En los últimos años, el interés por el estudio de la literatura de cordel, conocida en Chile como La Lira Popular, ha crecido significativamente. Esta tradición, que da vida y ritmo a los versos populares chilenos, se nutre del pasado para proyectarse en el futuro, evidenciando una eterna evolución.
Investigar y observar el complejo contexto que rodea la producción de estos pliegos impresos en papel ordinario, en los que se leen décimas, brindis, contrapuntos y hasta cuecas, puede ayudarnos a entender e interpretar no solo parte de nuestra literatura oral, sino también un buen tramo de nuestra historia.

¿Qué es la Lira Popular?
La Lira Popular era una especie de diario o periódico que se imprimía en grandes hojas de papel. Estas hojas se colgaban en un cordel entre dos árboles o postes para que la gente las viera cuando salía del trabajo o hacía sus compras. Por eso, se les conoce también como literatura de cordel. En sus páginas se podían leer acontecimientos de Chile y el mundo, como las noticias, pero a diferencia de estas, que son escritas por periodistas, las escribían en décimas, poetas populares.
La riqueza de los poemas y grabados que contiene la Lira Popular es tal que, en el año 2013, fue declarada "Memoria del Mundo" por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), un honor de gran magnitud. Micaela Navarrete Araya (ed.) destaca la importancia de estos versos, mencionando: "una y de varias layas con versos hago dibujo. castizo."
Historia y Auge de la Lira Popular
Aunque varios críticos han afirmado que la poesía popular conoció un periodo de decadencia a partir de los años 1920, es necesario matizar esta idea y reducirla al ámbito de la poesía impresa, dado que la tradición poética seguía vigente en la oralidad, compañera incondicional de las celebraciones y de los ritos religiosos populares.
Entre las generaciones que han hecho la historia de la poesía popular chilena, el grupo de la llamada “Lira Popular” recurrió a la imprenta para dar a conocer sus composiciones. Un ejemplo de esto fue el trabajo de Diego Muñoz, prolífico investigador del folclor chileno, quien, junto a su esposa Inés Valenzuela, creó una página semanal en el periódico comunista El Siglo para ofrecer un espacio de expresión a los poetas populares, bautizándola “Lira Popular”.
De hecho, la página ya se había publicado, a finales de mayo de 1952, en Democracia, el substituto provisional de El Siglo, atacado por la censura del gobierno autoritario de González Videla. Fueron seis años de tremenda profusión poética. El refugio que brindó la hoja impresa a la voz fue un formidable amparo para los poetas. Así nacieron y se revelaron muchos de ellos: “En este año de vida se ha publicado más de 500 décimas, o sea, cerca de 30,000 versos compuestos por obreros, campesinos y artesanos que hallaran en esta publicación semanal una nueva vía de expresión”, afirmaba Diego Muñoz en El Siglo, el 30 de mayo de 1953.
Adelanto Documental "La vida en versos" Lira Popular chilena
Hubo mucho entusiasmo y efervescencia en la publicación, con los diarios publicando todo. Había mucho interés, con poetas y recitadores visitando lugares como Rancagua e incluso recitando por la radio. Entre los destacados participantes se encontraban Águeda Zamorano, Miguel Luis Castañeda, Raimundo Navarro Flores, “El Diablo Cojuelo”, Jorge Obrero del Carbón, José Riel, Sergio Valentín Mora, Edmundo Lazo, Francisco Astroza, Floridor Chandía e Ismael Sánchez.
Exposiciones y Publicaciones
Desde el 19 de diciembre al 19 de enero, el CCPLM exhibirá parte del archivo histórico de esta tradición popular. Treinta de estos pliegos originales de la "literatura de cordel" serán expuestos en la galería de la Cineteca Nacional del Centro Cultural Palacio La Moneda (Plaza de la Ciudadanía 26, Santiago). En la inauguración, además, será lanzado el libro "Por historia y travesura", que reúne toda la producción en décima del poeta popular Juan Bautista Peralta (1875 -1933), editado por los historiadores Micaela Navarrete y Tomás Cornejo.

Camilo Rojas Cáceres: Voz del Pueblo Oprimido
C. Nacido en la ciudad de Tocopilla, don Eduardo Leiva Cabillo, conocido como “Camilo Rojas Cáceres”, cumplió 93 años en agosto de 2006. De familia campesina, creció al son de los versos. Si no tuvo la oportunidad de seguir sus estudios después de tercero de preparatoria, aprendió a cultivar con talento el arte mayor de las décimas, convirtiéndose en un poeta popular aclamado. Fue de los primeros que participó en el nuevo auge de la poesía popular impresa en Chile.
Tres semanas después de la creación de la “Lira Popular” de El Siglo, Diego Muñoz e Inés Valenzuela alababan su poesía en el periódico Democracia, el 21 de junio de 1952: “Camilo Rojas Cáceres. Magnífico su envío. Somos un poco vecinos de barrio. Le iremos a visitar muy pronto. Su décima anterior no puede publicarse sin correr el riesgo que Ud. puede comprender”. El final de su comentario atestigua el clima de opresión impuesto por la mano de hierro de González Videla, presidente de la República entre 1946 y 1952.
La poesía de Camilo Rojas Cáceres es a la vez íntima y colectiva; voz de las clases oprimidas, el poeta expresa la realidad y el sentir del pueblo chileno. Su arte se desarrolla en un contexto político agitado: impulsado por las teorías de Luis Emilio Recabarren, fundador del Partido Comunista chileno, el poeta se compromete en la lucha social. Defensor del roto -nombre dado en Chile al pobre marginalizado- denuncia las injusticias y apela al combate contra la explotación.
Sus poemas ilustran los “asuntos” de la poesía popular chilena de los años cincuenta: glorificación del soldado anónimo y exaltación del prócer; aplausos a otros poetas populares y alabanzas de Pablo Neruda; defensa de la patria y solidaridad con los oprimidos del mundo. Camilo Rojas Cáceres y sus compañeros de El Siglo heredaron su poesía de la generación anterior y crearon el patrimonio de la generación siguiente, es decir, la de los puetas y payadores que recorren el país hoy día -como el mismo hijo de don Camilo, Camilo Rojas Navarro, o Manuel Sánchez, Moisés Chaparro y Jorge Céspedes.
Temáticas Recurrentes en la Lira Popular
Los poemas de la Lira Popular abordaban una vasta gama de temas, reflejando la vida cotidiana, las inquietudes sociales y las creencias populares. Entre ellos se encuentran:
- Moralidad y religión: "en Dios y en María, que el permiso me han de dar para un canto popular, que todo será alegría", "Ampara a un pobre mortal con toda tu jerarquía. Antes de dar mi agonía dame la quietud y la calma, y a vos encomiendo mi alma, Divinísima María."
- Crítica social y vicios: "los hijos de Baco arrepiéntanse hoy en día, y dejen la chichería que pone al hombre bellaco", "alcoholismo por librar la humanidad", "vino para desechar la pena."
- Conflictos y valentía: "buscan la pendencia, a cualquiera doy un tajo", "no hay guapo que se me oponga peleando de remolino", "peleando a quilvo derecho le pego hasta que resbala."
- Amor y desamor: "olvida el casto amor que tenía en su mujer", "Es bueno que los casados no se lleven disgustados y tengan buena avenencia."
- Justicia y crimen: "¡Ay! mi vida pagaré el crimen que cometí. de tanto matar bueyes me convertí en asesino", "que yo muera en el banquillo fatal", "un asesino malvado a cuatro hijos mató."
- La vida y la muerte: "Olvida las ilusiones que tu vida se cumplió", "la nieve quedaremos sepultados; tan solo los afiebrados de esta ruina escaparán", "solo me vence la muerte."
- Reflexiones sobre la pobreza: "patria, por el corral y el chiquero", "En casa del pobre reventar antes que sobre", "No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre."

Características Estilísticas
La Lira Popular se distingue por su uso de las décimas encuartetadas chilenas, que generalmente se forman de alrededor de 54 versos, a diferencia de las 44 que se encuentran en otras tradiciones hispánicas. Estos versos, a menudo, eran acompañados de grabados que ilustraban las historias contadas.
Poetas como los que publicaban en la Lira Popular chilena, utilizando expresiones como "con el reposo encontré" o "como me han contado se los narro en esta plana", buscaban conectar directamente con el público. La poesía era una forma de comunicar noticias, entretener y reflexionar sobre la realidad, como en "a pito por mi caja inteligente, por divertir a la gente".
Se observa también la inclusión de refranes populares, a veces inventados por los propios poetas, que añadían un toque de sabiduría y cercanía al lenguaje, por ejemplo: "el diablo se confesó, hoy está haciendo oración" o "por suerte vamos al cielo derecho".