La novela "Las Dos Ancianas", escrita por Velma Wallis, es un relato conmovedor basado en una leyenda local de Alaska. Esta obra literaria, publicada en 1993, ofrece una profunda reflexión sobre el reconocimiento a la experiencia y sabiduría de las personas de la tercera edad, en particular, de las ancianas. Es una historia de superación y dignidad, que nos introduce a un mundo de valores ancestrales y la resiliencia del espíritu humano frente a la adversidad.

La Autora: Velma Wallis y sus Raíces Gwich'in
Velma Wallis, nacida en 1960 en Alaska, Estados Unidos, es una escritora nativo-americana perteneciente a la tribu de los Gwich'in. Es reconocida por sus novelas, que han sido traducidas a más de 17 idiomas, y por haber ganado premios importantes como el American Book Award en 2003. Su infancia estuvo marcada por una vida en el campo y la necesidad de autoabastecerse. Su padre falleció cuando ella tenía trece años, obligándola a abandonar la escuela para ayudar a su madre con la familia. Durante un tiempo, Velma Wallis vivió de forma independiente en una pequeña cabaña construida por su padre, donde perfeccionó sus habilidades de caza y pesca. Su madre se unió a ella durante los veranos para enseñarle las habilidades tradicionales necesarias para sobrevivir en su entorno.
"Las Dos Ancianas": Una Fábula del Frío con Calidez Espiritual
"Las Dos Ancianas" es un libro muy breve, un relato novelado que inicialmente era una historia oral que una madre le contó a su hija. Esta historia nunca se había puesto por escrito ni había salido de ese territorio lejano hasta que la hija sintió el impulso de plasmarla, conectando así con sus raíces, venerando a sus mayores y a la naturaleza con la que su pueblo estaba tan conectado.
Las Dos Ancianas por Velma Wallis
A grandes rasgos, la historia trata sobre la supervivencia de dos ancianas, llamadas Chidzigyoak y Sa, que son abandonadas por su tribu en la tundra de Alaska durante el invierno. En una población nómada de Alaska, estas dos ancianas se encargaban de proporcionar al pueblo ropa, tejidos y consejos, ya que por su edad eran consideradas personas sabias. Las primeras páginas relatan someramente la dura vida nómada del grupo y el motivo por el que abandonan a las ancianas. La comunidad, enfrentando la escasez de alimentos debido a las duras condiciones de caza y pesca, tomó la decisión de abandonar a las dos ancianas, pues consideraban que eran viejas y morirían pronto, dando preferencia a los niños en esas circunstancias.
Supervivencia y Dignidad ante el Abandono
La novela también describe los sentimientos de miedo, impotencia, rabia y desesperación de las ancianas al verse separadas obligatoriamente de su grupo. En un primer momento, ambas piensan que van a morir. Sin embargo, sus personalidades diferentes las llevan a despertar en la otra la pulsión de vivir, de hacer todo lo posible por salir del desahucio vital al que parecían abocadas. El meollo de la historia se centra en las técnicas que utilizan para sobrevivir al duro invierno, a las siguientes estaciones y durante varios años. El lector se va haciendo fuerte con ellas a medida que ganan confianza y se ven capaces de salir adelante.
Las palabras de este libro nos inducen a reconocer que los ancianos son personas sabias y tienen mucha experiencia, por tal razón, son dignas de ser tratadas con respeto y dignidad. El libro pone de manifiesto conceptos como la sumisión y aceptación de decisiones que impactan en la conducta de las dos ancianas, como la tristeza y los signos de soledad que afectan su estado anímico.

El Papel de los Ancianos en las Culturas Nómadas y la Sociedad Actual
La historia de "Las Dos Ancianas" tiene el sabor de esas antiguas enseñanzas que los hijos reciben de boca de sus padres en las largas noches de invierno. Los pueblos del norte, como los Inuit o esquimales, son un ejemplo de pueblos nómadas que habitan en las tundras del norte de Canadá, Alaska y Groenlandia. Estas comunidades desarrollan una vida nómada, siguiendo la migración de los animales que cazan, como los caribúes, osos, ballenas y focas, los cuales aprovechan para su alimentación, abrigo y para la construcción de viviendas y herramientas. Su comunidad está constituida por familias patriarcales y poligámicas, y los niños son parte importante porque representan reencarnaciones de los antepasados.
Es sabido que la población anciana representa un símbolo de respeto y de sabiduría en muchas culturas del mundo, incluyendo a las culturas mesoamericanas. No obstante, los ancianos forman parte de la vulnerabilidad social, relacionada con grupos específicos de población y situación de riesgo social respecto a su ambiente doméstico o comunitario. El riesgo social que resulta del avance de edad se ve más marcado por las deficiencias de calidad en materia de seguridad social y atención a la salud; por su mayor propensión a presentar limitaciones físicas o mentales, o por su condición étnica.
Este libro da a conocer la importante labor de las mujeres en una edad en la que muchas veces la sociedad las considera de la tercera edad y, en algunas regiones del mundo, el papel del anciano se ve relegado en base a una visión economicista de la vida. La lectura de "Las Dos Ancianas" nos invita a no olvidar que los ancianos tienen la capacidad de aportar experiencias valiosas a la sociedad y que son dignos de respeto y amor.