El Cierre del SENAME y el Análisis de sus Deficiencias Legales y Operativas

Tras cuatro décadas de funcionamiento, hoy se marca el cierre definitivo del Servicio Nacional de Menores (SENAME), una institución que durante 46 años estuvo a cargo de la protección de niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulnerabilidad y de jóvenes que infringieron la ley en Chile. Este lunes se concretó el cierre definitivo del SENAME, institución que fue clausurada tras una prolongada crisis institucional y múltiples cuestionamientos por vulneraciones a la infancia.

Contexto y Creación del SENAME

El SENAME inició sus funciones en 1980, en plena dictadura militar, como un organismo gubernamental centralizado, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Su rol consistía en colaborar con el sistema judicial y administrar tanto la protección de NNA vulnerados como las medidas de justicia juvenil. Creado en 1979, el Servicio Nacional de Menores (SENAME) es un organismo estatal dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que ha estado bajo el escrutinio social debido a la gran cantidad de negligencias que lo rodearon. Al ser un organismo centralizado, el SENAME y las leyes chilenas, en teoría, se encontraban alineadas con un marco legal macro que también resonaba con la UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia).

La Crisis Institucional y Fallos Emblemáticos

La institución estuvo marcada por reiteradas denuncias de vulneraciones de los derechos de los menores, lo que derivó en investigaciones judiciales, comisiones parlamentarias y llamados transversales a su cierre. Las críticas se intensificaron tras diversos fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra el Estado de Chile, los cuales acreditaron graves vulneraciones al interior de los centros del SENAME. El término del SENAME se enmarca en un proceso de cambio del Estado, iniciado en 2021.

Infografía: Cronología de la crisis del SENAME y sus hitos principales

El Caso Lissette Villa

Uno de los hechos que más impactó a la opinión pública fue la muerte de Lissette Villa, ocurrida el 11 de abril de 2016 en el CREAD Galvarino, en la Región Metropolitana. Las investigaciones judiciales y pericias forenses concluyeron que Lissette murió por asfixia por sofocación, producto de una compresión mecánica externa. Personal del centro la inmovilizó boca abajo en el suelo y una cuidadora se sentó sobre su espalda para “controlarla”, impidiéndole respirar.

Tragedia en Puerto Montt

Otro episodio emblemático ocurrió en 2007 en un centro del SENAME en Puerto Montt, cuando jóvenes residentes se amotinaron contra las autoridades del recinto. Durante los disturbios, uno de los adolescentes encendió una fogata con colchones en uno de los accesos, provocando un incendio de gran magnitud. Tras ser controlado por Bomberos, se trasladó a los afectados a centros asistenciales, donde se confirmó la muerte de ocho adolescentes y otros dos con muerte cerebral, quienes fallecieron posteriormente. En total, diez jóvenes perdieron la vida: tres de 14 años, tres de 16, tres de 17 y uno de 18.

Estadísticas Alarmantes

Entre el año 2005 y 2016, murieron 1.313 personas mientras se encontraban en algún programa de la red del Servicio Nacional de Menores (Sename).

Madre denuncia abuso sexual a su hijo en centro del Sename - CHV NOTICIAS

Deficiencias Estructurales y Normativas

En 2017, se identificaron vulneraciones de todos los tipos y formas, principalmente centradas en una falta de atención generalizada. Esto implicaba que en ciertas residencias había descuidos tan básicos como controles médicos o educación. La situación que enfrentaban los niños, niñas y adolescentes del servicio era complicada en diversos aspectos de su vida. Esto llevaba a que solo en salud mental, un 69.1% de quienes estaban bajo sistema de protección de derechos presentara al menos un trastorno de salud mental.

La educación es un proceso fundamental para permitir el avance de la sociedad, sin embargo, se encontró que 1.187 niños en residencias del Servicio no se encontraban inscritos en ningún establecimiento educacional. En ese sentido, solo el 88,1% de los centros permitía el establecimiento de contacto telefónico y/o virtual entre los menores y sus familiares. Además, existía un tema de género, con más niñas en el sistema residencial que niños. Los casos de abuso sexual dentro de los centros a lo largo del país fueron una realidad llevada a cabo tanto por NNA como por el personal.

Falta de Capacitación y "Blindaje Político"

El diputado René Saffirio, quien se abocó a la tarea de recabar información sobre estos casos, evidenció en su informe la disminución del presupuesto para capacitación y formación de funcionarios, lo que explicó muchas de las inoperancias dentro del sistema. En consecuencia, las capacitaciones, además de ser escasas, poco terminaban por aportar al trabajo real que desarrollaban los funcionarios en contacto con menores. Saffirio también señaló el “blindaje político” de estos funcionarios, que impedía la generación de cambios, soluciones o la protección adecuada a los niños en los centros de amparo. Todas las resultas de las investigaciones fueron liberadas a los jueces de cada zona con el objeto de tomar medidas que detuvieran los abusos.

Análisis del Marco Legal y Observaciones de UNICEF

El marco legal del SENAME y las leyes chilenas, a pesar de su resonancia con organismos como UNICEF, presentaron múltiples fallas en su implementación y supervisión. La UNICEF detectó numerosas deficiencias en el quehacer del SENAME, indicando que estos lamentables hechos no eran casos aislados, sino parte de un patrón. Se criticó el enfoque tan específico de los programas según cada problema, sugiriendo que sería más apropiado tener una mirada más comunitaria respecto de los problemas de salud mental y sociales que enfrentan los niños.

La Transformación Institucional: SENAME da Paso a Nuevas Entidades

Frente a este escenario, el Estado impulsó una transformación institucional. En 2021 se creó el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, con el objetivo exclusivo de proteger a NNA gravemente vulnerados en sus derechos. El 5 de enero de 2021 se publicó en el Diario Oficial la Ley 21.302 que crea el “Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y modifica normas legales que indica”, la cual viene a reemplazar al SENAME.

De esta manera, el SENAME cesa hoy definitivamente sus funciones y da paso a las nuevas instituciones especializadas: el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, Mejor Niñez, y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, ambas ya operativas a nivel nacional. Con ello, las funciones restantes del servicio fueron traspasadas al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Para Branislav Marelic, si bien la creación del Servicio Mejor Niñez es una declaración del Estado diciendo que realizarán las cosas bien, “no asegura que cambie nada”.

Organigrama de los nuevos servicios: Mejor Niñez y Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil

Proceso de Cierre y Desafíos Futuros

El proceso de cierre del SENAME, enmarcado en un cambio de Estado iniciado en 2021, fue gradual. En enero de 2024 comenzó el cierre en su rol vinculado a adolescentes infractores de ley en la zona norte del país, continuó en la zona sur a comienzos del 2025 y concluyó ahora en la zona central. La directora del SENAME durante el 2024 y 2025, María Eugenia Fernández, encargada de liderar el cierre, señaló que “más allá de las distintas etapas que marcaron su historia, el cierre del Sename representa también un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarias y funcionarios, así como de equipos colaboradores, que entregaron su compromiso y vocación al servicio de niños, niñas y adolescentes en situación de mayor vulnerabilidad”. Se espera que la implementación del nuevo Servicio Mejor Niñez termine con las negligencias pasadas, facilitando una mejor oferta programática.

Hacia la Restauración de la Fe y la Transparencia

La restauración de la fe en las instituciones de protección a la niñez es un desafío crucial. Una solución simple, para muchos, consiste en manejar una grilla digitalizada de acceso público donde se detalle a dónde va el dinero asignado a estos servicios, permitiendo la fiscalización en cada etapa del proceso. Este acto de transparencia puede surtir efectos positivos e inmediatos para avanzar hacia la limpieza de la mala fama que hoy ostentaba el SENAME. Sin embargo, se comprende que más allá de la publicación de informes detallados, también se trata de un salto de fe que no todos los representantes políticos están dispuestos a dar.

tags: #leyes #poco #eficientes #sename