Hacemos referencia a la vulnerabilidad como la mayor probabilidad de que un sujeto sufra una lesión o daño, físico o moral. Este concepto puede aplicarse tanto de forma individual como de forma colectiva, afectando a una población o un sector poblacional. Los grupos vulnerables son aquellos que tienen una mayor probabilidad de experimentar resultados adversos en salud, como un incremento en la morbilidad, mortalidad prematura y una disminución en la calidad de vida, lo cual se explica fundamentalmente a partir de la escasez de recursos y el bajo estatus socioeconómico.
El Rol de la Enfermería en la Atención a Poblaciones Vulnerables
La Enfermería tiene un gran poder en el abordaje de la vulnerabilidad, ya que se centra en la provisión de cuidados y recursos, así como en la promoción de la salud. Su objetivo es que las personas puedan ejercer un mayor control de su salud y mejorarla, proveyéndolas de herramientas y ejerciendo una gran influencia en ellas. Por todo ello, es necesaria y muy importante una formación especializada en estos cuidados.
Pilar Serrano Gallardo, directora de la revista Metas de Enfermería y coordinadora de un Máster en Investigación y Cuidados de Enfermería en Poblaciones Vulnerables, enfatiza la necesidad de formación y profundización en este campo. Esta titulación tiene como eje el estudio en profundidad de los cuidados a las personas en situaciones de vulnerabilidad, buscando desarrollar un perfil de investigación aplicada en el ámbito de los Cuidados de la Salud, así como proporcionar la formación adecuada para acceder a estudios de Doctorado.
La formación en esta área permite desarrollar competencias para el desempeño profesional en la intervención sociosanitaria en vulnerabilidad, habilidades esenciales para abordar las problemáticas de salud en un mundo globalizado. La disciplina enfermera está comprometida con el desarrollo de una mayor competencia en la identificación de situaciones de desigualdad e inequidad para su abordaje y contribución hacia la transformación social.

Grupos Susceptibles a Enfermedades y sus Riesgos Específicos
Algunos grupos de personas tienen una mayor probabilidad de enfermarse gravemente por infecciones, ya sean causadas por virus respiratorios como el COVID-19, la influenza y el VRS, o por enfermedades transmitidas por alimentos (ETA). Prevenir estas enfermedades y sus complicaciones es crucial para estos colectivos.
Personas Mayores
- Mayor Susceptibilidad: Las personas mayores son más susceptibles a padecer enfermedades transmitidas por alimentos o experimentar sus efectos de forma más severa. Con el envejecimiento, el sistema inmunitario puede debilitarse, aumentando el riesgo de complicaciones por enfermedades respiratorias. La mayoría de las muertes por virus respiratorios ocurren en personas mayores de 65 años, y el riesgo aumenta considerablemente con la edad. Además, este grupo es más propenso a tener condiciones médicas subyacentes.
- Recomendaciones Alimentarias: Deben tener especial cuidado en mantener los alimentos refrigerados, llevándolos al refrigerador o congelador lo antes posible. Es crucial no consumir alimentos que hayan estado abiertos en el refrigerador durante varios días o cuya fecha de apertura no se recuerde; ante la duda, es mejor desecharlo.

Población Infantil
- Sistema Inmunitario en Desarrollo: Los niños pequeños, especialmente los bebés, tienen un sistema inmunitario aún en desarrollo, lo que les confiere menos recursos para hacer frente a las ETAs. Sus pulmones y vías respiratorias son más pequeños, lo que hace que los virus respiratorios representen una amenaza mayor.
- Manipulación de Alimentos: Al manipular alimentos destinados a este grupo, se deben seguir las mismas recomendaciones que para las personas mayores para evitar riesgos.
- Riesgos Nutricionales: Los riesgos más asociados a esta edad son los nutricionales.
- Tratamientos Específicos: Para el COVID-19, el remdesivir es una opción de tratamiento para niños (desde el nacimiento hasta los 18 años y que pesen al menos 1.5 kg) con alto riesgo de enfermarse gravemente. Hay varios medicamentos antivirales contra la influenza recomendados por los CDC para su uso en niños.
Mujeres Embarazadas
- Salud de la Madre y el Bebé: La alimentación durante el embarazo condiciona la salud de la madre y la del bebé, requiriendo extremar las medidas de cautela. Los cambios fisiológicos en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de enfermarse gravemente por virus respiratorios.
- Peligros Alimentarios: Los peligros más preocupantes en esta etapa son la toxoplasmosis y la listeria. Para evitarlos, es conveniente no consumir alimentos de origen animal que no estén bien cocinados, evitar los quesos de leche cruda y extremar las medidas de higiene si se tienen mascotas en casa.
- Consumo de Pescado: El consumo de pescado es altamente recomendado por su bajo contenido en grasas insaturadas, ácidos grasos Omega-3, yodo y vitaminas, siendo importantísimo para el buen desarrollo neurológico del feto. Sin embargo, no es recomendable consumir ciertos pescados (cazón, emperador o pez espada) y otros deben limitarse, como los túnidos.
- Vacunación y Tratamientos: Las vacunas recibidas durante el embarazo no solo protegen a la mujer embarazada, sino que también pueden ayudar a disminuir el riesgo para el bebé después del nacimiento. Los antivirales para el COVID-19 se recomiendan para mujeres embarazadas con alto riesgo de enfermarse gravemente, y no se aconseja suspender el tratamiento debido a preocupaciones teóricas sobre la seguridad.
Personas Inmunodeprimidas
- Defensas Bajas: Este grupo engloba a todas aquellas personas que tienen una respuesta inmunitaria débil, la cual puede estar afectada por medicación, una operación reciente o alguna patología. Son más propensas a padecer enfermedades transmitidas por alimentos (ETAs) y les cuesta más recuperarse de ellas. Sus defensas son más bajas contra las infecciones, y a su cuerpo le puede costar más desarrollar una protección duradera tras una inmunización o una infección previa.
- Recuperación Prolongada: Pueden tardar más de lo normal en recuperarse de virus respiratorios, lo que incluye un posible período más largo durante el cual pueden propagar el virus a otros.
La Vulnerabilidad en el Contexto de Pandemias: El Caso de COVID-19
Las condiciones de pandemia y desastre tienen un impacto significativo en la vida de las personas, especialmente en las poblaciones vulnerables. Estas son grupos de individuos que experimentan dificultades o incapacidad para anticipar y llevar a cabo el proceso de recuperación cuando se ven afectados por un desastre. Entre los que se encuentran en comunidades vulnerables durante una pandemia, se incluyen adultos mayores, personas con enfermedades no transmisibles, niños y mujeres embarazadas.
El impacto del COVID-19 afectó la vida de las personas, varios sectores del desarrollo del país y la economía global. Durante la pandemia, la aplicación del distanciamiento social provocó que las poblaciones vulnerables se convirtieran en uno de los grupos que experimentaban los peores impactos, lo que llevó a modificar el enfoque de las políticas para ayudarles a enfrentar los obstáculos durante esta etapa.
Impacto de la pandemia por COVID-19 en las poblaciones vulnerables
Niños durante la Pandemia
Niños Enfermos
Durante una pandemia, los niños con signos y síntomas de neumonía se clasifican como pacientes sospechosos de tener un riesgo positivo de COVID-19. Varios cambios relacionados con los protocolos de salud, como el uso de máscaras, el mantenimiento de la distancia, la prohibición de abrazos, besos o jugar con otros pacientes, o la restricción de visitas durante la hospitalización, pueden generar problemas psicológicos que tienden a ser mayores. Esto se debe a que no todos los hospitales permitían que los niños con COVID-19 positivo estuvieran acompañados por sus padres, y existía la posibilidad de que los niños fueran separados de padres también enfermos y puestos en cuarentena.
Niños Sanos
Los niños sanos que se quedaron en casa durante mucho tiempo se enfrentaron al aburrimiento. Los padres, ya sea que trabajaran desde casa o no, tuvieron dificultades para lidiar con sus hijos, especialmente con la escuela en línea. La creatividad de los padres para hacer que los niños se sintieran cómodos en casa fue muy necesaria, y los maestros también enfrentaron desafíos para enseñar, especialmente por la falta de acceso a Internet en algunos hogares. Para los niños sanos, especialmente los que tienen un calendario de vacunación básico, siempre se deben administrar las vacunas.
Niños con Necesidades Especiales
Los niños con necesidades especiales (discapacidades, cáncer, enfermedades crónicas y trastornos mentales) requieren esfuerzos, educación y adaptación más significativos y dinámicos a las condiciones cambiantes durante una pandemia. Por ejemplo, los niños con cáncer deben seguir recibiendo tratamiento, pero con modificaciones para evitar la transmisión cruzada. En estos casos, los trabajadores de la salud pueden brindar planificación médica por teléfono o teleconferencia, y la farmacoterapia oral puede recibirse a través de servicios de entrega sin necesidad de ir al hospital. Los niños con retraso mental, discapacidad intelectual y autismo deben tener acceso a información de fácil comprensión.
Mujeres Embarazadas durante la Pandemia
El embarazo puede afectar la fuerza mental y la salud física, aumentando a veces la susceptibilidad a la depresión. Estudios han mostrado que los efectos psicológicos de las mujeres embarazadas durante la pandemia de COVID-19 se encontraron en el rango de moderados a graves. La ansiedad se asoció principalmente con la transmisión de enfermedades, y algunos estudios indican que la ansiedad y los problemas psicológicos son mayores en el primer trimestre.
Las mujeres embarazadas son propensas a tener problemas de salud durante y después de las crisis debido al estrés fisiológico y psicológico, el trauma y el acceso limitado a los servicios de salud. Su manera de afrontar las crisis, incluidos los brotes de enfermedades, es subjetiva y está muy probablemente influida por la intensidad de los factores estresantes que sienten. El afrontamiento de las mujeres embarazadas con un alto nivel de estrés está relacionado con las condiciones de la crisis que experimentaron, y a menudo se centran en la resolución de problemas (afrontamiento centrado en el problema) o en actitudes y comportamientos positivos, buscando apoyo emocional y encontrando el lado positivo de los eventos (afrontamiento centrado en las emociones).
Las políticas de cuarentena sanitaria o las restricciones sociales en la pandemia de COVID-19 también se convirtieron en desafíos para los mecanismos de afrontamiento centrados en las emociones debido a las interacciones sociales limitadas. Sin embargo, el uso de tecnología moderna y redes sociales puede superar esta condición. La comunicación intensiva con un número limitado de personas puede ayudar a expresar empatía, escuchar activamente, compartir información y lograr un afrontamiento emocional incluso con las restricciones sociales.
La ansiedad y depresión perinatal en mujeres embarazadas, que probablemente aumentan debido a crisis, desastres o epidemias, pueden tratarse con diversas actividades como pasatiempos o juegos para mejorar las condiciones mentales. Otros escuchan música, cantan, tocan instrumentos musicales y buscan información relacionada con esfuerzos para mantener la salud. La adaptación a las condiciones de la pandemia es un mecanismo de afrontamiento para mejorar el bienestar psicológico y reducir el estrés postraumático.
Adultos Mayores durante la Pandemia
El COVID-19 trajo cambios significativos en las actividades de rutina diaria, los servicios de salud, la provisión de apoyo social, las habilidades sociales y las percepciones de los adultos mayores. Este grupo enfrentó desafíos por pasar más tiempo en casa, tener contacto limitado con familiares, amigos y el entorno, limitaciones para realizar trabajos y pasatiempos, y un aumento de la ansiedad y el miedo a la muerte. Son un grupo altamente vulnerable durante las fases de pandemia, experimentando barreras físicas, mentales y de perspectiva social, lo que puede convertirse en una carga pesada para los servicios de atención.
Aunque estudios informaron que este grupo tiende a tener menos sentimientos de depresión y puede ser más resistente y tolerante emocionalmente que los grupos más jóvenes, su nivel de resiliencia a menudo puede empeorar debido a limitaciones físicas de condiciones crónicas. Los estados con bajo nivel de resiliencia y condiciones comórbidas pueden hacerlos más vulnerables. La tasa de curación para los adultos mayores depende en gran medida de la aceptación y la fortaleza de la comunidad.
Actividades Diarias y Apoyo Comunitario
Durante la fase pandémica, las personas mayores que viven solas corrieron el riesgo de una disminución en el apoyo familiar para la atención de enfermedades, el control de la salud y el mantenimiento de la higiene del hogar. Sus actividades diarias fueron de las más desafiadas.
Atención de la Salud
El envejecimiento es el factor de riesgo más importante para la aparición de enfermedades crónicas, incluidas las cardiovasculares, diabetes mellitus y cáncer. Estas enfermedades se convierten en comorbilidades en adultos mayores, lo que los hace más susceptibles a otras enfermedades infecciosas. Los trabajadores de la salud deben minimizar su presencia física en los servicios de salud por el riesgo de transmisión, lo que puede generar obstáculos para el acceso de los adultos mayores a estos servicios. Por lo tanto, los profesionales de la salud deben prestar especial atención al brindar servicios de salud de rutina a través de telemedicina, prescripción de medicamentos a largo plazo y visitas domiciliarias regulares.
Problemas de Salud Mental
Los adultos mayores que viven solos tienen un mayor riesgo de soledad y sentimientos de impotencia, condiciones que la pandemia actual puede exacerbar. Resultados de estudios mostraron que el 36% de los adultos mayores reportaron problemas de estrés, mientras que el 42.5% experimentó soledad, y casi un tercio de ellos indicó un aumento de la soledad durante la fase de distanciamiento social.
Mecanismos de Afrontamiento en Situaciones de Crisis
El afrontamiento se refiere a la capacidad de un individuo para construir una estrategia o un conjunto de actividades que le permitan sobrevivir, recuperarse e incluso desarrollar sus condiciones después de experimentar una crisis, un desastre o un brote. Es una respuesta adaptativa a los factores estresantes, incluyendo la conducta de afrontamiento activa, como el proceso de pensamiento para encontrar soluciones y planificar esfuerzos para resolver problemas o estresores percibidos.
Sin embargo, también existen condiciones de afrontamiento ineficaces, como los tipos de afrontamiento disfuncionales. Estos muestran conductas de evitación, rechazo de la realidad, distracciones y conductas autodestructivas, incluyendo el consumo de alcohol y narcóticos, y conductas emocionales maliciosas como la autoinculpación.
Vulnerabilidad en Contextos de Detención
Cualquier persona detenida, independientemente de las razones que llevaron a su privación de libertad, se encuentra en una situación de vulnerabilidad. Los factores que sitúan a las personas en esta condición incluyen un desequilibrio de poder entre los detenidos y el personal a cargo, una dependencia casi absoluta de la institución, el debilitamiento de los lazos sociales y el estigma derivado de la detención.
Aunque el concepto de vulnerabilidad afecta a toda la población privada de libertad, ciertas personas o grupos son especialmente vulnerables y requieren atención y protección adicional. En algunos casos, estas situaciones pueden justificar el acceso a servicios específicos que no estarían necesariamente a disposición del resto de las personas privadas de libertad, lo cual no debe considerarse un trato preferencial o discriminatorio. Tal como lo establecen las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (las "Reglas Nelson Mandela", Regla nº2), "Para que el principio de no discriminación pueda ser puesto en práctica, las administraciones penitenciarias deberán tener en cuenta las necesidades individuales de las personas detenidas, en particular, en el caso de las categorías más vulnerables que se encuentran en los establecimientos penitenciarios. Tomar medidas para proteger y promover los derechos de personas privadas de libertad con necesidades especiales es necesario y no deberá ser considerado como discriminatorio."

Por ejemplo, una persona privada de libertad con algún tipo de discapacidad debe tener derecho a "ajustes razonables". Esto puede consistir en la construcción de una rampa de acceso si la persona está en silla de ruedas, o en un documento que contenga sus derechos y obligaciones disponible en Braille si la persona es ciega. Las autoridades responsables deben estar permanentemente vigilantes y diligentes con respecto a estos grupos, y todas las prácticas y procedimientos dentro del centro de detención deben tener en cuenta esta vulnerabilidad agravada. Se debería intentar buscar alternativas al encarcelamiento para ciertos grupos, especialmente los menores.
Factores de Riesgo de Vulnerabilidad en Detención
No puede existir una lista exhaustiva de los grupos en situación de vulnerabilidad en detención, ya que las categorías pueden fluctuar dependiendo del contexto, la cultura y el tiempo. Hay una serie de factores de riesgo que determinan las situaciones de vulnerabilidad. Por ello, se favorece el uso de la expresión "grupos en situación de vulnerabilidad", un concepto dinámico y en evolución que rechaza la idea de la vulnerabilidad como algo natural o de origen, y pone el acento en el concepto de vulnerabilidad contextual ("es la situación la que hace que la persona sea vulnerable").
Los factores que refuerzan la vulnerabilidad de las personas detenidas pueden ser:
- Factores Personales: Edad, género, nivel de educación, nacionalidad, etnia, salud mental y física, situación legal, situación económica, falta de información, baja autoestima, traumas del pasado o del presente (incluyendo tortura y violencia doméstica y sexual), experiencias vitales, etc.
- Factores Ambientales: La actitud del personal penitenciario, la proporción entre personal y personas detenidas, la actitud de otras personas detenidas, el acceso y la competencia de la asistencia sanitaria, los servicios sociales y legales, sistemas informales de privilegios, la disposición de la prisión, la posibilidad de rediseñar o adaptar el espacio, la ausencia de lazos familiares, el hacinamiento, etc.
- Factores Socioculturales: La actitud de la sociedad y los medios de comunicación hacia las personas privadas de libertad, la estigmatización y la exclusión social, la invisibilidad social, la actitud hacia las minorías, la corrupción, etc.
Categorías de Grupos en Situación de Vulnerabilidad en Detención
Basándose en los factores anteriormente mencionados, las personas en situación de vulnerabilidad pueden agruparse en distintas categorías según el contexto, aunque ciertos grupos, como los niños y adolescentes, siempre deben ser considerados vulnerables independientemente del contexto. Algunos grupos clave, definidos por normas internacionales o regionales o por la prevalencia universal del riesgo de abusos, incluyen:
- Mujeres
- Niños, niñas y adolescentes
- Personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros o intersexuales (LGBTI)
- Personas con algún tipo de discapacidad física o mental
- Personas extranjeras
- Personas pertenecientes a minorías étnicas o pueblos indígenas
Además, otras personas y grupos pueden encontrarse en situación de vulnerabilidad:
- Por su edad o estado de salud: personas enfermas, personas con enfermedades terminales, ancianos, personas con VIH, toxicómanos, etc.
- Por su estatus dentro del sistema de justicia penal: las personas en detención preventiva, las personas sospechosas de terrorismo o de amenazar la seguridad del Estado; las personas condenadas a muerte, las personas privadas de libertad condenadas a cadena perpetua, los delincuentes sexuales, etc.
Vulnerabilidades Múltiples
La combinación de los factores personales, ambientales y socioculturales nos lleva al concepto de vulnerabilidades múltiples. Estas combinaciones ilustran la confluencia entre los grupos afectados y la importancia de tener una idea dinámica y en evolución de la vulnerabilidad. Estas situaciones, que están lejos de ser excepciones en lugares de privación de libertad, requieren que las autoridades protejan y presten una atención especial a las personas afectadas, teniendo en cuenta los múltiples riesgos a los que se encuentran expuestas.
Es fundamental recordar que todas las personas privadas de libertad tienen derechos. Por lo tanto, las situaciones de vulnerabilidad en las que se encuentren, ya sea de manera temporal o permanente, no deberían ser nunca un obstáculo para el disfrute de sus derechos, ni tampoco deberían ser utilizadas en su contra.

Prevención y Tratamiento de Enfermedades Respiratorias en Grupos de Riesgo
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) proporcionan recomendaciones prácticas para ayudar a las personas a reducir su riesgo de contraer una enfermedad respiratoria. Prevenir estas enfermedades y sus complicaciones potencialmente graves es especialmente importante para aquellos con mayor riesgo de enfermarse gravemente.
La vacunación sigue siendo la herramienta más importante de prevención. Si se sospecha tener un virus respiratorio (sentirse enfermo o dar positivo en una prueba) y se tienen factores de riesgo para enfermarse gravemente, se debe buscar atención médica de inmediato para realizar pruebas o recibir tratamiento. En casos de influenza o COVID-19, el tratamiento podría ser una opción para hacer que los síntomas sean menos graves y acortar la duración de la enfermedad.
Discapacidades y Riesgo de Enfermedad Grave
Algunas discapacidades pueden aumentar el riesgo de una persona de enfermarse gravemente por virus respiratorios. Esto se debe, por ejemplo, a una mayor probabilidad de tener condiciones médicas subyacentes, vivir en entornos compartidos por muchas personas, o a factores y condiciones médicas debido a determinantes sociales de la salud.
Uso de Mascarillas
A algunas personas con discapacidades puede resultarles difícil ponerse una mascarilla. Al momento de considerar su uso, las personas con discapacidades o sus cuidadores deben evaluar la capacidad de ponérsela correctamente (tamaño y ajuste adecuados), de evitar tocarse la mascarilla y la cara, y de quitársela sin ayuda.
Trabajo con Proveedores de Apoyo
Las personas con discapacidades que tienen proveedores de apoyo directos pueden protegerse de virus respiratorios preguntando a estos proveedores si tienen algún síntoma u otras razones para creer que podrían tener un virus respiratorio.
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