El envejecimiento de la población es un fenómeno global que presenta tanto oportunidades como desafíos significativos para las sociedades. La información relacionada con los ingresos y el bienestar de los adultos mayores es fundamental para comprender y abordar estas dinámicas.
El Envejecimiento Global: Un Fenómeno Demográfico y Socioeconómico
En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes, con la mayor parte de la población disfrutando de una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población, un proceso conocido como envejecimiento de la población. El ritmo de este cambio demográfico es mucho más rápido que en el pasado.
Las proyecciones indican un aumento significativo de esta población: en 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Se espera que en 2030, una de cada seis personas en el mundo tenga 60 años o más, ascendiendo de 1000 millones en 2020 a 1400 millones. Para 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado, alcanzando los 2100 millones, y se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta los 426 millones.
Este envejecimiento comenzó en países de ingresos altos, como Japón, donde el 30% de la población ya supera los 60 años. Sin embargo, los cambios más importantes se observan actualmente en países de ingresos bajos y medianos, donde en 2050 vivirán dos tercios de la población mundial de más de 60 años, es decir, el 80% de las personas mayores.

Más allá de los cambios biológicos, el envejecimiento está asociado a importantes transiciones vitales como la jubilación, el traslado a viviendas más adecuadas y el fallecimiento de amigos y parejas, que impactan directamente en su situación económica y social.
Desafíos Laborales y la Necesidad de Ingresos para los Adultos Mayores
Participación y Retención en el Mercado Laboral
Las personas mayores se enfrentan a una serie de desafíos para extender su vida laboral en condiciones de trabajo decente. Quienes logran ingresar o mantenerse en el mercado laboral, con frecuencia lo hacen en trabajos por cuenta propia (cuatro de cada diez personas mayores) y, a medida que envejecen, aumentan sus probabilidades de salir del mercado laboral formal.
La situación en América Latina y el Caribe no difiere mucho de esta realidad. La mayoría de las personas mayores que trabajan en la región lo hace por necesidad de ingresos, un factor particularmente prevalente en el caso de las mujeres.

Medidas para la Inclusión Laboral
Guillermo Montt, Especialista en Protección Social de OIT Cono Sur, subraya la importancia de la inclusión laboral y la extensión del trabajo decente para las personas mayores. Esta atención especial se traduce en un conjunto de medidas esenciales:
- La mejora de la protección social.
- El combate de estereotipos y el edadismo.
- Políticas de activación y retención de personas mayores en sus empleos.
- La promoción del retiro parcial.
- La formación profesional y capacitación continua.
Factores que Influyen en el Bienestar Económico y Social
Importancia de la Salud y el Entorno
La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades significativas, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para las sociedades en su conjunto. Durante estos años de vida adicionales, se pueden emprender nuevas actividades, como continuar los estudios, iniciar una nueva profesión o retomar antiguas aficiones. Además, las personas mayores contribuyen de múltiples formas a sus familias y comunidades. No obstante, el alcance de estas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor: la salud.
La evidencia indica que la proporción de la vida que se disfruta en buena salud se ha mantenido relativamente constante, lo que implica que los años adicionales a menudo están marcados por la mala salud. Si las personas pueden vivir estos años adicionales con buena salud y en un entorno propicio, su capacidad para realizar lo que más valoran apenas se distingue de la de una persona más joven. Por el contrario, si estos años adicionales están dominados por el declive de la capacidad física y mental, las implicaciones para las personas mayores y para la sociedad se vuelven más negativas.
Aunque algunas variaciones en la salud de las personas mayores se deben a la genética, los factores más influyentes están relacionados con el entorno físico y social. Esto incluye la vivienda, el vecindario y la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. El entorno vivido durante la niñez, o incluso en la fase embrionaria, en combinación con las características personales, tiene efectos a largo plazo sobre el envejecimiento. Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, facilitan que las personas puedan llevar a cabo actividades importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. Ejemplos de entornos propicios incluyen edificios y transportes públicos seguros y accesibles, así como lugares por los que sea fácil caminar.
Combatiendo Estereotipos y el Edadismo
La diversidad en la vejez no es una cuestión de azar; en gran medida, se debe a los entornos físicos y sociales en que se encuentran las personas, los cuales influyen en sus oportunidades y hábitos de salud. Esta relación con el entorno está determinada por características personales como la familia de origen, el sexo y la etnia, generando desigualdades en la salud.
A menudo, se asume erróneamente que las personas mayores son frágiles o dependientes y que representan una carga para la sociedad. Es crucial que los profesionales de la salud pública y la sociedad en general enfrenten estas y otras actitudes edadistas, ya que pueden conducir a discriminación y afectar la formulación de políticas que impiden a los adultos mayores disfrutar de un envejecimiento saludable y de oportunidades plenas.
Fenómenos como la globalización, los avances tecnológicos (en transporte y comunicaciones), la urbanización, la migración y los cambios en las normas de género también influyen en la vida de las personas mayores de formas tanto directas como indirectas, afectando su integración social y económica.
Sistemas de Información para el Acceso a Beneficios: Un Ejemplo del Registro Social de Hogares
Para abordar las necesidades de ingresos y bienestar de la población, muchos países implementan sistemas de información. Un ejemplo de ello es el Registro Social de Hogares (RSH), un instrumento de apoyo fundamental para la selección de beneficiarios de un amplio conjunto de prestaciones sociales que otorgan diversas instituciones del Estado.
Definición y Propósito del RSH
El RSH establece la calificación socioeconómica de cada hogar considerando una variedad de variables, incluyendo los ingresos, la composición familiar, la vivienda, el nivel educativo y la salud, entre otras. La Calificación Socioeconómica (CSE) es una medida que indica el nivel socioeconómico de los hogares registrados.
Cálculo de la Calificación Socioeconómica (CSE)
Los procedimientos y la metodología de cálculo de la Calificación Socioeconómica están normados y explicitados en resoluciones específicas de las autoridades pertinentes (por ejemplo, la Resolución Exenta N° 0486, de 2015, del Ministerio de Desarrollo Social, para el caso chileno). Para determinar el tramo de Calificación Socioeconómica de cada hogar, se utiliza la suma de los ingresos del trabajo, del capital y de pensiones de las personas que conforman el hogar, promediados en un periodo de 12 meses. Los ingresos utilizados derivan principalmente de registros administrativos del Estado.
El ingreso total del hogar es corregido por un Índice de Necesidades que reconoce, entre otros factores, la mayor necesidad en hogares de acuerdo con el número de integrantes, su edad y grado de dependencia (moderada o severa). Adicionalmente, se aplica una evaluación de medios para revisar la coherencia entre los ingresos observados y el nivel socioeconómico inferible a partir de dicha evaluación.

Cómo Acceder y Actualizar la Información
La Cartola Hogar es un documento que resume la información que el Registro Social de Hogares tiene sobre su hogar. Si necesitas atención presencial para ingresar o actualizar tu información, puedes dirigirte a la municipalidad o a la sucursal ChileAtiende de tu comuna (en el contexto chileno). Las solicitudes de ingreso son revisadas por el municipio y, en algunos casos, pueden incluir una visita al hogar para confirmar la información entregada. Es crucial revisar los requisitos específicos de cada trámite. Si ya formas parte del RSH y tienes 18 años o más, puedes actualizar, rectificar o complementar la información que el sistema utiliza para calcular la calificación socioeconómica de tu hogar.

Conceptos Clave para Entender los Ingresos y la Demografía de la Vejez
- Ingreso Autónomo: Corresponde a la suma de todos los pagos que reciben todos los miembros del hogar, excluido el servicio doméstico puertas adentro, provenientes tanto del trabajo como de la propiedad de los activos.
- Índice de Pobreza por Persona Equivalente: Expresa el porcentaje de personas en una población determinada que forman parte de hogares cuyos ingresos por persona equivalente son inferiores a la línea de pobreza establecida para su medición.
- Índice de Envejecimiento: Expresa la relación entre la cantidad de personas adultas mayores y la cantidad de niños y jóvenes. Se calcula como el cociente entre personas de 65 años y más, respecto de las personas menores de 15 años, multiplicado por 100.
- Relación de Dependencia: Es un indicador de dependencia económica potencial que mide la población en edades "teóricamente" inactivas en relación con la población en edades "teóricamente" activas. Se calcula como el total de población de 0 a 14 años más la población de 65 años y más, dividido por el total de población de 15 a 64 años, multiplicado por 100.
La Respuesta Global: Década del Envejecimiento Saludable
Reconociendo la importancia de abordar integralmente el envejecimiento, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable y encomendó a la OMS la tarea de liderar su puesta en práctica. Esta iniciativa global busca fomentar políticas y entornos que permitan a las personas mayores vivir vidas plenas y contribuir activamente a la sociedad, lo cual incluye asegurar su estabilidad económica.