Tras 46 años de funcionamiento, el Servicio Nacional de Menores (Sename) ha cerrado sus puertas para dar paso a dos nuevos organismos especializados: el Servicio de Protección a la Niñez y Adolescencia y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Esta reestructuración, aprobada por el Congreso, busca mejorar significativamente la protección de los derechos de los menores y separar las responsabilidades en materia de justicia juvenil.

Contexto y Justificación del Cambio
La decisión de terminar con el Sename responde a un prolongado proceso de críticas y problemas, entre los que se destaca el alarmante número de fallecimientos de menores bajo custodia estatal. El Presidente de la República reconoció esta realidad, calificándola como "una herida abierta, dolorosa", y enfatizó la necesidad de realizar todos los esfuerzos para sanar dichas heridas.
La normativa aprobada por el Congreso tiene como objetivo "cerrar una deuda del Estado" y ponerlo al servicio de la protección de la infancia. Un cambio fundamental en el nuevo modelo es que el sujeto de atención ya no será únicamente el niño, sino también su familia, poniendo un especial énfasis en el interés superior del menor, la reparación y la restitución de sus derechos.
Nuevas Instituciones y sus Funciones
Servicio de Protección a la Niñez y Adolescencia
Este servicio, que asumirá de manera exclusiva la protección de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos, busca garantizar el diagnóstico especializado, la restitución de derechos, la reparación del daño producido y la prevención de nuevas vulneraciones. En su labor de tutela, el Ministerio de Desarrollo Social garantizará el cumplimiento de las normas y la labor de los colaboradores acreditados.
La implementación de este nuevo servicio ya ha comenzado con el nombramiento de María José Castro como su directora.
Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
Este organismo especializado es el responsable de administrar y ejecutar las medidas y sanciones establecidas en la Ley N°20.084, relacionadas con jóvenes que han infringido la ley. Su misión principal es la elaboración e implementación de políticas y programas destinados a modificar la conducta delictiva y facilitar la reinserción social de los jóvenes.
La visión de esta institución es ser reconocida a nivel nacional e internacional por la efectividad de sus políticas, la evaluación positiva de sus procesos y un enfoque integral de acción con personal altamente especializado, comprometido y ético.
Proceso de Transformación y Cierre del Sename
La transformación que culmina con el fin del Sename comenzó en 2021 con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. Posteriormente, en enero de 2024, se inició el cierre gradual del Sename en su rol vinculado a la justicia juvenil en la zona norte del país, proceso que continuó en la zona sur a principios de 2025 y que ahora concluye en la zona centro.
El Sename, creado hace 46 años, fue el primer servicio público en Chile dedicado de manera integral a la niñez y adolescencia, abarcando tanto la protección como la reinserción social. La directora encargada de liderar su cierre, María Eugenia Fernández, destacó que este fin representa un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarios y equipos colaboradores que dedicaron su vocación al servicio de los menores más vulnerables. Los aprendizajes de estos 46 años han sido traspasados a la nueva institucionalidad para fortalecer la reinserción y el cumplimiento de los objetivos legales.
Polémicas y Desafíos del Sename
A lo largo de su existencia, el Sename enfrentó numerosas polémicas. Entre ellas, destacan denuncias por fallecimientos de menores bajo su cuidado, procesos judiciales contra exfuncionarios y la creación de comisiones investigadoras. Un antecedente relevante fue la presentación, en 2016, de la cifra de 185 menores fallecidos bajo la tutela de la institución desde 2005. El caso de Lisette Villa, una menor de 11 años fallecida en 2016, y la posterior condena a dos exfuncionarias, evidenciaron las graves falencias del sistema.
En 2021, la Fiscalía inició una investigación de oficio tras escuchar gritos de auxilio provenientes de un menor en una dependencia del servicio en Providencia, lo que fue atribuido por el Sename a una "situación familiar grave". Estos eventos subrayan la urgencia y la necesidad de la profunda reestructuración que hoy se materializa con la creación de los nuevos servicios.
