El Servicio Nacional de Menores, más conocido por su acrónimo SENAME, fue un organismo gubernamental chileno centralizado que, por 46 años, colaboró con el sistema judicial y dependió del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Su labor se centró en la gestión y provisión de servicios y asistencias directamente ligadas a la justicia, operando bajo las directrices de los diversos tribunales distribuidos a lo largo del país.

Evolución y Reestructuración del SENAME
A partir del año 2021, el SENAME inició un proceso de reorientación, enfocándose exclusivamente en el área de justicia y reinserción juvenil. En este contexto, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia se consolidó como el continuador legal en materia de protección de derechos de los menores. El director subrogante del Servicio, Rachid Alay, señaló que el Sename nació para entregar apoyos relacionados con la infancia y adolescencia, y vino a suplir dichas carencias.
Actualmente, el SENAME se encuentra en una fase de cierre y traspaso de sus funciones. Este proceso se ha desarrollado de manera gradual, comenzando en enero de 2024 con el traslado de la zona norte (regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo), seguido por la zona sur (regiones de Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes) en enero de 2025. La etapa final, que abarca la zona central (regiones de O'Higgins, Valparaíso y Metropolitana), está programada para el 12 de enero de 2026. En esta fecha, las responsabilidades del Servicio Nacional de Menores serán completamente transferidas a dos nuevas entidades especializadas:
- El Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, encargado de la protección, que depende del Ministerio de Desarrollo Social.
- El Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, enfocado en la justicia juvenil, que depende del Ministerio de Justicia.
Según el ministro de Justicia, Luis Cordero, los próximos tres años son de intenso trabajo y desafío para demostrar el compromiso con la protección de derechos y la reinserción social.
Características del Nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil
El Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, cuya ley de creación (N° 21.527) se publicó el 12 de enero, transformará el sistema de atención a los infractores de ley. Este servicio será mucho más especializado, de alto nivel técnico, y su énfasis estará en la intersectorialidad y en la reinserción de los jóvenes. Desde el Ministerio de Justicia señalaron que el cambio se materializa en la creación de una nueva institucionalidad y una especialización del sistema de justicia para la aplicación de sanciones penales a jóvenes mayores de 14 y menores de 18 años, trabajando coordinadamente por la reinserción social y la seguridad pública.
El organismo tendrá como propósito administrar y ejecutar las medidas y sanciones contempladas por la Ley sobre Responsabilidad Penal Adolescente (Nº 20.084), mediante el desarrollo de programas que contribuyan a la reinserción social de los jóvenes en conflicto con la justicia penal, a su integración social y a la implementación de políticas conjuntas con este fin desde los distintos sectores del Estado.
Se espera que el nuevo servicio cuente con un sistema especializado de administración de justicia juvenil, incluyendo fiscales, jueces y defensores formados en la materia. Además, reforzará la respuesta del conjunto del Estado para asegurar el acceso a prestaciones de salud, educación e inserción laboral y otras materias desde un plan de acción y una política nacional en la materia. Innovará a través de la mediación penal juvenil como una forma alternativa de resolución de conflictos y cambiará la relación con organismos privados que ejecutan programas, abandonando la lógica de subvenciones por un financiamiento asociado a estándares de calidad.
Desde el 2007, cuando empezó a regir la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, el Sename ha recibido en el área de justicia juvenil a 83 mil jóvenes: el 87% hombres y el 13% mujeres. Alay mencionó que "quedará en la historia como un servicio que en algún momento fue el que se encargó de dar y acoger a los jóvenes que tenían algún tipo de vulneración, y a partir de 2005 problemas y conflictos con la ley".
Casos Emblemáticos y Cuestionamientos
La historia del SENAME ha estado marcada por casos que han generado un profundo debate público y han puesto en tela de juicio su desempeño. Uno de los casos más resonantes fue el fallecimiento de Lissette Villa, una niña de 11 años que se encontraba interna en el centro de protección Galvarino, en Estación Central. Lissette falleció el 11 de junio de 2016 a raíz de un paro cardiorrespiratorio. De acuerdo al Servicio Médico Legal, la menor murió por “asfixia por sofocación producto de compresión mecánica externa” en medio de un procedimiento realizado por funcionarias del lugar.

La entonces directora nacional del SENAME, Marcela Labraña, atribuyó la muerte a los traumas derivados de abuso sexual y a la decepción de la niña por la inasistencia de su familia, tal como se había acordado. No obstante, la justicia chilena inició una investigación para determinar las causas exactas del deceso y la posible responsabilidad del SENAME. Este trágico suceso intensificó el cuestionamiento general sobre la efectividad del servicio en la custodia estatal de menores de edad.
A lo largo de sus años de funcionamiento, diversas investigaciones y reportes han señalado problemas significativos en la gestión del SENAME, incluyendo el uso y abuso de psicofármacos en los hogares, así como cuestionamientos sobre la idoneidad de los directores y funcionarios, a menudo vinculados a cuoteos políticos, lo que habría afectado el correcto funcionamiento del organismo.
Directores y Cambios en la Institución
El Servicio Nacional de Menores tuvo una sucesión de directores nacionales a lo largo de su historia, reflejando los vaivenes políticos y las crisis institucionales. Entre ellos se encuentran:
- Marcela Labraña: Su gestión estuvo marcada por el caso Lissette Villa y por enfrentar investigaciones y renuncias a candidaturas.
- Hugo Herrera: Renunció a la dirección en julio de 2016.
- Solange Huerta: Asumió como Directora Nacional en julio de 2016.
- Susana Tonda: Ejerció la dirección hasta mayo de 2020, manifestando posteriormente no contar con la confianza de su jefatura directa.
- Claudia de la Hoz: Asumió como directora nacional subrogante en mayo de 2020.
- Rosario Martínez: Nombrada directora nacional en octubre de 2020 y quien presentó una renuncia "no voluntaria" en octubre de 2022.
Estos cambios en la dirección reflejan la complejidad y los desafíos que enfrentó el SENAME en su misión de proteger y asistir a niños, niñas y adolescentes en conflicto con la ley o en situaciones de vulneración de derechos. Es importante señalar que el SENAME no debe confundirse con SENAMA, el Servicio Nacional del Adulto Mayor.