El envejecimiento poblacional a nivel mundial es un fenómeno irreversible, y países como Chile se encuentran en una etapa avanzada de transición demográfica. Según el Censo de 2017, el 11,4% de las personas en Chile tenía 65 años o más. El mayor envejecimiento relativo se observa en regiones como Valparaíso y Los Ríos, mientras que otras regiones también muestran altas tasas. Este contexto demográfico subraya la importancia de comprender las necesidades y desafíos asociados con el cuidado de las personas mayores.

Vulnerabilidad del Adulto Mayor frente a Enfermedades: El Caso de COVID-19
La declaración de la COVID-19 como pandemia global, provocada por el virus SARS-CoV-2, ha puesto de manifiesto la particular vulnerabilidad de la población de edad avanzada. El impacto de ciertos factores relacionados con la persona que contrae la enfermedad cobra real importancia a la hora de predecir su curso.
Respuesta Fisiológica y Vulnerabilidad Respiratoria
Es necesario saber que el envejecimiento está asociado con ciertos procesos inflamatorios del sistema. Cuando una persona de edad avanzada contrae COVID-19, existe una clara posibilidad de que haya una reacción inflamatoria exacerbada y generalizada. Por otro lado, la anatomía pulmonar y la atrofia muscular, provocadas por el envejecimiento, conducen a una transformación fisiológica del sistema respiratorio, en la cual se ve disminuida la función de defensa.

Impacto de las Enfermedades Crónicas
Sumado a esto, las enfermedades crónicas que afectan en gran proporción a personas mayores las hacen más propensas a tener disfunción de más de un órgano. En etapas graves de la infección por el virus SARS-CoV-2 a nivel pulmonar, se produce un aumento de la carga sobre el corazón y, al mismo tiempo, se aumentan los niveles de azúcar en la sangre, dificultándose el control de esta infección en cuerpos aquejados por más de una enfermedad. A grandes rasgos, podemos forjarnos un panorama de la lucha que experimentaría un organismo con estas características al verse afectado por el virus SARS-CoV-2.
El Rol Fundamental del Cuidado en Establecimientos de Larga Estadía y el Cuidador Formal
En ocasiones, ya sea por motivos biológicos, psicológicos o sociales, las personas mayores requieren de un medio ambiente protegido y cuidados diferenciados. Estos se entregan en establecimientos de larga estadía, que son dispositivos socio-sanitarios con el objeto de la prevención y mantención de su salud, la estimulación de su funcionalidad y el reforzamiento de sus capacidades remanentes. El cuidado es delegado y realizado por cuidadores formales, quienes se transforman en el principal apoyo social para las familias.
El Cuidado Creativo y Empático
El cuidado debe realizarse de forma creativa, porque el bienestar de las personas mayores depende del bienestar de sus cuidadores. Se requiere poder movilizar de forma positiva sentimientos y valores como la ternura, la esperanza, la solidaridad, el amor sin recompensa, el amar por amar. Esto es crucial sobre todo en escenarios de crisis, distanciamiento social y aislamiento domiciliario. En momentos donde no hay empatía ni responsabilidad social evidente, es difícil cuidar de alguien sin tener las condiciones para hacerlo (sin una vivienda segura y adecuada), sin recursos monetarios estables o sin disponer de insumos necesarios para instaurar las precauciones para la prevención de la infección viral. Frente a este difícil escenario, surge la necesidad de volver a la simpleza y sencillez de responder de forma creativa a los cuidados de la persona.
El término cuidado (del latín cogitatus) significa solicitud y atención para hacer algo bien, y parte del interés de alguien por el otro, no solo de manera afectiva, sino también reflexiva y racional.

Consideraciones Éticas en la Asistencia al Adulto Mayor
Las personas mayores presentan una situación de particular debilidad y fragilidad, por edad, condición de dependencia y otras causas que no pueden elegir, y necesitan una protección particular. Cuando hablamos de fragilidad, nos referimos a un estado de vulnerabilidad aumentada frente a eventos adversos a la salud. Alrededor del 7% de las personas mayores de 65 años son frágiles y su prevalencia aumenta con la edad.
Principios de Justicia y Dignidad
La vulnerabilidad, como origen de la ética, sería la justificación racional para la idea de justicia. Existen mínimos éticos exigibles en la asistencia a las personas mayores y un Principio Formal Universal (PFU) y absoluto que vale para cualquier ser humano y debe respetarse siempre: todo ser humano debe ser tratado con igual consideración y respeto, bajo el imperativo kantiano, que acentúa el respeto a la persona como un fin en sí mismo. Entendido así, el ser humano tendría dignidad y no precio, constituyendo el respeto a la dignidad una obligación moral absoluta.
El Dilema del Edadismo en Crisis Sanitarias
En la contingencia de crisis de salud pública, hemos visto que el principio de Justicia entra en conflicto con la obligación de no discriminar a una persona por su edad en cuanto a los recursos que le corresponden, denominada discriminación socio-sanitaria de la persona mayor o etaísmo (del neologismo inglés, Ageism 1967). En situaciones de escasez de respiradores y camas de cuidados intensivos, surge la pregunta: ¿es éticamente correcta una medida de restricción que priva de un tratamiento por razones exclusivas de edad?
Cuando el acceso de personas mayores a una unidad de cuidados críticos se considere fútil, la decisión de adecuar el esfuerzo terapéutico debe ser consensuada, respetando las preferencias de la persona, comunicada al paciente y/o la familia y registrada en la historia clínica. Ello no impide el deber de ofrecer otro tipo de terapias de cuidado paliativo o compasivo y, sobre todo, acompañamiento de la persona y su familia. Finalmente, este tema nos invita una vez más a conversar estos temas dentro de las familias, expresar nuestras preferencias y legislar sobre la existencia de documentos de voluntades anticipadas.

Salud y Bienestar durante el Aislamiento
La Salud Basada en Evidencia es fundamental para la toma de decisiones en la prevención del contagio y para mantener el bienestar general. La reducción del contacto social ha sido eficiente para disminuir la propagación y el número de casos en la pandemia de COVID-19. Sin embargo, el alejarnos de nuestros seres queridos, el cambio de rutina y el aburrimiento pueden afectar nuestra salud de manera dramática.
Recomendaciones Clave:
- Aislamiento domiciliario: Confinamiento en los hogares.
- Monitoreo de síntomas: Control de temperatura y observación de decaimiento, tos, dificultad respiratoria e inapetencia.
- Higiene de manos: LAVADO DE MANOS en 5 momentos clave: antes de atender a la persona mayor (PM) y antes de realizar una técnica aséptica.
- Alimentación: Alimentarse variadamente, privilegiando alimentos naturales.
- Actividad física: Moverse lo más posible dentro de casa. Si no se tiene una rutina de actividad física, tratar de moverse de igual forma.
- Salud mental: Minimizar ver, leer o escuchar noticias sobre COVID-19 que provoquen ansiedad o angustia.

Indicadores de Salud Clave: El Análisis de Orina
La orina es un importante indicador de la salud general, ya que los riñones producen orina a la vez que expulsan toxinas, desechos y agua excesiva de la sangre. Observar la orina puede proporcionar pistas valiosas sobre la hidratación y posibles problemas de salud. Un análisis de orina rápido, no invasivo y de dos minutos, puede determinar qué está sucediendo.
Interpretación del Color de la Orina
La orina saludable es transparente y amarilla. Un rango de tonos, desde amarillo claro hasta dorado profundo, es normal según el nivel de hidratación, según la Dra. Dena Rifkin, nefróloga y profesora de medicina clínica en la Facultad de Medicina de University of California, San Diego.
- Color café o ámbar oscuro: A menudo es una importante señal de deshidratación. Con bajos niveles de líquido, los desechos en la orina están más concentrados, lo que la hace más oscura. Si beber más líquido no aclara el color, se debería consultar a un médico.
- Orina sin color: Podría indicar que se está bebiendo demasiada agua. Para la mayoría de la gente, se sugiere beber líquido solo para calmar la sed, unos ocho vasos de agua al día.
- Orina roja o rosa: Algunos alimentos o medicamentos (remolacha, arándanos, ruibarbo) pueden causar este color. Si no se han consumido estos alimentos o empezado un medicamento, podría haber sangre en la orina, un síntoma que debe examinarse. La orina con sangre podría verse de tono rosa o rojo como kétchup, dependiendo de la cantidad de sangre.
- Orina opaca: Si se ve opaca, a menudo es otra señal de infección urinaria.
- Orina verde o azul: Es inusual y generalmente se debe a colores artificiales en comidas y medicinas, o a tintes usados en pruebas de función renal y de vejiga.

Olor y Consistencia de la Orina
- Olor desagradable: Puede ser el resultado de una infección urinaria, que generalmente viene con otros síntomas como ardor o dolor al orinar y micción frecuente. Un proveedor de atención médica puede diagnosticar una infección urinaria rápidamente con una prueba sencilla.
- Olor dulce: Puede ser una señal de diabetes o que el nivel de azúcar en la sangre (glucosa) está demasiado alto.
- Burbujas: Es normal ver unas cuantas burbujas cuando los hombres orinan de pie.