Libreto de Despedida para Maestra Jubilada

Muy buenos días tengan todos ustedes. En nombre de nuestro Colegio Isabel Riquelme, les damos la bienvenida a todos los presentes y les invitamos a compartir este significativo acto. Hoy es un día en el cual sentimientos variables se vinculan, un día donde las lágrimas y las risas parecen parte del mismo entramado. Nos hemos congregado en esta oportunidad para rendir homenaje a una ilustre profesora que ha dejado una huella imborrable en la mente y en los corazones de todos nosotros.

Foto de una maestra jubilándose rodeada de estudiantes y colegas

Ceremonia de Despedida y Homenaje

Bienvenida e Inicio del Acto

Hacen su ingreso a este salón de actos nuestras queridas profesoras, la Sra. Ana María Venegas y la Sra. Clara Luna. Esta ceremonia, organizada con mucho cariño, está dedicada a despedir como se merece a la profesora Clara Luna. Esperamos que la disfruten. Iniciamos este acto entonando nuestro himno nacional, que será dirigido por la profesora.

Concurso Himno Nacional Mexicano. Nivel Delegación. Coro Escuela María Eugenia Milleret.

El Valor de la Labor Docente

Ser profesor es muy difícil porque se debe transitar por un equilibrio muy delgado. Durante muchos años la profesora transmitió conocimientos con sencillez y profundidad. Llegó cada día a la escuela feliz de oír los roces del guardapolvo blanco, olvidándose de sus problemas personales. En todo este tiempo ha sido una experiencia maravillosa compartir con tantos amigos y con excelentes profesores. Reconocemos la importancia de la preparación de cátedra y el tiempo que involucra para un docente.

Infografía sobre la dedicación y el impacto de los docentes en la sociedad

La Jubilación: Un Nuevo Capítulo

El Cierre de un Ciclo Laboral

Todos los plazos se vencen, y hoy nos llegó el momento de despedirnos. La profesora se jubila y hoy va a empezar una nueva vida. Ha pasado casi 40 años trabajando en esta institución y ordenando su vida en torno al trabajo, sin pensar demasiado en que un día dejaría de hacerlo. Este adiós lleva el agradecimiento por cada enseñanza y por cada día juntos. Se despide con el alma llena de gratitud y recuerdos hermosos que guarda.

Reconoce que esta nueva etapa le produce una sensación de vértigo. La vida le regala tiempo libre, que hasta ahora no ha tenido. Este tiempo es un regalo que tiene que gestionar bien para sacarle el máximo provecho y disfrutarlo como se merece. Puedes evitar entusiasmarte por la nueva etapa que próximamente empiezas, nuevos sueños, nuevas metas y retos, nuevas personas y nuevos lugares. La aventura continúa.

Testimonios de Agradecimiento y Experiencia

Con emoción, colegas y alumnos expresan un profundo agradecimiento por su destacada labor. Muchos destacan que han sido 35, 39 o incluso 41 años de trabajo, de actividades y de vida en la institución. Expresan "muchas gracias por una vida dedicada a la institución y a lo que ella representa: la esperanza para un futuro mejor".

Los mejores recuerdos de Juana Valenzuela, funcionaria del Servicio Dental del Hospital Clínico con 35 años de servicio, fueron los primeros, entre 1973 y 1976, cuando pudo aprender más sobre su área de estudio gracias a la iniciativa de académicos. "Fueron años en que nos formamos con grandes profesores de aquella época. Me voy contenta porque tuve muy buenos jefes, trabajamos en grandes proyectos y con grandes personas. Dejar mi trabajo fue un cambio muy brusco, pero uno se adapta", dijo. A esto añadió que se va satisfecha con la tarea cumplida: "En el último tiempo de trabajo, me di cuenta que no tenía la misma fuerza que tenía al principio. Con la voz de la experiencia, y también con gran cariño dedicó unas palabras a sus ahora excompañeros de trabajo: "Les digo que trabajen siempre con la camiseta puesta. En este trabajo, como en todos, hay momentos muy difíciles, pero debemos rescatar lo positivo. Siempre hay que tratar de ser el mejor en la Universidad, en su vida personal y en su casa. Estoy contenta y emocionada por retirarme, orgullosa por haber trabajado en esta Universidad.

La Prof. Sepúlveda, académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas, especialista en Agroindustrias y Tecnología de Alimentos, con 41 años en la institución, afirmó: "Yo doy todo por la Chile. Mi corazón es la Chile. De hecho esos fueron los mejores años de mi estadía en esta gran Universidad. Si tuviera que decidirlo nuevamente, volvería a estudiar Agronomía. Esa fue época muy bella y hasta el día de hoy me junto con mis compañeros, viajamos todos los años juntos". Además de su labor en su Facultad, hizo clases en las Ciencias Químicas y Farmacéuticas, y en Medicina. "Hacerle clases a los jóvenes de la Chile siempre fue espectacular", comentó respecto a su labor docente. "Siempre tuve una muy buena relación con los estudiantes, eso que significó una gran experiencia porque ellos también me enseñaron mucho".

Jorge Recabarren, funcionario de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos y del INTA con 39 años en la institución, comentó: "Hace solo un mes que cesé mis funciones en la Universidad y ha sido muy difícil. Son 39 años de trabajo, de actividades y de vida en esta Institución". Lo que más extraña es la actividad diaria. Llegó a trabajar a la Universidad de Chile siendo estudiante universitario, gracias a "dos grandes amigos", el Dr. Emilio Morales y el Dr. Fernando Mönckeberg. En esos años Jorge era además dirigente estudiantil, y esta nueva responsabilidad le significó dejar viejos hábitos. "Fue una experiencia muy linda, sobre todo porque aprendí muchas cosas. Lo más destacado de estos 39 años de trayectoria es el haber encontrado grandes amigos. Para el futuro de esta gran Universidad quiero que el Estado asuma de una vez por todas su rol. Yo entré a estudiar cuando los estudios eran gratis para los jóvenes y lo que pasa hoy en día me da mucha pena. No es culpa de nuestras autoridades, es el Estado que tiene que reconocer el carácter estatal de la Universidad de Chile", recalcó en relación a la situación actual de la Institución. También dejó un mensaje a quienes desde adentro mantienen viva a la Universidad: "Me gustaría que volvamos a ser comunidades, a trabajar en conjunto, de forma colectiva".

Inés Guzmán, secretaria del Laboratorio Central del Hospital Clínico con 41 años en la institución, recalcó: "Nunca me quise ir de mi laboratorio, realmente amaba mi labor". Llegó cuando tenía 18 años, inmediatamente después de salir de sexto de Humanidades. "Lo más bonito de estos años fue la amistad que forjé con muchas de mis compañeras, era una amistad sincera. Teníamos un grupo muy bueno, salíamos después de trabajo a ver obras de teatro, al cine o a tomar once". La Universidad de Chile fue el único lugar donde Inés Guzmán trabajó, donde conoció grandes personas, el lugar adonde sus hijos la acompañaron muchas veces y desde donde se llevó los mejores recuerdos: "A la Universidad yo la llevo en mi corazón". Al igual que muchos de los funcionarios que se acogieron a retiro, enfatizó en la necesidad de volver a retomar el trabajo en equipo entre los colegas de la Universidad.

Agradecimiento y Despedida

Hoy se despide con gratitud. Gracias por los momentos compartidos y las lecciones aprendidas. Este adiós no es fácil, pero se lleva grandes recuerdos y amistades. Ha sido un placer trabajar con personas tan profesionales y con tanto talento. Cierra este capítulo con alegría y agradecimiento. Agradece cada oportunidad y aprendizaje que ha recibido aquí. Gracias por ser una parte tan importante de su crecimiento profesional y personal. Deja este lugar con gratitud en el corazón y muchas lecciones aprendidas. Ha sido un honor formar parte de este equipo. Se despide hoy, pero se lleva el aprendizaje y los momentos compartidos. Decir adiós no es fácil, pero se va con una sonrisa y grandes recuerdos.

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