Kinesioterapia Respiratoria en el Adulto Mayor

La kinesioterapia respiratoria en adultos es una especialidad de la fisioterapia dedicada a prevenir, tratar y estabilizar las disfunciones o alteraciones del sistema respiratorio. Su objetivo es mejorar la ventilación pulmonar, facilitar la eliminación de secreciones y aumentar la tolerancia al ejercicio, devolviendo a la persona una mayor autonomía y bienestar.

La fisioterapia respiratoria geriátrica no se limita a una única patología, sino que abarca un amplio espectro de afecciones que comprometen a las vías respiratorias. Habitualmente, la fisioterapia evalúa cada caso de manera individual para diseñar un plan de tratamiento a medida. El objetivo de la fisioterapia respiratoria es conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad, consiguiendo la máxima capacidad física, mental, social y laboral de cada paciente.

Esquema de los pulmones y el diafragma en un adulto mayor

El Tórax Senil y sus Implicaciones

En el tórax senil hay una disminución de los discos intervertebrales por pérdida de agua y disminución de grosor. Esto puede influir en la mecánica respiratoria, haciendo que la kinesiología respiratoria sea una herramienta crucial para mantener las capacidades físicas del paciente, tanto en sus condicionantes respiratorias como motoras.

Indicaciones Principales de la Kinesioterapia Respiratoria en Adultos Mayores

La kinesiología representa una importante herramienta terapéutica, ya que se orienta a mantener las capacidades físicas del paciente. Se recomienda en diversas situaciones:

Enfermedades Respiratorias Crónicas

Los adultos mayores diagnosticados con patologías crónicas son quienes más se benefician de un programa de fisioterapia continua. Algunas de las más frecuentes son:

  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): Esta enfermedad, que engloba la bronquitis crónica y el enfisema, se caracteriza por una obstrucción persistente del flujo de aire. La fisioterapia ayuda a controlar los síntomas, reducir la sensación de ahogo (disnea) y mejorar la capacidad para realizar actividades diarias.
  • Asma: Afección crónica que provoca inflamación e hinchazón de las vías respiratorias de los pulmones, causando estrechamiento. Durante un ataque de asma, el recubrimiento de las vías respiratorias se inflama y los músculos que las rodean se estrechan. Las técnicas respiratorias enseñan a controlar la respiración durante una crisis y a mejorar la función pulmonar a largo plazo.
  • Bronquiectasias: Se trata de una dilatación anormal y permanente de los bronquios, que causa acumulación de moco e infecciones recurrentes. La fisioterapia es esencial para movilizar y eliminar estas secreciones.
  • Fibrosis pulmonar (idiopática): Es una condición donde el tejido profundo de los pulmones se cicatriza, volviéndose grueso y duro. Esto dificulta que los pulmones se expandan y procesen oxígeno adecuadamente.
  • Enfermedad pulmonar intersticial: Grupo amplio de trastornos que causan cicatrización progresiva del tejido pulmonar. La inflamación y cicatrización hacen que el tejido pulmonar se engruese y endurezca, dificultando la expansión pulmonar y el intercambio de oxígeno.
Gráfico mostrando la prevalencia de EPOC por edad

Infecciones Respiratorias

Las infecciones respiratorias agudas, especialmente las neumonías relacionadas con COVID-19 y la bronquiolitis, constituyen indicaciones específicas para la fisioterapia respiratoria. Las personas mayores que sufren infecciones respiratorias como neumonías o bronquitis agudas suelen requerir estas intervenciones debido a su mayor riesgo de complicaciones.

Tras una neumonía, la acumulación de mucosidad en los pulmones dificulta la respiración y compromete el intercambio gaseoso. La fisioterapia respiratoria ayuda a drenar esta mucosidad mediante ejercicios específicos de tos y técnicas de drenaje, eliminando los exudados inflamatorios que obstruyen las vías respiratorias.

Postoperatorios o Personas Encamadas

Después de cirugías torácicas o abdominales, el dolor y la inmovilidad pueden impedir que la persona respire profundamente o tosa con fuerza. En estos casos, la fisioterapia respiratoria ayuda a prevenir atelectasias (colapsos de zonas del pulmón) y mejorar la ventilación. Este apoyo es muy útil en pacientes operados del pulmón o en aquellos que han permanecido mucho tiempo en cama.

En ancianos encamados (por fracturas o enfermedades graves), los ejercicios respiratorios evitan la pérdida de masa muscular respiratoria y disminuyen el riesgo de infecciones pulmonares.

Rehabilitación Pulmonar Tras Ingreso Hospitalario

Los adultos mayores que han sido hospitalizados por problemas respiratorios (como neumonías graves o descompensaciones de EPOC) se benefician de un programa de rehabilitación pulmonar con fisioterapia. Tras el alta, la rehabilitación pulmonar adapta ejercicios al paciente para recuperar la fuerza respiratoria y la tolerancia al esfuerzo. Estos programas no solo mejoran la función pulmonar, sino que enseñan cómo conseguir un envejecimiento saludable mediante el mantenimiento de una capacidad respiratoria óptima.

Beneficios de la Kinesioterapia Respiratoria en Adultos Mayores

La eficacia de la kinesioterapia respiratoria está determinada por la reducción en la incidencia de las infecciones pulmonares y una mejoría de la función pulmonar. Estos son algunos de sus beneficios:

Mejora la Función Pulmonar Global

Aumenta la capacidad para realizar actividades físicas sin fatigarse. También contribuye a una respiración más eficaz y a reducir síntomas molestos. Al practicar inspiraciones profundas y ejercicios de diafragma, la persona aumenta el volumen de aire que puede movilizar. Esto se traduce en mayor tolerancia al esfuerzo físico, pues entra más oxígeno y se elimina más CO₂. Con el tiempo, la musculatura del tórax y el diafragma se fortalecen, mejorando la capacidad de expansión pulmonar. En resumen, la persona mayor respira con más amplitud y menor gasto de energía.

Reducción de Secreciones y Mucosidad

La acumulación de moco en las vías respiratorias es un caldo de cultivo para las infecciones y una causa principal de tos persistente y disnea. Mediante la fisioterapia respiratoria se facilita su expulsión, se mantienen las vías aéreas limpias y el adulto tendrá menos riesgo de infecciones. Asimismo, la persona logra aliviar la tos crónica.

Disminución de la Disnea

La sensación de falta de aire, conocida como disnea, se alivia notablemente con el entrenamiento respiratorio. Fortalecer los músculos respiratorios y aprender técnicas de respiración controlada hace que respirar sea menos costoso. Estudios demuestran que la rehabilitación pulmonar reduce la disnea y el cansancio en actividades diarias. Esto significa que el adulto mayor puede caminar o hablar sin agobiarse tanto, ganando confianza para moverse y realizar tareas cotidianas.

Mayor Calidad de Vida y Autonomía

Todos estos beneficios tienden a mejorar la salud y calidad de vida de un anciano. Una persona que respira mejor, tiene menos tos y se siente más fuerte, es capaz de realizar más actividades por sí misma. Puede caminar más distancia, participar en actividades sociales y disfrutar de una mayor independencia.

Ejercicios Fisioterapia Respiratoria

Técnicas Utilizadas en Kinesioterapia Respiratoria

Los procedimientos se basan en dos puntos: la terapia física, que consistirá en fisioterapia respiratoria y ejercicios respiratorios, y el entrenamiento muscular, tanto general, como de los músculos respiratorios. Las intervenciones terapéuticas abarcan desde maniobras manuales tradicionales hasta el uso de dispositivos tecnológicos avanzados.

Drenaje Postural y Percusiones

El drenaje postural es la técnica que mejor se tolera y la preferida para la eliminación de las secreciones. Consiste en colocar al paciente en posiciones específicas (tumbado de lado, boca abajo, etc.) para que la gravedad ayude a drenar las secreciones de cada zona pulmonar. El objetivo de esta técnica es conseguir que las secreciones drenen por acción de la gravedad hacia bronquios mayores, tráquea, hasta conseguir expulsarlas con la tos. Para realizar este drenaje postural, es preciso colocar al paciente en la situación más adecuada, según la zona del pulmón que deseemos drenar. Cada posición debe mantenerse durante 3-5 minutos. Antes de comenzar la técnica, es necesario que el paciente sepa toser y respirar de forma profunda y eficaz. No debe realizarse cuando el paciente está recién comido.

La percusión y vibración se usan asociadas a la técnica de drenaje postural. La percusión consiste en dar palmadas, de una manera rítmica, con las manos huecas. El objetivo que persigue es desalojar mecánicamente las secreciones espesas adheridas a las paredes bronquiales. La vibración consiste en la compresión intermitente de la pared torácica durante la espiración, intentando aumentar la velocidad del aire espirado para, de esta manera, desprender las secreciones.

Enseñar a Toser y Expectorar Eficazmente

La educación de la tos consiste en enseñar a toser, después de una inspiración profunda, durante la espiración, procurando hacerla en dos o tres tiempos para un mejor arrastre de las secreciones. Está indicada en el pre y postoperatorios de pacientes con excesivas secreciones, así como en las situaciones de producción excesiva de esputo. Para ello, se colocará al paciente lo más erguido posible (lo ideal será sentado), y realizará varias respiraciones lentas y profundas para luego toser dos o tres veces rápidamente. Para una espiración más larga, debe inflar un globo o una bolsa, así aumenta la turbulencia del aire y se desprenden mejor las secreciones.

  • Hacer una segunda inspiración profunda, contenerla y toser con fuerza desde lo profundo del pecho (no desde la garganta).

Técnicas de Espiración Lenta y Dirigida

Las espiraciones continuadas y máximas fomentan el vaciado completo de los pulmones. Estas técnicas ayudan al mayor a manejar la respiración y a incrementar su flujo de aire al toser de forma voluntaria. La respiración con los labios fruncidos es una técnica particularmente beneficiosa para las personas mayores, especialmente si sufren de EPOC:

  • Ponga los labios como para apagar una vela o silbar.
  • Inspire a través de la nariz con la boca cerrada.
  • Espire a través de la boca con los labios semicerrados.
  • La espiración debe durar el doble que la inspiración.

Ejercicios Diafragmáticos y de Expansión Torácica

Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo disminuir el trabajo respiratorio, mejorar la oxigenación y aumentar la función respiratoria.

Respiración Diafragmática

Los ejercicios diafragmáticos enseñan a potenciar el uso del diafragma para una respiración más profunda y relajada. Para realizarla:

  • Sentado, con las rodillas flexionadas, colocar las manos sobre el abdomen.
  • Inspirar profundamente a través de la nariz manteniendo la boca cerrada. Al inspirar, el abdomen se distiende elevando las manos.
  • Colocar los labios como si fuese a silbar y espirar lenta y suavemente de forma pasiva, haciendo un sonido silbante sin hinchar los carrillos.

Ejercitar la Musculatura Accesoria Respiratoria

En posición de Fowler intermedia (cama a 45º y rodillas semiflexionadas a 10º), para reducir la tensión sobre la musculatura abdominal. Se colocan las manos sobre la parte inferior del tórax, y el paciente debe inspirar lenta y profundamente por la nariz y expandir la parte inferior del tórax contra las manos (no debe utilizar los músculos de los hombros). Debe expulsar el aire lentamente por la boca, y no forzar la salida del aire porque esto colapsa los alvéolos.

Por su parte, los ejercicios de expansión torácica se centran en movilizar la caja torácica, lo que mejora su flexibilidad y permite que los pulmones se llenen de aire por completo.

Uso de Dispositivos de Ayuda

A veces, los fisioterapeutas emplean aparatos que asisten la ventilación. Un ejemplo es el inspirómetro de incentivo, que mide la cantidad de aire inhalado y anima a inspirar profundamente. También existen dispositivos de PEP (presión espiratoria positiva) como el flutter, cornet o PEP vibratoria, que generan retroceso al exhalar, ayudando a movilizar secreciones.

En personas con insuficiencia respiratoria leve se pueden utilizar mascarillas o CPAP a baja presión si lo indica el médico. Estos dispositivos fortalecen los pulmones y facilitan la limpieza bronquial. El flutter, dispositivo manual que al exhalar a través de él permite lograr frecuencias de entre 8 y 26 Hertz, producirá vibraciones a nivel bronquial ayudando a optimizar el clearance de la vía aérea.

Para una espiración más larga, se puede inflar un globo o una bolsa, ya que esto aumenta la turbulencia del aire y se desprenden mejor las secreciones.

Imagen de un inspirómetro de incentivo

El Programa de Rehabilitación Respiratoria

El paciente con EPOC que se integra al Programa de Rehabilitación Respiratoria es derivado por el médico broncopulmonar tratante, para una evaluación personalizada, de acuerdo con su grado de compromiso fisiopatológico y centrada en sus necesidades individuales, a fin de determinar las condiciones iniciales de tolerancia al esfuerzo físico y la disfunción muscular. El objetivo es mejorar la disnea, la fatigabilidad y la atrofia muscular resultante de la patología pulmonar y de sus repercusiones sistémicas.

El Programa de Rehabilitación Respiratoria se desarrolla en forma grupal, pero a la vez personalizado para lograr incentivo psicosocial y conjuntamente seleccionar las cargas de trabajo adecuadas a las condiciones fisiológicas de cada paciente.

Evaluación Inicial y Diseño del Plan Personalizado

La evaluación del paciente que ingresa al Programa consiste en primer lugar en la aplicación del Test de Caminata de 6 minutos (TC6M). Esta es una prueba simple de ejercicio que requiere de poca tecnología y que solo exige caminar, actividad de la vida diaria transversal a todos los individuos. El TC6M se realiza en un corredor de distancia conocida en donde el paciente intenta recorrer la máxima distancia en ese intervalo de tiempo, pudiendo incluso realizar cambios de ritmo, detenciones, etc, controlándose al final la distancia total recorrida expresada en metros. Los pacientes portan un oxímetro de pulso durante la marcha para registrar saturación de oxígeno y frecuencia cardiaca, y determinar la eventual administración de oxígeno (O2) adicional. Si durante la marcha el paciente registra valores de saturación de O2 bajo 80%, la prueba debe suspenderse.

La otra prueba de evaluación para el Programa de Rehabilitación Respiratoria es la Prueba de Carga Incremental en cicloergómetro, la que evalúa diversos sistemas, como el cardiovascular, respiratorio y muscular. Esta prueba consiste en aplicar una carga incremental de 15 watt de potencia cada dos minutos, manteniendo una velocidad constante. La prueba se detiene cuando al paciente le sea intolerable la carga o exista disminución de la saturación más allá del 80%. Con esta prueba determinamos la carga extrema del cicloergómetro (watt), ayuda a definir la carga inicial en el programa de entrenamiento (60%) y refleja el grado de eficiencia de los músculos que participan en la realización del ejercicio.

También se utiliza como herramienta de evaluación el Test de Carga Constante, en la que la misma intensidad de carga es sostenida durante toda la prueba. Permite evaluar el tiempo en que el paciente es capaz de mantener una determinada carga de ejercicio (endurance), el comportamiento de variables fisiológicas a isotiempo.

Y por último está la Prueba de Contracción Máxima de Cuádriceps, que determina la resistencia máxima de fuerza, buscando la mayor carga que el sujeto pueda levantar en 10 repeticiones (RMmax) y con este valor establecer la carga de entrenamiento en un 60% respecto del máximo valor inicial para comenzar el entrenamiento.

Sesiones de Kinesioterapia Respiratoria

Cada sesión se adapta al estado del adulto mayor. Normalmente, se realiza en un hospital, en el domicilio del paciente o en centros de día para mayores con servicio de fisioterapia. Se diseña un plan específico que incluye un calentamiento con ejercicios de movilidad para pecho y hombros, seguido de entrenamiento aeróbico ligero como bicicleta estática o caminata controlada. Se practican técnicas como inspiraciones profundas, espiraciones prolongadas y respiración diafragmática. Con el tiempo, el programa se ajusta según la evolución.

Es recomendable también la movilización del paciente mediante una secuencia progresiva de actividades físicas que van desde la movilización en cama en una primera etapa, pasando por la transferencia a silla, hasta la bipedestación y deambulación en un circuito previamente establecido, con o sin oxígeno suplementario, según las necesidades del paciente.

En ocasiones se hace necesario diseñar un programa de entrenamiento de la musculatura respiratoria con el uso de Válvula Umbral, estableciéndose protocolos que comienzan trabajando a un 30% de la Presión Inspiratoria Máxima (PIM), con series progresivas de 3, 5, 10 y 15 minutos, 3 veces por semana con reevaluación cada 2 semanas.

Prevención y Cuidados Adicionales en Invierno

La temporada de invierno, con su característica bajada de temperaturas y aumento de enfermedades respiratorias, plantea desafíos particulares para nuestra salud pulmonar. El frío del invierno no solo aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias sino que también puede agravar los síntomas de condiciones crónicas, como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Medidas Preventivas

  • Vacunación: La vacunación contra la gripe y el neumococo es una de las medidas preventivas más efectivas para reducir el riesgo de infecciones respiratorias graves.
  • Higiene Respiratoria: Lávate las manos regularmente con agua y jabón, y utiliza desinfectante de manos a base de alcohol para minimizar el riesgo de infecciones.
  • Evita el Humo del Tabaco: El humo del tabaco es perjudicial para los pulmones y puede empeorar las condiciones respiratorias.
  • Mantén una Dieta Equilibrada y Hidratada: Consumir una dieta rica en frutas, verduras y nutrientes esenciales fortalece el sistema inmunológico. Bebe líquidos cálidos para facilitar la expulsión de las secreciones.
  • Ejercicio Regular: El ejercicio físico regular mejora la capacidad pulmonar y la salud cardiovascular, lo que es vital para una buena salud respiratoria.

Descansar después de la sesión. Es conveniente que la persona tosa de forma controlada 3 ó 4 veces al día, media hora antes de las comidas y al acostarse (descansar de 15 a 30 minutos después de cada sesión). No fuerces la respiración y evita esfuerzos excesivos al contraer los músculos abdominales.

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