Furosemida: Dosis y Consideraciones en Pacientes Ancianos

La furosemida es un medicamento diurético de asa ampliamente utilizado que provoca la eliminación de agua y sal que el cuerpo no necesita a través de la orina, lo que resulta en un potente efecto diurético, con un inicio de acción rápido y de corta duración. Es uno de los grupos farmacológicos más utilizados en la práctica clínica habitual, y su conocimiento farmacocinético y farmacodinámico es fundamental para un uso eficiente.

Mecanismo de Acción y Farmacología

La furosemida actúa aumentando la eliminación de sodio por los riñones, reduciendo así la retención de agua en el cuerpo. Todos los diuréticos, a excepción de la espironolactona, eplerenona y la finerenona, necesitan alcanzar el espacio luminal para actuar. Los diuréticos de asa, tiacídicos y acetazolamida llegan al espacio luminal utilizando transportadores orgánicos ácidos presentes en el túbulo contorneado proximal. En situaciones de acidosis metabólica (por uremia o por otros motivos) o en pacientes con hiperuricemia, la entrada al túbulo de estos diuréticos puede estar disminuida por competencia con la presencia de moléculas ácidas.

Biodisponibilidad y Vida Media

  • La furosemida tiene una biodisponibilidad oral muy impredecible, oscilando entre el 10-100% en condiciones fisiológicas. Esta variabilidad explica la discordancia en la respuesta obtenida ante la misma dosis entre distintos pacientes y la diferencia de respuesta cuando la vía de administración es intravenosa u oral.
  • La vida media de la furosemida es de aproximadamente 2 horas, aunque puede verse alargada en situaciones de enfermedad renal crónica (ERC) o insuficiencia hepática.

Curva Dosis-Respuesta y Tolerancia

Existe un umbral mínimo en la concentración tubular del diurético necesario para obtener respuesta, y un umbral máximo a partir del cual no se conseguirá un mayor efecto. La dosis efectiva debe estar entre estos dos umbrales. En condiciones fisiológicas, una dosis de 40 mg de furosemida es diurético-natriurética efectiva, consiguiendo la excreción de 200-250 mEq/l de sodio y de 3-4 litros de agua en un periodo de tres a cuatro horas.

La eficacia de los diuréticos disminuye con las dosis sucesivas, un fenómeno conocido como tolerancia. Se han descrito dos formas:

  • Tolerancia a corto plazo: Respuesta compensatoria funcional renal mediada por el sistema simpático y el sistema renina-angiotensina.
  • Tolerancia a largo plazo: Respuesta compensatoria morfológica, mediada por la hipertrofia de los segmentos distales de la nefrona.

En ambos casos, tras la desaparición del efecto del diurético, aparece un efecto antinatriurético.

Indicaciones y Administración

La furosemida puede presentarse en farmacias como tabletas (Diurmessel, Klimyn, Lasilacton, Lasix, Seguril) o en su versión genérica. Las indicaciones principales incluyen:

  • Edema: Asociado a insuficiencia cardíaca congestiva (ICC), cirrosis hepática (ascitis), enfermedad renal (incluyendo síndrome nefrótico), edema de pulmón y edemas subsiguientes a quemaduras.
  • Hipertensión Arterial (HTA): Leve y moderada, sola o en combinación con otros agentes hipertensivos.
  • Emergencias: En edema agudo, crisis hipertensivas, oliguria derivada de complicaciones del embarazo (gestosis) y como medida coadyuvante en el edema cerebral.

Vías y Dosis

La dosis de furosemida debe ser ajustada individualmente para cada paciente.

  • Vía oral: Se administra con el estómago vacío. La dosis recomendada para adultos varía entre 20 y 80 mg al día al inicio del tratamiento.
  • Vía intravenosa (IV): Se inyecta o infunde lentamente, a una velocidad no superior a 4 mg por minuto. En pacientes con insuficiencia renal grave, la velocidad de infusión no debe exceder los 2,5 mg por minuto. Ordinariamente ocurre una diuresis rápida.
  • Vía intramuscular (IM): Se utilizará cuando la administración oral o intravenosa no sean posibles.

Una vez obtenida la respuesta diurética deseada, se debe buscar la dosis mínima necesaria para mantener esa respuesta. Se puede reemplazar con la terapia oral tan pronto como sea práctico.

Consideraciones Específicas en Pacientes Ancianos

Los pacientes ancianos son particularmente susceptibles a los efectos adversos de la furosemida. Es crucial la supervisión médica rigurosa y un monitoreo estricto de los niveles séricos de sodio, potasio y creatinina, especialmente si existe un alto riesgo de desequilibrio electrolítico o pérdida significativa de fluidos (por vómitos, diarrea o sudoración intensa). La deshidratación, hipovolemia y cualquier alteración electrolítica o del equilibrio ácido-base deben corregirse.

En ancianos, el riesgo de trombosis y embolia, en particular, puede ser mayor, especialmente en aquellos sometidos a un consumo restringido de sal.

Contraindicaciones y Precauciones

Contraindicaciones Absolutas

  • Hipersensibilidad a furosemida o sulfonamidas.
  • Hipovolemia o deshidratación.
  • Insuficiencia renal anúrica que no responda a furosemida.
  • Hipopotasemia grave o hiponatremia grave.
  • Estado precomatoso y comatoso asociado a encefalopatía hepática.

Precauciones

  • Trastornos de la micción: Los pacientes con obstrucción externa de la vejiga urinaria (como en la hipertrofia prostática) pueden experimentar un aumento del volumen de orina que requiere atención médica.
  • Interacciones farmacológicas:
    • Administración concomitante de furosemida IV en las 24 horas siguientes a la administración de hidrato de cloral puede dar lugar a rubores, ataques de sudoración, intranquilidad, náuseas, hipertensión y taquicardia.
    • Se debe evitar el uso concomitante con antibióticos aminoglucósidos, ácido etacrínico u otros fármacos ototóxicos debido a la posibilidad de ototoxicidad.
    • Se debe informar al médico si se toman sucralfato (Carafate®), aspirina o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno o naproxeno.
    • Puede interactuar con otros fármacos antihipertensivos y norepinefrina.
  • Enfermedades preexistentes: Informar al médico sobre cualquier enfermedad renal o hepática, diabetes, gota, lupus eritematoso sistémico (SLE) o cualquier afección que impida que la vejiga se vacíe por completo.
  • Embarazo y lactancia: Furosemida atraviesa la barrera placentaria y puede inhibir la lactancia. Se debe informar al médico si está embarazada o amamantando.
  • Fotosensibilidad: Evitar la exposición innecesaria o prolongada a la luz solar y usar protección adecuada.
  • Hipovolemia y desequilibrio electrolítico: Controlar los niveles de electrolitos y corregir cualquier alteración significativa.
  • Embolia: La furosemida puede aumentar el riesgo de trombosis y embolia, particularmente en los ancianos.
  • Mareos: Especialmente al inicio del tratamiento. Para evitar la hipotensión ortostática, levántese despacio de la cama.
Tabla comparativa de diuréticos de asa y sus características

Efectos Secundarios

La lista de efectos secundarios de los diuréticos es extensa. Las alteraciones hidroelectrolíticas son los más comunes y están relacionadas con la duración del efecto más que con su intensidad. Algunos efectos secundarios comunes incluyen:

  • Micción frecuente
  • Visión borrosa
  • Dolor de cabeza
  • Estreñimiento o diarrea
  • Sed intensa, boca seca
  • Mareos, confusión, cansancio extremo
  • Vómitos, retortijones

Algunos efectos secundarios pueden ser graves y requerir atención médica inmediata, como dificultad para respirar, sensación de garganta cerrada, hinchazón en la boca, lengua o rostro, urticaria, formación de ampollas en la piel, ardor en los ojos o dolor de garganta. Ante estos síntomas, se debe interrumpir el tratamiento y acudir al servicio de urgencias.

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