En el año 1988, la comunidad judía y el hogar de ancianos de la Fundación CISROCO adquirieron, de manera individual, partes de un terreno ubicado en Vitacura. Específicamente, este terreno se encontraba en Padre Hurtado, entre las calles Mar Jónico y Lo Beltrán. Ambas instituciones se acercaban, de esta forma, a los lugares donde la población judía había estado migrando desde hacía años, debido a factores como la nueva ubicación del Instituto Hebreo y un alejamiento natural desde el centro de Santiago hacia barrios más periféricos.
La Fundación CISROCO y su Hogar de Ancianos
La Fundación CISROCO construyó un edificio que sirve como su hogar de ancianos hasta el día de hoy. Este compromiso se enfoca en entregar día a día diferentes servicios que mejoran la calidad de vida de las personas mayores y les permiten tener una mejor estadía. Con energía, vitalidad y bienestar físico, ayudan a sus residentes a reencontrar su juventud.
Instalaciones y Servicios
El hogar de ancianos de la Fundación CISROCO ofrece habitaciones amplias e individuales, con baño propio, closet y terraza exclusiva. Además, cuenta con variados espacios comunes y un extenso jardín que invita a la recreación. Entre los servicios incluidos se encuentran 4 comidas diarias, programadas y supervisadas por una nutricionista, adaptándose a cada residente con dietas especiales según sus necesidades. También se proporciona limpieza diaria, mantención y lavandería.
El Surgimiento del Campus Judío
Mientras la Fundación CISROCO avanzaba con su hogar de ancianos, la Bnei J’isroel, ahora conocida como NBI, se instaló en su nueva ubicación de Mar Jónico para albergar sus servicios religiosos y actividades comunitarias. Dada la urgencia en esos años, en un principio se construyeron instalaciones temporales, proyectadas para 5 años. Sin embargo, por distintas circunstancias, la comunidad tardó mucho más que los 5 años proyectados inicialmente para levantar y construir un proyecto definitivo en su sitio.
Este proyecto definitivo comenzó a tomar forma en el año 2013 y pudo felizmente hacerse realidad e inaugurarse en el año 2018, momento en el que nace el concepto de Campus Judío.
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Instituciones dentro del Campus Judío
Cuando las actividades se trasladaron al nuevo edificio, se generó un espacio para potenciar la vida judía en comunidad. Fue así como la Bnei Brith, Beit Emunah y Cadena, que también buscaban nuevos espacios, coincidieron en este proyecto. Tras llegar a un acuerdo, se logró una potente y rica vecindad judía en su diversidad. Adicionalmente, CISROCO sumó como huésped al Keren Kayemet le Israel. De esta forma, son seis las instituciones judías que hoy conviven en el Campus, una visión que comenzó a ser implementada por los dirigentes hace más de 25 años.
Significado y Propósito del Campus Judío
El Campus Judío abarca todo el quehacer comunitario, proveyendo un espacio de participación para toda persona judía, con distintas miradas y tendencias. Sus objetivos incluyen:
- Promover la colaboración y apoyo entre las distintas instituciones.
- Realizar actividades en conjunto entre las instituciones.
- Fomentar la educación y formación de sus miembros.
- Ser un referente de comunicación y apoyo al Estado de Israel.
- Ser una piedra fundamental de la comunidad judía de Chile y de la vida judía en Chile.
- Abrir las puertas para que otros conozcan y valoren el aporte a la sociedad.
En definitiva, el Campus Judío busca ser una fuente y una base de continuidad para el pueblo judío en Chile.