El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento de todo el cuerpo. Sin embargo, como sucede con todas las estructuras, a mayor movilidad, mayor posibilidad de sufrir problemas. En la articulación glenohumeral, presente en el hombro, los huesos no se encuentran tan encajados los unos a los otros como en otras partes del cuerpo, dependiendo su sujeción, sobre todo, de tendones y ligamentos. Esto le otorga a esta articulación mayor libertad de movimiento, pero también la hace vulnerable a diversas lesiones.
Existen diferentes tipos de lesiones en el hombro que impiden o limitan la movilidad del brazo. A menudo, las personas experimentan dificultades y sienten mucho dolor al levantar el brazo, incluso sin ser capaces de identificar una causa directa. Los seres humanos, sobre todo en las últimas décadas con la proliferación de ordenadores y teléfonos móviles, suelen adoptar una posición adelantada de cabeza y hombros que puede contribuir a estos problemas.

Anatomía Clave: El Hombro y el Manguito Rotador
Lo que conocemos como hombro es un conjunto de varias articulaciones que se combinan con tendones y músculos para permitir una amplia gama de movimientos en el brazo, como tocarse la espalda o lanzar una pelota. El hombro une el brazo con el torso y está compuesto por un total de cinco articulaciones. La biomecánica del hombro es muy exigente.
Una de las estructuras más importantes y con mayor riesgo de lesión es el manguito rotador. Este es un grupo de músculos y tendones que rodea la articulación del hombro, manteniendo la cabeza del hueso del brazo (húmero) firmemente dentro de la cavidad poco profunda de la escápula (glenoides). También controla el movimiento de la articulación del hombro. El conjunto de los tendones del manguito rotador incluye el tendón supraespinoso, infraespinoso y subescapular. El tendón del bíceps, que se encuentra entre los dos primeros, también se ve afectado con frecuencia, siendo uno de los principales causantes de dolor de hombro.
Principales Causas de Dificultad al Elevar el Brazo
El dolor en el hombro es una de las molestias más frecuentes en personas de todas las edades. Una de las causas más frecuentes de dolor en el hombro es la dificultad o sensación de dolor al levantar el brazo, sobre todo al intentar elevarlo por encima de la cabeza.
Síndrome de Pinzamiento Subacromial y Tendinitis del Manguito Rotador
Existe una patología muy frecuente que produce dolor al levantar el brazo, conocida como Síndrome de Pinzamiento del Hombro, también llamado Síndrome de Pinzamiento Subacromial o Tendinitis del Manguito Rotador. Este cuadro se caracteriza por dolor, proveniente del tendón del manguito de los rotadores y la bursa inflamados, al comprimirse contra el hueso (acromion) cuando se eleva y/o rota el brazo.
Las causas de esta afección incluyen:
- Mantener el brazo en la misma posición durante períodos de tiempo largos, como al realizar trabajo de computadora o arreglo de cabello.
- Dormir sobre el mismo brazo todas las noches.
- Practicar deportes que requieren movimiento repetitivo del brazo por encima de la cabeza, como el tenis, el béisbol (particularmente el lanzamiento), la natación y el levantamiento de pesas por encima de la cabeza.
- Trabajar con el brazo por encima de la cabeza durante muchas horas o días, como los pintores y los carpinteros.
- Mala postura durante muchos años.
- Envejecimiento: el riesgo de una lesión del manguito rotador aumenta con la edad, ya que el tejido del tendón sufre un desgaste natural progresivo.
En la mayoría de los casos, afecta al tendón del supraespinoso, siendo la tendinitis del supraespinoso la causa más frecuente de hombro doloroso, aunque el riesgo se extiende al resto de tendones del manguito. La tendinitis aguda es característica en personas jóvenes tras un esfuerzo físico repetido y corresponde al estadio I del pinzamiento subacromial. En la tendinitis crónica, el desarrollo de los síntomas es más gradual y a veces no hay antecedentes de sobrecarga funcional. Si no se logra resolver la fase de inflamación de los tendones, la lesión del manguito rotador puede empeorar, provocando un desgaste del tendón o tendinosis.
Roturas del Manguito Rotador
Un desgarro en el manguito de los rotadores ocurre cuando uno de los tendones se desprende del hueso a raíz de una sobrecarga o lesión. Se producen cuando se rompe uno o varios de los tendones que conforman el manguito rotador.
- Desgarros repentinos o agudos: Pueden suceder cuando una persona se cae sobre su brazo mientras está estirado o después de un movimiento súbito al tratar de levantar algo pesado. Las personas jóvenes rara vez sufren una rotura a este nivel; se requiere un traumatismo importante, que a veces se da en deportistas.
- Desgarros crónicos: Se producen lentamente con el tiempo. Son más probables cuando se tiene tendinitis crónica o síndrome de pinzamiento, y son muy frecuentes en pacientes mayores de 40 años, especialmente en ancianos, siendo en su mayoría consecuentes de un síndrome de pinzamiento subacromial.
Existen dos tipos de desgarros del manguito de los rotadores:
- Un desgarro parcial es cuando la ruptura no corta completamente las conexiones al hueso. Si la rotura no es total, se puede continuar haciendo la separación del hombro, aunque generalmente la clínica es de un dolor crónico poco incapacitante.
- Un desgarro completo o total significa que la ruptura se da en todo el tendón. Puede ser tan pequeña como una punta de alfiler o puede comprometer todo el tendón. Cuando el desgarro es completo, el tendón se ha salido (desprendido) desde donde estaba pegado al hueso y puede retraerse. Los desgarros retraídos no sanan por sí mismos.
Bursitis Subacromial
La bursitis es la inflamación de las bursas, pequeñas bolsas de líquido en el hombro que impiden que los tendones rocen con los huesos y los músculos. Un accidente, una infección o la repetición del mismo movimiento una y otra vez pueden hacer que las bursas se inflamen y provoquen bursitis. A menudo, la bursitis subacromial está asociada al síndrome de pinzamiento. La bursa puede llenarse de líquido y causar hinchazón, dolor y enrojecimiento, limitando la capacidad del hombro para moverse.
Calcificación de los Tendones
La calcificación de los tendones y bursas periarticulares asociada a tendinitis se debe a la acumulación de calcio en el interior del ligamento y causa dolor. Se deposita principalmente en el tendón supraespinoso. En algunos casos puede deberse a un trastorno metabólico, como en el caso de la diabetes mellitus, o a un proceso tendinoso degenerativo de larga evolución. La edad más frecuente de aparición es entre los 30 y los 50 años.
Otras Afecciones Relevantes
- Osteoartritis del Hombro: Es el desgaste del cartílago articular, que provoca un fuerte dolor, rigidez, inflamación y molestias en el hombro. A medida que el cartílago se desgasta, los huesos rozan entre sí provocando inflamación. Aunque suele estar causada por la edad y la genética, las lesiones previas pueden aumentar el riesgo. La articulación afectada puede sentirse rígida, hinchada y dolorida, dificultando doblar o estirar el brazo y causando dolor al mover el hombro.
- Tendinitis del Bíceps: Es la inflamación del tendón del bíceps, que conecta los músculos del bíceps con el interior de la articulación del codo. Las actividades normales y el desgaste cotidiano pueden debilitar lentamente los tendones. Esta degeneración puede empeorar con el uso excesivo y los movimientos repetitivos. Puede causar dolor y sensibilidad en la parte delantera del hombro o dolor que desciende por el hueso de la parte superior del brazo al mover el codo. En caso de daño grave, este tendón puede romperse por completo, lo que puede causar un dolor intenso.
- Luxación del Hombro: Ocurre cuando la bola del húmero sale de su cavidad en la escápula, generando un dolor intenso. Una luxación de hombro causa hinchazón, hematomas y un aspecto deformado que indica la luxación.

Síntomas Característicos
Los síntomas de problemas en el hombro que dificultan la elevación del brazo pueden aparecer de forma progresiva o repentina, según el origen del problema (sobrecarga, trauma, degeneración, etc.).
- Dolor de Hombro: Es el síntoma más característico y evidente. Este dolor puede presentarse de distintas formas y en diferentes fases de la lesión.
- Dolor al elevar el brazo por encima de los 90 grados, siendo uno de los signos más típicos.
- Dolor nocturno que altera el sueño, particularmente al acostarse sobre el hombro afectado.
- Dolor en la parte frontal del hombro, que se puede irradiar hacia el lado del brazo. En la tendinitis, el dolor siempre se detiene por encima del codo. Si el dolor baja por el brazo hasta el codo y la mano, esto puede indicar que hay pinzamiento de un nervio en el cuello.
- En la calcificación de tendones, se presenta un cuadro agudo de dolor constante e intenso, sobre todo a la movilización, e incapacidad para mover el brazo. El dolor en el movimiento es más agudo entre los 30º y 90º de separación del brazo.
- En el caso de un desgarro repentino, el dolor es generalmente intenso.
- Con el tiempo, en el caso de desgarros crónicos o tendinitis no tratada, puede haber dolor en reposo o por la noche, y los síntomas se vuelven mucho peores y no se alivian con medicamentos, reposo ni ejercicio.
- Pérdida de Fuerza: El paciente nota que pierde fuerza al levantar o sostener objetos, incluso si el dolor no es excesivo. Si hay un desgarro repentino, probablemente se experimentará debilidad inmediata del hombro y el brazo.
- Rigidez y Pérdida de Movimiento: Puede haber debilidad y pérdida de movimiento al elevar el brazo sobre la cabeza. El hombro puede sentirse rígido al alzar algo o al moverse. Puede volverse más difícil colocar el brazo por detrás de la espalda. En casos crónicos, algunas personas notan dificultad para mover su hombro, lo cual puede ser confundido con el "hombro congelado", una patología de diagnóstico y enfoque diferentes.
- Hinchazón, Hematomas y Deformidad: Si hay una luxación o un traumatismo importante, puede haber hinchazón, hematomas y un aspecto deformado del hombro.
- Chasquido: En un desgarro repentino, también se puede percibir un chasquido cuando se intenta mover el brazo.
Diagnóstico Preciso
Para lograr una recuperación completa, el pellizcamiento de hombro y otras lesiones requieren de un rápido diagnóstico y tratamiento. Es crucial no ignorar los síntomas persistentes o repentinos.
- Anamnesis y Examen Físico: El profesional de atención médica evaluará el dolor de hombro. Un examen físico puede revelar sensibilidad por encima del hombro. Se puede presentar dolor cuando el hombro se eleva sobre la cabeza. A menudo, hay debilidad del hombro cuando se coloca en ciertas posiciones.
- Pruebas de Imagen:
- Radiografías de hombro: Habitualmente se realizan, pueden mostrar un espolón óseo o un cambio en la posición del hombro, y también verificar otras causas de dolor, como la artritis.
- Ecografía: Usa ondas sonoras para crear una imagen de la articulación del hombro y puede mostrar un desgarro en el manguito de los rotadores o hinchazón.
- Resonancia Magnética (RM): Puede mostrar hinchazón o un desgarro en el manguito de los rotadores.
- Artrografía: En casos refractarios a tratamiento o cuando se sospecha un pequeño desgarro, el proveedor inyecta un material de contraste en la articulación del hombro y luego usa radiografía, tomografía computarizada (TC) o RM para tomar imágenes.
Opciones de Tratamiento
La mejoría de una patología de hombro suele ser lenta y conlleva varias sesiones de fisioterapia y rehabilitación. El proceso es diferente en cada paciente.
Medidas Conservadoras y Fisioterapia
La mayoría de los casos responden a un tratamiento no quirúrgico y, generalmente, esta condición es reversible.
- Reposo y Evitar Actividades Agravantes: Es probable que su proveedor le aconseje descansar el hombro y evitar las actividades que le causen dolor. Es importante parar hasta que el dolor remita, ya que podemos agravar o cronificar la patología.
- Aplicación de Frío y Compresión: Aplique compresas de hielo en la zona afectada durante 15 o 20 minutos seguidos, al menos 3 o 4 veces al día durante varios días (proteja la piel envolviendo las bolsas de hielo en una toalla fina). El hielo reduce la inflamación al ser vasoconstrictor. Envolver la lesión con un material de compresión también reduce la inflamación.
- Elevación: Mantenga el hombro lesionado por encima del nivel del corazón para evitar que se acumulen fluidos por acción de la gravedad.
- Medicamentos: Tomar analgésicos o antiinflamatorios de venta libre, como ibuprofeno o naproxeno, puede ayudar a reducir la hinchazón y el dolor.
- Fisioterapia y Kinesiterapia: Los ejercicios de fisioterapia pueden mejorar la flexibilidad y la fuerza de los músculos que rodean la articulación del hombro. Un fisioterapeuta o kinesiólogo trabajará para mejorar la movilidad y fortalecer el hombro. En Corporis Fisioterapia se trabaja con una estrategia personalizada, combinando técnicas manuales, tecnología avanzada y ejercicio terapéutico. Se diseñan planes de ejercicios progresivos para fortalecer los rotadores externos (como el infraespinoso y redondo menor) y mejorar el control neuromuscular de la escápula. Para reducir tensión y rigidez en músculos que suelen estar sobrecargados o acortados, como el trapecio superior, deltoides posterior o pectoral menor, se pueden emplear técnicas como la radiofrecuencia Indiba o la punción seca en musculatura con puntos gatillo. Se trabaja la articulación glenohumeral, acromioclavicular y escapulotorácica para restaurar la biomecánica normal del hombro.

Tratamientos Invasivos no Quirúrgicos
- Infiltraciones de Corticoides: Si la inflamación continúa o con las sesiones de fisioterapia no fuese suficiente, se pueden inyectar corticoides en el espacio subacromial. El objetivo de esto es disminuir la inflamación local y permitir una kinesiterapia libre de dolor. Si están bien indicadas y colocadas, y no se aplican más de tres con un intervalo mínimo de tres semanas, son muy eficaces.
- Otras Inyecciones: También pueden considerarse inyecciones de PRP (Plasma Rico en Plaquetas).
Intervención Quirúrgica
En algunos casos más graves o crónicos, como cuando hay una rotura completa del tendón o el dolor persiste a pesar del tratamiento conservador, puede ser necesario valorar la opción quirúrgica. La cirugía se puede necesitar si los síntomas no mejoran con otro tratamiento. Ante una rotura del tendón, la cirugía del manguito rotador debe realizarse cuanto antes para obtener los mejores resultados.
- Acromioplastia Artroscópica: Esta técnica se realiza en función de las patologías encontradas (tendinitis y/o bursitis). Consiste en eliminar el tejido inflamado y parte del hueso que está sobre el manguito de los rotadores con el fin de disminuir la inflamación sobre los tendones.
- Reparación del Tendón: Si el manguito de los rotadores ha tenido un desgarro completo, se puede necesitar cirugía para reparar el tendón. La mayoría de las veces, se puede usar la cirugía artroscópica (mínimamente invasiva). Los desgarros grandes pueden requerir una cirugía abierta (con una incisión más grande) para reparar el tendón roto o usar otro tendón para ayudar a que sane la reparación.
Prevención y Pronóstico
El entrenamiento de fuerza es una de las mejores medidas preventivas para evitar lesiones, ya que refuerza la musculatura del hombro y mejora su estabilidad. Es importante estudiar cómo realizar los ejercicios de forma que no sufran las articulaciones antes de iniciarlos. Practicar buenas posturas ayuda a mantener los tendones y músculos de su manguito de los rotadores en las posiciones correctas y evitar movimientos repetitivos por encima de la cabeza.
No es posible determinar un tiempo exacto de recuperación o mejoría, ya que cada lesión es única y el proceso es individualizado. En casos leves o moderados, con fisioterapia adecuada suele haber una mejora notable en 4 a 8 semanas. Habitualmente, los síntomas de pinzamiento suelen durar entre tres y seis meses antes de desaparecer completamente. Si después de este periodo no hay mejoría, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico.
Cuándo Consultar a un Especialista
Si experimenta alguno de estos síntomas de forma persistente o repentina, no lo ignore. Cuanto antes se valore su caso, antes se puede actuar de forma eficaz. Si le duele mucho el hombro y no tiene buen aspecto, es hora de buscar atención médica. Llame a su médico si tiene:
- Dolor persistente o intenso en el hombro que no cede con reposo y aplicación de hielo.
- Dolor que no mejora aunque no utilice el brazo.
- Dolor intenso, hinchazón y hematomas alrededor del hombro.
- Dolor, hinchazón o enrojecimiento acompañados de fiebre.
- Dificultad para doblar el brazo.
Si se trata de una lesión provocada por un accidente y no puede levantar el brazo, o si sospecha que se ha fracturado o dislocado el hombro, debe acudir a urgencias inmediatamente. Un tratamiento e intervención tempranos pueden ayudar a evitar daños mayores.