Este artículo explora la situación de mujeres bolivianas aymara residentes en Arica, Chile, centrándose en sus testimonios sobre la relación con el Estado chileno a través de sus agencias y funcionarios locales. Arica, capital de la Región de Arica y Parinacota, se ubica en el extremo norte chileno, un territorio donde converge la Triple-frontera Andina (Chile, Perú y Bolivia). La investigación, iniciada en 2019, empleó una metodología etnográfica con cuatro incursiones a la ciudad (marzo, abril, mayo y septiembre), focalizándose en el valle agrícola de Azapa y el Terminal Agropecuario.
En el marco de la incursión etnográfica, se realizaron registros sistemáticos en diarios de campo y 30 entrevistas de historia de vida con mujeres migrantes, específicamente aquellas cuya inserción productiva estaba ligada a la agricultura o la comercialización rural. El análisis se concentra en los testimonios sobre las relaciones con el Estado chileno. Se identificaron cuatro ejes temáticos principales que delimitan la discusión:
- Procesos de regularización documental migratoria.
- Precarización laboral.
- Acceso a la salud pública.
- Acceso a la vivienda.
El objetivo es demostrar cómo los procesos de fronterización implementados por el Estado inciden de forma particular sobre las mujeres debido a la interseccionalidad de su condición migratoria, de género y étnica.
La Frontera como Proceso Social y su Impacto en la Migración
La frontera se asume como un proceso social de producción y reproducción, no como una entidad estática. Esta perspectiva permite desterritorializar el análisis de la construcción de las fronteras, enfocándose en la gobernabilidad y la biopolítica dentro del propio Estado-nación. Implica comprender que, aunque la configuración del Estado-nación define la figura del migrante (quién es ciudadano y quién no), los procesos de fronterización determinan las condiciones de ingreso (según los tipos de visas) y las posibilidades de inclusión y movilidad en los países de destino.
REPORTAJE | Crisis migratoria: ¿Qué está pasando en el frontera norte del país? - CHV Noticias
En las últimas décadas, el giro analítico hacia las movilidades transfronterizas y el transnacionalismo ha contribuido a una literatura centrada en los desplazamientos femeninos. La perspectiva de género visibiliza cómo las desigualdades de poder que enfrentan las mujeres en sus movilidades se articulan con fenómenos multiescalares (micro, meso y macrosociales), revelando que la adscripción de género es central en la construcción de decisiones, expectativas migratorias, rutas e itinerarios. Esto confiere al proceso de movilidad transnacional y transfronterizo dimensiones interseccionales, donde la superposición de diversas formas de límite social (y/o identitario) significa una exposición magnificada a experiencias de exclusión social.
Los datos etnográficos muestran que las migrantes también desarrollan estrategias flexibles y adaptativas para superar las exclusiones y vulneraciones, constituidas desde lógicas transfronterizas que implican una articulación permanente entre Arica (y sus zonas rurales) y los espacios sociales bolivianos. Existe una íntima relación entre las vulneraciones operadas por el Estado chileno al dificultar el acceso a derechos básicos, las movilidades de estas mujeres y el desarrollo de formas de agencia femenina que encuentran en la circularidad transfronteriza una respuesta a problemas cotidianos.
Marco Teórico: Fronterización e Interseccionalidad
El debate teórico se centra en la constitución de los procesos de fronterización por los Estados-nación y su incidencia particular en las regiones transfronterizas. Hasta fines del siglo pasado, las fronteras se comprendían desde una dimensión territorial estática. Sin embargo, a partir de los años noventa, críticas teóricas permitieron observarlas desde una perspectiva relacional y multiescalar. La influencia de la teoría del sistema mundo y la perspectiva transnacional en estudios migratorios permitieron comprender las fronteras como un elemento clave en el orden global, sustentado en dependencias y jerarquizaciones estatales, herederas del mundo colonial.
Este abordaje de las fronteras como un proceso conflictivo fomentó el interés por las identificaciones sociales, transformando estos espacios en un lugar privilegiado para analizar las diferencias y desigualdades articuladas en torno a las categorías de nacionalidad y etnia como elementos constitutivos del poder estatal. Se comprende que los procesos de fronterización determinan las condiciones de ingreso y las posibilidades de inclusión y movilidad de las personas migrantes. La frontera juega un rol central en la organización del orden global neoliberal al definir quiénes pueden movilizarse y en qué condiciones, trascendiendo la distinción binaria dentro/fuera o inclusión/exclusión, planteando una inclusión a través de la exclusión/ilegalización producida por las políticas de control.
El racismo y la xenofobia son mecanismos a través de los cuales se produce una inclusión de migrantes como trabajadores subordinados, operada mediante una triple pérdida: de su hogar, de sus derechos y de su cuerpo. Las fronteras son prácticas asimétricas, estatales y privadas, que politizan el desplazamiento humano, definiendo quiénes pueden moverse, arraigarse y pertenecer. Actualmente, se observa una articulación entre los procesos de fronterización, el orden económico y el sistema político, donde el incremento de prácticas de violencia asegura esta articulación, legitimada por discursos en nombre de la defensa de derechos de migrantes y seguridad de nacionales.
Las políticas de cierre y control implementadas globalmente tienen dos efectos principales: primero, producen sujetos migrantes en condiciones de vulnerabilidad extrema, perfectos para mercados laborales precarizados. Los estudios sobre migración boliviana en el norte de Chile demuestran que estos migrantes experimentan procesos de inclusión y exclusión de derechos con un fuerte carácter transfronterizo, mezclando prácticas formales e informales. El encuentro con la violencia estatal se materializa de diversas formas, reincidiendo en la vulneración y marginación.

El segundo eje teórico alude a la aplicabilidad del concepto de interseccionalidad a las movilidades femeninas transfronterizas. Este debate reconoce que las personas están situadas de forma diferencial con relación a las fronteras definidas por los Estados-nación y los límites establecidos por las jerarquías internas de cada espacio social. La raza, clase y género constituyen la tríada clásica de categorías en los análisis interseccionales, ampliadas a otras como la sexualidad, edad o condición migratoria. La perspectiva interseccional destaca la interacción y configuración mutua de varios tipos de límites, analizando múltiples sistemas de clasificación que transforman las distinciones categóricas en oportunidades de vida desiguales.
En este estudio, se observa cómo las migrantes bolivianas sufren la articulación y superposición de estas fronteras y límites, y cómo buscan estrategias para sobrellevar o solucionar las vulneraciones a las que están expuestas.
Arica: Contexto Fronterizo y Dinámicas Migratorias
Arica es la capital regional más septentrional del Norte Grande Chileno, un amplio territorio sobre el Desierto de Atacama, anexado por Chile tras la Guerra del Pacífico (1879-1883). La Región de Arica y Parinacota tiene extensas fronteras con Perú y Bolivia, en un área históricamente atravesada por rutas de movilidad humana y diversa en composición étnica. En las últimas décadas, Chile ha experimentado un importante fenómeno migratorio. Solo entre 2018 y 2019, la población extranjera aumentó casi 20%, pasando de 1.250.365 a 1.442.522 personas.
Arica, una urbe fronteriza con aproximadamente 221.000 habitantes, ha recibido una considerable proporción de migrantes desde finales de la década de 2000. Su condición de borde genera espacios de "espera" para personas que buscan el "sueño chileno", esperando un buen empleo y mejores condiciones de vida. Muchos se quedan en tránsito y engrosan las masas de trabajadores precarizados que habitan infraviviendas o reciclan conjuntos de vivienda subsidiada.
Desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, las dinámicas migratorias de Arica se asocian a las fases productivas de la ciudad. La creación de una zona franca y el fomento de la industrialización propiciaron la llegada de migrantes de otras regiones de Chile. Desde la década de 1980, la migración aimara produjo un "despoblamiento" de los sectores rurales de la región, ya que las generaciones jóvenes abandonaron sus hogares de origen motivadas por las oportunidades de desarrollo moderno en la ciudad.

La dinámica interdependiente con Tacna (Perú) es cotidiana. Habitantes de Arica viajan a Tacna por servicios turísticos, alimentación, vestuario y salud, ya que Tacna ofrece un menor costo de atención sanitaria. A su vez, para la población de Tacna, Arica ofrece turismo y ocio vinculados a la playa y un mercado de consumo especializado. Las cifras del Servicio Nacional de Aduanas reflejan un panorama intenso de movilidad en la zona.
Desafíos Migratorios y Actuación Estatal en Arica
En el contexto migratorio de Arica, se han implementado diversas acciones y se ha avanzado en una agenda legislativa. El Director Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, ha destacado la labor rigurosa y metódica en esta materia. Se han realizado evaluaciones en el Complejo Fronterizo de Colchane para verificar los controles y la coordinación interinstitucional, así como visitas a la "zanja", infraestructura clave del plan Eje de Contramovilidad, para conocer las herramientas utilizadas por el Ejército de Chile en el resguardo fronterizo.
Sauerbaum también se reunió con el alcalde de Arica, Orlando Vargas, para abordar los principales desafíos comunales en materia migratoria, y con el Prefecto Inspector José Contreras Hernández, jefe de la región Policial de Arica y Parinacota de la PDI, para intercambiar información clave. En una semana, se logró la expulsión de 28 personas, incluyendo doce peruanos con expulsiones administrativas y judiciales.
Un aspecto preocupante es la alta cifra de informalidad en la situación migratoria, especialmente en el ámbito educativo. Existen colegios con niños no registrados, lo que les impide acceder a beneficios como Junji y Junaeb. Cabe destacar que en Chile no se sanciona a los menores de edad que incurren en infracciones migratorias.
La Producción del Espacio y la Precariedad Habitacional
El enfoque de este estudio se extiende a la producción espacial donde se materializan estas migraciones, especialmente en los márgenes de la ciudad, en lugares ensombrecidos por las bonanzas de la globalización neoliberal. Las movilidades humanas desembocan, muchas veces, en la densificación o formación de asentamientos precarios, con la formación de guetos y espacios de confinamiento de población migrante. El caso específico analizado es el conjunto habitacional Cerro Chuño, ubicado en la entrada norte de la ciudad, como ejemplo paradigmático de este proceso.
El diseño metodológico del estudio es mixto, combinando técnicas cuantitativas y cualitativas. El análisis estadístico se basa en el registro anual del Departamento de Extranjería y Migración y el Censo de Población y Vivienda, lo que permite apreciar una panorámica longitudinal de la dinámica migratoria de Arica. Esto se complementa con datos cualitativos obtenidos a través de la observación en terreno de estos espacios y una revisión de documentación pública sobre el conflicto particular de Cerro Chuño (noticias de prensa local, informes de ONG y catastros de agencias ministeriales).
REPORTAJE | Crisis migratoria: ¿Qué está pasando en el frontera norte del país? - CHV Noticias
Ciudades Fronterizas, Asentamientos y Movilidades Migrantes
Las ciudades fronterizas son urbes complejas, donde el Estado, como vector de organización territorial, exacerba y condensa el modelo político, económico y social. En algunos casos, se producen metrópolis transfronterizas que comparten problemas comunes que desafían las políticas convencionales de los estados nacionales. En América del Sur, el concepto de ciudades gemelas o binacionales describe el crecimiento del espacio urbano y las relaciones culturales entre sus habitantes. Ejemplos como Posadas-Encarnación (Argentina-Paraguay) y la triple frontera de Brasil, Paraguay y Argentina, dan cuenta de los efectos espaciales, sociales y ambientales de megaproyectos extractivistas y la intensificación del neoliberalismo.
En este contexto, se configura una especificidad fronteriza caracterizada por la ausencia de una ecología urbana única, mercados transfronterizos no integrados y profundas diferencias en la planificación y gestión de las ciudades. Aunque hay intercambios entre ambos lados de la frontera, estos son un efecto de flujos financieros y multinacionales que crean espacios "ganadores" y "perdedores", con cambios en el hábitat y el habitar. Estos cambios no solo afectan a las clases medias y altas, sino que también los migrantes nacionales o extranjeros arriban a asentamientos precarios, muchos de ellos de carácter transitorio con tendencia a transformarse en permanentes.
Así como surgen nuevos núcleos habitacionales, también se densifican algunos ya existentes. Ejemplos incluyen el caso de Calais en Francia, convertido en símbolo de la precarización de un asentamiento por la crisis de migrantes, o la columna de caminantes centroamericanos que buscan el "sueño americano". La movilidad migrante más precaria articula espacios residenciales con diferentes grados de transitoriedad en zonas deterioradas de la ciudad, como los "guetos migrantes" en Santiago de Chile, o la segregación residencial socioeconómica y el confinamiento migrante.
El Concepto de Gueto y Precariópolis
El concepto de gueto, con una larga tradición en estudios urbanos, se ha aplicado a diversas realidades, desde los guetos judíos en Europa hasta los afroamericanos en Norteamérica. Wacquant postula que un gueto es un aparato socioespacial de segmentación y control etnorracial, expresión de la desigualdad y fragmentación de la mano de obra asalariada. Implica un confinamiento espacial impuesto, con un conjunto distintivo de instituciones que permiten al grupo encerrado reproducirse dentro de su perímetro. En América Latina, el gueto se asocia a las condiciones de vida urbana de las clases trabajadoras, enfatizando la marginalidad y el aislamiento habitacional.
En este estudio, la categoría de gueto se entiende como un espacio de la ciudad habitado por población con características comunes, más allá de lo pluriétnico, con un origen similar en sus estrategias de supervivencia y modos de vida, caracterizado por un hábitat esencialmente precario. En la realidad chilena, la conceptualización de la precariópolis ha permitido pensar la producción de estos espacios. La precariópolis se asocia a los conjuntos de vivienda construidos por el Estado en la periferia de las ciudades, donde se otorga acceso a servicios de urbanización (sanidad, electricidad y vialidad) pero se niega el acceso a una ciudad bien equipada.
El acceso a la vivienda por inmigrantes informales queda atrapado entre la especulación de los mercados de alquiler o compraventa y la necesidad inmediata de supervivencia asociada a la pobreza, lo que los excluye de los procesos regulares de acceso a los servicios. Esta condición de precariedad genera una relación asimétrica definida por la constante inseguridad e incertidumbre, allanando el terreno para que los gobiernos reproduzcan políticas securitarias de control de población.
tags: #extranjeros #vulnerables #en #arica