El sistema de protección a la infancia en Chile ha experimentado una profunda transformación, dando paso a un nuevo modelo de acogida y protección. Este cambio se acompaña de un robusto programa de inducción para los equipos de las nuevas residencias, diseñado para alinear a todo el personal con la filosofía centrada en el niño y la niña.
Contexto y Transformación del Modelo de Acogida
Para este 2021 se anunció el cierre de otros 4 centros: Pudahuel en la Región Metropolitana, Entre Silos en Maule, Capullo en Biobío y Alborada en La Araucanía. Este panorama refuerza la necesidad de un nuevo enfoque. El modelo de residencias familiares se presenta como una alternativa innovadora, con un máximo de 12 niños y adolescentes por establecimiento. Este modelo de vida familiar que se empezó a implementar en Hogar de Cristo, busca cambiar el paradigma, especialmente para las personas que han trabajado en el antiguo sistema de protección.

El Rol de la Capacitación: Paréntesis en Hogar de Cristo
Las personas que trabajan en este nuevo modelo de acogida y protección a la infancia vulnerada están siendo capacitadas por el área de Asesorías y Servicios Clínicos (ASC) de Paréntesis en Hogar de Cristo desde hace dos años. Según explica la psicóloga Catalina Burmeister, coordinadora: “Como área nos interesa asesorar a distintas organizaciones en prevención del consumo de drogas y alcohol, pero esta asesoría la ampliamos a salud mental y todos los factores socioemocionales vinculados a aportar en trayectorias inclusivas”.
Diseño y Contenido de los Cursos
Los cursos de inducción son en línea y fueron diseñados basados en la experiencia de pilotaje con las residencias de protección terapéuticas especializadas, modelo que se implementó, pero también con los lineamientos aportados por el Sename. La trabajadora social y relatora Lorena Ochoa realizó el diseño del curso Intervención Cotidiana bajo todos los parámetros de exigencias del Sename, por lo que resultó un producto muy acogedor y acorde a las necesidades de los equipos de trabajo. Posteriormente fue revisado en conjunto con la consultora Ana Bárbara Ormeño y la coordinadora Catalina Burmeister, basándose en los estándares de calidad de ASC Paréntesis.
Lorena Ochoa, licenciada en trabajo social, es la encargada de impartir el curso “Estrategias de Intervención de Vida Cotidiana en Residencias”. Ella había participado antes en el proceso de pilotaje de las residencias modelo de protección que Hogar de Cristo implementó, con una mirada totalmente innovadora. "La experiencia es fundamental y yo quería aportar a la realidad de la infancia en el nivel proteccional, movilizando cambios".
Público Objetivo de la Inducción
Estos cursos son parte del proceso de inducción para el equipo de residencias, incluyendo a todos los que directa o indirectamente se van a relacionar con los niños. Esto abarca desde el conductor a cargo de los traslados, a los manipuladores de alimentos e incluso personal externo. Cerca de 25 personas conforman cada equipo de una residencia familiar. "Son muy completos y algunos ya han trabajado en los antiguos CREAD, lo que implica que deben hacer todo un cambio de paradigma".
Un Cambio de Paradigma: Enfoque Centrado en el Niño y el Vínculo
Desde el Sename se insistió mucho en enfatizar una mirada puesta en el niño y la niña, un trabajo de protección, de cuidado y de vinculación con ellos para que, ojalá, estén lo menos posible en estas residencias y puedan volver pronto con sus familias. De eso depende mucho el trabajo que haga este equipo. Un niño, niña o adolescente con trayectoria demasiado larga en la institución no es el ideal. Este enfoque es todo lo contrario al anterior, porque está basado en las relaciones, en lo afectivo, en apelar mucho al vínculo con los chicos y chicas, y eso implica preocupación a todo nivel del equipo.
Intervención Terapéutica Integral
El trabajo que se debe desempeñar es con amor, respeto y confidencialidad, en un equipo alineado con estos criterios, “ya que todo es terapéutico. Esa es la clave”. La intervención terapéutica no está encerrada entre 4 paredes con una dupla psicosocial, como antes, sino que cada uno desde su función está también haciendo intervención, ya sea al compartir el almuerzo. Es un estado permanente de intervención de todos los miembros del equipo. Si hacemos un paralelo en el antiguo modelo, este se focalizaba mucho en la llamada intervención psicosocial, donde la hora de terapia con suerte se daba una vez a la semana con el profesional. Ahora, el compromiso laboral en este espacio tiene una mirada nueva.
Desde que el trabajador o la trabajadora entran a la residencia hasta que se van, son un referente: una persona que todo el tiempo está interviniendo con los niños. Cuando se logra que cada uno asuma la importancia de su rol en este espacio, es cuando la intervención empieza a funcionar. Se podría decir que antes el espacio se limitaba a brindar pan, techo y abrigo, pero faltaba cariño y preocupación. "Cada saludo, cada conversación, algún detalle que yo hago, genera vínculo. Este enfoque está relacionado con el vínculo y las relaciones. Es tan bonito cuando se logra integrar de forma real y sacar el paradigma al que estás acostumbrado en relación a la residencia, yo creo en el cambio".
Importancia del Rol de Cada Miembro del Equipo
Catalina Burmeister, Marlene Ruíz y Lorena Ochoa cuentan que los que se han capacitado con estos cursos han terminado muy satisfechos con los contenidos recibidos. Lo importante es que cada trabajador del equipo sienta la importancia del rol que cumplen, independiente de la función que realizan. Además, hay una mirada más horizontal del equipo, porque todos los roles son importantes -auxiliar de aseo, manipulador de alimentos, conductor, monitor-, todos cumplen en algún momento alguna relación con ellos.

Implementación y Experiencia de la Capacitación Online
Durante los meses de mayo y junio pasados se realizó el proceso de investigación, elaboración, compartir conocimientos, rectificaciones y ajustes para presentar al Sename el producto final. La ejecución del curso, que dura dos días, comenzó en julio con dos grupos. Ahora vienen nuevos grupos de aquí a diciembre, un total de 9 equipos que se están preparando para ingresar a las residencias. "Al ser online, sin duda, esta experiencia es distinta, hay que estar mayormente conectado, de 9 a 6 de la tarde, con una hora de descanso para almorzar".
Fomentando la Autonomía y la Inclusión Familiar y Comunitaria
La entrega de estas herramientas incluye a la comunidad y a la familia porque, sin duda, los niños van a retornar a sus espacios familiares. "No se puede pensar en coartar esa relación porque es un derecho de los niños, niñas y adolescentes, hay que aprender a incluirlas en este proceso". Es fundamental mostrarles que existe otro espacio llamado comunidad en el que deben aprender a desenvolverse: en los centros de salud, en la municipalidad, en el traslado, aprender a pagar la locomoción; cosas básicas para nosotros, pero cuando los tienes en una burbuja con estos modelos paradigmáticos arraigados en lo que es una residencia, donde la preocupación exclusiva era pan, techo y abrigo, eso no funciona.
Hoy sabemos que hay otra apertura a sus reales necesidades y cuál es nuestro deber y rol hacia ellos. En la entrega de herramientas está la clave y volvemos de nuevo al vínculo: en la medida que lo fortalezco y mantengo una sana relación con un adulto o varios, es posible entregar más herramientas.