El Estrés del Cuidador de Hijos con Trastorno del Espectro Autista

Cuidar a un niño o a un adulto con Trastorno del Espectro Autista (TEA) puede ser emocional y físicamente agotador. Aunque cada historia familiar es única y compleja, en algunos casos, las necesidades de apoyo y la capacidad de interactuar de una persona autista con su entorno pueden ser muy limitadas, generando grandes desafíos y una falta de oportunidades. Es común que los padres o cuidadores no sean plenamente conscientes de su propio estado emocional, ya que las demandas del cuidado pueden ser tan absorbentes que no dejan tiempo para el autocuidado o la reflexión personal.

Familia cuidando a un niño con autismo en el hogar

La Sobrecarga Emocional en Cuidadores de Personas con Autismo

En las etapas iniciales del diagnóstico temprano, cuando los niños son muy pequeños, los cuidadores a menudo no perciben muchas diferencias con otros niños de su edad, ya que todos los infantes dependen de sus padres o cuidadores. Sin embargo, a medida que los niños con TEA crecen, pueden surgir situaciones que no son esperables en un desarrollo típico y que pueden llegar a superar a los cuidadores.

Los padres y cuidadores frecuentemente ajustan su vida para adaptarla a las necesidades de su ser querido, y en ese proceso, es fácil olvidar la importancia del propio cuidado personal, el desarrollo individual y el equilibrio emocional. En familias monoparentales o en situaciones donde solo una persona ejerce el rol de cuidador sin un reemplazo (como en casos de separación o divorcio), la salud mental se ve particularmente afectada.

Impacto en la Participación Social y Calidad de Vida

La sobrecarga de los cuidadores de personas con TEA puede llevar a una reducción significativa de la participación social, especialmente en el caso de las madres. A menudo, evitan entornos donde puedan surgir situaciones desagradables o difíciles, como llevar a sus hijos al parque, al cine o a centros comerciales. Por lo tanto, la calidad de vida y el bienestar de quienes brindan un cuidado continuo (24/7) a un hijo con necesidades especiales son aspectos valiosos que requieren atención y cuidado periódicos.

EL IMPACTO DEL AUTISMO EN LA FAMILIA

El agotamiento y la falta de tiempo para uno mismo o para la pareja son habituales entre los cuidadores estresados. En este contexto, el respiro familiar emerge como una estrategia beneficiosa para la familia y la salud mental del cuidador. Estos periodos de respiro no necesitan ser largos; incluso un fin de semana puede permitir a los cuidadores recargar energías, descansar, reorganizarse, pasar tiempo con otros hijos o dedicarse a sus propios pasatiempos y amigos, fuera del "universo del autismo".

El Rol de Género en el Cuidado de Personas Dependientes

Los cuidadores primarios de niños con autismo reportan una menor calidad de vida, mayor sobrecarga y depresión. El perfil del cuidador primario está fuertemente marcado por la variable de género, siendo las mujeres quienes asumen la mayor parte de las tareas de cuidado. Estudios, como el de Seguí et al. (2008), evidencian que las mujeres, que tradicionalmente realizan las labores del hogar, son las que con mayor frecuencia se ocupan del cuidado de otros, especialmente de hijos con TEA.

A pesar de los avances hacia una participación más equitativa en el mercado laboral, las mujeres continúan asumiendo la mayoría de las responsabilidades familiares y domésticas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) en España ha señalado que el cuidador primario suele ser una mujer, con una edad promedio de 52 años, casada y con estudios primarios, que generalmente vive en el mismo hogar que la persona a la que atiende, lo que refleja un desigual reparto de responsabilidades familiares y la falta de servicios de apoyo asequibles.

El Estrés Parental y sus Factores Asociados

La población infantil y adolescente con TEA se caracteriza por presentar dificultades en la comunicación e interacción social, así como por comportamientos estereotipados e intereses restringidos (APA, 2013). El estrés parental surge cuando los padres utilizan estrategias de afrontamiento desadaptativas frente a las demandas del entorno y las exigencias conductuales y de crianza de sus hijos con TEA, o cuando no logran cumplir con estas, lo que genera incomodidad y una autoevaluación negativa de su rol (Sandín, 2003).

Gráfico de factores que causan estrés parental

Modelos Teóricos del Estrés Parental

Existen modelos teóricos que explican el estrés parental:

  1. Modelo multidimensional relación padre-hijo o Estrés por la crianza (Abidín, 1991): Plantea que el estrés parental surge cuando los padres tienen expectativas sobre su rol y luego una autoevaluación negativa sobre su eficacia y compromiso al desempeñarlo.
  2. Teoría o Modelo de Sucesos Cotidianos (Kanner et al., 1981, citado en Sandín, 2003): Explica que las actividades diarias del cuidado de los hijos pueden generar estrés y dificultar el bienestar, al requerir la realización de múltiples tareas simultáneamente.

Factores Asociados a la Intensificación del Estrés

  • Características del diagnóstico TEA: Las conductas de externalización (impulsividad, agresividad, desobediencia, dificultades de autorregulación) y de internalización (somatizaciones, dependencia, ansiedad, aislamiento social), así como el perfil sensorial de la persona con TEA, se asocian al estrés parental (Palma & Martín, 2021).
  • Contexto de la pandemia por COVID-19: La pandemia generó cambios drásticos en las rutinas (medidas de bioseguridad, cierre de instituciones, restricciones sociales), incrementando el estrés, la ansiedad y la depresión en la población general y, de manera particular, en los cuidadores primarios de personas con autismo (Cluver et al., 2020; Alhuzimi, 2021).
  • Impacto en los niños: Durante la pandemia, los niños tendieron a volverse más irritables, expresando enojo y frustración hacia sus familias. He et al. (2022) ilustraron que los menores experimentan el estrés de sus cuidadores como contenedores que lo internalizan o como receptores directos de sus manifestaciones externas.
  • Factores económicos y sociales: Estudios como el de He et al. (2022) y Wang et al. (2021) mostraron que los cuidadores con mayor nivel educativo y mayores ingresos familiares presentaban niveles significativamente más bajos de depresión y ansiedad.

Investigaciones como la de Romero-González et al. (2020) han evidenciado que los altos niveles de estrés y malestar psicológico en los padres se asocian con psicopatología coexistente en niños con TEA desde la primera infancia, específicamente con problemas emocionales y conductuales.

Estrategias de Respiro Familiar

Las familias con autismo pueden beneficiarse enormemente de diversas opciones de respiro familiar. Estas actividades buscan brindar a los cuidadores la oportunidad de un descanso y tiempo para sí mismos.

Lista de actividades de respiro familiar

Tipos de Actividades de Respiro Familiar

Algunas de las actividades que pueden considerarse dentro de los programas de respiro familiar incluyen:

  • Cuidadores de niños especializados: Personas con formación o capacitación relevante en el cuidado de niños con autismo o discapacidades. Estos cuidadores adaptan las actividades a las necesidades e intereses de los niños y pueden facilitar su participación social en la comunidad.
  • Trabajadores de apoyo: Brindan atención personalizada en el hogar y pueden acompañar al niño a actividades en la comunidad, permitiendo a los padres tiempo para otras responsabilidades, ejercicio, descanso o actividades de ocio.
  • Niñeras: Ofrecen atención personalizada, incluso durante la noche, para que los padres puedan salir. Es crucial elegir a alguien familiarizado con los requisitos específicos del niño con autismo.
  • Familiares y red de apoyo: Amigos, vecinos y otros familiares pueden crear pequeños momentos de desconexión necesarios para los cuidadores.

Programas Organizados

Existen también actividades organizadas, a menudo a través de programas subvencionados, privados o con copagos:

  • Actividades de ocio en tiempo libre y fines de semana: Servicios ofrecidos los sábados, domingos o días no lectivos, a veces durante todo el día.
  • Campamentos urbanos en días no lectivos: Una alternativa para la conciliación laboral de las familias durante periodos vacacionales.
  • Apoyos personalizados: Un profesional se encarga del cuidado y atención de la persona con TEA durante el tiempo y en el lugar que la familia necesite, atendiendo situaciones puntuales de necesidad de respiro.
  • Estancias: Actividades con pernocta de duración variable (fines de semana, puentes o periodos vacacionales).

Iniciativas como los "Buddies" en el Reino Unido, donde jóvenes mayores de 16 años son emparejados con estudiantes autistas para realizar actividades de ocio, son ejemplos de programas de apoyo. Sin embargo, el acceso a este tipo de actividades suele ser limitado debido a la escasez de plazas y recursos, y los costos asociados pueden ser una barrera económica adicional.

Asistencia Personal como Recurso de Respiro

La asistencia personal puede ser un recurso valioso para generar momentos de respiro familiar y tener un impacto significativo y transformador en la vida de las familias. Un Asistente Personal es una persona que ayuda a otra a desarrollar su vida diaria, realizando o apoyando tareas que la persona con diversidad funcional no puede llevar a cabo por sí misma.

El apoyo del asistente personal a personas con discapacidad es un derecho humano reconocido por la "Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad". En algunos países, como España, existen ayudas dentro de las prestaciones de dependencia, como la Prestación Económica de Asistencia Personal (PEAP), que contribuyen a la financiación de este servicio, facilitando el acceso a la educación, al trabajo y a una vida más autónoma.

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