Residencias Familiares del Sename: Un Esfuerzo por la Protección de la Niñez y Adolescencia en Chile

El sistema residencial de protección de la niñez y adolescencia en Chile ha sido objeto de extensos análisis y debates. Estudios recientes han revelado que, a pesar de los esfuerzos institucionales, el sistema presenta deficiencias significativas en su capacidad para responder a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes atendidos. La implementación de un modelo de residencias familiares por parte del Servicio Nacional de Menores (Sename) representa un compromiso presidencial y un paso hacia la mejora de la atención y protección de los menores bajo el cuidado del Estado.

El Colapso del Sistema Residencial y la Necesidad de Transformación

Un estudio reciente señalaba que "el sistema residencial en el país estaba colapsado" y que "nadie lo estaba haciendo bien en Chile y que el Estado nunca lo ha hecho bien". Esta autocrítica ha impulsado la necesidad de una reflexión profunda y sistemática para satisfacer las necesidades específicas de la infancia y adolescencia vulnerada. La ley de garantías de derechos de la infancia y la adolescencia lleva 24 años debatiéndose en el Parlamento, lo que subraya la urgencia de cambios sustanciales.

infografía sobre el sistema de protección infantil en Chile

Desatención de Necesidades Específicas en Niñas y Adolescentes

Particularmente, se ha constatado una desatención hacia las necesidades específicas de las niñas y adolescentes. La psicóloga Claudine Litvak explica que "las niñas y adolescentes que tienen necesidades específicas necesitan espacios separados de sus pares masculinos, que entran por causales muy distintas al sistema de protección". Estos espacios deben contar con "altos estándares de calidad, siendo de no más de 10 adolescentes, con un ambiente familiar, enfoque terapéutico, equipo altamente especializado, donde todo lo que en este espacio se realice sea con perspectiva de género". Esto no solo aplica al interior de la residencia, sino también en el intersector.

Las mujeres, en situaciones de conflicto, tienden a ubicarse en el polo de la victimización y el daño silencioso, presentando mayores niveles de depresión, desórdenes ansiosos, estrés postraumático, ideación e intentos suicidas, desórdenes alimentarios y conductas destructivas. La desatención por la mujer se explica, aparte del contexto cultural, por la tendencia de los hombres a generar más problemas en el ámbito de la convivencia social en situaciones de conflicto. La necesidad de "hacernos cargo como país de esto" es apremiante.

Explotación Sexual Comercial y la Vulnerabilidad en Residencias

Las niñas y adolescentes en residencias están siendo "depredadas por redes de explotación sexual comercial". Es urgente generar un sistema de información integrado y articulaciones entre servicios como Fiscalía, Sename, servicios de salud, servicios escolares y articulaciones comunitarias para proteger a las niñas. El Hogar de Cristo, por ejemplo, sufrió el incendio de una residencia femenina en Viña del Mar, provocado por una niña que era víctima de una red de explotación sexual. Este tipo de incidentes resalta la dramática falla del sistema de protección.

La explotación sexual puede darse incluso dentro de la residencia. Cuando hay un trauma complejo y se produce abandono de la residencia, "la calle le gana largamente a los equipos de trabajo". El explotador puede presentarse como un "salvador" que mantiene a la niña o adolescente en una "relación amorosa". Las niñas que sufrieron abusos y maltratos anteriormente son vulnerables, y los explotadores capitalizan estas vulnerabilidades para reclutarlas a través del proceso de *grooming* o seducción.

Explotación infantil: una realidad que exige atención urgente.

Una investigación de ONG Raíces y el Consejo Nacional de la Niñez (2017) evidencia que "efectivamente las residencias de protección son un espacio que los explotadores sexuales tienen identificados como parte de sus estrategias de captación". Esto genera un "perverso círculo de tolerancia que facilita las redes de explotación sexual", donde la víctima se siente culpable y la sociedad la estigmatiza.

Implementación y Características de las Residencias Familiares

El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha implementado un modelo de residencias familiares como parte de su estrategia para mejorar la protección de niños, niñas y adolescentes. Estas residencias buscan ofrecer atención especializada en un entorno más cercano a un hogar, fomentando vínculos sanos y seguros. La inauguración de estas nuevas instalaciones ha sido un hito importante en la política pública de infancia y adolescencia en Chile.

Compromiso Presidencial y Expansión Nacional

El Presidente Sebastián Piñera ha liderado la inauguración de varias residencias familiares del Sename a nivel nacional, enfatizando el compromiso de su gobierno de "poner a los niños primeros en la fila". La primera residencia familiar se puso en marcha en Coyhaique, seguida por nuevas instalaciones en la Región Metropolitana, la Región de Valparaíso (comuna de Santa María) y la Región de Antofagasta.

El modelo técnico de baja cobertura, como el implementado en Santa María, está diseñado para brindar atención especializada en un ambiente que simula un espacio familiar, acogiendo a un máximo de 12 adolescentes de entre 14 y 18 años. Estas nuevas residencias buscan no solo acoger a menores, sino también contribuir a su desarrollo personal y restituir sus derechos tras diversas vulneraciones, facilitando la integración con el entorno y potenciando el trabajo de reparación.

mapa de Chile con la ubicación de las nuevas residencias familiares del Sename

Modelo de Atención y Características

Las residencias familiares del Sename están planificadas para recibir como máximo 15 niños o adolescentes, derivados por orden de los tribunales de familia debido a graves vulneraciones. Estas casas se ubican en zonas urbanas y buscan proporcionar un ambiente lo más parecido a un hogar posible, generando las condiciones necesarias para posibilitar vínculos sanos y seguros. La asistencia regular a instituciones educativas es un componente fundamental de la atención, siendo el director de la residencia el responsable de ejercer el rol de apoderado de los menores.

Entre enero y noviembre de un año específico, casi 300 niños, niñas y adolescentes fueron atendidos en estas residencias familiares. El modelo de baja cobertura prioriza la inclusión comunitaria y reconoce a la sociedad como garante de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, incentivando la participación de otros municipios.

Desafíos y Cuestionamientos

A pesar de los avances, las residencias del Sename también han enfrentado desafíos y denuncias. En Coyhaique, una educadora fue suspendida tras una denuncia en su contra, y un menor residente fue condenado por abuso sexual contra una educadora. La Asociación de Funcionarios del Sename (Afuse) ha expresado preocupación por estos hechos, señalando también la habitualidad de encontrar elementos prohibidos en las casas y la insuficiencia de la altura de los muros de las propiedades colindantes.

La comunidad también ha manifestado preocupaciones, como el impacto en la comunidad colindante a la residencia en Coyhaique, que llegó a obligar a una vecina a mudarse. La asistencia regular a clases por parte de los menores residentes también ha sido señalada como un punto a mejorar.

esquema de los desafíos y las denuncias en las residencias del Sename

Reestructuración del Sename y Nuevos Servicios

El Sename ha estado en un proceso de cierre y traspaso a dos nuevos servicios especializados desde 2024: el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Este cambio busca mejorar la atención y protección de los niños, niñas y adolescentes.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, ha subrayado la urgencia de implementar estos nuevos servicios para garantizar la atención que merecen. El compromiso es cerrar los Cread (Centros de Reparación Especializada de Adolescentes) y convertirlos en residencias familiares que ofrezcan condiciones para el desarrollo integral. La creación de estos nuevos servicios es una respuesta a las necesidades de protección de derechos y justicia juvenil.

Casos Emblemáticos y Propuestas de Mejora

La historia del Sename ha estado marcada por casos emblemáticos que han generado un profundo cuestionamiento, como la muerte de Lissette Villa en el centro Galvarino en 2016. Este trágico suceso abrió un debate sobre las condiciones de los centros y la efectividad de sus protocolos. Entre 2018 y 2021, se desarrolló una propuesta de residencias de alta complejidad, basada en estándares internacionales, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados.

Se seleccionaron 90 recomendaciones, adecuadas a la realidad nacional, con el fin de aplicarlas en todas las residencias del Sename y convertirlas en política pública. Algunas de estas recomendaciones incluyen:

  • Crear un ambiente de cuidado cálido, seguro, limpio y pedagógico.
  • Lograr que la estética de la residencia sea luminosa, espaciosa y confortable.
  • Disminuir la cobertura a 10 jóvenes por residencia para garantizar un ambiente familiar y atención personalizada.
  • Asegurar el acompañamiento terapéutico de un tutor por cada tres jóvenes.
  • Proporcionar asesoría de un abogado que lleve las causas de los jóvenes y apoye las gestiones con los tribunales.

El objetivo de estos cambios es crear casas de acogida de primer nivel, inspiradas en referentes de Europa y Estados Unidos, con profesionales expertos y atención personalizada para mejorar el bienestar, promover la salud mental, incrementar los logros educacionales y favorecer la vinculación familiar de los jóvenes.

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