Este artículo explora la relación entre la enfermedad, la discapacidad y el enfoque de capacidades y funcionamientos desarrollado por el economista y filósofo Amartya Sen. Se describen los modelos tradicionales y contemporáneos de discapacidad, las clasificaciones de la OMS, y los elementos esenciales del marco conceptual de Sen, destacando su relevancia para el bienestar, la calidad de vida y la libertad de las personas.
Modelos de Discapacidad y Clasificaciones Internacionales
A lo largo de la Historia, la sociedad ha empleado diversos marcos para abordar la discapacidad. Primeramente, se describen los tres modelos tradicionales: el modelo de prescindencia, el modelo médico-rehabilitador (o asistencial) y el modelo social. Adicionalmente, se incluye la descripción del recientemente planteado modelo de la diversidad.

Las dos clasificaciones de la OMS que abordan la cuestión de la discapacidad son la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), de 1980, y la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (CIF), de 2001.
El Enfoque de Capacidades y Funcionamientos de Amartya Sen
La presente investigación revisa los conceptos filosóficos que sostienen las teorías de Amartya Sen, con la finalidad de descubrir hasta dónde se puede reflexionar con ellos acerca de la condición de discapacidad. La visión del premio Nobel, su discusión y crítica a otras teorías del bienestar, e incluso la aplicación que de su teoría hacen otros autores que trabajan el tema de la salud y de la discapacidad, son fundamentales. La visión seneana concibe a la discapacidad como una condición de carencia que se equipara con un tipo de pobreza, entendiendo esta de una manera multidimensional.
Las contribuciones de Sen sobre el bienestar, el desarrollo, la responsabilidad del Estado con las personas, el desarrollo de sus capacidades y su uso apropiado o funcionamientos abren un abanico de posibilidades para proponer una discusión sobre la creación de oportunidades. Este Enfoque, iniciativa de Amartya Sen -aun cuando ha sido igualmente promovido por otros intelectuales, como la filósofa estadounidense Martha Nussbaum, cuyos aportes son considerados una variante del Enfoque- es un estudio amplio e integral sobre la vida de las personas que vincula sus diferencias cualitativas (motivaciones, autonomía, identidad, individualidad) con la libertad y bienestar del que gozan. Las diferencias intersubjetivas y lo que valoran las personas se convierten en parámetros base para evaluar el bienestar y vía para alcanzar la justicia social. El enfoque seniano se asienta en dos vertientes: la justicia distributiva de John Rawls y la elección social de Kennet Arrow.
Conceptos Clave: Funcionamientos, Capacidades y Agencia
Sen centra su enfoque en tres claves significativas: funcionamientos, capacidades y agencia.
Funcionamientos
Los funcionamientos muestran la forma en que viven las personas, ya que “vivir es un conjunto de funcionamientos interrelacionados” (Sen, 1995: 39). Entre ellos se cuentan: alimentarse bien, tener buena salud, no padecer enfermedades evitables ni mortalidad prematura, ser feliz, tener dignidad y ser capaz de participar en la vida de la comunidad. El examen de los funcionamientos, desde lo que la gente tiene razones para valorar, conduce, de manera explícita, al terreno de los juicios de valor. Sin embargo, el elemento valorativo no debe llevar a falsos temores sobre la objetividad e imparcialidad del Enfoque para apalancar estudios e investigaciones, como bien lo demuestra Sen al introducir el tema de las elecciones sociales y la agencia.
Capacidades
El segundo elemento constitutivo del Enfoque son las capacidades o diversas combinaciones de funcionamientos -“conjunto de vectores de funcionamientos”, les llama Sen (2000)- que una persona tiene oportunidad de conseguir, los cuales van a expresar la libertad que se tiene para alcanzar lo que se valora. Una persona tiene ante sí una gama de posibles funcionamientos a los que puede acceder, pero al no ser posible hacerlo con todos, debe elegir de esas múltiples combinaciones la que contribuya más a su bienestar y que podría conseguir con sus recursos. El concepto de las capacidades ha venido siendo enriquecido por Sen de manera progresiva en sus artículos, conferencias, libros y entrevistas que concede. El término más próximo es el que utiliza Aristóteles, el de ‘dynamis’, que en inglés se traduce por ‘capacity’ y en francés por ‘puissance’.
La capacidad concierne a la vida humana, no exactamente a la manera como las vidas humanas suceden de hecho, sino al grado de libertad de que se dispone para llevar otro tipo de vida. Una guía significativa para entender la noción de capacidades está en las libertades en sentido positivo, la libertad entendida como la oportunidad real de la cual disponen las personas para lograr lo que valoran (Sen, Op. Cit.). Las capacidades muestran “las posibilidades o potencialidades que posee [la persona] para alcanzar el bienestar e incluso las carencias en relación con lo máximo que podría haber obtenido” (Vethencourt, 2007: 50).

En aras de una mayor comprensión, se hace necesario contrastar el concepto de capacidades con el de funcionamientos: la capacidad para funcionar añade a la noción de funcionamiento la posibilidad real de escoger o no funcionar así. La diferencia entre funcionamientos y capacidades se asimila a lo realizado y lo efectivamente posible; a los logros y las libertades u opciones valiosas de las cuales uno puede elegir. De esta manera, lo que verdaderamente importa es que las personas tengan libertades u oportunidades valiosas expresadas en capacidades de llevar el tipo de vida que quieren llevar, de hacer lo que quieren hacer y de ser lo que quieren ser.
Sen demanda una igualdad de capacidad básica para que los ciudadanos puedan alcanzar lo que valoran y no el goce de los mismos e idénticos niveles de poder o riqueza. De allí la centralidad que otorga al significado que tienen los bienes para las personas y no al acceso a ellos. Una segunda lectura viene dada por la manera de entender el bienestar. Este va más allá de los niveles de ingreso o de las comodidades económicas de las que disfruta una persona; es considerado a partir del abanico de oportunidades de elección o del conjunto de libertades de las que, efectivamente, se disponen. El conjunto de las capacidades permite a las personas convertir bienes o recursos (físicos o morales) en estados o acciones que valoran.
El ejemplo clásico del autor en estudio remite al funcionamiento de “estar bien nutrido”: dos individuos pueden poseer el mismo paquete de recursos, pero si uno de ellos tiene algún trastorno orgánico, quizá no pueda alcanzar el estado deseado con los recursos disponibles, mientras que el otro sí. A fin de comparar logros y oportunidades, Sen utiliza la figura del ayuno. No es lo mismo ayunar por razones espirituales o políticas que verse obligado a pasar hambre por falta de recursos o alimentos. Para medir el grado de bienestar de las personas, Sen se apoya no solo en los estados y acciones reales alcanzadas, sino también en las valoraciones y las opciones posibles que tienen.
Agencia
Se ejerce agencia cuando se participa en una actividad elegida libremente y con determinado impacto en el mundo. Esa elección libre o “por razones propias” requiere de cierto grado de autonomía; esto implica, por una parte, ausencia de coerción, pasividad o presión social, y por la otra, que esa decisión esté basada en los valores propios de cada persona (Valladares, 2011). La agencia no puede ser medida en términos de las metas obtenidas; lo relevante es el proceso mediante el cual el agente decide cambiar la realidad, independientemente del éxito de sus acciones. La finalidad de la agencia va más allá del bienestar propio o individual, puede derivar hacia el de la familia o la comunidad a la que se pertenece e incluso, abordar objetivos no ligados directamente al bienestar como el arte o el medio ambiente (Alkire y Deneulin, 2009).
Amartya Sen – Desarrollo y libertad | Análisis completo
El Enfoque diferencia libertad de agencia, libertad de bienestar y logro de agencia. La primera expresa la capacidad para actuar y juzgar, no se traza más objetivo que la libertad para decidir responsablemente y conseguir lo que la persona valora. La libertad de agencia tiene un propósito más general; en cambio, la de bienestar -o el bienestar personal- tiene una finalidad más definida, considera a la persona como un beneficiario cuyos intereses y ganancias se deben tener en cuenta. El logro de agencia consiste en la evaluación o valoración del éxito de una persona en la búsqueda de todos los objetivos que tiene razones para valorar.
Para Sen, la agencia humana tiene un rol protagónico por encima del mercado o los gobiernos; entidades que deben aumentar las oportunidades sociales para acrecentar la agencia y la libertad humana, en tanto fin y medio de expansión adicional de libertad.
Discapacidad desde la Perspectiva de Sen
La noción de discapacidad se introduce en el enfoque de capacidades y funcionamientos a raíz de la importancia que otorga Sen a la diversidad de características propias y externas de las personas a la hora de valorar la desigualdad en el logro de funcionamientos valiosos. Nuestra propuesta es que el “conjunto capacidad” (que es el formado por todos los funcionamientos al alcance de la persona, y que así engloba sus diferentes formas y estilos de vida posibles) no debe limitarse a recoger el conjunto de funcionamientos posibles de una persona “normal”, sino que debería ampliar su marco para dar cabida igualmente a los funcionamientos diversos posibles para otras personas, al margen de esa ficción de “normalidad”.
Contrastes y Críticas al Enfoque de Capacidades
La Propuesta de Martha Nussbaum
La presente investigación revisa los conceptos filosóficos que sostienen las teorías de los creadores del enfoque de capacidades: Amartya Sen y Martha Nussbaum, con la finalidad de descubrir hasta dónde se puede reflexionar con ellos acerca de la condición de discapacidad. En el caso de Nussbaum, debido a la complejidad y hondura de su teoría filosófica, su postura se divide en dos niveles. El primer nivel presenta cómo la autora construye su propia perspectiva del enfoque de capacidades, las raíces aristotélicas de su nueva visión y la reflexión que hace sobre las personas con discapacidad desde dicho planteamiento, así como los límites de este. Durante la revisión de sus ideas, se hará evidente la necesidad de regresar al concepto de ser humano sobre el que basa su teoría. En dicha sección se descubrirá una antropología filosófica que se denominará neoaristotélica debido a la lectura que Nussbaum hace de los textos del Estagirita, la cual llega a condicionar incluso su visión acerca de otras corrientes de pensamiento, tales como la postura estoica y la del psicoanálisis de Donald Winnicott.
Martha C. Nussbaum no se conforma con cuestionarle a Sen la ausencia de una formulación prescriptiva de capacidades y propone una variante que emplea una lista concreta con diez de ellas. Sin embargo, ni Sen ni Nussbaum están de acuerdo con políticas de orientación paternalista, como las defendidas por Richard Arneson, que abogan por obligar a las personas a adoptar estilos de vida sanos, debido al elevado valor que atribuyen a la libertad de elección.
Críticas sobre Medición y Definición de Derechos
Una segunda vertiente de las críticas al Enfoque seniano está referida a la medición del bienestar y tiene dos variantes. Por un lado, Sen no niega la importancia de establecer listas de capacidades siempre que se realicen en marcos intersubjetivos en los que priven el contexto y el razonamiento previo de los interesados. Por otro lado, la segunda variante de este grupo de críticas apunta a la insuficiencia del Enfoque para medir el bienestar, lo que configuraría una debilidad metodológica. En esta tónica, Ian Gough señala que los ejemplos senianos de funcionamientos carecen de sistematicidad al incorporar estados subjetivos y objetivos que no siempre son probables de valorar para todos. El intelectual indio ha ofrecido respuestas alternativas a los cuestionamientos que se le hacen; para Sen, aunque el pluralismo axiológico es inevitable, se puede reconciliar con la objetividad mediante dos vías.
El tercer grupo de cuestionamientos al Enfoque seniano se concentra en la falta de definición que permitiría saber qué derechos se fundamentan en las capacidades. Para el enfoque seniano, la libertad es un valor fundamental y los derechos individuales, civiles y políticos se asientan en las capacidades básicas. Es por ello que los derechos no deben ser vistos como un sistema de constreñimientos, sino como titularidades y capacidades distintas e interdependientes, que permiten ponderaciones diferentes en cuanto a su realización. El planteamiento de Amartya Sen otorga notable importancia a la libertad de agencia y esto pudiera ser interpretado como una vía única para la participación política y, por ende, una ficticia sobreposición de unos derechos sobre otros. Frente a los detractores de Sen, vale recordar que la postura de este, aunque basada en la tradición intelectual surgida de la elección racional, se afianza en la de la elección social.
Desarrollo de Capacidades y Responsabilidad Social
El desarrollo de las capacidades es un asunto que concierne a todos -no puede ser considerado algo individual ni privado- y requiere del concurso y acuerdo social para lograr cambios en el entorno. La responsabilidad de la sociedad, en esta materia, se concreta en la procura de una libertad más amplia que permita obtener esos funcionamientos básicos. Esa ampliación de la libertad comprende tanto la individual como la colectiva. Las libertades colectivas contribuyen al logro de los funcionamientos básicos, por cuanto están referidas a “nuestras libertades y autonomía fundamentales como la libertad de participar en los procesos políticos y sociales que influyen en nuestras vidas.
Dos personas pueden tener bienes idénticos, pero libertades desiguales para llevar las vidas que valoran; así, una persona podría estar propensa a sufrir enfermedades que limiten el ejercicio de su libertad y, por ende, su vida, mientras que otra con el mismo conjunto de bienes no necesariamente tendría tal limitación. Alguien quiere comprar un Rolls; ¿tiene la libertad de comprar un Rolls? Sí; la tiene. Pero, ¿tiene la capacidad de tener un Rolls? La ‘capability’ está ligada a la libertad [...] al hecho de no hallarse impedido de hacer alguna cosa [...] la ‘capability’ es el equivalente del poder. Pero el término ‘poder’ muchas veces tiene un sentido conflictual. Por eso Sen necesitaba otra palabra, que se relacione con la libertad sustancial de que disponen las personas: lo que son efectivamente capaces de hacer, lo que pueden permitirse hacer, lo que tienen los instrumentos para hacer.

Relevancia y Aplicaciones Prácticas
Capacidades, funcionamientos y agencia son tres conceptos centrales que constituyen los pilares del Enfoque de las Capacidades. La suma de esa tríada va a los fines y no a los medios con los que cuenta una persona; los funcionamientos son el fin de las capacidades que, para tener sentido, deben traducirse en funcionamientos posibles. El bienestar que una persona logre obtener dependerá de la libertad de la que disponga para alcanzar los funcionamientos que valora.
Es cierto que no existe consenso entre los diferentes autores sobre la forma de operacionalizar el Enfoque de las capacidades, ni cuáles deben ser los funcionamientos y capacidades relevantes de identificar en un determinado contexto; sin embargo, el Enfoque se viene utilizando cada vez más en diversas áreas con resultados exitosos. A manera de colofón, vale referirse muy brevemente al Programa de Desarrollo Humano Oportunidades instrumentado en México, en el que destacó la creación de capacidades y que puede servir para hacer frente a las críticas arriba enunciadas.
tags: #enfermedad #y #discapacidad #amartya #sen