Orígenes y Creación del Servicio Nacional de Menores (SENAME)
El Servicio Nacional de Menores (SENAME) es un organismo gubernamental centralizado, dependiente del Ministerio de Justicia y colaborador del sistema judicial chileno. Su función principal es la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, además de regular y controlar los procesos de adopción en Chile. El SENAME fue establecido mediante el Decreto de Ley N° 2.465 del 10 de enero de 1979, el cual constituyó su Ley Orgánica, publicada en el Diario Oficial el 16 de enero del mismo año. Un decreto supremo del 5 de diciembre de 1979 fijó la planta y el SENAME comenzó sus funciones el 1 de enero de 1980.
Antecedentes Históricos de la Protección a la Infancia en Chile: La Casa Nacional del Niño
La protección de la infancia en Chile tiene raíces profundas que anteceden al SENAME. La Casa Nacional del Niño, fundada el 23 de enero de 1761, representa un centro que ha evolucionado constantemente hacia la modernización del sistema de protección. En sus inicios, esta institución se denominaba Casa de Expósitos y fue una iniciativa privada del Marqués de Montepío, ubicada entre las calles Agustinas y Los Huérfanos, lo que explica el nombre actual de esta última. Sorprendentemente, desde sus comienzos y hasta el primer cuarto del siglo XX, los niños y niñas ingresaban a la institución a través de un "torno", un aparato medieval en el que cualquier persona podía depositar a un niño para abandonarlo.
La Casa Nacional del Niño estuvo ubicada en el antiguo pabellón del Hospital Luis Calvo Mackenna desde 1942, hasta que fue trasladada a su ubicación actual. A partir del 1 de enero de 1991, el Servicio Nacional de Menores asumió la gestión de este centro para lactantes y preescolares. La Dra. pediatra Sara Soto, con 36 años de experiencia en el SENAME, ha sido testigo y colaboradora cercana de esta historia. El aniversario de la Casa Nacional del Niño estuvo encabezado por la directora nacional del SENAME, Rosario Martínez, y la directora de Casa Nacional, Katherine Molina, quien destacó el compromiso y esfuerzo de los funcionarios.
La Crisis del SENAME: Una Perspectiva Multidisciplinaria e Histórica
La crisis del Servicio Nacional de Menores (SENAME) ha sido objeto de análisis desde diversas disciplinas. Psicólogos y trabajadores sociales han evaluado la calidad de los programas, psiquiatras han examinado la escasez de lugares adecuados para tratar a niños con trastornos de personalidad, y economistas han señalado la falta de recursos y la ineficiencia administrativa. Chile, como firmante de la Declaración Universal de los Derechos del Niño, cuyo objetivo es defender los derechos infantojuveniles, ha visto cómo estos derechos no han sido completamente protegidos durante la existencia de la institución.
La académica del Instituto de Historia UC, Ximena Illanes, y el psicólogo y doctorante Miguel Morales, han publicado una columna conjunta en El Mercurio sobre la necesidad de otorgar una perspectiva histórica a la crisis actual del organismo de menores. Este hecho, según ellos, "volvió a instalar la pregunta por el estado actual de las políticas de protección hacia la infancia vulnerada en nuestro país, en particular, por las condiciones de vida a las que se ven enfrentados miles de niños y niñas que viven en instituciones públicas y privadas dedicadas a acogerlos y resguardar sus derechos fundamentales".

Factores Clave de la Crisis
Los casos de menores fallecidos en este contexto, que suman 1.313 desde 2005, "parece tratarse de hechos sistemáticos y prolongados en el tiempo". Illanes y Morales señalan que políticos y especialistas han centrado su atención en "las causas de las muerte, los problemas de atención médica, especialmente psiquiátrica, la mala infraestructura y las responsabilidades del Estado". Estos menores vulnerados e institucionalizados, afirman, son "verdaderos espejos de una sociedad y su historia, no tan solo en Chile, sino que en todo el mundo".
Entre las problemáticas identificadas se encuentran:
- La mala relación entre monitores y jóvenes, que genera una gran distancia y lleva a actividades impuestas en lugar de las deseadas por los menores.
- La falta de objetivos específicos o programaciones que avalen las actividades realizadas, más allá de simples imágenes.
- La infraestructura, que puede influir negativamente en la percepción psicológica de los internos y en la imagen de la institución a nivel nacional.
- La percepción de la institución como una "cárcel" y no como un "hogar", según opiniones de padres y jóvenes externos al SENAME.
- La falta de acceso a educación para todos los niños y jóvenes, provocando un retraso escolar. Un programa de reinserción laboral lanzado en 2015 por el SENAME, enfocado solo en la integración al sistema laboral, ignoraba la necesidad de completar la educación, negando a los jóvenes el derecho a proyectarse educativamente.
- El internamiento prolongado de los jóvenes, lo que, según la corporación administrativa del Poder Judicial, provoca que "por cada 3 meses que un niño de corta edad reside en una institución pierde un mes de desarrollo", perjudicando inevitablemente su desarrollo.
Paralelismos Históricos y Reflexiones
Illanes y Morales enumeran una serie de hechos históricos que revelan la temática de la infancia vulnerable. Explican que, "a fines de la Edad Media, diferentes instituciones de asistencia se especializaron en acoger a miles de criaturas abandonadas en los espacios urbanos; uno de los casos estudiados es la Barcelona del siglo XV". En esos contextos, "las pequeñas cartas, ropas y abrigos, medallas partidas por la mitad y señales de identificación, reflejaron un doloroso proceso de separación momentánea o definitiva". Abordan también el caso de Chile, donde la situación dificultó la creación de lazos afectivos y la integración a la comunidad. "Los registros, a su vez, mencionaron historias de maltratos y abusos".
A partir de estas investigaciones, los académicos sostienen que se puede reflexionar sobre la realidad actual del SENAME y el papel que estas instituciones han jugado en las sociedades que las han construido. Illanes y Morales recalcan que el uso del concepto de abandono en casos como los anteriores puede "invisibilizar la precariedad y desigualdad social de los niños, niñas y sus familias, que son usuarios de este sistema".

Estrategias y Futuro de la Protección de la Infancia
Más allá de las investigaciones concretas, los académicos sugieren que parte de las estrategias futuras deberían enfocarse en "la conservación de los vínculos existentes", ya sea haciendo partícipes a sus familias cuando sea posible, o a través del personal que convive diariamente con los niños y niñas. Remiten a los dos objetivos de los hospitales bajomedievales que acogieron a menores abandonados: el primero, que sobrevivieran a los primeros años de vida, debido a la alta mortandad infantil.
Frente a todo lo expuesto, Illanes y Morales se preguntan: "¿Cuáles son las estrategias del siglo XXI? ¿En qué ha cambiado la relación de la sociedad con la infancia del ayer y la de nuestro presente?". Responden que si bien "los diversos estudios históricos sobre la infancia, permiten poner en perspectiva que las instituciones que forman parte del SENAME", estas deberían desempeñar un papel que fuese incluso más allá de la protección o restitución de los derechos del niño, ofreciendo una mirada sobre la infancia como parte integrante y partícipe de la construcción de una sociedad.
Debate sobre el Proyecto de Protección a la Infancia y Adolescencia - parte 1
Propuesta de Rediseño Institucional: Ministerio de la Niñez y Adolescencia
Se ha sometido a consideración un proyecto que contiene un rediseño institucional, creando el Ministerio de la Niñez y Adolescencia y manteniendo el Servicio Nacional de Menores, pero modificando sus funciones y su nombre. Este proyecto incluye un doble articulado, necesario para establecer la ley del Ministerio de la Niñez y Adolescencia, y para modificar la actual Ley Nº 2.465, referente a la creación del SENAME y su dependencia al Ministerio de Justicia.
- Artículo 1°: Créase el Ministerio de Niñez y Adolescencia, como una Secretaría de Estado encargada de colaborar con el Presidente de la República en el diseño, coordinación y evaluación de las políticas, planes y programas destinados a promover una nueva perspectiva a nivel nacional sobre la institución SENAME.
- Artículo 2°: Modificar la Ley 2.465, artículo 1°, para separar al Servicio Nacional de Menores del Ministerio de Justicia, convirtiéndolo en un organismo dependiente del Estado. Esto le permitiría acceder a un mayor presupuesto y tener mayor independencia en la creación de programas de ayuda a niños y adolescentes.