La atención psicopedagógica en personas mayores aborda, desde un punto de vista profesional, todos aquellos aspectos cotidianos que intervienen en la realidad del paciente. Esta disciplina no se limita a una edad concreta del ser humano, sino que abarca todo el proceso vital del individuo, ya que este nunca deja de aprender gracias a la plasticidad cerebral.

El Envejecimiento de la Población y la Relevancia de la Psicopedagogía
Los datos indican que la población mundial está experimentando un envejecimiento acelerado e intenso. En España, por ejemplo, en el año 2001, el porcentaje de población mayor superó al de población infantil (de 0 a 14 años). Se estima que, hacia el año 2024, la generación del baby boom comenzará a jubilarse y, para el 2050, el número de personas mayores se habrá duplicado. Esta realidad demográfica subraya la creciente importancia de la psicopedagogía para adultos mayores.
Según datos del INE, en las últimas dos décadas, entre 2001 y 2020, la población de personas mayores de 65 años en toda la UE pasó del 16 % al 21 %, lo que representa un aumento de 5 puntos porcentuales. En el caso de los mayores de 80, esa población casi se duplica: si en 2001 representaban un 3,4 %, en 2020 alcanzaban el 6 %. Este aumento, unido al descenso de jóvenes, se traduce en una población cada vez más envejecida, que presenta necesidades específicas que exigen un diseño de acciones interdisciplinares en busca de un envejecimiento activo. En este contexto, la psicopedagogía tiene mucho que aportar.
En países como Chile, que es el segundo país de América Latina más envejecido después de Brasil, con un 17,3% de la población nacional sobre los 60 años, la situación es similar. Carol Lagos, ex Directora Regional del Senama Bio Bío, mencionó que en 2020 había 83 adultos mayores por cada 100 niños de 0 a 14 años, y en 2022 se registraron unos 103. Estos datos recalcan que la población envejecida está aún más envejecida y que las condiciones de vida varían significativamente entre los diferentes rangos de edad dentro de la tercera edad.
La Atención Psicopedagógica en Personas Mayores
En la actualidad, la atención psicopedagógica en los mayores tiene su base de intervención en los programas de psicoestimulación y en las intervenciones cognitivas. Dichas intervenciones se han construido a partir de los principios de rehabilitación neuropsicológica y de la selección de algunas de las técnicas específicamente desarrolladas para las demencias y los trastornos de memoria.
Entendemos la intervención con personas mayores como una actuación profesional que no considera lo cotidiano como una rutina, sino como la mediación entre la persona y la sociedad, entre el entorno y la comunidad para evitar la relación dual que llega a fundir, a la fusión de la persona. Solo así se puede garantizar la relación educativa. El enfoque de lo cotidiano permite al grupo y a la persona tomar conciencia de las capacidades, los comportamientos y los vínculos que trascienden a la persona y al entorno. La vida cotidiana es un elemento común a los seres humanos, aunque sea vivida desde diferentes niveles. La intervención desde la vida cotidiana permite constatar la reflexión (teoría pedagógica) e intervención (praxis cotidiana) desde las técnicas que se apoyan en el hecho psicopedagógico que comporta la relación humana.
Entrevista clínica en personas mayores: claves para una evaluación eficaz | Clase de muestra
Intervenciones Cognitivas
El concepto de intervención cognitiva, en un sentido amplio, abarca un conjunto de métodos cuyo principal objetivo es optimizar la eficacia de los rendimientos de las personas mayores. Entre las habituales intervenciones cognitivas, podemos encontrar:
- Las Técnicas de Orientación en la Realidad (TOR)
- La Reminiscencia
- Los Programas de estimulación y actividad cognitiva
- La Adaptación cognitiva y funcional del entorno físico
- Las Actividades ocupacionales y de la Vida Diaria (AVD)
Las estrategias de intervención cognitiva se deben situar en el contexto general del tratamiento de la persona afectada por la demencia. No obstante, una intervención cognitiva integral no puede reducirse a ejercicios de rehabilitación de las capacidades neuropsicológicas de la persona afectada. Este tipo de actuaciones son atenciones parcializadas y, en cambio, se debería buscar una atención integral que abarque todos los aspectos de la persona: desde los aspectos cognitivos hasta los emocionales, pasando por el ámbito del comportamiento. Su aplicación debe ser personalizada, flexible y fundamentada en el conocimiento profesional.
La Vida Cotidiana como Eje de Intervención
Es fundamental partir de lo cotidiano para elaborar programas psicopedagógicos que surjan de lo que ocurre a diario. A menudo, se elaboran programas técnicamente bien diseñados, pero que no responden a las necesidades reales de la persona o del grupo. Partir de la programación y no de lo cotidiano conlleva el riesgo de desarrollar proyectos inadecuados para las personas a las que se atiende.
Se entiende por Actividades de Vida Diaria (AVD) aquellas que se realizan diariamente en algún momento del día, por necesidad, hábito o costumbre. Las AVD requieren de la persona la capacidad de la praxis, es decir, la habilidad de llevar a cabo las actividades y de ser diestro en su uso o ejecución. Las AVD intentan definir aquellas actividades básicas para vivir con calidad de vida, conocidas como Actividades de Vida Diaria Básicas (AVDB). Estas incluyen levantarse, vestirse, desayunar, ducharse o lavarse. Lo que diferencia no solo las edades, sino a cada individuo, es la secuencia de vida cotidiana que lleva a cabo.
Por otra parte, existen otras actividades que requieren el dominio de un instrumento: coger un teléfono, un bolígrafo, barrer. Dichas actividades son consideradas instrumentales y se denominan Actividades de Vida Diaria Instrumentales (AVDI). En este sentido, es primordial entender las potencialidades psicoeducativas y la gran importancia de lo que se considera trivial, pues incluso un centro, un equipamiento o un domicilio tienen su propia secuencia de lo cotidiano.
El Rol del Psicopedagogo en la Estimulación Cognitiva
La psicopedagogía especializada en personas mayores trata, desde un punto de vista profesional, todo aquello cotidiano que interviene en la realidad del paciente con el fin de establecer las pautas de actuación más adecuadas en cada caso. Este profesional es la persona idónea para llevar adelante el entrenamiento cognitivo, diseñar e implementar diversas actividades que estimulen áreas como la memoria, la atención, el lenguaje o las praxias, entre otras.
Dentro del ámbito de la psicopedagogía, la prevención es central. Así, el psicopedagogo tiene la posibilidad de gestionar y llevar a cabo espacios de rehabilitación, como talleres de estimulación cognitiva para adultos mayores, considerados altamente terapéuticos para esta población. Estos talleres mejoran el rendimiento cognitivo de los adultos mayores, promoviendo una mejora en sus aspectos sociales, emocionales y psicológicos. Los aprendizajes se dan a lo largo de toda la vida, y la estimulación cognitiva se enfoca en mejorar sus funciones cognitivas, promoviendo aprendizajes y enlenteciendo su deterioro en pos de mejorar su calidad de vida.
El envejecimiento es un proceso natural y fisiológico que puede ir acompañado de un deterioro de las funciones cognitivas, como la pérdida de memoria y concentración, y un procesamiento más lento de la información. No obstante, al igual que en la infancia, cada persona tiene su propio ritmo de envejecimiento, y el deterioro afecta a cada adulto de manera diferente, influenciado por factores como la formación, el grado de actividad, enfermedades crónicas o el entorno.
Esa merma en las funciones no impide que las personas puedan seguir aprendiendo; sin embargo, requiere otro tipo de intervención, con motivaciones diferentes y técnicas apropiadas, planteadas especialmente para esta fase de la vida. Es fundamental que el adulto siga ejercitando su cerebro, adquiriendo nuevos conocimientos que contribuyan a su desarrollo. Por ello, la psicopedagogía es esencial para fomentar un envejecimiento activo y saludable.

Intervención en Deterioro Cognitivo Leve (DCL)
El rol psicopedagógico en la estimulación cognitiva de adultos mayores con deterioro cognitivo leve (DCL) en centros de salud es crucial. El psicopedagogo, mediante procedimientos y actividades determinadas, puede colaborar para mantener activas las competencias mentales y así acrecentar la calidad de vida del individuo. La intervención psicopedagógica, centrada en estimular capacidades cognitivas como la memoria, la atención y el lenguaje, es eficaz para retardar el desgaste cognoscitivo y brindar una mejor calidad de vida.
El estudio sobre el rol psicopedagógico en la estimulación cognitiva en adultos mayores con DCL hace énfasis en las capacidades mentales más afectadas, como la memoria, la atención y las funciones ejecutivas, que impactan directamente en la autonomía y calidad vital de los pacientes. Las estrategias y herramientas utilizadas para estimular estas funciones, como actividades lúdicas, ejercicios memorísticos y terapia de reminiscencia, han demostrado ser eficaces tanto para enlentecer el deterioro cognitivo como para beneficiar el bienestar emocional, social y psicológico, la autonomía y la participación social.
Los psicopedagogos consideran esencial la atención temprana y la intervención continua, subrayando la importancia de la psicopedagogía para identificar déficits cognitivos, permitiendo la creación de planes de intervención a mediano y largo plazo. También se enfatiza la importancia de los vínculos familiares y el acompañamiento constante de los cuidadores. Los aspectos más valorados por los adultos mayores incluyen alcanzar logros visibles, sentirse útiles, activos y ser reconocidos. La posibilidad de participar en actividades que incitan sus habilidades les permite mantener su autoestima y autoconfianza, mientras que sentirse acompañados, escuchados, estimados y respetados refuerza su bienestar general.
Este trabajo realza la importancia de una mirada integral en la estimulación cognitiva de los adultos mayores con DCL, que no solo busque mejorar las funciones cognitivas, sino también impulse un bienestar emocional, social y familiar. En resumen, el rol del psicopedagogo en la estimulación cognitiva es clave para acompañar a los adultos mayores con DCL de manera integral, valorando lo que conservan y fomentando su sentido de dignidad, lo cual requiere un compromiso continuo de investigación y desarrollo en estas prácticas.
Principios y Objetivos de la Intervención Psicopedagógica en Adultos Mayores
La intervención psicopedagógica con adultos mayores tiene un marcado carácter preventivo y debe responder a una serie de principios:
- Participación Activa: No se trata de un proceso en el que los mayores reciban información de manera pasiva; deben responder e interactuar activamente. Es más importante promover su actividad intelectual, incluso recordando conceptos que ya manejan y reforzándolos, que asimilar nociones nuevas.
- Esfuerzo Adaptado: Las tareas propuestas deben exigir cierto esfuerzo, que debe ir en consonancia con sus capacidades individuales.
- Identificación de Facilitadores y Obstáculos: Deben identificarse tanto los aspectos que dificultan el aprendizaje para tratar de superarlos, como las cuestiones que resultan motivadoras y lo favorecen.
En cuanto a sus objetivos principales, la intervención psicopedagógica busca:
- Priorizar la autonomía de cada individuo.
- Abordar los déficits cognitivos para tratar de paliar sus consecuencias.
- Promover las relaciones interpersonales y sociales.
La labor del psicopedagogo debe comenzar con una evaluación neuropsicológica del adulto para, a partir de los resultados obtenidos, diseñar y plantear una estrategia de intervención adaptada. El envejecimiento es irreversible, pero la psicopedagogía contribuye a ralentizar el proceso aplicando diferentes técnicas.
Expansión del Campo Laboral del Psicopedagogo
El presidente del Colegio de Psicopedagogos de Chile, Carlos Mora Suárez, destacó un gran avance en la valoración del psicopedagogo y la apertura de nuevos espacios laborales. Mora enfatizó que se ha ampliado el campo laboral, extendiéndose fuera de los colegios y escuelas, hacia centros comunitarios y clínicos. "La formación curricular del psicopedagogo incluye hasta la labor con adultos mayores; podemos trabajar con hogares de ancianos, nos ampliamos también en la juventud en las etapas de enseñanza media y superior trabajando estrategias de aprendizaje", afirmó.
La atención psicopedagógica en el adulto mayor debe considerar la estimulación cognitiva como la primera intervención para integrar en la persona habilidades vinculadas a la planificación, flexibilidad, monitorización, autorregulación, fluencia verbal y habilidades visoespaciales. El objetivo es facilitarle al individuo la adaptación a situaciones o rutinas de acción simple de su quehacer diario. Las funciones cognitivas son las primeras en deteriorarse en esta etapa de la vida, por lo que es crucial someter el cerebro a desafíos, grandes cambios y nuevos aprendizajes para generar más conexiones neuronales y adquirir nuevos conocimientos.
Es importante conectarse con el adulto mayor para que se tracen metas y puedan controlar la impulsividad conductual y emocional. Para mantener el cerebro activo, es necesario enfrentarlo a aprendizajes de situaciones nuevas que lo alejen de la rutina y lo desafíen constantemente.
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