El Trágico Caso de José Aedo y Blanca Sáez en El Bosque
José Aedo (94) y Blanca Sáez (86), una pareja que había compartido 60 años de matrimonio, fueron encontrados sin vida en su domicilio de la calle Eleuterio Ramírez, en la comuna de El Bosque. Horas antes de su muerte, ambos acudieron juntos, como era su costumbre, al consultorio doctor Carlos Lorca.
Esta rutina de moverse "uno al lado del otro" hacía que la trágica decisión que habrían tomado, pese al impacto, no fuera del todo incomprensible para sus familiares y cercanos.
El hallazgo y los primeros indicios
La noche de un lunes, los cuerpos de José y Blanca fueron descubiertos por su nieta, Catherine Aedo, en la vivienda que habían compartido desde 1957. El fatal hallazgo ocurrió cerca de las 20:30 horas.
Junto a los cuerpos, se encontró una carta que, según los indicios, habría sido dejada por ambos. En ella, intentarían explicar las razones detrás de su decisión: se sentían dependientes de su familia y estaban cansados de vivir.
Catherine encontró a sus abuelos junto a un arma de fuego, la cual estaba inscrita a nombre de la fallecida. La noticia impactó a toda la cuadra, que no esperaba ni podía imaginar tal desenlace para una pareja con más de seis décadas de unión.

La hipótesis policial: Femicidio seguido de suicidio
Desde la Policía de Investigaciones (PDI), el comisario Eduardo Aro entregó los primeros antecedentes, señalando que "sería un femicidio y posterior suicidio, a cuya dueña de casa se le dio muerte por parte del cónyuge" con el arma inscrita por la mujer.
Si bien la hipótesis inicial con la que opera la Brigada de Homicidios de la PDI apunta a un femicidio, no se descarta la posibilidad de un eventual pacto suicida entre la pareja de adultos mayores.

La perspectiva familiar: Una historia de amor y agotamiento
Aunque la confirmación oficial de un pacto suicida aún es materia de investigación, la familia de José y Blanca manifestó creer en esta posibilidad. Catherine Aedo, su nieta, enfatizó que "no estaban abandonados. Son 60 años de matrimonio, que vivieron juntos y felices. Es una historia de amor donde nunca los viste pelear o tratarse mal entre ellos."
Ella reiteró que la pareja "ya estaba cansada" y que "esta es una decisión que lamentablemente nadie pudo predecir que iba a pasar." Catherine encontró consuelo en que "están los dos juntos," recordando que les escuchaba decir que "si algo le pasaba al otro, el otro no seguía porque tenían que estar juntos."
El hijo de la pareja, Jorge Aedo, también aseguró que, según el contenido de la carta, "el hecho fue por amor," y destacó que "ellos siempre estuvieron acompañados, todos lo saben."
Un sobrino que se preocupaba de ellos, Alan, describió a la pareja como "súper independiente," haciendo sus propias cosas porque "no querían depender de nadie." Un enfermero del Cesfam que los conoció y siguió visitándolos, incluso fuera de su horario laboral, relató que el hogar de la pareja no mostraba signos de miseria, contando con los implementos necesarios y una buena higiene. El enfermero expresó su dolor: "Me duele lo que pasó, porque la vida no es injusta. El ser humano es injusto. Llegar a una situación así, estar abandonados. Por un acto de amor, por no separarse, hicieron esto."
Familiares de los fallecidos también habrían declarado que ambos estaban "cansados de vivir."

Ausencia de Antecedentes de Violencia Intrafamiliar
Un aspecto clave en la investigación es la confirmación por parte de la policía de que no existen antecedentes de violencia intrafamiliar en el matrimonio. El comisario Eduardo Aro informó que "no existirían antecedentes de violencia intrafamiliar en este caso," aunque la existencia de la carta sigue siendo "materia de investigación."
Casos Análogos en Chile
El trágico suceso de José y Blanca no es un caso aislado en el país.
El incidente de Jorge Olivares y Elsa Ayala en Conchalí
En julio del año pasado, el fallecimiento de Jorge Olivares (84) y Elsa Ayala (89) en Conchalí fue reportado bajo circunstancias muy similares. Jorge tomó su revólver y disparó en la sien a Elsa, su pareja de más de 55 años, y segundos después se quitó la vida.
Aunque en ese caso no se encontró una carta, se planteó la misma motivación: estaban enfermos y cansados. La pareja había advertido en diversas ocasiones, de forma serena, que partirían juntos, lo cual hicieron tras 55 años de matrimonio. Elsa, quien había comenzado a usar pañales, no deseaba ser internada en un asilo, una opción que su sobrino Alan había considerado. Había comentado esa misma mañana: “No vamos a seguir molestando después de muertos.” Además, tenían listos los trámites para la cremación de ambos en el Cementerio General.
Un caso similar en Valparaíso
Recientemente, dos adultos mayores también fueron hallados sin vida al interior de una vivienda en el sector de Playa Ancha, Valparaíso. Se presume que se trató de un caso de femicidio seguido de suicidio, donde el hombre habría disparado contra su esposa para luego quitarse la vida.
El hallazgo fue realizado por el hermano de una de las víctimas, quien indicó que la mujer padecía una enfermedad terminal. Al ingresar a la casa, encontró a la pareja fallecida, ambos con impactos balísticos en la cabeza, postrados en su cama. Carabineros y la PDI llegaron al lugar bajo instrucción de la Fiscalía Local para iniciar la investigación y esclarecer las circunstancias del hecho.

Reflexiones sobre el Suicidio en la Tercera Edad
Una investigación mencionada en el contexto de estos sucesos indica que las personas que optan por el suicidio en la vejez suelen ser mayores de 80 años, con un alto porcentaje de efectividad, ya que de los intentos, uno de cada cuatro resulta fatal.
Estos trágicos casos ponen de manifiesto la complejidad de la decisión de terminar con la vida, especialmente en la tercera edad. Factores como la dependencia física o emocional, el agotamiento vital y el profundo vínculo afectivo con la pareja pueden jugar un papel determinante en estas dolorosas resoluciones.