La arquitectura, como disciplina social, estética y técnica, enfrenta hoy uno de sus mayores retos: garantizar entornos accesibles, habitables y compartidos por todos. En este contexto, la figura de Enrique Rovira-Beleta emerge como un referente imprescindible. Arquitecto de formación y parapléjico desde 1982, Rovira-Beleta transformó una experiencia personal en una misión profesional. Su trabajo desde la Administración Pública, la docencia y su propio estudio ha influido en la redacción de normativas clave, en la formación de generaciones de arquitectos y en la asesoría de proyectos de gran escala como los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, la Expo Zaragoza 2008 o la accesibilidad en la Alhambra. Esta entrevista nos invita a reflexionar sobre el potencial creativo de una arquitectura que pone en el centro la diversidad de cuerpos, capacidades y necesidades.

Un Compromiso Nacido de la Experiencia Personal
La carrera de Enrique Rovira-Beleta está marcada por un compromiso inquebrantable con la accesibilidad universal. Desde sus primeros años como estudiante de Arquitectura, la ausencia de normativa y soluciones accesibles era evidente. Al enfrentarse personalmente a la discapacidad -es parapléjico y usuario de silla de ruedas como consecuencia de un virus que contrajo realizando el servicio militar en 1982-, descubrió que ni la legislación ni el diseño prestaban atención real a las necesidades de las personas con movilidad reducida.
Enrique Rovira-Beleta Cuyás es Arquitecto, Director del Estudio de Arquitectura y Consultoría Rovira-Beleta Accesibilidad SLP y Profesor-responsable del Área de Accesibilidad de la School of Architecture de la UIC Barcelona - Universitat Internacional de Catalunya. Con 24 años, mientras realizaba el Servicio Militar, un virus le afectó la médula espinal y desde entonces es usuario de una silla de ruedas. Tales circunstancias le llevaron a dedicar su vida personal y profesional al, hoy todavía reto, de lograr entornos accesibles para todas las personas.
El Concepto de "Accesibilidad Desapercibida"
Rovira-Beleta es fundador de Rovira-Beleta Accesibilidad y creador del concepto de “accesibilidad desapercibida”. Este concepto significa integrar criterios de accesibilidad -vista, oído, tacto, olfato- sin alterar el diseño original. En su estudio, asesoran a arquitectos y diseñadores para que cada elemento accesible pase desapercibido y sea absolutamente normal.
Ha afirmado que “la accesibilidad es una cuestión de actitud y ha de ser desapercibida”. Piensen en sus propias familias: padres, abuelos, niños. Todos merecen independencia. Algo tan sencillo como diferenciar colores y texturas en suelos, manetas y paredes facilita enormemente la orientación, sobre todo para personas con dificultades visuales o cognitivas.
Una buena accesibilidad es aquella que existe, pero que pasa desapercibida para la mayoría de usuarios. La sociedad pide una mejor calidad de vida. Por tanto, si diseñamos nuestro entorno pensando en las características de las personas con discapacidades, mejoraremos sin duda nuestra calidad de vida, “porque por donde pasa una persona que utiliza una silla de ruedas para desplazarse seguro que pasará todo el mundo con más facilidad”, y si pensamos en la señalización apta para personas con deficiencias visuales y/o auditivas, seguro que todos nosotros que vemos y oímos lo podremos hacer aún mejor. Y, sobre todo, teniendo presente que cuando lleguemos a mayores podremos hacer una vida mucho más autónoma que nuestros padres, gracias a estas soluciones accesibles para personas con discapacidad.

Proyectos Emblemáticos y su Impacto
Durante su trayectoria, Rovira-Beleta asesoró proyectos emblemáticos como los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, la Expo Zaragoza 2008 o la accesibilidad de la Alhambra. En Barcelona ’92, cuando entró a trabajar como Responsable del Área de Supresión de Barreras Arquitectónicas en enero de 1990, comprobó que la División de Paralímpicos del Comité Organizador (COOB’92) estaba situada en el primer piso con acceso solo por escaleras. Esto obligó a cambiar el planteamiento de inmediato.
En la Expo Zaragoza se trabajó con arquitectura efímera y se crearon rampas mecánicas integradas en los pabellones, adaptando colores y señales de cada país. En ocasiones, ha ilustrado que cuando un espacio es accesible para una silla de ruedas, en realidad mejora la circulación para todos. Si un espacio permite el paso de una persona en silla de ruedas que tiene unas dimensiones de 1,20 m de largo x 70 cm de ancho, mejora la circulación para cualquier persona, con o sin movilidad reducida, carritos o familias con niños.
El Libro blanco de la accesibilidad se estructura en una serie de capítulos en los que, a modo de fichas, se estudia la mejora de la accesibilidad y la supresión de barreras arquitectónicas. Es el resultado de una iniciativa del Comité Olímpico Internacional y la Fundació Barcelona Olímpica destinada a analizar la accesibilidad de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos celebrados en Barcelona en 1992. En la presente edición en lengua castellana muchas de las situaciones analizadas giran en torno al evento olímpico; pero la mayor parte de ellas tienen también aplicación directa en el diseño de espacios y edificios laborales y en el trazado y mejora de polígonos industriales. El objeto de esta obra es ayudar a arquitectos, ingenieros y proyectistas a concebir espacios, entornos y servicios en los que la vida social y laboral se desarrolle con la menor cantidad posible de obstáculos. Los edificios, instalaciones y mobiliario proyectados de este modo no solo resultan más amigables y transitables para las personas con discapacidad física, sensorial o psíquica permanente, sino también para las personas mayores, para las que presentan una reducción temporal de movilidad o percepción y para todos sus usuarios en general.
Enrique Rovira-Beleta fue responsable de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 1992. Hace 26 años la normativa era de supresión de barreras arquitectónicas, pero no contemplaba a personas con discapacidades sensoriales, ni cognitivas, era básicamente solo para personas con discapacidades físicas y de movilidad reducida. Además, tampoco había sanciones.
En 26 años, ha habido mucha profusión de normativas de obligado cumplimiento de accesibilidad, en todas las Comunidades Autónomas, absolutamente en todas, y además, en las dos ciudades autónomas Ceuta y Melilla. Seguramente, porque si uno no vive la discapacidad o situaciones de movilidad o de limitaciones en su propia persona o en familiares directos, entonces no se da cuenta de las ventajas de la accesibilidad. La gente no percibe de estos temas porque no los vive, y porque falta formación en todas las Universidades.
En cualquier carrera universitaria se tendrían que hacer estudios de accesibilidad, o de descubrir las capacidades de las personas. Yo tengo la suerte de ser el responsable del Área de Accesibilidad de la Escuela de Arquitectura de la UIC Barcelona, y es curioso, sorprendente que seamos la única Escuela de Arquitectura de España que tiene una asignatura obligatoria de «Accesibilidad», que si no apruebas, no eres arquitecto.
La Accesibilidad como Mejora para Todos
Estudios recientes indican que los ciudadanos consideran la accesibilidad un criterio de calidad y estarían dispuestos a pagar más por ella. Recurre al ejemplo de la vivienda: imaginen invitar a una persona en silla de ruedas a su casa. Con pequeñas adaptaciones -rampa suave, pasillos de 90 cm-, se hacen hogares vitales para toda la vida y con mayor valor comercial.
La accesibilidad no es solo para personas con discapacidad. Aplicando la accesibilidad “estamos mejorando la calidad de vida de todos los ciudadanos, tengan o no discapacidades”. Los pasos de peatones disponen de rampa-vado que ocupa toda su amplitud, que todo el mundo utiliza sin distinción. Esa normalización del diseño accesible demuestra que todos salen beneficiados, y más ahora con el envejecimiento de la población y el auge de vehículos personalizados para desplazarse: bicicletas, patinetes, scooters, …
Otra situación que todos vivimos recientemente fue «el apagón en España «, donde los ciudadanos descubren que con la falta de energía eléctrica los aparatos electrodomésticos, electrónicos, ordenadores, ascensores y un largo etcétera dejaron de funcionar y para volver a su casa en pisos elevados, muchos tuvieron que subir muchas escaleras y los que no caminamos, nos tuvieron que subir a pulso con la silla de ruedas por las escaleras con la ayuda y la buena actitud de vecinos y conocidos. Otra demostración de que la sociedad responde cuando las máquinas no funcionan.
La accesibilidad a menudo solo necesita “introducir algunos pequeños cambios para hacer que un producto resulte mucho más flexible y utilizable”. Un cambio tan simple como invertir el sentido de apertura de una puerta de baño -hacia afuera o corredera- duplica el espacio interior y facilita todas las maniobras.
Accesibilidad para todos | Guillermo Vilchez | TEDxYouth@GarzaGarcía
La Accesibilidad en el Turismo y la Economía
Recientemente, en la Fundación Adecco se lanzaba el informe Turismo Inclusivo y Empleo, donde se exponía que una apuesta por la accesibilidad integral generaría más de 100.000 puestos de trabajo. El turismo internacional en España se ha ralentizado por la fuerza que están ganando otros destinos competidores. España podría recuperar el volumen de turistas si apuesta por una mayor inversión en accesibilidad, de la mano de especialistas, arquitectos y técnicos que apliquen la accesibilidad con criterio.
Si dotamos de un mayor rigor a la accesibilidad, estaremos facilitando a las personas con discapacidad, a sus familiares y a todas las personas mayores, con carros de bebé o discapacidades temporales, que puedan venir a nuestro país y que además repitan, porque se sienten cómodos y seguros. Además, podrían venir fuera de temporada, momento en que las zonas turísticas de moda se llenan de gente y se dificulta el tránsito de personas con limitaciones ya sean motóricas, visuales, cognitivas… reduciendo con ello la estacionalidad.
Aunque queda mucho por hacer, España es uno de los países más accesibles del mundo y esto puede marcar la diferencia. Sería deseable homologar un Sello de Calidad de Accesibilidad con reconocimiento internacional y que se revise paulatinamente. De este modo, los establecimientos podrían optar a este plus y estar por encima de la normativa, lo que atraería a más clientes y les ayudaría a posicionarse en el mercado. La inversión en accesibilidad se recupera rápidamente.
España: Un País Avanzado en Accesibilidad
España ha realizado un gran esfuerzo en accesibilidad en los últimos años, sobre todo en las grandes ciudades y también en las no tan grandes, si son turísticas. Se han eliminado muchas barreras arquitectónicas, sensoriales y cognitivas, tanto en la vía pública como en los establecimientos municipales, en transportes públicos y evidentemente en establecimientos turísticos. Por ello, y sin lugar a dudas, España es uno de los países que tiene una normativa más avanzada. Y concretamente me atrevería a señalar Barcelona como una de las ciudades más accesibles del mundo. También destacaría Berlín.
Es cierto que la mayoría de los países nórdicos fueron pioneros en normativas de accesibilidad, pero mayoritariamente hacen soluciones especiales, muy bien diseñadas, pero solo para el colectivo de personas con discapacidad y no para todo el mundo. En España, la mayoría de las obras nuevas o de rehabilitación tienen que cumplir con las normativas vigentes, entre las cuales está la de accesibilidad. Otra cosa es que, como falta formación y ese control de calidad, lamentablemente no siempre se hace todo lo bien que se debería hacer.
Existe un Plan de Accesibilidad Municipal absolutamente obligatorio, que hace diagnóstico de las calles, las plazas, los parques, los medios de transporte, los establecimientos, etc. Además, a nivel turístico es muy interesante porque atraes a más visitantes al facilitar el tránsito, la comodidad. Un buen ejemplo es el municipio de Puigcerdà en Cataluña. Yo le llamo el municipio de los ascensores porque tiene muchas pendientes, la estación de tren está abajo y la Plaza mayor está arriba. Todo son escaleras. Los alcaldes vieron la necesidad de facilitar el tránsito e hicieron un ascensor inclinado, y ¿quién lo usa? pues todo el mundo, hay colas, corren para cogerlo. La accesibilidad, por tanto, no es una utopía, es un tema de actitud: si uno quiere hacerlo lo hace.
Formación y Futuro de la Accesibilidad
Desde 2009, la UIC Barcelona incluye la accesibilidad como asignatura obligatoria. Rovira-Beleta dirige el posgrado de Diseño para Todos desde 2010, y forma a profesionales de habla hispana que luego asesoran a gobiernos. Sin embargo, la mayoría de universidades no obligan esta materia.
La gente a menudo se cree que todo esto de la accesibilidad es solo para personas con discapacidad, que es muy caro y que lo van a usar 4… pero están totalmente equivocados: ¿quién no va a llegar a mayor? ¿quién no ha tenido un accidente durante su vida y ha utilizado temporalmente una escayola? Esto se junta con que, si la normativa no obliga, suele optarse por no hacer ningún gasto. Evidentemente si usted no va a hacer obras pues no tiene obligación de hacerlas accesible; ahora, si va a hacer obras, sí tiene esta obligación, otra cosa es que el técnico responsable tenga el conocimiento para poderlo aplicar. Por eso, vuelvo a insistir, faltan más consultorías de accesibilidad acreditadas que se tendrían que incorporar más en los colegios profesionales.
A los jóvenes les digo que permanezcan curiosos, que se permitan desaprender lo que les transmitieron en la universidad, para crecer como creativos y como seres humanos. Que se abran a construir una red de colaboradores y no solo equipos, y que esa red incluya personas con múltiples capacidades, edades, géneros, ideologías y culturas.
La Accesibilidad como Derecho y Oportunidad
La accesibilidad es aquella característica del urbanismo, la edificación, los medios de transporte, los sistemas de comunicación, el mobiliario, y de todo aquello que nos rodea, que permite a cualquier persona sea cual sea su capacidad o su discapacidad, su utilización y su máxima autonomía personal. La accesibilidad establece el compromiso de las organizaciones para garantizar que sus productos y el entorno en el cual prestan sus servicios, sea utilizable y practicable para todos, en condiciones de seguridad y comodidad, independientemente de la posible capacidad restringida que presente temporal o permanentemente el cliente o usuario, pero hemos de conseguir promocionar la accesibilidad, incluyéndola de manera desapercibida en todos los diseños, porque cada vez más la población envejece, y ya actualmente existe un 30% de la población con discapacidades temporales o permanentes.
La accesibilidad resulta un elemento clave para cualquier organización con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la oferta de sus productos y servicios a todos sus clientes y usuarios. Supone un posicionamiento estratégico en la gestión de las organizaciones, siendo un aspecto relevante dentro de las estrategias de Responsabilidad Social Corporativa.
Introducir la accesibilidad en un edificio, entorno o diseño, no consiste en aplicar un conjunto de medidas correctoras a una propuesta elaborada, retocándola o modificándola puntualmente, si no que se incorpora una nueva variable de partida que influirá desde un buen principio en la gestación de la solución final; aceptando la diversidad de los usuarios finales de este espacio, producto o servicio: personas en plenitud de sus capacidades o personas que temporal o permanentemente tienen discapacidades motoras, cognitivas o sensoriales; como las personas ambulantes con dificultades para desplazarse, usuarios de silla de ruedas, personas con limitaciones en la visión y/o en la audición, en el habla, en la comprensión de mensajes, etc. Afortunadamente, no hay prácticamente incompatibilidades entre las necesidades de unos y otros; de manera que el diseño para todos, es cada vez más una realidad que la sociedad solicita.
Como arquitecto, me inspira mejorar la calidad de vida de todas las personas con mi trabajo. Con diseños accesibles y especialmente ahora con el envejecimiento poblacional, la sociedad valora cada vez más la accesibilidad física, sensorial y cognitiva. Invito a los arquitectos y a todos los profesionales que trabajan con espacios, elementos, servicios y productos que utilizamos a diario a incorporar colores, olores, texturas y sonidos en sus proyectos y diseños, pues la accesibilidad es y debe ser un reto creativo y un acto de respeto de los derechos a la máxima autonomía de toda la población.

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