El Hogar de Cristo acoge con amor y dignidad a los más pobres entre los pobres, trabajando incansablemente para ampliar sus oportunidades hacia una vida mejor. Esta institución convoca con entusiasmo y vincula a toda la comunidad en su responsabilidad compartida con los excluidos de la sociedad.

Trayectoria histórica y origen de la institución
En 1944, se fundó el Hogar de Cristo, marcando el inicio de un camino dedicado a cumplir el anhelo del padre Hurtado antes de morir: “Crear una verdadera cultura de amor y respeto al pobre”. Desde su fundación y hasta 1980, la organización fue inaugurando diversos programas sociales para cubrir las necesidades más urgentes del país.
Evolución de los programas sociales
A lo largo de las décadas, la institución ha adaptado su labor según las demandas del entorno social:
- 1958: Surge la idea de generar viviendas de emergencia para ser construidas en tomas de terreno.
- Años 60: Se reorganizó la “Patrulla de la noche”, que buscaba reeditar las rutas del padre Hurtado para ir a buscar a los niños que vivían en la calle.
- Desarrollo posterior: Se inauguraron los hogares familiares, que propiciaban la idea de una casa más que de un internado para acoger a estos niños; a esto se sumó la creación del primer hogar de adultos mayores en situación de pobreza.

Misión y visión en el cuidado de adultos mayores
La misión fundamental de los centros es brindar un ambiente de hogar donde los residentes se sientan amados, respetados y valorados. La institución se compromete a proporcionar servicios de atención personalizados y centrados en el individuo, promoviendo siempre la dignidad y el bienestar de cada uno de sus integrantes.
Por otro lado, la visión de la organización es ser reconocidos como líderes en el cuidado de personas mayores. El objetivo central es proporcionar un entorno donde la dignidad, el bienestar y la felicidad de los residentes constituyan la máxima prioridad del servicio.