La fractura de muñeca es una lesión frecuente en la extremidad superior, donde se produce la rotura de uno o varios huesos que forman la articulación entre la mano y el antebrazo. Habitualmente, el hueso más afectado es el radio distal, aunque también puede fracturarse el cúbito.
Las fracturas de muñeca en adultos mayores son particularmente comunes y deben abordarse con rapidez para evitar complicaciones. A menudo, se producen tras caídas o traumatismos leves, debido a la fragilidad ósea asociada al envejecimiento. Este tipo de lesiones pueden afectar seriamente la autonomía, especialmente si no se diagnostican o tratan de forma adecuada. La movilidad reducida, los reflejos más lentos y algunas patologías crónicas influyen en la aparición de este tipo de lesiones.
Epidemiología y Factores de Riesgo
En personas mayores, el radio distal es el segundo hueso más fracturado, y es la fractura más frecuente en mujeres mayores de 50 años, representando hasta el 18% de todas las fracturas en la población de edad avanzada. Ocurre con alta frecuencia en pacientes sobre los 75 años, sobre todo en mujeres.
La incidencia de las fracturas de radio distal ha aumentado significativamente en la población senil debido a una población anciana más activa y en expansión, además de condiciones como la osteoporosis y al alto riesgo de caídas en este grupo etario. La osteoporosis, un trastorno frecuente en adultos mayores en el que los huesos se vuelven muy frágiles y más propensos a fracturarse, puede hacer que una caída relativamente menor provoque una fractura de muñeca. De hecho, es el principal factor de riesgo para la fractura de muñeca en la población adulta, multiplicando la incidencia en adultos mayores en hasta siete veces.
Una caída o golpe en la tercera edad tiene consecuencias más severas que en otra etapa de la vida. La disminución en la parte motora impacta directamente el desempeño y capacidad de realizar actividades diarias. Esta eventual pérdida de habilidades físicas puede generar otros problemas secundarios, como inmovilidad, miedo a sufrir una nueva caída e incluso depresión.
Tipos de Fracturas de Radio Distal
Una fractura del radio distal ocurre cuando el área del radio cerca de la muñeca se rompe. El radio es el más grande de los dos huesos del antebrazo, y su extremo hacia la muñeca se llama extremo distal. Estas fracturas son muy frecuentes; de hecho, el radio es el hueso del brazo que se rompe con más frecuencia. Una fractura del radio distal casi siempre ocurre aproximadamente a 1 pulgada (2,5 cm) del extremo del hueso.
La ruptura puede ocurrir de muchas formas diferentes:
- Fractura de Colles: Es una de las fracturas de radio distal más comunes, en la que el fragmento roto del radio se inclina hacia arriba. Esta fractura fue descrita por primera vez en 1814 por el cirujano y anatomista irlandés Abraham Colles, de ahí su nombre. Suele ser más frecuente en mayores que padecen osteoporosis. La forma de producirse esta dolencia suele ser indirecta, y se debe a una caída en extensión o flexión dorsal de la mano.
- Fractura intraarticular: Una fractura que se extiende hasta la articulación de la muñeca.
- Fractura extraarticular: Una fractura que no se extiende hacia la articulación.
- Fractura abierta: Ocurre cuando un hueso fracturado rompe la piel. Estos tipos de fracturas requieren atención médica inmediata debido al riesgo de infección.
- Fractura conminuta: Cuando un hueso se fractura en más de dos pedazos.
Otras fracturas que pueden ocurrir en la muñeca incluyen:
- Fractura de Smith
- Fractura de Barton
- Fractura de escafoides
- Fractura de Hutchinson
- Fractura distal de cúbito (a veces el cúbito también se fractura, lo que se conoce como fractura de cúbito distal)
- Fractura de estiloides cubital
Es importante clasificar el tipo de fractura, porque algunas, como las intraarticulares, abiertas, conminutas y desplazadas (cuando las piezas de hueso fracturadas no se alinean rectas), son más difíciles de tratar.

Causas y Síntomas
La causa más común de una fractura de radio distal es una caída sobre un brazo extendido. En las personas jóvenes, dichas fracturas suelen ocurrir en accidentes de gran impacto, como una caída desde una escalera o un choque automovilístico. En personas mayores de 60 años, muchas fracturas del radio distal son causadas por una caída desde una posición de pie. Una muñeca fracturada puede ocurrir incluso en huesos sanos si la fuerza del trauma es lo suficientemente severa, por ejemplo, en un accidente automovilístico o una caída de una bicicleta.
Los síntomas de una muñeca fracturada generalmente son:
- Dolor intenso e hinchazón: Aparece de forma inmediata o pocos minutos después del traumatismo. Es habitual que aumente al intentar mover la muñeca, girar la palma o realizar fuerza con los dedos.
- Sensibilidad.
- Hematomas: Puede aparecer un moretón negro o azulado.
- Deformidad: En muchos casos, la muñeca cuelga de forma extraña o doblada.
- Imposibilidad de mover dedos ni muñeca.
- Entumecimiento en los dedos: En fracturas muy graves, los nervios de la mano pueden verse afectados, causando entumecimiento. Si se presenta entumecimiento en los dedos, es crucial acudir de inmediato a un centro de atención de urgencias.
No todas las lesiones en esta zona implican una rotura completa. Una fisura en la muñeca es una pequeña grieta en el hueso que, aunque menos grave, también requiere atención médica y reposo. Dado que una fisura puede no presentar signos externos llamativos, nunca debe descartarse una lesión ósea solo porque no hay deformidad visible. En la tercera edad, es recomendable acudir a urgencias o al centro de salud ante cualquier caída con dolor persistente en la muñeca, incluso si se mantiene cierta movilidad.
Diagnóstico
Si la lesión no es muy dolorosa y la muñeca no está deformada, puede que sea posible esperar hasta el día siguiente para ver a un médico, protegiendo la muñeca con una férula, aplicando una compresa de hielo y elevando la muñeca. Si la lesión es muy dolorosa, si la muñeca está deformada o adormecida, o los dedos no están rosados, es necesario acudir a urgencias.
Para confirmar el diagnóstico, el médico ordenará radiografías de la muñeca, ya que son la técnica de diagnóstico por imagen más común y ampliamente disponible. Las radiografías pueden mostrar si el hueso está fracturado, si hay un desplazamiento (un espacio entre los huesos fracturados) y cuántos fragmentos hay.
En ocasiones, otras pruebas de diagnóstico por imágenes pueden proporcionar más detalles al médico:
- Exploración por tomografía computarizada (TC): Las tomografías computarizadas pueden descubrir fracturas de muñeca que las radiografías no detectan, y también permiten ver lesiones en los tejidos blandos y los vasos sanguíneos.
- Resonancia Magnética (RM): Puede ser útil para evaluar tejidos blandos o lesiones más complejas.
Tratamiento
El tratamiento de los huesos fracturados sigue una regla básica: las piezas fracturadas deben volver a colocarse en su lugar y evitar que se muevan hasta que se curen. Existen muchas opciones de tratamiento para una fractura de radio distal. La elección depende de muchos factores, como la naturaleza de la fractura, la edad y nivel de actividad del paciente, y las preferencias personales del cirujano. El tratamiento idóneo en la población mayor no se ha definido concretamente y varía según la complejidad de la fractura y la experiencia de cada cirujano.
Tratamiento No Quirúrgico (Conservador)
Si el hueso roto está en una buena posición o si los extremos quebrados del hueso no se encuentran alineados de manera correcta y se generan espacios entre las piezas óseas o los fragmentos se superponen, el médico deberá manipular las piezas y colocarlas en su lugar mediante un procedimiento que se denomina reducción. Cuando se endereza un hueso sin tener que abrir la piel (incisión), se denomina reducción cerrada.
Una vez que el hueso esté correctamente alineado, se inmoviliza con una tablilla o un yeso para restringir el movimiento del hueso quebrado de la muñeca para que se suelde de manera adecuada. Por lo general, se usa una férula durante los primeros días para permitir una pequeña cantidad de hinchazón normal. Un yeso se coloca entre unos días y una semana más tarde, después de que baje la hinchazón. El yeso se cambia 2 o 3 semanas después a medida que la hinchazón disminuye más, lo que hace que el yeso se afloje. En el tratamiento conservador en fracturas mínimamente desplazadas, el yeso puede incluir la articulación del codo para limitar la supinación y la pronación, disminuyendo así el riesgo de desplazamiento.
Dependiendo de la naturaleza de la fractura, el médico puede monitorear de cerca la curación tomando radiografías regulares. Si la fractura se redujo o se pensó que era inestable, se pueden tomar radiografías a intervalos semanales durante 3 semanas y luego a las 6 semanas. El yeso se retira aproximadamente 6 semanas después de la fractura. La evidencia actual sobre los resultados del tratamiento a medio y largo plazo en adultos mayores es escasa.
Colocación y retiro de yesos
Tratamiento Quirúrgico
A veces, la posición del hueso está tan fuera de lugar que no puede corregirse o mantenerse corregida con un yeso, o la fractura es más compleja (intraarticular, abierta, conminuta). Esto tiene el potencial de interferir con el funcionamiento futuro del brazo, por lo que se requiere cirugía. El objetivo de la cirugía es la reducción de la fractura y su estabilización mediante un implante (placa, tornillos y agujas metálicas), lo que permite una rehabilitación precoz.
Procedimiento Quirúrgico
La cirugía generalmente implica hacer una incisión para acceder directamente a los huesos rotos y mejorar la alineación (reducción abierta). Se identificarán y protegerán estructuras importantes, como arterias, nervios y tendones. El cirujano realineará los huesos fracturados directamente a través de la incisión. Dependiendo de la fractura, existen varias opciones para mantener el hueso en la posición correcta mientras cicatriza:
- Placa y tornillos (generalmente una placa en la cara palmar de la muñeca, a través de una incisión longitudinal). De acuerdo a la característica de la fractura se pueden utilizar placas en el dorso de la muñeca, lo que es menos frecuente.
- Pasadores de metal (clavos de Kirschner, generalmente de acero inoxidable o titanio).
- Fijador externo (un marco estabilizador fuera del cuerpo que mantiene los huesos en la posición adecuada para que puedan sanar).
- Injerto óseo como ayuda para la cicatrización.
- Cualquier combinación de estas técnicas.
Generalmente, es una cirugía que requiere una hospitalización transitoria y se puede estar en casa el mismo día. Como anestesia es frecuente el bloqueo de los nervios del brazo (del plexo braquial) más una sedación o anestesia general.
Fracturas Abiertas
Se requiere cirugía lo antes posible (dentro de las 8 horas posteriores a la lesión) en todas las fracturas abiertas. El tejido blando y el hueso expuestos deben limpiarse a fondo (desbridarse) y pueden administrarse antibióticos para prevenir infecciones. Se utilizarán métodos de fijación externos o internos para mantener los huesos en su lugar. Si los tejidos blandos alrededor de la fractura están muy dañados, su médico puede aplicar un fijador externo temporal. La fijación interna con placas o tornillos se puede utilizar en un segundo procedimiento varios días después.
Consideraciones en el Tratamiento
Hay ciertos factores asociados que se deben considerar en el momento de tomar una decisión de tratamiento en este tipo de población mayor. Estos factores incluyen las condiciones funcionales previas del paciente, las comorbilidades que puedan influir en el curso o desenlace del manejo (como osteoporosis o fracturas previas), el tipo de fractura según diversas clasificaciones (AO Orthopaedic Trauma Association, Fernández), así como la altura radial, la inclinación volar, el grado de conminución, la varianza cubital, el grado de escalón articular, entre otros. Aunado a esto, se debe evaluar el rango de extensión y flexión de la muñeca para determinar la funcionalidad previa del paciente y orientar de una manera acertada su tratamiento.
Medicamentos para el Dolor
Para reducir el dolor, el médico puede recomendar un analgésico de venta libre, como la combinación de ibuprofeno y paracetamol, que es mucho más eficaz que uno solo. Si el dolor es intenso, es posible que se necesite un medicamento opioide, como la codeína, por unos días. Es fundamental usar opioides solo según las indicaciones del médico y dejarlos apenas el dolor empiece a desaparecer, ya que pueden ser adictivos. Los AINE (antiinflamatorios no esteroides) pueden ayudar a reducir el dolor, pero también podrían dificultar la sanación de los huesos, especialmente si se utilizan a largo plazo, por lo que se debe consultar con el médico.
Recuperación y Rehabilitación
Debido a que los tipos de fracturas del radio distal son muy variados y las opciones de tratamiento son muy amplias, la recuperación es diferente para cada individuo. Es fundamental que muevas tus dedos de manera regular mientras la fractura se cura para prevenir la rigidez. Pregúntale al médico cómo debes moverlos.
Postoperatorio y Cuidados
Una vez en casa, se debe comenzar con una movilidad progresiva de hombro, codo y dedos. La mano sana puede servir de ayuda para lograr la flexión y extensión completa de los dedos. Durante la primera semana la mano tenderá a hincharse, lo que se reduce manteniendo la mano en alto y estimulando la mayor movilidad de los dedos. El uso de cabestrillo es solo intermitente y sirve para ayudar a tener la mano en alto. Rara vez el paciente quedará con yeso después de la cirugía, ya que lo habitual es el uso de un inmovilizador de muñeca. Se puede usar la mano operada para tareas livianas, como comer, vestirse o usar el celular, pero no hay que tomar objetos que pesen más de medio kilo durante las tres primeras semanas. La mayoría de las incisiones quirúrgicas deben mantenerse limpias y secas durante 5 días o hasta que se retiren las suturas (puntos).
Cuidado de Yesos y Férulas
En algunos casos, los yesos originales se reemplazarán porque la hinchazón ha bajado tanto que el yeso se afloja. El último yeso generalmente se retira después de aproximadamente 6 semanas. Durante la cicatrización, los yesos y las férulas deben mantenerse secos. Una bolsa de plástico sobre el brazo mientras se ducha debería ayudar. Si el yeso se moja, no se secará muy fácilmente. Un secador de pelo en una posición fría puede ser útil.
Terapia y Recuperación a Mediano Plazo
Después de que te retiren el yeso o la férula, es probable que necesites realizar ejercicios de rehabilitación o terapia física para reducir la rigidez y restablecer el movimiento en tu muñeca. Salvo excepciones, luego de la segunda a tercera semana, se debe ir aumentando de manera progresiva la movilidad de la muñeca, forzando suavemente la flexión y extensión. De la misma manera, se podrá ir tomando más peso y entre la cuarta y sexta se podrá levantar un kilo con la mano operada. Con frecuencia se requiere de rehabilitación con kinesiología para mejorar la movilidad, fuerza y disminuir el dolor. A las seis semanas se consigue generalmente la consolidación de la fractura y se pueden realizar tareas con mayor demanda. Entre la semana 8 a 12 se logra, habitualmente, una extremidad funcional y útil para la gran parte de las tareas de la vida cotidiana. Actividades manuales o deportes de mayor demanda pueden requerir de mayor tiempo de rehabilitación.
Casi todos los pacientes tienen algo de rigidez en la muñeca. Por lo general, la rigidez mejora uno o dos meses después del retiro del yeso o después de la cirugía, y continúa mejorando durante al menos 2 años. La mayoría de los pacientes podrá retomar actividades livianas, como nadar o ejercitar la parte inferior del cuerpo en el gimnasio, 1 o 2 meses después del retiro del yeso o de la cirugía. Durante el primer año, es esperable tener algo de dolor al realizar actividades enérgicas. También es esperable sentir algo de dolor o rigidez residual durante 2 años o quizás de forma permanente, especialmente si se sufrió una lesión de gran impacto, se tiene más de 50 años o se tiene artrosis.
El seguimiento médico y los cuidados en casa de los adultos mayores son esenciales para asegurar una buena recuperación. Es crucial evitar movimientos bruscos o esfuerzos innecesarios con la muñeca afectada, especialmente durante las primeras semanas. Mantener la muñeca elevada siempre que sea posible, apoyándola sobre cojines o almohadas, y seguir de forma estricta las indicaciones médicas y de fisioterapia. La asistencia especializada no sólo guía la recuperación, también adapta los ejercicios y tiempos a las necesidades del anciano. Observar la evolución de la herida quirúrgica, si ha sido necesaria una operación.

Complicaciones
Después de la cirugía o el yeso, es importante lograr el movimiento completo de los dedos lo antes posible. Si no puede mover completamente los dedos dentro de las 24 horas debido al dolor y/o hinchazón, comuníquese con su médico para una evaluación. Su médico puede aflojar su yeso o vendaje quirúrgico. En algunos casos, será necesario trabajar con un terapeuta físico u ocupacional para recuperar el movimiento completo. El dolor persistente (constante) puede ser una señal de síndrome de dolor regional complejo (distrofia simpática refleja). Su médico puede administrar un tratamiento intensivo con medicamentos o bloqueos nerviosos.
En el caso de las personas mayores, sufrir uno de estos traumatismos puede provocar un declive en las funciones de la vida diaria, ya que las personas mayores no recuperan la totalidad de la movilidad de la articulación.
Prevención
Además de los cuidados tras la fractura, es clave actuar en la prevención de nuevas caídas, especialmente en personas con osteoporosis o desequilibrios. Una buena salud ósea es una importante opción de prevención. Las muñequeras pueden ayudar a prevenir algunas fracturas, pero no las evitarán todas. Las personas con antecedentes de osteoporosis deberían consultar con su médico de atención primaria acerca de las opciones para fortalecer los huesos. Se debe valorar la posibilidad de usar bastón o andador si es necesario. En el hogar también es importante aplicar una serie de medidas, ya que es uno de los espacios donde mayor número de caídas se registran.