La atención y el cuidado de nuestros adultos mayores son aspectos fundamentales para garantizar su bienestar y calidad de vida. Para muchas familias, llega un momento en que la atención especializada se vuelve una necesidad, ya sea por el avance de enfermedades como el Alzheimer o por la complejidad del cuidado diario. Las residencias para adultos mayores juegan un papel crucial al ofrecer entornos seguros, profesionales y dedicados.

El Cuidado del Adulto Mayor y los Desafíos del Alzheimer
En el ámbito del cuidado de la tercera edad, la enfermedad de Alzheimer representa uno de los desafíos más significativos para las familias. Los desafíos que enfrentan las familias al cuidar de un ser querido con Alzheimer son múltiples y complejos. Cuando una familia acompaña a un ser querido con Alzheimer, una de las experiencias más duras no suele ser el olvido en sí mismo, sino algo que nadie anticipa del todo: ver cómo la persona que conocían de toda la vida comienza a comportarse de manera completamente diferente.
Diagnóstico y Aspectos de la Enfermedad de Alzheimer
Cuando alguien cercano comienza a olvidar cosas con más frecuencia, a repetir las mismas preguntas o a desorientarse en lugares conocidos, la primera pregunta que aparece en la familia suele ser: ¿será Alzheimer? Y la segunda, casi inmediata: ¿cómo se sabe con certeza? No toda pérdida de memoria o deterioro cognitivo corresponde a esta enfermedad. Para muchas familias, el momento en que escuchan por primera vez la palabra Alzheimer lleva consigo una pregunta que duele solo pensarla: ¿tiene cura? Es completamente natural querer saber si hay algo que pueda revertir lo que le está pasando a un ser querido. Y esa pregunta merece una respuesta honesta y actualizada. Existe una forma poco común de la enfermedad de Alzheimer que aparece antes de los 65 años, conocida como Alzheimer de inicio temprano o Alzheimer precoz.

La Decisión de Ingresar a una Residencia
Cuando se toma la decisión de internar a un ser querido en una residencia es, generalmente, porque los efectos y consecuencias del Alzheimer o la demencia se han vuelto complicados y sus cuidadores se enfrentan a la necesidad de solicitar una atención especializada, ya que carecen de las herramientas idóneas para hacerse cargo de su cuidado. Si estás cuidando a un familiar con Alzheimer u otra demencia, probablemente ya sabes lo que significa dar todo de ti mismo, día tras día, sin horarios ni descansos. Lo que quizás no sabes es que ese esfuerzo sostenido puede estar pasando una factura silenciosa en tu propia salud. Por otra parte, puede que el grado dependencia del adulto mayor o familiar que necesite cuidado requiera de un servicio especializado o está en una etapa avanzada de la enfermedad y ya no le es posible hacerse cargo de los cuidados físicos o mentales que la persona requiere.

Acompañamiento en el Proceso de Transición
Aunque, en la mayoría de los casos es una situación difícil de aceptar, es de suma importancia hacer todo lo posible para facilitar la transición y el proceso de adaptación a la nueva residencia. Teniendo en cuenta que cada caso y persona se adaptará de una manera diferente, hay varios consejos dados por expertos, que pueden orientarnos en este proceso y que debemos tener en cuenta según la situación y personalidad de la persona que se interna.
- Tener tranquilidad con relación a la decisión tomada, aunque se reciban críticas de cercanos, muchas personas incluido su familiar afectado, desconocen lo que requiere el cuidado de una persona con Alzheimer.
- Hacer un estudio minucioso para conocer las residencias disponibles, sus programas, servicios, políticas, seguridad, infraestructura, etc.
- Evitar involucrar al ser querido en el proceso de mudanza, ya que no podrá tomar la decisión de qué cosas dejar o llevar.
Las emociones que esta situación produce pueden llevar, especialmente al cuidador familiar directo, a un estado de desbordamiento, estrés y cansancio extremos que tal vez no pueda manejar, ocasionándole incluso alguna enfermedad. Por esta razón, el acompañamiento a los familiares de los residentes es fundamental para que no se sientan solos en este difícil proceso.
Hogar San Juan Bautista: Un Espacio de Acogida en San Carlos, Ñuble
En el kilómetro 4 a San Camilo, el Hogar San Juan Bautista ha recibido a cientos de adultos mayores para que vivan dignamente sus últimos años. Con 24 años de funcionamiento, este hogar representa un pilar fundamental para la comunidad de San Carlos, Ñuble.
Modelo de Funcionamiento y Financiamiento
La administradora del Hogar San Juan Bautista, Sandra Leiva, explicó que “somos un hogar sin fines de lucro que alberga 16 abuelitos, donde 9 son hombres y 7 mujeres. Contamos con poco dinero, ya que se trabaja con las pensiones de los asilados y no contamos con mayor beneficio municipal. Nuestra base económica se complementa con socios benefactores y estamos realizando una campaña para incorporar nuevos socios benefactores que colaboren desde $1.000, ya que deseamos realizar mejoras en el hogar”. En números, Sandra Leiva sostuvo que “mensualmente no llegamos a los $400.000 por adulto mayor, cuando lo ideal para cubrir todas las necesidades debiesen ser $800.000 mensualmente por cada uno. Esa es la cifra para que el hogar sea autónomo y funcione sin estar esperando donaciones. Eso cubriría alimentación, plantilla del personal, gastos comunes y transporte a los recintos hospitalarios, ya que no contamos con transporte propio”.
Tercera edad dicen que somos. Cortometraje Documental
Equipo y Atención a Residentes
En el hogar, la administradora detalló que “contamos con ocho trabajadores que van desde cuidadoras, cocineras, administrativos y la enfermera que ve el área salud de los adultos mayores. En los 24 años de existencia del hogar han llegado cientos de adultos mayores”. Entre los residentes, Sandra Leiva aclaró que “todos nuestros adultos mayores son importantes. Entre ellos tenemos a don Héctor Allendes Allendes, quien llegó hace muchos años a trabajar como jardinero desde Til Til a la casa de una familia sancarlina. Tras años de trabajo y como no contaba con una familia, llegó hasta el hogar donde es muy querido, ya que le gusta cantar y es muy romántico”.
Vida Diaria y Actividades
Para entretenerse, Sandra Leiva valoró que “hay mucha gente que viene a tomar once con ellos. Hay pocos que tienen familia y hay adultos mayores que en 20 años no han recibido una visita. Vienen delegaciones de niños de diferentes colegios y de instituciones a verlos. Por otro lado, tenemos material para que pinten, vean televisión o para entretenerse conversan entre ellos o con las cuidadoras que los quieren mucho. También vienen alumnos desde el Instituto Santo Tomas de Chillán, quienes cada 15 días les traen muchas actividades con cartas, juegos de mesa, pintura, dibujo, a un grupo les pintan las uñas y a otros los peinan. Para el espíritu, llegan pastores evangélicos y sacerdotes”. En resumidas cuentas, Sandra Leiva aseguró que “para muchos es chocante el hogar porque no es un hogar de lujo. No obstante, está limpio, ordenado, no huele jamás mal y los abuelos son libres de hablar y la mayoría son felices”.

Proyectos y Necesidades Actuales
Actualmente, la mandamás del hogar, relató que “estamos trabajando en la realización de una oficina y una sala de procedimiento. Estamos ampliando la enfermería y se harán mejoras en la cocina. Todo se ha financiado con rifas que se han logrado vender con premios que han aportado socios”. Muy agradecida, Sandra Leiva destacó que “todos nuestros socios son importantes, pero me gustaría destacar a María Acuña Luarte, Pablo Vásquez y Alfredo Sepúlveda que nos apoyan harto. El apoyo de los socios es importantísimo para seguir con la obra de María Elisa Álvarez, quien a sus 94 años, aún sigue colaborando hasta con su dinero cuando no se llega bien a fin de mes”.
Invitación a Colaborar
Finalmente, Sandra Leiva enfatizó que “las puertas del hogar están abiertas a quien desee venir a ver a los abuelitos, ya que estar lejos de la familia y de su hogar los pone triste. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse por las redes sociales”.