El envejecimiento demográfico es una realidad en gran parte del mundo, dando lugar a nuevas necesidades sociales y sanitarias, especialmente entre el grupo de población de mayores de 65 años. Nuestra sociedad está construida sobre la capacidad de ver, y la visión es el más dominante de nuestros sentidos, teniendo un papel fundamental en todos los aspectos y etapas de la vida, así como en la interacción social e interpersonal.
El paso del tiempo hace que nuestro cuerpo experimente cambios que a menudo nos limitan o nos dificultan el ejercicio de nuestras actividades diarias. Conocer los riesgos oculares asociados a la edad es fundamental para poder tomar medidas preventivas. Según el Instituto Nacional de Estadística, en España en el año 2000, un 18% de las personas mayores de 65 años tenía una deficiencia significativa de visión y un 8% contaba con una deficiencia severa. Más recientemente, la Encuesta Europea de Salud en España, coordinada por el Ministerio de Sanidad, indica que un 23,24% de las personas mayores de 65 años en España presenta algún tipo de deficiencia visual.

Cambios Oculares Fisiológicos por la Edad
Desde aproximadamente los 40 años, es común notar que la visión comienza a cambiar. Estos cambios, aunque normales, no tienen por qué suponer una pérdida de visión severa. El envejecimiento es un proceso natural en el que los distintos sistemas fisiológicos de los organismos vivos se desarrollan y cambian.
Hacia los 60 años, los tejidos alrededor de los ojos pierden movilidad, lo que ocasiona la caída del párpado superior y que el párpado inferior se voltee ligeramente. Los ojos se hunden levemente en sus órbitas y los músculos oculares pierden funcionalidad. Asimismo, aumenta la rigidez del iris y la pupila disminuye un tercio con respecto del tamaño que tenía a los 20 años, a la vez que reacciona más lentamente a las condiciones de luz. La aparición de deficiencias visuales debe tenerse en cuenta ya que normalmente es consecuencia de un proceso patológico, a excepción de la presbicia o vista cansada.
Impacto de las Alteraciones Visuales en la Autonomía del Anciano
Las alteraciones visuales influyen significativamente en la autonomía del individuo. Se observa que a mayor edad, mayor es el grado de dependencia para las actividades de la vida diaria (AVD). Los cambios fisiológicos que implica el proceso de envejecimiento, generalmente generan un mayor grado de dependencia en las personas ancianas, desencadenando una serie de necesidades no cubiertas.
La pérdida de visión aumenta con el envejecimiento, siendo mayor en las personas ancianas que en los jóvenes. Se ha relacionado la pérdida de visión con discapacidad para las AVD. Algunos estudios realizados en residencias de ancianos encuentran que los residentes con baja visión son dependientes en actividades como trasladarse de un lugar a otro o el aseo corporal. Otros estudios ponen de manifiesto que las áreas más afectadas por el déficit visual son la lectura, la movilidad fuera del hogar, las actividades de diversión y el salir de compras. Las alteraciones de la conducta también se han relacionado con el déficit visual en residencias de ancianos, así como con las caídas de los ancianos. Además, se ha demostrado un descenso de la calidad de vida en las personas adultas con problemas visuales.

Enfermedades Oculares Comunes en la Tercera Edad
Existen diversas enfermedades oculares que son más frecuentes con el avance de la edad. Es crucial conocerlas para un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Presbicia (Vista Cansada)
La presbicia es la pérdida gradual de la capacidad visual de enfocar objetos cercanos. Se debe al envejecimiento progresivo del ojo y la disminución de la elasticidad del cristalino. Es un proceso fisiológico que afecta al ser humano a partir de los 40 años y en España afecta a más de 20 millones de personas. El tratamiento de la presbicia consiste principalmente en el uso de gafas con lentes convergentes o positivas que hacen efecto de lupa. Una alternativa es la cirugía, en la cual se implanta una lente intraocular en el ojo, corrigiendo la visión de cerca en un ojo y de lejos en el otro, para alcanzar una visión binocular aceptable sin gafas.
Cataratas
Una catarata es una opacidad progresiva del cristalino, normalmente transparente, que no deja pasar la luz a través de él. Suele desarrollarse lentamente, por lo que no altera la visión desde un principio. Las cataratas suponen la causa más común de ceguera reversible en la población, ya que hoy en día los resultados de la cirugía de cataratas son muy positivos. La recuperación de la función visual en estos pacientes ancianos tiene efectos positivos sobre su calidad de vida. Durante el procedimiento quirúrgico, se quita el cristalino opaco y se reemplaza con una lente artificial transparente. La facoemulsificación es el medio más común para realizarla, logrando eliminar la opacidad mediante la emisión de ultrasonidos que rompen la catarata. La patología ocular susceptible de ser tratada más frecuente en estudios ha sido la catarata.
¿Qué son las cataratas?
Glaucoma
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en personas de más de 40 años. Es conocido como “ceguera silenciosa” ya que muchas de sus formas no presentan signos de advertencia. Es una enfermedad que afecta a la retina y al nervio óptico y suele asociarse a una presión intraocular elevada. En las fases tempranas no presenta síntomas, lo que dificulta su detección. El efecto se produce de manera tan gradual que es posible no notar un cambio significativo hasta encontrarse en una etapa avanzada de la enfermedad. Cuando la enfermedad está evolucionada, se produce una reducción del campo visual, pudiendo llegar a producir ceguera. Las células nerviosas de la retina y sus axones en el nervio óptico se ven dañados, y la transmisión de la información visual no llega al cerebro.
Existen dos tipos principales:
- Glaucoma de ángulo abierto: Es la forma más común. El ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris permanece abierto, pero la malla trabecular está parcialmente bloqueada.
- Glaucoma de ángulo cerrado: Se produce cuando el iris se abomba hacia delante y estrecha o bloquea el ángulo de drenaje. Como consecuencia, el líquido no puede circular por el ojo y la presión aumenta.
Dado que es imposible recuperar el daño de la vista causado por un glaucoma, es muy importante realizarse exámenes periódicos oculares que incluyan mediciones de la presión ocular. Esto permitirá detectarlo en etapas iniciales y tratarlo de manera adecuada. El tratamiento más común es el uso de medicamentos para disminuir la presión intraocular, generalmente en forma de gotas para los ojos. La cirugía láser es una alternativa para drenar el líquido que aumenta la presión, y la cirugía ocular es la última opción si todo lo demás ha fallado.
Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad ocular que causa más frecuentemente disminución severa de visión y ceguera en personas mayores de 50 años. Consiste en un desgaste de las células del tejido nervioso de la retina, en su zona central, la mácula, lo que produce una pérdida de la visión central. La degeneración macular puede aparecer en un ojo primero y luego en ambos, o en los dos ojos al mismo tiempo. Al ser una enfermedad asociada al envejecimiento, no hay una cura definitiva. Es de vital importancia un diagnóstico precoz, sobre todo si se observan distorsiones en la visión de las líneas rectas. Al no verse afectada la visión periférica, los pacientes pueden desenvolverse y realizar sus actividades diarias sin prácticamente ningún impedimento.
Retinopatía Diabética
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta a los ojos. Es una enfermedad derivada de la diabetes que se debe a la alteración progresiva de los vasos sanguíneos que nutren la retina, lo que produce una extravasación y acumulación de fluidos en las capas de la retina, ocasionando un engrosamiento del tejido retiniano y un emborronamiento de la visión. Lo más común es que aparezcan escotomas en el campo visual o una mala visión central. La mejor manera de prevenir la pérdida de visión debido a esta enfermedad visual es controlar la diabetes, llevar una buena alimentación, hacer ejercicio y tomar adecuadamente la medicación. El paciente a menudo no nota nada a pesar de tener lesiones, por lo que es fundamental someterse a reconocimientos periódicos.
Ojo Seco
El ojo seco es una de las enfermedades de la vista más comunes, afectando a más de 5 millones de personas en España. Se produce por una escasa producción de lágrimas o lágrimas de mala calidad, que no cumplen la función de humedecer y proteger el ojo. Las personas con este padecimiento suelen quejarse de una sensación de cuerpos extraños, que llega a causarles ardor, comezón, inflamación e incluso, infecciones. El ojo seco puede ser originado por múltiples factores, siendo la más común la DGM (disfunción de las glándulas de Meibomio), el envejecimiento natural, traumatismos, cambios hormonales o el uso de lentes de contacto. Aunque no tiene una solución definitiva, sí se pueden tratar sus síntomas para evitar las molestias. Los tratamientos más comunes incluyen lágrimas artificiales, fármacos para incrementar la capa acuosa, tapones lagrimales y estimulación QMR REXON-EYE.
Moscas Volantes (Miodesopsias) y Desprendimiento de Retina
Las moscas volantes, también conocidas como miodesopsias, son pequeños cuerpos flotantes en movimiento que aparecen en el campo de visión del paciente. Se deben al endurecimiento del vítreo, una sustancia gelatinosa dentro del ojo. La aparición de manchas flotantes en el campo visual puede estar asociada a otras patologías como la diabetes. Los tratamientos incluyen la vitrectomía (cirugía para retirar el vítreo) o la vitreolisis láser, un tratamiento no quirúrgico que utiliza el láser para fragmentar las fibras que causan las sombras.
El desprendimiento de retina es una situación de emergencia en la que una capa de tejido de la retina se separa de la capa de los vasos sanguíneos que le proporciona oxígeno y nutrientes. Es un problema visual grave que se estima que afecta a 1 de cada 10.000 personas al año. Para prevenirlo, se recomienda realizar una revisión ocular anual.
Problemas de los Párpados (Blefaritis)
Los problemas comunes de los párpados incluyen párpados enrojecidos e hinchados, picazón, lagrimeo y costras que se forman en las pestañas durante el sueño. Estos pueden ser causados por una condición médica llamada blefaritis. En muchos casos, se puede mantener bajo control con el lavado diario cerca de la línea de las pestañas o tratando el problema subyacente de la piel. Si no, se puede proceder a la retirada del exceso de bacterias y partículas del borde del párpado, o el uso de gotas oftálmicas si hay riesgo de infección grave.
¿Qué son las cataratas?
Infecciones Oculares y su Prevención
Los síntomas de las infecciones oculares dependerán del tipo y del grado de afección de la misma. Es importante reconocerlas y saber cómo prevenirlas, especialmente en el verano, cuando suelen proliferar.
Tipos Comunes de Infecciones Oculares
- Conjuntivitis: Es una inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada y transparente que cubre la parte blanca de los ojos y el interior de los párpados.
- Orzuelo: Es una infección bacteriana de las glándulas sebáceas del borde del párpado (la base de las pestañas), causando una inflamación.
- Queratitis: Una infección e inflamación de la córnea, la capa transparente que cubre el iris y la pupila. Puede ser provocada por bacterias, virus u hongos.
- Uveítis: Se produce cuando hay una inflamación de la úvea, que incluye el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Puede ser causada por infecciones, enfermedades autoinmunes o traumas.
Factores de Riesgo y Prevención
El uso de lentes de contacto aumenta el riesgo de infecciones oculares relacionadas con bacterias y hongos si no se siguen las pautas de higiene y cuidado adecuadas. Para evitar infecciones, especialmente en ambientes como piscinas y playas:
- Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón antes de tocar tus ojos o el área de alrededor.
- Quítate las lentes de contacto antes de nadar, ya que pueden retener bacterias y aumentar el riesgo de infecciones oculares.
- Lleva una alimentación saludable y una dieta equilibrada. Varios estudios demuestran que los antioxidantes presentes en las verduras y frutas podrían reducir el riesgo de cataratas.
El tratamiento más adecuado para cada infección ocular deberá valorarlo un oftalmólogo especialista y variará dependiendo del tipo y del grado de afección.

La Importancia del Diagnóstico Precoz y el Tratamiento
La ciencia y la investigación médica han permitido avanzar muy significativamente en casi todos los tratamientos que abordan estas afecciones visuales, haciéndolos seguros y eficaces. Es crucial el diagnóstico precoz de estas enfermedades para conservar la visión central o minimizar su impacto.
Es muy importante realizarse exámenes periódicos oculares que incluyan mediciones de la presión ocular, especialmente para detectar condiciones como el glaucoma en etapas iniciales. Las cataratas se desarrollan de manera progresiva, con lo que muchas veces el paciente tarda en darse cuenta de su progresión, haciendo las revisiones regulares aún más importantes. La prevención es, a menudo, la mejor arma para combatir las enfermedades oculares.