La leche, los yogures y los productos lácteos son componentes esenciales de una alimentación equilibrada y saludable a lo largo de todas las etapas de la vida. Para las personas mayores, especialmente aquellas que pueden experimentar pérdida de apetito o dificultades de hidratación debido al calor, estos alimentos juegan un papel crucial en la cobertura de sus necesidades nutricionales y de líquidos.
A medida que la población envejece, la atención a la nutrición de los adultos mayores cobra una importancia creciente. Ante las dificultades que muchos seniors tienen para ingerir ciertos alimentos, existe una gran variedad de productos lácteos con diversidad de nutrientes que les permiten cubrir sus necesidades y mejorar su calidad de vida, siempre acompañados de hábitos saludables y actividad física regular.
La Importancia de los Lácteos en la Tercera Edad
El especialista en Geriatría del Hospital Clínico San Carlos y profesor asociado de Ciencias de la Salud de la Universidad Complutense de Madrid, Federico Cuesta, subraya que los lácteos son fundamentales para las personas mayores, sobre todo si superan los 75 años. Estos alimentos son capaces de aportar una alta riqueza en nutrientes de forma muy concentrada y, lo que es crucial, con mucha biodisponibilidad, es decir, son mejor absorbidos por el organismo en comparación con otros.

Cuesta, miembro del Comité Científico del Programa Europeo de fomento del consumo de leche y lácteos, destaca la necesidad de la ingesta de lácteos para la nutrición y la hidratación de los mayores, especialmente en momentos de mucho calor, gracias al importante componente de agua que contienen. El especialista en Geriatría incide en que muchos mayores pierden la percepción de sed y el apetito, incluso con temperaturas elevadas. En este contexto, “los lácteos se adaptan a los gustos de las personas mayores, con sabores y texturas muy diferentes” a su alcance, desde productos líquidos como la leche hasta consistencias blandas en forma de pudín, como los yogures, que no crean sensación de saciedad.
El consumo de lácteos, una decisión que se debe mantener a lo largo de la vida, contribuye a la salud cardiovascular, a la formación y conservación de la masa muscular gracias a sus proteínas de alta calidad, y a la prevención de la osteoporosis, ya que su calcio posee una alta biodisponibilidad.
Beneficios Nutricionales Clave
Los lácteos son un grupo único de alimentos por su perfil nutricional completo, proporcionando proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas, minerales y péptidos bioactivos. Son una fuente de calcio altamente biodisponible y proteínas de alta calidad.
Nutrientes Esenciales y su Función:
- Calcio: Mineral fundamental para la salud ósea. Los lácteos son la principal fuente dietética de calcio, esencial para mantener la densidad mineral ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis, una condición que afecta a una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años.
- Proteínas de Alta Calidad: Las proteínas presentes en la leche y sus derivados son cruciales para mantener y aumentar la masa muscular, cuya pérdida (sarcopenia) es común con la edad, afectando aproximadamente al 30% de las personas mayores de 60 años y a más del 50% de los mayores de 80.
- Vitamina D: Aunque los lácteos no son siempre una fuente abundante de vitamina D de forma natural, son un excelente vehículo para su fortificación. La vitamina D tiene funciones importantes sobre la masa muscular (estimula la miogénesis y la contractilidad), el recambio óseo y la absorción intestinal de calcio, formando una tríada vital con el calcio y las proteínas.
- Otras Vitaminas: La leche es fuente de riboflavina y vitamina B12, y también aporta vitamina A, C y niacina. La vitamina A, presente en los quesos, ayuda a mantener las mucosas, la piel y la visión en condiciones normales.
- Minerales: Los lácteos son, igualmente, una fuente importante de minerales como yodo, potasio, zinc y fósforo.

Impacto en Problemas de Salud Comunes en la Vejez
Los adultos mayores son más vulnerables a problemas de huesos debido a la disminución de la densidad mineral ósea y a la sarcopenia, lo que puede derivar en alteraciones de la salud ósea y muscular, reduciendo su calidad de vida y haciéndolos dependientes. La nutricionista de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Carla Leiva, miembro del Comité Científico de Lácteos del Consorcio Lechero, explica que los lácteos, al aportar calcio, proteínas de alto valor biológico y vitamina D (especialmente los fortificados), reducen el riesgo de fracturas y pérdida de masa muscular en adultos mayores.
Investigaciones han demostrado que consumir lácteos está directamente relacionado con la preservación de masa muscular, mejoras en la fuerza muscular y una disminución de la posibilidad de fracturas, especialmente en mujeres postmenopáusicas. Además, los lácteos bajos en grasa se han asociado inversamente con la glicemia y la presión arterial, lo cual es relevante para la hipertensión y diabetes tipo 2, problemas frecuentes en personas cada vez más jóvenes que causan graves complicaciones en adultos mayores. En el sistema inmune, también se ha observado que la matriz láctea contribuye a fortalecerlo.
Recomendaciones de Consumo y la Importancia de la Actividad Física
Las Guías Alimentarias del Paraguay, por ejemplo, recomiendan el consumo de tres porciones diarias de leche, yogur o queso para mantener huesos y dientes fuertes. Diversos estudios han demostrado que ingestas adecuadas de calcio, proteínas y vitamina D se asocian con un menor riesgo de desarrollar osteoporosis. Además, el consumo de más de 6 raciones de lácteos a la semana se vincula con un menor riesgo de fragilidad general, lo que equivale a consumir 2-4 raciones de lácteos al día.
La dieta ideal para Adultos mayores - Dra. Jenny Fernandez
La Actividad Física como Complemento Indispensable
La Dra. Arias detalla que, si bien se ha puesto énfasis en promocionar el consumo de leche o sus derivados, la prevalencia de fracturas de cadera, debilidad de la estructura ósea y sarcopenia ha ido en incremento. Esto se debe, en gran medida, a las alarmantes cifras de sedentarismo en la población mundial y local.
En este sentido, un estudio australiano publicado en el British Medical Journal (2021) evaluó el riesgo de caídas y fracturas en adultos mayores. Tras dos años de seguimiento en más de 7.000 personas (mayores de 86 años), la alimentación con queso, leche y yogur en el grupo intervenido redujo un 33% el riesgo de fractura de cualquier tipo y un 46% el de cadera, y un 11% de los participantes tuvo menos posibilidad de caída en relación con el grupo de control. Sin embargo, en el mismo estudio se especificó que una intervención aislada con lácteos no es suficiente, sino que debe complementarse con actividad física, ya que esta tiene una relación directa con la generación de masa muscular y el fortalecimiento de los huesos.
La Dra. Arias enfatiza que, además de promover la ingesta diaria de lácteos, es fundamental difundir los beneficios de realizar actividad física. El ejercicio no solo ayuda a la estructura ósea, sino también a la salud cardiovascular, reduciendo factores de riesgo de mortalidad por todas las causas. El entrenamiento debe ser adaptado e incorporar trabajos de equilibrio, y es relevante que la persona mayor disfrute de la actividad elegida.
Cuatro Razones para Consumir Lácteos en la Edad Adulta
- Favorece el desarrollo adecuado de huesos y dientes en todas las etapas de la vida.
- Actúa como vehículo ideal para el enriquecimiento y fortificación con calcio y vitamina D.
- Ayuda a equilibrar las pérdidas de calcio de los huesos en mujeres en etapa de menopausia, previniendo la osteoporosis y las fracturas asociadas.
- Facilita la inclusión de proteínas de buena calidad, calcio y vitamina D en la alimentación de adultos mayores, debido a su consistencia (líquida, blanda).
Consejos para Incorporar Lácteos en la Dieta del Adulto Mayor
Para aquellos que buscan integrar los lácteos de manera efectiva en su dieta, aquí hay algunas sugerencias prácticas:
- Desayuno nutritivo: Comience el día con un vaso de leche o un yogur, combinado con cereales integrales o avena y una pieza de fruta de temporada.
- Queso en las comidas: Añada queso a ensaladas, sándwiches o platos principales para enriquecerlos con nutrientes.
- Productos adaptados: Considere productos lácteos fortificados con vitaminas y minerales, o reducidos en lactosa, grasa y sodio, especialmente aquellos diseñados para adultos mayores por su facilidad de consumo.
Pautas para Adquirir Productos Lácteos Envasados
Al momento de adquirir lácteos envasados, es fundamental leer el etiquetado, verificar la fecha de vencimiento y las formas de conservación del producto, así como la información nutricional. Las leches líquidas envasadas y sus derivados deben conservarse a temperaturas inferiores a 5 °C una vez abierto el envase, siguiendo las claves para la inocuidad de los alimentos.