La presencia de estereotipos en los cuidadores implica efectos desfavorables para las personas adultas mayores (PAM) dependientes. Este fenómeno social, que se acentúa con el envejecimiento poblacional global, requiere una comprensión profunda para abordar la compleja diada cuidador-paciente de manera holística e inclusiva. Los estereotipos son creencias despectivas y sesgadas sobre grupos sociales, y las PAM son uno de los colectivos más impactados por ellos, especialmente en la etapa de la vejez, que comienza a partir de los 60 años y forma parte del proceso de envejecimiento.

El Fenómeno del Envejecimiento y la Vejez
El envejecimiento es un proceso irreversible que incluye modificaciones morfológicas y fisiológicas desde el nacimiento, afectando a todos los seres vivos de manera diferente. Sin embargo, existen teorías que se oponen a la perspectiva de pérdida y deterioro asumida en la vejez, como la perspectiva del ciclo vital, que integra una visión multidimensional, multidireccional y multicausal. Esta visión permite entender las vulnerabilidades y oportunidades que las personas acumulan a lo largo de la vida, contrarrestando la connotación negativa que afecta no solo a las PAM, sino también a personas en etapas más tempranas.
El envejecimiento poblacional es un fenómeno mundial que ha alertado a varios países. En 2021, había 761 millones de personas en la tercera edad globalmente, cifra que se proyecta en 1.600 millones para 2050 (Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, 2023). Chile es uno de los países latinoamericanos con mayor envejecimiento, proyectándose que para 2050 el 32% de su población pertenecerá a este grupo etario (CEPAL, 2021), frente al 20% actual. Esto subraya la urgencia de explorar la incidencia de los estereotipos en la vejez.
Definición y Funciones de los Estereotipos
Los estereotipos son representaciones sociales que caracterizan de manera simplificada a un grupo de personas. Son creencias sobre los atributos que caracterizan a un colectivo social y sobre las que existe un acuerdo básico. Se forman a través de las vivencias individuales y procesos de socialización permanentes (González-Gabaldón, 1999), construyendo un entendimiento de la realidad cotidiana y afectando la interacción con las PAM.
Fernández-Montesinos (2006) identifica tres funciones de los estereotipos: cognitiva, social y literaria. En su función social, los estereotipos pueden ser positivos o negativos. Causan cohesión y sentido de pertenencia, formando parte de la identidad individual y social. Sin embargo, también son negativos porque encasillan a los individuos, afectando a quienes pertenecen a grupos asociados con estereotipos negativos. Estas afectaciones se manifiestan en prejuicios, discriminación y conflictos en la autoidentificación, un fenómeno detectado por Goffman en su obra "Estigma: La identidad deteriorada" (2006), donde el estigma actúa de manera similar al estereotipo.

El Concepto de Edadismo y Gerontofobia
Organismos internacionales han acuñado el término "Edadismo", definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como cualquier estereotipo, prejuicio o discriminación basada en la edad, aplicable a personas jóvenes, niños, adultos y adultos mayores (Organización Panamericana de la Salud, 2021). Como consecuencia del edadismo surge la gerontofobia, el miedo o rechazo hacia los adultos mayores, que afecta áreas económicas, mediáticas y lingüísticas (González Esteban, E., 2021).
El edadismo puede ser intencionado, manifestándose en ideas, actitudes o comportamientos que sobredimensionan posibles vulnerabilidades a pesar de conocer las consecuencias negativas. También puede ser no intencionado, o "involuntario", donde las discriminaciones ocurren sin conciencia de tratar mal a las personas por su edad. La ausencia de elementos arquitectónicos accesibles o la falta de adaptación del transporte público son ejemplos de edadismo no intencionado.
El edadismo, una discriminación arraigada en la sociedad • FRANCE 24 Español
Estereotipos Comunes Asociados a las Personas Mayores
Según Agredo (2010), entre las creencias estereotipadas más comunes sobre las PAM se encuentran:
- Las personas mayores están socialmente aisladas.
- Están enfermas, son frágiles y dependen de otras personas.
- La mayoría tiene algún grado de deterioro cognitivo.
- Están deprimidas.
- Se vuelven difíciles de tratar y son más rígidas con el paso de los años.
- Raramente se enfrentan a los declives inevitables asociados con el envejecimiento.
Estos estereotipos, denominados "viejismos" por Alejandra Fuentes-García de la Universidad de Chile, asocian una visión estereotipada que homogeneiza a las personas mayores, viéndolas como un grupo uniforme y sin injerencia en la sociedad. Esto se expresa en el trato de las PAM como personas asexuadas, negando su sexualidad y vinculándola solo a edades jóvenes y productivas. Paulina Osorio, también de la Universidad de Chile, enmarca esta visión negativa en una sociedad marcada por el modelo productivo, donde la vejez es vista como la etapa de salida o "ocaso".
Clasificación de Estereotipos en Cuidadores
Un estudio cualitativo fenomenológico realizado con 20 cuidadores de personas mayores dependientes en Bucaramanga, Colombia, aplicó entrevistas semi-estructuradas y analizó los resultados mediante codificación axial. Se utilizaron categorías de estereotipos biológicos, cronológicos, psicológicos y sociológicos. Los participantes se distribuyeron en tres grupos etarios: adultos jóvenes (20-39 años), adultos de mediana edad (41-59 años) y adultos mayores (60 años o más), todos con experiencia en el cuidado de PAM dependientes.

El análisis del discurso permitió reconocer la presencia de estereotipos, agrupados en dos grandes categorías emergentes: positivos y negativos. Dentro de estos se ubicaron los cuatro tipos de estereotipos deductivos planteados inicialmente: cronológico (CRO), psicológico (PSI), sociológico (SOC) y biológico (BIO). Se identificaron subcategorías como apoyo social y rol social (dentro de estereotipos sociológicos); personalidad, emoción y experiencia (dentro de estereotipos psicológicos); y cambios físicos y edad (dentro de estereotipos cronológicos).
Estereotipos Negativos
Los estereotipos negativos mostraron mayor manifestación de forma equitativa en las categorías CRO, PSI, SOC y BIO. Los cuidadores, especialmente los jóvenes y de mediana edad, usan expresiones con connotación negativa como "incapacidad de valerse por sí mismos", "estado de enfermedad", "achaques físicos", "con cercanía a la muerte" y "depresivos".
- Estereotipos psicológicos: Los cuidadores enfatizan los cambios de personalidad y emoción de las PAM, destacando el declive de sus recursos psicológicos y sensoriales, vulnerabilidad, tristeza, soledad y agresividad. Expresiones como "se puede tornar un poco malgeniado, estresado", "vuelven a ser como niños, y empiezan a ser un poquito más cansones" o "son más cansones, molestan, ya nada les gusta, nada los tiene contentos" son comunes.
- Estereotipos sociológicos: Marcados por una tendencia de limitación de la PAM para interactuar, desvinculación e inutilidad. Coincide con la visión de las PAM como un grupo marginal, inútil e improductivo.
- Estereotipos cronológicos: Se sustentan en creencias erradas sobre el momento en que una persona se considera adulta mayor, lo que implica una proximidad con la muerte y se asocia a cambios físicos.
- Estereotipos biológicos: No se manifestó ningún estereotipo positivo biológico en el estudio, lo que sugiere una percepción predominantemente negativa en este ámbito.
Estereotipos Positivos
A pesar del predominio de estereotipos negativos, el estudio también encontró la presencia de estereotipos positivos:
- Estereotipos sociológicos: Los cuidadores de los tres grupos etarios consideran que las PAM tienen herramientas para relacionarse en diferentes contextos. Este fue el único estereotipo positivo presente en todos los grupos etarios.
- Estereotipos psicológicos: Los cuidadores jóvenes y adultos mayores presentan estereotipos positivos relacionados con la personalidad de las PAM, basándose en la experiencia y la sabiduría.
- Estereotipos cronológicos: Solo los adultos de mediana edad presentaron estereotipos cronológicos positivos, lo que indica una visión más matizada en este grupo.

Impacto de los Estereotipos y la Necesidad de un Cambio de Mirada
Los estereotipos influyen negativamente sobre el bienestar de las PAM, desmejorando su calidad de vida y nivel de actividad general. Los prejuicios y estereotipos distorsionan la realidad, posicionando a las personas mayores en un estado de nula injerencia social, basadas en preceptos negativos sobre la vejez. Esta visión negativa está ligada a una sociedad que valora primordialmente la juventud y su factor productivo, homologando la vejez con una etapa de declive.
Es fundamental cambiar la forma en que se perciben a las personas mayores, alejándose de la habitual percepción de caridad o protección, y tratándolas como sujetos de derecho. Los relatos que se construyen sobre la vejez deben facilitar un cambio de mirada, fomentando buenas prácticas y nuevos discursos para combatir la discriminación por edad. Esto implica una visión más heterogénea y equitativa, educando a la sociedad y promoviendo las relaciones intergeneracionales, así como un envejecimiento activo e inclusivo.
En las últimas décadas, el grupo etario de personas mayores ha experimentado grandes cambios: se vive más tiempo, en mejores condiciones y con mayor empoderamiento. Estereotipos como "todas las personas mayores somos iguales", "no somos productivas", "somos frágiles y dependientes", "tenemos gran resistencia al cambio", "somos seres solitarios y tristes" o "somos asexuadas" están muy alejados de la realidad actual y aplicarlos incurre en una grave inexactitud.