El Hogar de Ancianos "San Pablo", ubicado en calle San Pablo 3776, es un referente de cuidado y hospitalidad, gestionado por las Hermanitas de los Pobres. Este centro celebra un siglo de vida y dedicación a los adultos mayores, manteniendo viva la misión de su fundadora francesa.
Cien Años de Historia y Compromiso
Ubicación y Fundación
Este Hogar de Ancianos fue construido por petición expresa del entonces arzobispo de Santiago, monseñor Mariano Casanova. Se ubica en terrenos detrás de la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, en la calle San Pablo 3776.

Celebración Centenaria
Los ancianos y religiosas de las Hermanitas de los Pobres celebraron cien años de vida de este Hogar. Dicha conmemoración incluyó una Misa que fue presidida por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, un sábado 19 de marzo, a las 16:00 horas. A lo largo de su historia, las religiosas se han ganado no solo el cariño de los ancianos, sino también el de los vecinos y la admiración de todo el mundo.
"La esquina dorada" - Video Documental. La vida de adultos mayores en hogares geriátricos.
Una Filosofía de Atención Basada en el Voto de Hospitalidad
El Hogar de Ancianos "San Pablo" no es una casa de ancianos común y corriente, como las que hoy abundan. En este hogar, donde prima el “voto de hospitalidad”, los residentes son considerados como parte de la familia. Las Hermanitas de los Pobres los estimulan en cada una de sus capacidades y les otorgan plena libertad para salir y para recibir visitas.
Dignidad y Participación Activa
Al reforzar su dignidad como personas, las religiosas los hacen descubrir que todavía son sujetos activos. Su enfoque se centra en comprender la riqueza de la tercera edad y en aprovechar la sabiduría y paciencia de las personas mayores. Este era el gran anhelo de la beata Juana Jugan, la fundadora de la congregación de las Hermanitas de los Pobres, en Francia.

El Legado de la Beata Juana Jugan: Origen de las "Madres Francesas"
La fundadora de las Hermanitas de los Pobres, Juana Jugan, nació en Francia y su visión altruista sentó las bases de esta congregación. Su anhelo de cuidar a los ancianos necesitados vio su primera semilla un día de 1839.
Un Gesto Fundacional
Bajo el implacable frío del invierno francés, la hermana Juana se encontró cara a cara con la angustia de una anciana pobre, sola, ciega y paralítica. Sin dudarlo, la tomó en sus brazos y la llevó a su casa, donde le ofreció su cama. Este gesto, tan simple como profundo, la comprometió para siempre con la causa de los ancianos desamparados.

Expansión Global de la Hospitalidad
Para mantener a su nueva y numerosa “familia adoptiva”, la madre Jugan se vio en la necesidad de instaurar una colecta, antes de crear oficialmente su congregación e inaugurar el “voto de hospitalidad” que las distingue. Con rapidez, las hermanitas, atravesando siete mares, se extendieron por los cinco continentes. Hoy en día, la congregación tiene presencia en 31 países, llevando el espíritu de la hospitalidad y el cuidado a ancianos en todo el mundo.