El significado del lenguaje corporal: la mano en la cara en el adulto mayor y otros gestos

Seguramente conoces personas que, pese a no ser especialmente desagradables o antipáticas, generan desconfianza. Eso es porque existe una contradicción entre su comunicación verbal y su lenguaje corporal. Otras personas, en cambio, irradian un gran carisma sin ser especialmente habladoras. El lenguaje corporal se suele realizar a nivel inconsciente, de manera que habitualmente es un indicador muy claro del estado emocional de las personas. Sin embargo, el idioma del cuerpo no debe ser tomado como una verdad absoluta porque existen muchos factores ambientales que pueden influir sobre él.

Desde hace más de 30 años se sabe de la importancia del lenguaje corporal o comunicación no verbal, y aún se sigue estudiando, ya que es un tema complejo. Gran parte de la información que transmitimos se produce en milésimas de segundo, lo que obliga a estudiar el lenguaje corporal mediante cámaras de video y analizando lo grabado fotograma a fotograma. Además, es un campo en el que confluyen cinco áreas de conocimiento: psicología, psiquiatría, antropología, sociología y etología.

El lenguaje corporal es de gran importancia porque mediante la vista captamos la mayor parte de la información de una comunicación (más del 50%). Según Allan Pease, el 87% de la información llega por la vista, el 9% por los oídos y el 21% por el resto de los sentidos. Según el Dr. Lair Ribeiro el 7% viene por lo que decimos, el 38% por el tono y el 55% por el lenguaje corporal. Muchas personas hacen cursos de comunicación, de presentaciones o de venta para mejorar su forma de comunicarse, pero lo que no saben es que todos estos cursos inciden solo en un 9% de nuestra capacidad de comunicación. Además, los cursos deberían enseñarnos a aprender a interpretar las señales no verbales y mejorar nuestra expresión corporal, ya que las señales no verbales influyen 5 veces más que las orales.

Esquema de la influencia del lenguaje corporal en la comunicación

¿Qué significa apoyar la mano en la cara?

¿Te has sorprendido alguna vez apoyando la cara en tus manos sin darte cuenta mientras escuchas o hablas? Este gesto tan común podría pasar desapercibido, pero la psicología sugiere que es mucho más que un simple acto de comodidad. Al igual que otros movimientos automáticos como tocarse la barbilla o acariciar el rostro, apoyar la cara en las manos revela estados emocionales y pensamientos internos que quizá no expresamos con palabras.

Según expertos en lenguaje corporal, apoyar la cara en las manos puede tener diversos significados según el contexto de la conversación y la relación entre los interlocutores. Una interpretación común de este acto es el cansancio o el aburrimiento. Cuando alguien sostiene su rostro con las manos mientras escucha, podría estar indicando una pérdida de interés en el tema o incluso una señal de agotamiento. Sin embargo, no todas las lecturas son negativas. En otros casos, apoyar la cara en las manos refleja introspección o una profunda reflexión.

Más allá de su papel en la concentración o la evaluación, el gesto de apoyar la cara en las manos también puede tener una connotación social. Al presentar el rostro de forma destacada, la persona puede estar buscando dirigir la atención del interlocutor hacia ella misma. Este gesto, aunque discreto, suele ser una señal de que la persona está evaluando lo que está escuchando o lo que quiere decir.

En general, cuando alguien se lleva las manos a la cara suele ser producto de algún pensamiento negativo como inseguridad o desconfianza. Esto se relaciona con un comportamiento primitivo, similar a cuando un niño se tapa los ojos al ver algo que no le gusta, en un intento de hacerlo desaparecer de su realidad.

Variaciones del gesto de la mano en la cara

  • Apoyar la cara sobre las manos: Se expone la cara habitualmente con el objetivo de “presentársela” al interlocutor.
  • Apoyar la barbilla sobre la mano: Si la palma de la mano está cerrada es señal de evaluación. Si el pulgar sostiene la barbilla y el índice apunta hacia arriba, es una señal de evaluación negativa, indicando que el que escucha desaprueba los argumentos del que habla. Si ese pensamiento negativo se incrementa, alguno de los dedos (casi siempre el dedo medio) rozará o tapará la boca.
  • Las manos cerca de la boca: Tapándola con uno o más dedos, estirados o doblados, es señal de pensamiento negativo. No se está de acuerdo con lo que se está escuchando pero la mano contiene la boca para no expresarlo (como el niño con la mentira).
  • Tocarse o rascarse el lóbulo de la oreja: Es señal de querer "dejar de escuchar" o "cerrar los oídos" a palabras que nos molestan, nos aburren, o no nos interesan. Las mujeres además, jugarán con sus aros o cabello cercano a la oreja.
  • Frotarse un ojo: Es un intento de bloquear lo que se ve para no tener que mirar a la cara a la persona a la que se miente.

El rostro: la lupa de las emociones

El rostro es la lupa de las emociones, por eso se dice que es el reflejo del alma. Algunos gestos faciales y oculares revelan mucho sobre el estado de ánimo y las intenciones de una persona.

Gestos de la cara

  • Taparse o tocarse la boca: Si se hace mientras se habla puede significar un intento de ocultar algo. Los chicos cuando mienten suelen taparse la boca para "que la mentira no salga". Los adultos muchas veces conservan este gesto para connotar lo mismo.
  • Tocarse la nariz: Puede indicar que alguien está mintiendo. Cuando mientes se liberan catecolaminas, unas sustancias que inflaman el tejido interno de la nariz y pueden provocar picor. Darse pequeños golpecitos con los dedos en la punta de la nariz también puede ser un intento de evitar que la mentira sea detectada.
  • Levantar las cejas: Es un saludo social que implica ausencia de miedo y agrado.

La mirada

Cuando hablas, sueles mantener contacto visual entre un 40 y un 60% del tiempo. Mirar directamente a los ojos cuando haces una petición también es útil para aumentar tu capacidad de persuasión. Son variaciones muy sutiles que a menudo quedan enmascaradas por los cambios ambientales en la intensidad de la luz.

Como dice el viejo dicho: los ojos son el reflejo del alma. Estos movimientos pueden ser muy difíciles de percibir, y no son aplicables a todas las personas. La posición de los ojos también está relacionada con la memoria. Parte del empeoramiento de la memoria de las personas al envejecer, se debe a que nuestros músculos ópticos se deterioran con la edad, y por eso movemos menos los ojos, dificultando así el acceso a la información.

  • Mirar hacia la derecha: Indica que la persona está creando.
  • Mirar hacia la izquierda: Indica que la persona está recordando.
  • Mirar hacia arriba: La persona está “pensando” imágenes. No es posible crear imágenes, operaciones matemáticas o razonamiento abstracto sin mirar hacia arriba. Por eso es un error que los profesores corrijan a los niños cuando hacen esto.
  • Mirar hacia el centro: La persona está “pensando” sonidos.
  • Mirar hacia abajo: La persona está “pensando” sentimientos. Las personas deprimidas suelen mirar hacia abajo (diálogo interno), y esta conversación interna les impide salir de la depresión.
  • Bajar la cabeza y levantar la vista: En el sexo femenino se considera una postura que transmite sensualidad para atraer a los hombres. De hecho, muchas fotos de perfil de mujeres en páginas de citas online son tomadas precisamente desde arriba (a veces con la intención adicional de mostrar el escote).

Tipos de sonrisa

La sonrisa es fuente inagotable de significados y emociones. La función biológica de la sonrisa es la de crear un vínculo social favoreciendo la confianza y eliminando cualquier sensación de amenaza. Se ha comprobado que también transmite sumisión, por eso las personas que quieren aparentar poder y las mujeres que desean conservar su autoridad en entornos profesionales típicamente masculinos evitan sonreír. La sonrisa pertenece al grupo de gestos innatos, tiene que ver con la genética; incluso los bebés sordos y ciegos de nacimiento saben sonreír frente al estímulo adecuado.

La Psicología De La Sonrisa: Qué Dice De Usted Su Sonrisa ✔ 15 tipos

Comunicación a través del cuerpo: gestos y posturas

La propiocepción nos ha enseñado que la vía de comunicación entre el cuerpo y la mente es recíproca. Cuando experimentas una emoción tu cuerpo la reflejará inconscientemente, pero también ocurre lo contrario: si adoptas voluntariamente una posición, tu mente empezará a experimentar la emoción asociada.

La cabeza

  • Asentir con la cabeza: Se trata de un gesto de sumisión contagioso que puede transmitir sensaciones positivas.
  • Ladear la cabeza: Es una señal de sumisión al dejar expuesta la garganta. Si lo realizas mientras asientes cuando estés escuchando a alguien, lograrás aumentar la confianza de tu interlocutor hacia ti.

Posición de los brazos

Los brazos, junto a las manos, sirven de apoyo a la mayoría de movimientos que realizas. Hay mucha gente que cree que se cruza de brazos porque se siente más cómoda. Pero los gestos se perciben naturales cuando están alineados con la actitud de la persona, y la ciencia ya ha demostrado que cruzarlos predispone a una actitud crítica, por muy confortable que parezca el gesto.

  • Cruzar los brazos: Muestra desacuerdo y rechazo. Evita hacerlo a no ser que precisamente quieras enviar este mensaje a los demás. En general, cruzarse de brazos implica que se está experimentando inseguridad. De ahí la necesidad de proteger el cuerpo. Nos cruzamos de brazos "como en escudo" frente a una situación comunicacional que consideramos hostil. En cualquier situación, cuando alguien cruza los brazos, empieza la negativa. Más aún, si cruza también las piernas.
  • Unir las manos por detrás de la espalda: Demuestra confianza y ausencia de miedo al dejar expuestos puntos débiles como el estómago, garganta y entrepierna. Si se cogen la mano por detrás, significa seguridad y superioridad. Si se coge la muñeca de la otra mano, indica frustración e intento de autocontrol.

Gestos con las manos

Las manos, juntamente con los brazos, son una de las partes más móviles del cuerpo y por lo tanto ofrecen un enorme registro de posibilidades de comunicación no verbal. Existe una parte del cerebro llamada el área de Broca que está implicada en el proceso del habla. Pero se ha comprobado que también se activa al mover las manos. Esto implica que gestualizar está directamente unido al habla, así que hacerlo mientras te expresas puede incluso mejorar tu capacidad verbal. También se ha demostrado en un estudio que reforzar con gestos una frase consigue que te lleguen antes a la mente las palabras a usar, y también que tu mensaje sea mucho más persuasivo y comprensible.

Es importante tener en cuenta que es imposible no expresar a través de los gestos que hacemos o de las manos, porque es algo inherente al ser humano. Mover las manos mientras hablamos es algo natural. Nunca te recomendaré que las tengas quietas o que te las metas en el bolsillo: eso sería un gran error. Dejar las manos quietas es reducir el poder de tu discurso.

Para aprender a interpretar y mejorar tus gestos con las manos, puedes realizar un simple ejercicio: si te sueles grabar vídeos, revísalos fijándote en si lo que dices y lo que tus manos expresan, es coherente. Si es así, felicidades. Para ir practicando y detectar gestos en ti, simplemente ponte frente a un espejo y obsérvate. También puedes aprender mucho practicando viendo cómo se expresan los demás.

Infografía sobre los significados de los gestos con las manos

Gestos específicos de las manos

  • Entrelazar los dedos de ambas manos: Transmite una actitud reprimida, ansiosa o negativa. Hay una relación concreta entre la altura en la que se sostienen las manos entrelazadas y la actitud negativa. Las manos entrelazadas sobre la mesa, con los codos también apoyados muestran un cierto grado de negatividad. Cuando están a la altura de la boca casi tapándola, con los codos apoyados en la mesa, es señal de pensamiento negativo casi irreversible. Mientras que cuando se hace al estar de pie, por las zonas bajas (cerca de los genitales), o apoyadas en la falda, sentado, manifiesta un estado de frustración e incomodidad.
  • Puntas de los dedos unidas (gesto de ojiva): Expresa confianza y seguridad, pero puede llegar a confundirse con arrogancia. Se considera un gesto positivo que utilizan frecuentemente personas muy seguras de sí mismas, con un alto grado de confianza y poder. Es un gesto muy recomendable utilizarlo para dar una impresión de firmeza, por ejemplo, de un jefe a sus subordinados, si quiere expresar órdenes claras. El señor Burns y Steve Jobs son cultores del gesto de ojiva.
  • Llevarse las manos a las caderas: Indica una actitud sutilmente agresiva, ya que quiere aumentar la presencia física. Muchos hombres la usan tanto para establecer superioridad en su círculo social como para aparentar mayor masculinidad en presencia de aquellas mujeres que les atraen. Esta actitud la ponen también los hombres para cortejar a las mujeres.
  • Esconder las manos (en los bolsillos, debajo de la mesa): Genera la idea de que algo se esconde. Percepción agravada si se tiene la tentación de mover la mano dentro de los bolsillos como jugando con monedas.
  • Restregarse las manos: Es una señal típica de alguien que está inseguro, nervioso y trata de no manifestarlo. Si es rápido, la persona muestra que va a beneficiar al otro. Denotan seguridad. Frotarse las palmas efusivamente es señal de expectativa positiva frente a un negocio o situación. A mayor velocidad o fuerza, mayor es la ganancia que se espera.
  • Frotar el pulgar contra los otros dedos de una misma mano: Es señal de que se está pensando en dinero. De allí surge el gesto que se hace cuando se habla de plata: ¿de cuánto hablamos?
  • Mostrar las palmas abiertas y hacia arriba: Cuando se expone una idea (en movimiento circular, nunca estáticas) es señal de franqueza y transparencia, generando una satisfacción inconsciente de aceptación en el que escucha. Significa: "Soy sincero, no tengo nada que esconder". Las personas sinceras enseñan las palmas de las manos, mientras las personas poco sinceras tienen las palmas hacia abajo.

Significado de la posición de las palmas al pedir

  1. Palma hacia arriba: Denota sumisión y no provoca presión.
  2. Palma hacia abajo: Denota autoridad.
  3. Puño cerrado y apuntando con el dedo: Es como si hostigase a la persona con un palo.

Las piernas y los pies

Las piernas juegan un papel muy interesante en el lenguaje corporal. En general el ser humano está programado para acercarse a lo que quiere y alejarse de lo que no desea.

  • El pie adelantado: El pie más avanzado casi siempre apunta hacia donde querrías ir. Si quieres que alguien de forma emocional sienta que le estás dando toda tu atención, asegúrate de que tus pies están encarados hacia él.
  • Piernas cruzadas: Es una actitud defensiva y cerrada que protege los genitales. En una situación social, que haya una persona sentada con brazos y piernas cruzados probablemente signifique que se ha retirado de la conversación. En estas condiciones no es bueno que sigamos negociando, así que habrá que intentar que la persona adopte una actitud abierta. La mejor forma de hacerlo es darle algo para que lo sostenga o pedirle que nos enseñe algo. Sentados, cruzar las piernas y dirigir las rodillas hacia la otra persona, es señal de interés.

Tipos de gestos: innatos, adquiridos y regionales

Se pueden dividir en tres grandes grupos:

  1. Innatos: Vienen con la genética. Está el gesto de la succión (un bebé sabe succionar el pecho materno aunque nadie le haya enseñado, es parte del instinto de supervivencia). También la sonrisa (incluso los bebés sordos y ciegos de nacimiento saben sonreír frente al estímulo adecuado). Y el gesto de negación, que deriva de rechazar el pecho, ladeando la cabeza de izquierda a derecha cuando se está satisfecho.
  2. Adquiridos: Son los que se van incorporando por enseñanza o copia de las personas que nos rodean.
  3. Regionales: Son originados en una región o zona y exclusivos de quienes viven en dicho lugar, ejemplo: el "inclinarse" como señal de respeto en los países orientales. Es importante entender que un gesto aislado de otro, no dice nada, sino que vale como parte de un contexto. Por ejemplo, cruzarse de brazos y piernas en una conversación siempre es una señal de incomodidad, sentimiento de inferioridad, falta de confianza y negación frente a lo que está escuchando. El cuadro se agrava si se respalda en su silla como tomando distancia. Pero si ese gesto lo realiza la misma persona, en la calle, esperando un taxi un día de invierno, seguramente su significado sea solamente frío. De allí, la importancia del contexto para leer y analizar los gestos.

La importancia de una primera buena impresión

Cuando conocemos a una persona, hemos de intentar conseguir que se forme una primera buena impresión de nosotros. Esto incluye tratar bien a la recepcionista y cuidar el apretón de manos.

El apretón de manos

La mayoría de las personas no son conscientes de la importancia de un buen apretón de manos. El apretón de manos ha de ser firme, seguro y de acuerdo a la persona que tenemos en frente. No hemos dar la mano "muerta" porque da la impresión de debilidad, poco carácter. Pero tampoco hemos de dar la mano muy fuerte, ya que puede mostrar agresividad, y podemos hacer daño a la otra persona.

  • Palma hacia abajo: Autoridad.
  • Palma hacia arriba: Sumisión.
  • Vertical: Igualdad.

Cuando queremos transmitir confianza a la otra persona, podemos darle la mano normalmente, poniendo además la mano izquierda sobre la de él. Pero esto, solo lo podemos hacer con alguien que conocemos, ya que de lo contrario, producimos el efecto contrario. También podemos coger con la mano izquierda el brazo o el hombro para transmitir confianza. De hecho, cuanto más alejada esté la mano izquierda de la muñeca, más sentimiento expreso.

Tipos de personas según la PNL

Antes de pasar a analizar distintos aspectos del lenguaje corporal, hay que resaltar que según la PNL (Programación Neuro Lingüística) hay tres tipos de personas, según la forma en que tienen de pensar.

  • Cinestésicas o Kinestésicas: 45% de la población. Piensan a través de sentimientos. Usan lenguaje relacionado con los sentimientos: "siento que no está bien", "tengo la impresión de que esto está bien". Son sensibles al tacto y al olfato. Son personas que hacen las cosas despacio.
  • Visuales: 35% de la población. Piensan a través de imágenes. Usan lenguaje relacionado con la vista: "ya veo lo que quiere decir", "no lo tengo claro", "podríamos enfocar el tema". Son personas que hacen las cosas rápido, ya que las imágenes son rápidas.
  • Auditivas: 20% de la población. Piensan a través de sonidos. Usan expresiones del tipo: "me suena extraño", "ya he escuchado lo que ha dicho". Hablan pausados, dan mucha información, y son reflexivos. Se acercan más al interlocutor que los visuales.

En realidad, todos somos a la vez visuales, auditivos y kinestésicos. Aunque predominará una o dos de las formas de pensar. Y sobre todo en momentos de tensión, usaremos la forma de pensar que predomine. Lo ideal es que cuando nos comuniquemos con alguien adaptemos nuestro lenguaje, velocidad y expresiones al tipo de persona que es nuestro interlocutor, así nuestro lenguaje llegará más claro.

Conclusión y recomendaciones

Aprender a detectar incongruencias entre el lenguaje verbal y el corporal puede resultar muy útil. Recuerda que debes interpretar todas estas señales corporales dentro de un contexto global y con ciertas limitaciones. No saques conclusiones de un único gesto.

Nunca fuerces tu lenguaje corporal, ya que las personas con las que hables se darán cuenta que hay algo falso en tu comportamiento, y desconfiarán de ti. Si quieres mejorar tu lenguaje corporal, te recomiendo que procures tener entusiasmo, que digas siempre la verdad, que creas en lo que digas y que procures mantener siempre actitudes abiertas y positivas. Practica los gestos positivos y abiertos que he descrito aquí para mejorar la confianza en ti mismo.

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