Hogar de Cristo, una institución con una profunda trayectoria social, acoge con amor y dignidad a los más pobres entre los pobres, buscando ampliar sus oportunidades hacia una vida mejor. Desde su fundación, ha convocado con entusiasmo a la comunidad, vinculándola en su responsabilidad con los excluidos de la sociedad. Este compromiso se extiende de manera significativa a la infancia, reconociendo su particular vulnerabilidad.
La Infancia en Chile: Contexto de Pobreza y Exclusión
Miles de niños y niñas viven sus primeros años, etapas claves para el desarrollo, en situación de exclusión social. La infancia es la población donde más impactan la pobreza y la exclusión en Chile, enfrentando desafíos que marcan su futuro desde temprana edad.

Compromiso Histórico con Niños y Adolescentes
Orígenes y el Anhelo del Padre Hurtado
En 1944, se fundó el Hogar de Cristo. Desde esa fecha, la institución ha trabajado por cumplir el anhelo del padre Hurtado antes de morir: “Crear una verdadera cultura de amor y respeto al pobre”. Este espíritu fundacional ha guiado sus acciones, especialmente en el apoyo a los más jóvenes. Hogar de Cristo, desde su creación en 1944, a través de diversos programas sociales, ha acogido a niños y adolescentes en riesgo social.
Desarrollo de Programas para la Niñez
Desde su fundación y hasta 1980, Hogar de Cristo fue inaugurando diversos programas sociales enfocados en la infancia. En los años '60, por ejemplo, se reorganizó la “Patrulla de la noche”, una iniciativa que buscaba reeditar las rutas del padre Hurtado para ir a buscar a los niños que vivían en la calle y ofrecerles refugio. Posteriormente, se inauguraron los hogares familiares, que propiciaban la idea de una casa más que de un internado para acoger a estos niños, buscando recrear un ambiente de cuidado y pertenencia.
La Sede de Antofagasta: Una Historia de Acogida
La sede de Hogar de Cristo en Antofagasta se ubica en una antigua casona con una historia de 70 años. Allí funcionó primero un hogar de niñas, luego una residencia de ancianos hasta convertirse en el centro que conocemos hoy. En 1969, con la ayuda del Arzobispado, la obra se mudó a Manuel Rodríguez 50, junto a la Capilla El Carmen, quedando como directora la hermana Ursulina Juanita de Boeck. Bajo su administración, la institución experimentó un extraordinario avance, recibiendo importantes donaciones de propiedades y ayudas, principalmente de Bélgica, que fueron utilizadas para los hogares de niñas y niños, así como villas de ancianos en los años venideros. Durante este período se construyó el edificio que por muchos años operó como clínica de enfermos y donde ahora se encuentran las actuales instalaciones.
Niños, Niñas y Adolescentes Bajo Medidas de Protección
En la actualidad, 16.436 niñas, niños y adolescentes cuentan con medida de protección dictada por los Tribunales de Familia y son acogidos en el sistema de cuidado alternativo. Las principales causas de ingreso a residencias de protección del Estado reflejan la compleja realidad social que enfrentan muchos menores:
- Abandono o inhabilidad de los padres: 23,6%
- Protección del tribunal (sin especificar materia): 19,7%
- Víctima de negligencia: 18,3%
- Situación de prevención: 16,3%
- Víctima de abuso sexual: 5,2%
- Víctima de maltrato: 4,9%
