Las personas mayores son protagonistas constantes de las noticias, ya sea porque logran hazañas deportivas o académicas, o porque son víctimas del crimen o del abandono. A pesar de su visibilidad, es habitual observar en los medios de comunicación el uso de términos inadecuados para referirse a ellas, tales como "viejito", "abuelo", "pensionado", "fósil" o "senil". Esta realidad subraya la necesidad de un enfoque más consciente y respetuoso en el lenguaje.
La Percepción Tradicional de la Vejez y sus Desafíos Lingüísticos
Existen numerosos recursos disponibles para periodistas, como guías de estilo, cuyo propósito es fomentar un lenguaje libre de estereotipos y discriminación al abordar temas de envejecimiento y vejez. Estas guías invitan a los medios de comunicación a evitar imágenes estereotipadas de las personas mayores (por ejemplo, representándolas usando bastón, enfermas, tristes o solas) y a contribuir a la eliminación de prejuicios sobre este grupo demográfico.
Para ofrecer una visión más ajustada de la realidad, las imágenes que ilustran estas informaciones deberían mostrar las distintas relaciones personales, acciones cotidianas, pensamientos y sentimientos de los adultos mayores, reflejando su diversidad. El término "abuelo", por ejemplo, es insuficiente, ya que no representa a todas las personas mayores, sino solo a quienes tienen esta relación de parentesco.
El término genérico "anciano", que engloba a todas las personas mayores de 60 años, también presenta problemas. Interesa observar que no se hace ninguna distinción entre un pensionista de 65 años y una abuela de 100 años. Sin embargo, cuando se utiliza la expresión "persona mayor", la imagen mental común suele ser la de un anciano encorvado con su bastón. Esto demuestra cómo creamos "paquetes" de palabras a los que asociamos conceptos, y los estereotipos están tan arraigados que el inconsciente se apodera de ellos. Un ejemplo concreto es que, al pedir imaginar a un leñador, la mayoría de la gente visualiza a un hombre alto, musculoso, blanco, con barba espesa y camisa de cuadros, un arquetipo que también se aplica a la vejez.
Tradicionalmente, la ancianidad, también conocida como la tercera edad, ha sido caracterizada como la última etapa del desarrollo humano, marcada por el deterioro progresivo de las capacidades físicas y cognitivas. Esta visión simplificada no siempre refleja la compleja realidad del envejecimiento actual.
La Emergencia del "Seenager": Un Nuevo Paradigma de la Vejez Activa
Frente a las concepciones tradicionales, ha surgido un concepto para describir a una nueva generación de personas mayores: "seenager". Este término es un neologismo relativamente reciente, que apareció en la década de 2010, y combina las palabras "senior" y "teenager" (adolescente).
Origen y Características de los "Seenagers"
Los seenagers se describen como personas mayores que se niegan a conformarse con los estereotipos asociados al envejecimiento. Prefieren seguir participando socialmente, adoptar una actitud positiva y continuar explorando nuevas experiencias. Suelen ser activos en las redes sociales, y muestran interés por la moda, la tecnología, la música y las aficiones de las generaciones más jóvenes.
Los seenagers, a menudo recién jubilados, disponen de tiempo, dinero y libertad para hacer lo que les plazca. Sin embargo, lo que realmente les diferencia de las generaciones pasadas es su notable estado de salud.

Factores que Impulsan el Fenómeno "Seenager"
La ciencia médica evoluciona constantemente, lo que ha llevado a un aumento significativo de la esperanza de vida. Hoy en día, la salud de una persona de 65 años no es en absoluto comparable a la de una persona de la misma edad hace 30 años, después de toda una vida de duro trabajo. La gente vive cada vez más tiempo y, lo que es más importante, vive cada vez más tiempo con buena salud.
Además de los avances en salud, otros cambios sociales importantes contribuyen a la emergencia de los seenagers:
- Elevada tasa de divorcios: Cada vez más personas viven solas, lo que inevitablemente conduce a un nuevo enfoque de la vejez.
- Mayor libertad post-jubilación: Liberados de las limitaciones profesionales, los seniors ya no tienen necesariamente una vida conyugal que mantener, si así lo deciden.
- Distancia geográfica de la familia: Las costumbres han cambiado, y muchos hijos se trasladan a otra región o incluso a otro país. Esto permite a los padres no limitarse exclusivamente a su papel de abuelos y al cuidado de sus nietos, sino explorar otras facetas de su vida.
Esta evolución global de la sociedad y la longevidad saludable dan a los jubilados el poder y la libertad de interactuar con la sociedad y las generaciones más jóvenes. La jubilación ya no se ve simplemente como un periodo de ocio y ociosidad.
El Impacto Demográfico y el Papel Crucial de las Personas Mayores
Los seenagers no son un mero epifenómeno. En un contexto mundial de crisis demográfica, se observa un envejecimiento alarmante de nuestras poblaciones, y las sociedades modernas se esfuerzan por asimilar la magnitud de esta situación. El papel de las personas mayores será crucial en nuestras sociedades. La ONU prevé que la población mundial de más de 60 años aumentará un 46% de aquí a 2030, hasta alcanzar los 1.400 millones de personas.

Es entonces cuando los mayores desempeñan un papel fundamental: ayudarán a acabar con los estereotipos persistentes sobre las personas mayores implicándose plenamente en la sociedad, no solo como actores, sino también como consumidores. La revolución está en marcha.
Antes, la edad cronológica determinaba el lugar en la sociedad y las expectativas. Hoy, sin embargo, es importante señalar que cada vez más personas mayores no tienen más remedio que seguir trabajando para mantenerse, convirtiendo el trabajo en una parte integral de esta etapa de la vida. De hecho, Japón ha hecho de ello un elemento central de su política, animando a los mayores a trabajar el mayor tiempo posible.
El Poder Performativo del Lenguaje en la Transformación de la Realidad
Detrás de estos mecanismos de redefinición de la vejez se esconde un concepto desarrollado por el filósofo británico J.L. Austin en los años 50: el lenguaje performativo. Este concepto se basa en el principio de que el lenguaje no es simplemente una serie de palabras que describen el mundo que nos rodea, sino que también puede tener un impacto directo en nuestro entorno y nuestras relaciones sociales.
Los actos performativos del lenguaje tienen la capacidad de cambiar la realidad, establecer normas, comprometer responsabilidades y crear obligaciones. El lenguaje tiene, pues, el poder de conseguir lo que afirma. Este concepto confiere al hablante un sentido de la responsabilidad, de modo que cada cual tiene el poder de actuar sobre el mundo.
En este sentido, el término "seenager" no es solo un neologismo pomposo. Al utilizarlo, se está recomponiendo una etiqueta, matizando un término manido y, lo que es aún mejor, haciendo visible a un sector de la población que ya ni siquiera tenía una palabra que lo describiera adecuadamente. Es una manifestación del poder performativo del lenguaje para transformar la percepción social de la vejez.
Hacia una Visión Integral y Positiva de las Etapas de la Vida
A lo largo de su vida, las personas pasan por una serie de fases muy diferentes entre sí. Conocer la clasificación de las etapas de la vida por edad ayuda a tomar decisiones saludables y a afrontar mejor las sucesivas etapas, desde la concepción hasta la ancianidad. Durante estas etapas, aspectos como la madurez emocional y cognitiva se convierten en factores determinantes en la calidad de vida, especialmente durante la tercera edad.
La psicopedagogía se presenta como una herramienta fundamental en el fomento del desarrollo integral y en la búsqueda del bienestar en cada etapa de la vida. A lo largo de la existencia, las personas poseen un doble anclaje que permite la construcción de la identidad y el desarrollo de la vida: los aspectos internos, como los sueños, las aspiraciones y las metas, y los aspectos externos, como las relaciones interpersonales y los roles. Comprender esta estructura vital permite una mejor visión de los cambios que se afrontan, despejando dudas en el paso por la vida y contribuyendo a una visión más positiva y dinámica de la vejez.