Familia anciana: apoyo, cuidados y desafíos psicosociales en el hogar

La evaluación familiar destaca los problemas psicosociales que atraviesan la pareja de la persona mayor dependiente (SA) y su pareja VV, subrayando la dependencia de SA por múltiples condiciones crónicas, su bajo estatus socioeconómico y la limitada red de apoyo familiar. Este estudio clínico se inicia con una introducción al tema y su propósito, seguida de una valoración familiar para identificar los principales issues que afectan a la familia. El objetivo es difundir los resultados de este estudio a profesionales de la salud para que conozcan las distintas realidades y problemas psicosociales de una persona con dependencia, y así comprender cómo abordarlos.

Contexto y alcance del cuidado familiar

El cuidado en el hogar representa entre el 76% y 89% de los servicios de salud en domicilios, abarcando aspectos físicos, emocionales, sociales y económicos proporcionados principalmente por familiares. Los cuidadores, especialmente cuando el compromiso de salud del anciano es grave, asumen roles clave junto con otros parientes o amigos, y a veces deben adaptar sus vidas laborales para atender a la persona dependiente.

En Estados Unidos, en 2020 más de 40 millones de cuidadores no remunerados cuidaron a mayores de 50 años u otros adultos dependientes. Aproximadamente, el 38% de las personas de 80 años o más y el 76% de las de 90 años requieren ayudas rutinarias para el cuidado personal y las tareas del hogar. La cantidad y el tipo de cuidados varían según recursos económicos, estructura familiar, calidad de las relaciones y otras demandas de tiempo y energía.

Impactos del cuidado y carga del cuidador

La experiencia de cuidar puede ser gratificante, pero también conlleva tensiones considerables, aislamiento, fatiga y, en algunos casos, abuso hacia el adulto mayor. El nivel de carga del cuidador aumenta cuando la persona mayor presenta una mayor discapacidad y necesidad de atención intensiva. El cuidado puede convertirse en una carga económica: reducir horas de trabajo o tomar licencias prolongadas es común entre los cuidadores adultos o sus cónyuges.

La pandemia de COVID-19 intensificó el estrés, la ansiedad y la depresión entre los cuidadores, además de provocar trastornos del sueño, fatiga, inseguridad alimentaria y preocupaciones financieras, con menor participación social y bienestar general.

Servicios y apoyos disponibles

Los cuidadores deben conectarse con asistentes sociales para evaluar necesidades, derivación a servicios y asesoramiento. En EE. UU., los servicios pueden estar disponibles a través de programas de exención de Medicaid para adultos mayores que optan por permanecer en el hogar. Intervenciones eficaces incluyen coordinación de atención interdisciplinaria, educación sobre enfermedades y tratamientos, apoyo emocional continuo, asesoramiento familiar y de grupo, y servicios de relevo de cuidado. También se recomienda fomentar el autocuidado del cuidador y buscar apoyo en grupos externos para sostén psicológico o ayuda práctica.

Infografía: Carga del cuidador en números (horas semanales, distribución de roles)

Responder a la realidad demográfica y social

Los cambios demográficos y sociales han reducido el número de familiares disponibles para el cuidado, aumentando la demanda de cuidados a cargo de no familiares (amigos, vecinos o cuidadores formales). Factores como mayor esperanza de vida, mayor movilidad, aumento de la maternidad y reducción del tamaño familiar, entre otros, contribuyen a que los cuidadores sean a veces la “familia sandwich” o la pareja que asume el cuidado junto con otros familiares. Aun así, la mayoría de personas mayores viven cerca de un cuidador familiar, lo que facilita el acceso a apoyos locales.

Enfoque de atención primaria orientado a la familia

La atención primaria de salud (APS) se concibe como un enfoque que atiende a toda la sociedad para garantizar el mayor nivel de salud y bienestar, con servicios integrados que cubren promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos, cerca del entorno cotidiano de las personas. Esta visión reconoce los determinantes sociales de la salud y promueve la participación de las familias y comunidades para mejorar la autosuficiencia en salud.

La APS se fundamenta en justicia social, equidad y solidaridad, y busca una cobertura sanitaria universal (CSU) que se apoye en políticas multisectoriales y en la participación social. En la práctica, esto implica coordinación entre servicios de salud, educación, protección social y comunidades para identificar necesidades, reducir desigualdades y apoyar a cuidadores familiares.

Respiro Familiar para los Cuidadores

Elementos clave para intervenir en el cuidado familiar

  • Reconocer y evaluar la carga del cuidador y el impacto en la salud física y mental.
  • Proporcionar educación sobre las enfermedades y tratamientos de la persona mayor, así como técnicas de cuidado diario.
  • Ofrecer apoyo emocional individual, familiar y grupal, y servicios de relevo de cuidado.
  • Conectar al cuidador con recursos sociales, económicos y de asesoramiento para sostén a largo plazo.
  • Promover la participación de la familia en la planificación del cuidado y en la toma de decisiones, manteniendo la autonomía y dignidad de la persona mayor.

Si el familiar es hostil o difícil, se deben aprender estrategias para no tomar la actitud de la persona como algo personal y manejar la tensión emocional de forma adecuada.

Datos y perspectivas globales

En 2022, más de mil millones de personas vivían en riesgo de pobreza por gastos de atención de salud, y la atención primaria de salud podría salvar 60 millones de vidas y aumentar la esperanza de vida hasta 3,7 años para 2030, si se invierte en APS. La APS es la vía para alcanzar la CSU y los ODS, y es fundamental para que los sistemas de salud sean más resilientes, inclusivos y equitativos.

La OMS propone fortalecer la APS mediante servicios de apoyo “de ventanilla única”, soluciones innovadoras y datos probatorios, y renovación de políticas para orientar a gobiernos y comunidades hacia un sistema de salud centrado en las personas y dirigido por la APS.

Conclusión de enfoque familiar en la práctica sanitaria

La intervención centrada en la familia es esencial para mejorar el bienestar del anciano dependiente y de sus cuidadores. Las redes de apoyo, la educación y la coordinación interdisciplinaria permiten reducir la carga del cuidador y optimizar los recursos disponibles, mejorando la calidad de vida de toda la unidad familiar.

tags: #familia #anciana #aps