La higiene es la forma en que cuidamos nuestra salud. Esta práctica incluye cumplir ciertos hábitos tanto en la vida personal, familiar, en el trabajo, la escuela y la comunidad. Todos los días estamos en contacto con millones de gérmenes y virus que se encuentran en el medio ambiente, algunos pueden permanecer en nuestro cuerpo y, en algunos casos, enfermarnos. Se trata de mantener el cuerpo limpio y sano. Una buena higiene personal puede hacer que seamos menos propensos a las enfermedades. Para las familias, una buena higiene significa evitar enfermedades y gastar menos en atención de la salud.
Una buena higiene es fundamental para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas y ayudar a niños y niñas a llevar una vida larga y saludable. Muchos niños y niñas de todo el mundo viven en condiciones que dificultan el mantenimiento de una buena higiene. En hogares, escuelas y centros de salud donde los suelos son de tierra, no hay agua para lavarse las manos e incluso las familias comparten espacios con animales domésticos, mantener la higiene puede ser un reto.
La Higiene y su Impacto en la Salud
Prevención de Enfermedades
La suciedad es uno de los principales factores de riesgo para la salud, causante de todo tipo de infecciones y enfermedades. En siglos anteriores abundaban las enfermedades y la esperanza de vida de la población era mucho menor; todo esto se debía a la carencia de hábitos de higiene que imperaban en esas épocas. Lavar el cuerpo evita que propaguemos agentes alérgenos que podamos tener en las manos y en otras zonas. Además, también ayuda a eliminarlos rápidamente, impidiendo que lleguen a convertirse en enfermedades. Por ello, el lavado de manos frecuente con agua limpia y jabón es una de las medidas más efectivas para la prevención de muchas afecciones respiratorias y gastrointestinales.
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) constituyen una de las principales causas de morbilidad infantil, especialmente en preescolares. Afectan con mayor frecuencia a los niños menores de cinco años, quienes presentan un sistema inmunológico en proceso de maduración y son más susceptibles a la acción de virus y bacterias presentes en el ambiente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las IRA representan más del 30% de las enfermedades que aquejan a este grupo etario y se posicionan como una de las causas más frecuentes de ausentismo escolar, hospitalizaciones y complicaciones médicas en la atención pediátrica.

Prevención del Dolor
Tener una buena higiene personal evita el deterioro de ciertas partes del cuerpo, como los dientes y las encías, reduciendo las posibilidades de padecer dolores crónicos. Lo mismo sucede con la piel y el cabello, ya que la falta de higiene en estas zonas puede producir irritación y otro tipo de enfermedades causantes de dolor e incomodidad.
Hábitos de Higiene Clave
Lavado de Manos: La Primera Línea de Defensa
El lavado de manos es la forma más sencilla de protegerse contra las enfermedades. Una buena higiene de manos es la piedra angular de una atención de la salud segura y eficaz. Se trata de una medida de salud pública muy rentable que también es crucial para proteger a la población contra una serie de enfermedades como neumonía y diarrea. Las estimaciones mundiales y nacionales reflejan grandes desigualdades en el acceso al lavado de manos, incluso dentro de los países. Cuando se dispone de instalaciones para la higiene de manos, las investigaciones han demostrado que las personas, especialmente los hombres, no las utilizan sistemáticamente.
La Organización Mundial de la Salud recomienda lavarse las manos en momentos clave, como por ejemplo, antes de manipular alimentos, después de ir al baño, después de toser o estornudar, al regresar a casa, y después de tocar animales o residuos. El mayor acontecimiento anual para la higiene de las manos es el Día Mundial del Lavado de Manos, que se celebra el 15 de octubre.
10 pasos para lavarse las manos (Versión corta) - Hábitos de higiene para niños
Higiene Personal y del Entorno
Además del lavado de manos, otros hábitos de higiene personal son esenciales para la salud. Mantenerse saludable es el beneficio más importante de la higiene personal.
- Tener tus propios elementos de higiene personal: Accesorios como el cepillo de dientes, jabón, peine, toalla y gel no deben ser compartidos para evitar la transmisión de gérmenes y enfermedades.
- Darte una ducha o baño diario: Un baño al día es una buena práctica de higiene personal, ya que permite asear todas las áreas del cuerpo y ayuda a mantener a raya los malos olores.
- Limpiarse bien los pies: Es fundamental secar los pies muy bien después de lavarlos, porque la humedad es el ambiente ideal para el desarrollo de microorganismos causantes de enfermedades y del mal olor.
- Lavarse el pelo: No es necesario hacerlo diariamente, pero sí es importante llevarlo limpio para evitar la acumulación de polvo, suciedad y posibles parásitos.
- Higiene en orejas y oídos: Limpiar las orejas después de ducharse, prestando atención a la zona detrás de ellas y los pliegues, es crucial. Es muy importante recordar que no se debe introducir ningún objeto, como hisopos, dentro del oído.
- Sonarse la nariz: Es importante limpiar la nariz correctamente y tener siempre pañuelos a mano. Evitar tocar la nariz con las manos sucias y usar lavados nasales con agua de mar puede ayudar a mantener las vías nasales limpias.
- Cortarse las uñas: Es menos probable acumular suciedad y bacterias en las uñas cuando están cortas, sobre todo en el caso de los niños.
- Cepillarse los dientes después de cada comida: La higiene bucal previene la aparición de caries, el mal aliento y otras enfermedades. Se recomienda que el lavado dure alrededor de 5 minutos y se realice siempre antes de dormir.
- Mantener la higiene en el baño: La higiene en el baño es de gran relevancia para prevenir infecciones. En el caso de las mujeres, es importante limpiarse desde adelante hacia atrás.
Higiene Menstrual
La desigualdad de género, los tabúes culturales y la pobreza pueden dificultar la satisfacción de las necesidades de la salud menstrual. En muchas partes del mundo, la menstruación es un tabú. Niñas, mujeres, personas transexuales y no binarias no pueden gestionar su ciclo menstrual de forma digna y saludable. El inicio de la menstruación supone una nueva fase -y un nuevo factor de vulnerabilidad- en la vida de las adolescentes. Sin embargo, muchas se enfrentan a la estigmatización, acoso y exclusión social durante la menstruación. Las personas transgénero y no binarias también deben confrontar la discriminación debido a su identidad, lo que les priva del acceso a los materiales e instalaciones que necesitan.
Esto tiene consecuencias de gran alcance para millones de personas. Limita su movilidad y opciones personales, afecta la asistencia a la escuela y la participación en la vida comunitaria, y compromete su seguridad, causándoles más estrés y ansiedad. Estos problemas son especialmente graves en crisis humanitarias. Las intervenciones de salud e higiene menstrual pueden ayudar a superar estos obstáculos.
El Papel de UNICEF en la Promoción de la Higiene
El comportamiento y cambio social son el núcleo de los programas de higiene de UNICEF. Se centran en cuatro comportamientos clave que ayudan a niños, niñas y sus familias a mantener una higiene adecuada:
- El lavado de manos con jabón.
- La eliminación segura de las heces.
- La manipulación y almacenamiento seguros del agua potable.
- La higiene menstrual.
UNICEF apoya las respuestas de emergencia de los gobiernos y programas de desarrollo para mejorar la higiene mediante:
- La promoción de comportamientos higiénicos: Movilizan a las comunidades a través de campañas de lavado de manos, integran la higiene en programas escolares y promueven el saneamiento.
- El suministro de productos y servicios de higiene: Al proporcionar kits de higiene durante las emergencias y apoyar a las escuelas para la construcción de instalaciones para el lavado de manos, ayudan a garantizar que todo el mundo tenga a su alcance los productos y servicios de higiene adecuados.
- Brindando apoyo a niñas y mujeres en la gestión de la higiene menstrual: Trabajan para reforzar la confianza, conocimientos y habilidades de niñas y mujeres para manejar su menstruación de manera segura.
- Alianzas con socios y el sector privado: Ayudan a mejorar las condiciones de higiene en las comunidades, lugares de trabajo y otros entornos colaborando con el sector privado para innovar en la tecnología de la higiene y compartiendo los costos para ampliar el acceso a la higiene.
- El fortalecimiento del sector de la higiene: Trabajan con los gobiernos para reforzar las políticas, acuerdos institucionales, planificación, financiación, seguimiento y fomento de la capacidad, elementos fundamentales para la mejora sostenible de la higiene.
UNICEF también aboga por aumentar la financiación de actividades en materia de higiene en todo el mundo. Aprovechando los conocimientos locales y fomentando prácticas tradicionales positivas, siguen estableciendo nuevas estrategias y herramientas para mejorar los comportamientos higiénicos más importantes, al tiempo que capacitan a las comunidades para que se hagan cargo de su propia salud y bienestar.
Beneficios Adicionales de una Buena Higiene Personal
Éxito Profesional y Social
En el mundo actual, aspectos como el mal olor y la suciedad generan un fuerte rechazo. Las personas con una buena higiene corporal tienen mejores posibilidades de conseguir el éxito a nivel profesional y social. Difícilmente una empresa le dará responsabilidades a alguien que se muestra descuidado consigo mismo.
Mayor Atracción Sexual
Un estudio científico publicado en la revista Sexual Behavior reveló que existe una estrecha relación entre el olor corporal y el deseo sexual. Según el estudio, las personas con buen olor resultan mucho más atractivas para el sexo opuesto, aumentando sus posibilidades de conseguir pareja.
La Higiene en la Infancia: Una Inversión a Largo Plazo
Los hábitos de higiene para niños representan mucho más que una simple rutina diaria de limpieza; constituyen una serie de acciones sistemáticas que, al ser aprendidas desde la infancia, establecen los cimientos para un desarrollo físico saludable y una integración social exitosa. Entender qué es la higiene implica comprender que se trata de un escudo protector. Es crucial abordar esta situación porque la infancia es la etapa donde el sistema inmunológico aún se encuentra en proceso de maduración, lo que hace a los pequeños más susceptibles a patógenos externos. Establecer bases sólidas permite lograr buenos hábitos de higiene personal que perduren en el tiempo.
Mirando hacia el presente y el futuro, la enseñanza de estas conductas trasciende el momento actual; se trata de una inversión a largo plazo en la calidad de vida del individuo. Al interiorizar qué productos u objetos necesitan para su aseo y cómo limpiar cada parte del cuerpo de la manera óptima, estamos formando adultos conscientes y autónomos. La higiene personal va más allá de solamente lavarse las manos y boca; implica una comprensión total de la dermis. La piel es el órgano más grande del cuerpo y la principal barrera contra el mundo exterior. Es esencial enseñar a los niños que, posterior a una actividad física moderada o intensa, deben bañarse para eliminar el sudor y la suciedad acumulada que obstruye los poros.

Higiene Bucal en Niños
La higiene bucal para niños es fundamental desde los primeros años de vida. Se recomienda que, a partir de los seis meses de vida, se realicen controles periódicos (semestralmente) con un odontopediatra. El objetivo es vigilar el desarrollo bucal, aplicar flúor si es necesario y generar una costumbre que evite el miedo al dentista en el futuro.
Higiene en el Hogar y la Escuela
Más allá del aseo personal, la higiene en niños se amplía también a una buena higiene en el hogar y en la escuela. Mantener los zapatos y la ropa limpia es vital; los niños deben saber que es necesario cambiar todos los días su ropa interior y exterior para evitar la proliferación de hongos y bacterias en zonas húmedas del cuerpo.
Además de la limpieza personal, es necesario extender la higiene de los niños a los espacios del hogar y la escuela. Mantener limpia la casa, su área de estudio y sus objetos reduce los riesgos de enfermarse; además, influye en el bienestar mental de la persona y ayuda a mejorar la estética de los lugares. En definitiva, cuidar diariamente la higiene personal va mucho más allá de la prevención de enfermedades; también mejora el bienestar personal y ayuda a reforzar la autoestima.
Consecuencias de la Falta de Higiene en Niños
La ausencia de medidas de higiene adecuadas puede desencadenar un efecto dominó en la salud. Si los niños no tienen una correcta higiene personal y en su entorno, el cuerpo se vuelve un caldo de cultivo para patógenos. Las enfermedades por falta de higiene suelen manifestarse con señales claras que los padres deben saber identificar.
El diagnóstico de estas condiciones se realiza mediante la evaluación clínica. Un médico pediatra revisará el historial de hábitos de higiene del paciente. Para enfermedades infecciosas, se pueden requerir análisis de heces (coprocultivo) para identificar parásitos o bacterias específicas. En el caso de problemas en la piel, el médico observará las lesiones para diferenciar entre una alergia y una infección por falta de aseo. Para la salud dental, el diagnóstico se confirma mediante exploración visual y radiografías que revelan el daño en el esmalte y la dentina.
Enseñanza y Refuerzo de Hábitos de Higiene
La educación en higiene personal es un proceso evolutivo. Durante los primeros años, los niños son esponjas que absorben todo lo que ven. Aquí, los hábitos de higiene personal se enseñan con el ejemplo. El lavado de manos con agua y jabón antes de comer o preparar alimentos debe ser un ritual familiar. Explicarles paso a paso cómo secar su cuerpo después del baño ayuda a que entiendan la secuencia de acciones.
A medida que entran a la escuela, los riesgos de contagio aumentan. Es vital reforzar el lavado de manos después de ir al baño y después de tomar cosas sucias o posiblemente contaminadas. También se debe enseñar la etiqueta respiratoria: cubrirse la nariz al toser o estornudar, preferiblemente con el ángulo interno del codo. La transición a la pubertad trae consigo cambios hormonales que intensifican el sudor y la grasa en la piel. Aquí, la higiene personal para niños evoluciona hacia una rutina más adulta. La ducha diaria se vuelve indispensable, así como el uso de desodorantes y productos específicos para el cuidado facial si aparece acné.
Para que los hábitos de higiene no sean una batalla campal, es necesario implementar estrategias lúdicas. Transformar el aseo en un momento de diversión garantiza una mejor predisposición y retención del hábito. Utilizar sistemas de recompensas puede ser muy efectivo. El mercado ofrece jabones con formas divertidas, cepillos de dientes con luces o personajes favoritos, y toallas con capuchas de animales. Permitir que el niño elija sus propios artículos de aseo (dentro de opciones saludables) le da un sentido de propiedad y responsabilidad sobre su higiene personal.

Estudio de Caso: Hábitos de Higiene y IRA en Niños de Milagro, Ecuador
Se realizó una investigación de campo, cuantitativa, de tipo descriptiva y correlacional, en la Institución Educativa Cruz Roja de Milagro (Ecuador) durante el período abril-septiembre de 2023. El objetivo fue analizar la relación entre los hábitos de higiene y el cuidado familiar con la incidencia de infecciones respiratorias agudas (IRA) en niños de 3 a 5 años. La muestra estuvo compuesta por 50 niños preescolares. Se aplicó un cuestionario estructurado a padres de familia para identificar prácticas de higiene y antecedentes de IRA. Los datos se procesaron con estadística descriptiva y prueba de chi-cuadrado.

Resultados del Estudio
El 62% de los niños presentó al menos un episodio de IRA en el período estudiado. El 78% de estos casos correspondió a niños con hábitos de higiene inadecuados. La prueba de chi-cuadrado mostró una asociación significativa entre ambas variables (χ² = 9.76; p < 0.05). Las prácticas preventivas reportadas por los padres fueron insuficientes o inconsistentes en más de la mitad de los casos. Se confirma una relación directa entre los hábitos de higiene infantil, influenciados por el cuidado parental, y la incidencia de IRA.
Los resultados evidencian una relación significativa entre los hábitos de higiene infantil -influenciados directamente por las prácticas de cuidado de los padres- y la incidencia de infecciones respiratorias agudas (IRA) en preescolares de 3 a 5 años. Este hallazgo concuerda con lo reportado por estudios previos, en los que se reconoce que el lavado de manos, el control de secreciones y la higiene personal son factores clave en la reducción de enfermedades infecciosas en la infancia. El análisis estadístico permitió confirmar que los niños con hábitos de higiene inadecuados presentaron una mayor prevalencia de IRA, lo cual refuerza la importancia del entorno familiar como espacio de formación de conductas saludables.
A nivel local, este estudio también revela brechas significativas en la formación de hábitos de higiene respiratoria, tanto en el hogar como en la escuela. A pesar de que una proporción considerable de padres afirmó fomentar ciertas medidas básicas como el lavado de manos, otras prácticas esenciales, como cubrirse al estornudar o utilizar pañuelos desechables, fueron reportadas con menor frecuencia. Asimismo, la baja adopción de medidas como el uso preventivo de mascarillas o el refuerzo de la higiene en presencia de síntomas respiratorios, sugiere que las familias podrían estar actuando de forma reactiva y no preventiva frente a las IRA. Esta situación pone en evidencia la necesidad de intervenciones pedagógicas dirigidas no solo a los niños, sino también a los cuidadores primarios, integrando mensajes claros, accesibles y culturalmente apropiados sobre higiene respiratoria.
Intervenciones de Autocuidado y su Relevancia
Las intervenciones de autocuidado pueden ser medicamentos, dispositivos, métodos de diagnóstico y herramientas digitales. Las Directrices de la OMS sobre intervenciones de autocuidado para la salud y el bienestar, que se actualizan regularmente, figuran recomendaciones sobre intervenciones seguras y eficaces que deberían utilizarse en un entorno propicio y favorable. Las recomendaciones actuales se refieren a las intervenciones para:
- La salud y los derechos sexuales y reproductivos.
- La prestación de servicios de alta calidad para la planificación familiar.
- La eliminación del aborto peligroso.
- La lucha contra las infecciones de transmisión sexual, incluidas las de VIH, infecciones del aparato reproductor y cáncer de cuello uterino.
- La promoción de la salud sexual.
- La atención de enfermedades no transmisibles, incluida las de salud mental, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
Algunos ejemplos de intervenciones de autocuidado son la autoadministración de anticonceptivos inyectables, la autorrecolección de muestras vaginales para la detección de los VPH y el autocontrol de la glucemia para la diabetes; el autocontrol de la presión arterial para detectar enfermedades cardíacas y el manejo de la preeclampsia durante el embarazo, y la autoadministración de pruebas en relación con el VIH, el embarazo, la COVID-19, etc.
Un entorno propicio tiene elementos, más allá de los propios servicios de salud, sobre los que hay que prestar atención para que las intervenciones de autocuidado puedan aplicarse adecuadamente. Entre ellos se encuentran los sectores de la educación, la justicia y los servicios sociales, ya que las intervenciones de autocuidado se utilizan mayoritariamente fuera de los servicios formales de salud. Las intervenciones de autocuidado proporcionan a las personas, las familias y las comunidades una forma de controlar su propia salud. Están pensadas como un complemento de la atención prestada en establecimientos y, en algunos casos, pueden requerir el apoyo del sistema de salud.

En situaciones en las que los recursos de salud son escasos, las intervenciones de autocuidado pueden ofrecer la oportunidad de acceder a una atención adecuada en el momento adecuado y complementar así el acceso limitado a la atención en el establecimiento de salud. Unas intervenciones de autocuidado de alta calidad y basadas en pruebas científicas pueden proporcionar un medio importante para cuidar de la salud cuando los sistemas nacionales en esta materia se ven perturbados y cuando los servicios en establecimientos de salud y los trabajadores de la salud o asistenciales no están disponibles, o cuando el acceso a ellos se ve restringido, en entornos frágiles o humanitarios.
Las personas pueden utilizar las intervenciones de autocuidado por varias razones, como por conveniencia, confidencialidad, costo, empoderamiento, una mejor adaptación al estilo de vida, o porque carecen de acceso a servicios de salud de calidad o quieren evitar ser estigmatizadas y discriminadas. Para que muchas de las intervenciones de autocuidado sean eficaces, los vínculos con la atención y el apoyo complementario del sistema de salud son esenciales. Cuando se integran en los sistemas de salud, las intervenciones de autocuidado pueden suponer un ahorro de dinero para los usuarios y para los proveedores de atención de salud y asistencial.