La discapacidad mental, un término que en el pasado se conocía como retardo mental, es una afección diagnosticada antes de los 18 años. Se caracteriza por un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y la falta de destrezas necesarias para la vida diaria. Afecta aproximadamente al 1% de la población y sus causas son variadas, incluyendo factores genéticos, ambientales, nutricionales, tóxicos y traumáticos.
Definición y Causas de la Discapacidad Intelectual
La discapacidad intelectual se diagnostica antes de los 18 años y se manifiesta como un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio, acompañado de una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria. Anteriormente, se utilizaba el término "retardo mental" para describir esta condición, pero actualmente ha sido reemplazado por "discapacidad intelectual".
Factores Etiológicos
Las causas de la discapacidad intelectual son diversas y pueden incluir:
- Infecciones: Presentes al nacer o adquiridas después del nacimiento.
- Anomalías cromosómicas: Como el síndrome de Down.
- Factores ambientales: Por ejemplo, la exposición al plomo e intoxicaciones.
- Metabólicas: Casos como la hiperbilirrubinemia (niveles muy altos de bilirrubina en sangre en bebés).
- Nutricionales: Como la desnutrición.
- Tóxicas: Exposición intrauterina al alcohol, la cocaína, las anfetaminas y otras drogas.
- Traumatismos: Ocurridos antes y después del nacimiento.
- Inexplicables: Cuando los proveedores de atención médica desconocen la razón de la discapacidad intelectual de una persona.
Signos y Síntomas
Los signos de discapacidad intelectual pueden variar de leves a graves. Los padres pueden sospechar de esta condición si el hijo presenta:
- Falta o retraso en el desarrollo de habilidades motoras, destrezas del lenguaje y habilidades de autoayuda, especialmente en comparación con sus pares.
- Insuficiencia para crecer intelectualmente o comportamiento infantil continuado.
- Falta de curiosidad.
- Problemas para mantenerse al día en la escuela.
- Incapacidad para adaptarse a nuevas situaciones.
- Dificultad para entender y acatar reglas sociales.
Diagnóstico
Para evaluar a un niño, a menudo se utilizan pruebas del desarrollo, que pueden mostrar:
- Prueba del desarrollo de Denver anormal.
- Puntaje en el comportamiento de adaptación por debajo del promedio.
- Desarrollo muy inferior al de compañeros de su misma edad.
- Puntaje del coeficiente intelectual (CI) por debajo de 70 en un examen estándar de CI.
Tratamiento y Apoyo
El objetivo principal del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El entrenamiento y la educación especial pueden iniciarse desde la lactancia, incluyendo el desarrollo de destrezas sociales para ayudar a la persona a desenvolverse de la manera más normal posible.
Es fundamental que un especialista evalúe a la persona en busca de otros problemas de salud mental y física. La terapia conductual, generalmente, resulta muy útil para las personas con discapacidad intelectual.
Se recomienda analizar las opciones de tratamiento y apoyo para el hijo con el proveedor de atención médica o la trabajadora social, a fin de ayudar al niño a alcanzar todo su potencial. Para obtener más información y apoyo, se pueden consultar organizaciones como la American Association on Intellectual and Developmental Disabilities (aaidd.org), The Arc (thearc.org) y la National Association for Down Syndrome (nads.org).
Pronóstico y Calidad de Vida
El pronóstico depende de la gravedad y la causa de la discapacidad intelectual, otras afecciones concurrentes, así como el tratamiento y las terapias recibidas. Muchas personas llevan vidas productivas y aprenden a desempeñarse por sí solas, mientras que otras requieren un ambiente estructurado para alcanzar el mayor éxito.
Entendiendo la discapacidad intelectual en niños
Prevención
Existen medidas preventivas para reducir el riesgo de discapacidad intelectual:
- Genética: La asesoría genética y los exámenes durante el embarazo pueden ayudar a los padres a comprender los riesgos, así como a planificar y tomar decisiones.
- Social: Los programas de nutrición pueden reducir la discapacidad intelectual asociada con la desnutrición. La intervención oportuna en situaciones de maltrato y pobreza también es de gran ayuda.
- Tóxica: Prevenir la exposición al plomo, al mercurio y a otras toxinas reduce el riesgo de discapacidad. Educar a las mujeres sobre los riesgos del alcohol y las drogas durante el embarazo también puede contribuir a reducir el riesgo.
- Enfermedades infecciosas: La prevención de ciertas infecciones, como la rubéola a través de una vacuna, reduce el riesgo de discapacidad intelectual.
Situación de la Discapacidad en Chile
Presupuesto y Apoyo Social
En Chile, el presupuesto de salud mental no supera el 2.3% del total destinado a la salud pública, cifra inferior al 5% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Hogar de Cristo, a través de tres programas (residencial, ambulatorio y domiciliario), brinda apoyo social a personas adultas en situación de pobreza y exclusión social con discapacidad mental (psíquica y/o intelectual) y a sus familias, favoreciendo así el ejercicio de sus derechos fundamentales. En la modalidad ambulatoria, ofrecen Centros Ambulatorios Especializados y el programa Salud Mental Calle.

Estudios Nacionales de Discapacidad
El Tercer Estudio Nacional de la Discapacidad (Endisc) da continuidad a las series de estudios realizados en 2004 y 2015, enfocándose en el análisis y la comprensión de las problemáticas que enfrentan las personas con discapacidad en Chile. Este tercer Endisc presenta una visión actualizada sobre la discapacidad en el país, basándose en la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (Endide), realizada en 2022. La Endide fue desarrollada conjuntamente por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Servicio Nacional de la Discapacidad, el Servicio Nacional del Adulto Mayor y con el apoyo técnico de la Organización Mundial de la Salud.
Estadísticas de Discapacidad en Chile
Los datos del Endisc revelan que el 17.6% de la población de 18 años y más tiene discapacidad, lo que equivale a 2.703.893 personas. Además, el 9.8% de la población adulta se encuentra en situación de dependencia, sumando 1.498.977 personas.
Prevalencia por Sexo y Edad (Población adulta con discapacidad)
A continuación se detalla la prevalencia de discapacidad en la población adulta, desglosada por sexo:
- 13.4% de la población adulta con discapacidad: 9.4% hombres y 16.9% mujeres.
- 10.8% de la población adulta con discapacidad: 8.7% hombres y 12.8% mujeres.
- 7.8% de la población adulta con discapacidad: 4.8% hombres y 10.7% mujeres.
- 16.7% de la población adulta con discapacidad: 10% hombres y 23.5% mujeres.
- 10.6% de la población adulta con discapacidad: 7.2% hombres y 13.8% mujeres.
- 16.5% de la población adulta con discapacidad: 13.1% hombres y 19.7% mujeres.
- 19.1% de la población adulta con discapacidad: 13.8% hombres y 24.1% mujeres.
- 14.4% de la población adulta con discapacidad: 11.9% hombres y 17% mujeres.
- 14.2% de la población adulta con discapacidad: 11% hombres y 17.2% mujeres.
- 22.9% de la población adulta con discapacidad: 15.8% hombres y 29.6% mujeres.
- 21.9% de la población adulta con discapacidad: 17.4% hombres y 26% mujeres.
- 22% de la población adulta con discapacidad: 16.6% hombres y 27.2% mujeres.
- 22% de la población adulta con discapacidad: 17.8% hombres y 26.2% mujeres.
- 17% de la población adulta con discapacidad: 13.4% hombres y 20.4% mujeres.
- 19.6% de la población adulta con discapacidad: 15.6% hombres y 23.7% mujeres.
- 9.3% de la población adulta con discapacidad: 4.7% hombres y 13.6% mujeres.
Discapacidad Intelectual y Salud Mental Asociada
El número de personas con discapacidad intelectual y enfermedades mentales asociadas ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esta población enfrenta mayores obstáculos que sus pares sin problemas de salud mental para acceder a los servicios de educación, ocio y salud.
Una investigación postdoctoral de Izaskun Álvarez-Aguado, parte del FONDECYT DE POSTDOCTORADO ANID No., busca conocer el nivel de calidad de vida (CV) y problemas de salud mental de 181 personas con discapacidad intelectual entre 35 y 75 años. Este estudio se basa en las percepciones de los profesionales que los atienden en diferentes servicios de atención a la discapacidad en Chile. Los resultados sugieren que sería deseable aumentar la frecuencia con la que se prestan determinados apoyos dirigidos a la población con discapacidad intelectual y problemas de salud mental.