos países.
Al final del encuentro, han consolidado una Declaratoria que define el horizonte de su intervención con las personas mayores. Inspirados en la premisa de que los ancianos son una bendición y un signo de esperanza para nuestro tiempo, la red de Cáritas busca fortalecer sus capacidades técnicas para incidir con mayor fuerza en la región.
Pilares fundamentales de intervención de Cáritas
- Sujetos de derechos: Reconocer a las personas mayores por su participación activa en el desarrollo de sus comunidades.
- Sostén de la familia y la vida de la iglesia: Valorar su aporte histórico y actual en el sostenimiento de la familia y de la Iglesia.
Desafíos urgentes y escucha activa
La declaratoria identifica con claridad las realidades que requieren una respuesta inmediata y equitativa, acorde a la Doctrina Social de la Iglesia:
- La falta de acompañamiento y la soledad.
- La feminización de la vejez y de las tareas de cuidado.
- La pobreza estructural que afecta a las personas mayores.
Un compromiso en red
El compromiso final es salir al encuentro del otro desde una escucha activa, promoviendo junto a las personas mayores una vida plena, lúcida y con sentido. Con el Papa León XIV, los participantes del encuentro y toda la red Cáritas proclaman: "Los ancianos son un don, una bendición que hay que acoger, la prolongación de la vida es uno de los signos de esperanza de nuestro tiempo."
Panorama demográfico y desafíos en el gasto en salud

La población de América Latina y el Caribe está envejeciendo a un ritmo acelerado. En 2022 había 88,6 millones de personas mayores de 60 años (13,4%) en la región. Para 2060, serán 220 millones. Este crecimiento en tiempo récord genera una carga sin precedentes sobre los sistemas de salud, pensiones y cuidados de largo plazo. Las políticas públicas deben rediseñarse considerando una población adulta mayor creciente y con múltiples condiciones crónicas. La esperanza de vida para ambos sexos ha aumentado de 48,6 años en 1950 a 75,1 años en 2019.
Estudio sobre el gasto en salud y el envejecimiento
El estudio titulado "El papel de las transiciones demográfica y epidemiológica en el aumento del gasto en salud en América Latina y el Caribe", liderado por Flores y en el que participaron la profesora de INCAE Andrea Prado, PhD., y el investigador senior Claudio González, junto con una red de investigadores de América Latina, analizó datos de siete países: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Perú y Trinidad y Tobago. Estos países fueron seleccionados por reflejar la diversidad poblacional y de sistemas de salud de la región.
Al examinar cómo varía el gasto según la edad y el tipo de enfermedad, el estudio revela una tendencia contundente: el gasto sanitario se concentra de forma creciente en las personas mayores y en el tratamiento de enfermedades crónicas, confirmando que el envejecimiento y la transición epidemiológica ya están remodelando la forma en que se financia la salud en la región.
Hallazgos clave del estudio:
- Crecimiento del gasto en salud: Entre 2010 y 2019, el gasto en salud creció 4.9% anual, superando el crecimiento del PIB (3.1%). Sin embargo, la calidad y cobertura de los servicios no necesariamente mejoraron en igual medida.
- Gasto de bolsillo: El 32.4% del gasto en salud en la región es de bolsillo -muy por encima del promedio de la OCDE (20%)- lo cual pone en riesgo la equidad y la sostenibilidad.
- Gasto exponencial con la edad: En Argentina y Brasil, el gasto per cápita en personas mayores de 85 años supera los $5,000 y $8,000 (PPP), respectivamente. El envejecimiento no solo incrementa la demanda de servicios, sino que esos servicios son más costosos (circulatorios, respiratorios, digestivos). Los sistemas deben prepararse para el doble desafío de más pacientes y mayores costos por persona.
- Enfermedades no transmisibles (ENT): En todos los países analizados, las ENT representan entre el 70% y el 80% de los años de vida perdidos por discapacidad (DALYs). Esto refleja una transición epidemiológica consolidada: ya no son las enfermedades infecciosas sino las crónicas las que absorben los recursos. Es urgente pasar del modelo curativo al preventivo, y del hospital al cuidado comunitario.
- Insuficiencia y desigualdad del gasto público: Países como Guatemala y Honduras financian más del 50% del gasto en salud con pagos de bolsillo; otros, como Costa Rica y Colombia, superan el 70% de gasto público. La fragmentación del financiamiento refleja desigualdades estructurales y crea barreras al acceso. Para avanzar hacia la cobertura universal, se necesita fortalecer el gasto público y reducir la dependencia del gasto de bolsillo.
Envejecimiento saludable en América Latina: Primera Cumbre Latinoamericana sobre Longevidad
Estrategias para la preparación gubernamental
Frente a esta evidencia, los gobiernos ya no pueden improvisar. Prepararse para el futuro implica actuar hoy. Estas son cuatro áreas clave donde se requiere transformación estructural:
- Planificación anticipada del envejecimiento: Diseñar políticas intersectoriales que respondan a las necesidades de una población mayor. Esto incluye infraestructura geriátrica, talento humano capacitado y sistemas integrados de cuidados de largo plazo.
- Reforma del financiamiento: Aumentar progresivamente el gasto público en salud, priorizando servicios esenciales. Reducir la carga del gasto de bolsillo sobre los hogares es clave para la equidad y la sostenibilidad.
- Fortalecimiento de la prevención y atención primaria: Redirigir recursos hacia la prevención, el diagnóstico temprano y el manejo de enfermedades crónicas desde la atención primaria. Invertir en modelos de telesalud y cuidado comunitario para ampliar el alcance.
- Datos e inteligencia estratégica: Utilizar datos desagregados por edad y tipo de enfermedad para diseñar políticas más precisas. La evidencia debe guiar la asignación de recursos según el perfil epidemiológico y demográfico de cada país.
Este estudio no solo confirma lo que muchos sistemas ya intuían: el futuro ya llegó, y el envejecimiento no espera. Frente a un escenario de cambios estructurales, lo que está en juego no es únicamente la sostenibilidad financiera, sino el derecho a la salud, la equidad y la calidad de vida de millones de personas en América Latina y el Caribe. Este es el momento de anticiparse, no de reaccionar. La evidencia está disponible: la decisión de actuar, o no, definirá el rumbo de los sistemas de salud en las próximas décadas.
Informe de la CEPAL: Envejecimiento digno y derechos humanos
Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presenta un panorama sobre el envejecimiento y las tendencias demográficas en la región, en el marco del cuarto examen y evaluación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002). El reporte confirma que el envejecimiento poblacional es uno de los principales fenómenos demográficos en América Latina y el Caribe. Destaca los avances en materia institucional y analiza la protección de los derechos humanos de las personas mayores.
Asimismo, se examinan las interrelaciones entre personas mayores y desarrollo, con énfasis en la protección social, la participación en el mercado de trabajo y el fomento de la salud y el bienestar en la vejez. También se evalúan los avances en la creación de entornos físicos, sociales y culturales favorables para las personas mayores, la promoción de un cambio cultural y la prevención de la discriminación y la violencia.
Para lograr sociedades más justas, se debe garantizar un envejecimiento digno por medio de políticas, instituciones y marcos jurídicos sólidos, que garanticen la realización de los derechos, con el máximo nivel de calidad de vida posible, para las personas mayores, sus familias y comunidades, fortaleciendo las relaciones intergeneracionales.