Los tatuajes han tenido un uso simbólico desde culturas antiguas en diferentes sociedades. Durante mucho tiempo se les marcó y se les dio un carácter negativo. En la cultura occidental, durante algunas épocas, al solicitar un empleo o entrar a ciertas escuelas se pedía no tener tatuajes.
La palabra tatuaje viene del polinesio Ta, que significa "golpe", y que a su vez evolucionó en la palabra tahitiana tatau, que significa "marcar algo".
Historia Milenaria y Evolución del Significado
El vestigio más antiguo de tatuajes se encuentra en una momia de un glaciar de los Alpes, ubicados en la frontera entre Austria e Italia, que tenía la espalda y las rodillas tatuadas. Esta momia vivió durante la Edad de Cobre, un periodo del Neolítico tardío, hace aproximadamente tres mil 250 años.

Un prolífico pueblo tatuador fue el polinesio, donde llevaban a cabo esta práctica con sus pobladores de manera paulatina desde pequeños, hasta que, al ir creciendo, no quedara ningún área del cuerpo sin tatuajes. Este arte también fue practicado en el antiguo Egipto durante el Imperio Medio.
La autora Bautista Martínez establece en el texto que las causas de estas modificaciones fueron varias; algunas estaban relacionadas con sus festividades, otras con ciclos agrícolas y algunas más con ciclos de vida. Bautista Martínez también señala que acostumbraban hacerse escarificaciones sobre la piel de la cara, brazos o piernas. Asimismo, era común deformarse la cabeza, limarse y/o incrustarse piedras semipreciosas en los dientes anteriores.
De la Estigmatización a la Popularidad Global
Históricamente, los tatuajes fueron comunes entre marineros o la gente que estaba en las cárceles, lo que les llevó a tener grupos socialmente estigmatizados. En naciones como Japón, el tatuaje también se identifica con el grupo criminal Yakuza, que tatúa extensamente su cuerpo.
Hacia finales de la década de 1970 e inicios de los 80, hubo una movilización mundial fuerte de la Mara Salvatrucha, un grupo de jóvenes salvadoreños rapados, con tatuajes vistosos en cara y cuerpo. Se pintaban una leyenda que decía: “Dios mío, perdóname por mi vida loca”, y en los ojos pequeñas lágrimas que significaban el número de asesinatos que habían cometido. A partir de que los mareros comenzaron a marcar su cuerpo, a exhibirse y mostrarse, vino una aceptación enorme entre las comunidades juveniles.
Desde finales de los años 80 y principios de los 90, los tatuajes se volvieron muy populares. Para el sociólogo, "tenemos ese paso de la historia, de la parte ritual, a la parte popular en donde todo el mundo lo puede hacer". Hoy, los tatuajes ya no tienen tanta carga simbólica, son una moda. El historiador del arte Gutiérrez Castañeda sostuvo que el tatuaje tuvo un resurgimiento a partir de la década de 1950, cuando en el sistema capitalista hubo una “liberalización de los cuerpos”, donde cada uno puede preguntarse por su ser y sus propias significaciones. Los temas son diversos y la demanda permanente es de figuras de águilas, guerreros y leones.
El Experimento Social: Desafiando los Prejuicios por la Apariencia
El equipo de 'El Hormiguero 3.0' mostró un vídeo sobre los prejuicios que siguen teniendo las personas por mucho que digan que no, buscando demostrar cómo solemos juzgar a las personas por su aspecto antes de conocerlas.
En esta ocasión, se observó la reacción de varios niños y algunas personas mayores al ver a Henry, un hombre con la cara completamente tatuada y con modificaciones corporales. Uno de los participantes señalaba: "Qué feo estás, en cuanto salgas de aquí lávate la cara". Por su parte, los niños aseguraban tener miedo al ver al hombre lleno de tatuajes, diciendo: "parece un Alien", y algunos no eran capaces de tocarle. Incluso la esposa de Henry ha asegurado en 'El Hormiguero 3.0' que el físico no lo es todo.
Prejuicios ante los tatuajes
Algo muy distinto pasó cuando una niña invidente compartió un momento con Henry. Al saludarle, la niña confesó lo que había sentido al estar con él: "Eres una persona normal". Sin miedo ni prejuicios, le acarició la cara. Este experimento social resalta cómo la apariencia física puede generar barreras, mientras que la ausencia de prejuicios permite una conexión humana auténtica.
Consideraciones de Salud y Prácticas Seguras
Realizarse un tatuaje conlleva ciertos riesgos para la salud si no se toman las precauciones adecuadas. En condiciones no adecuadas de higiene, se puede adquirir alguna infección como hepatitis, herpes simple, el virus del papiloma humano o el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Siempre existe el riesgo de contagiarse de una infección por vía sanguínea.
Riesgos y Casos Comunes
En la consulta médica se ven algunos casos, sobre todo de inflamación grave que hace costra y puede levantar el tatuaje. A veces hay rechazo, infecciones por verrugas virales sobre los tatuajes y algunas micobacteriosis.
Procedimiento y Riesgos de Eliminación
La especialista comentó que quitarse un tatuaje vuelve a ser un procedimiento invasivo donde se causa quemadura para extraer la tinta. El riesgo es que quede alguna cicatriz, que no se quite el tatuaje en su totalidad o que quede una quemadura o mancha sobre la piel.
Toda la piel se regenera, pero en la dermis tenemos las fibras de colágeno que influyen en el proceso de cicatrización. Puede haber cicatrices de tipo hipertrófico o queloide, que son las que dejan una marca gruesa y marcada; eso depende del tipo de piel y de la forma de cicatrizar.
Recomendaciones para Tatuarse de Forma Segura
Torres Camacho detalló que para realizarse un tatuaje, se debe acudir a lugares confiables, higiénicos, con tatuadores experimentados, que orienten sobre la tinta. Por ejemplo, las que causan menos reacciones son las negras y azul marino.

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